Non gogoa han zangoa (Donde van tus pensamientos van tus pasos)
Proverbio tradicional euskaldun
Gaucín es un municipio malagueño en el Valle del Genal y uno de los que conforman la comarca de la Serranía de Ronda. Gaucín es un pueblo muy sensibilizado con su entorno y los caminantes. Desde el Ayuntamiento se han señalizado algo más de una docena de rutas de senderismo , lo que sumado a la red de caminos públicos, los senderos del Valle del Genal, la tradicional subida a la Sierra del Hacho y los tramos de la Gran Senda de Málaga que transcurren por la Serranía de Ronda hacen una excelente oferta para el tursimo activo.
En esta ocasión vamos a hacer la rutas V y parte de la ruta IV de las ofertadas por el municipio de Gaucín. Estas rutas están perfectamente señalizadas con números romanos sobre placas de cerámica y con franjas de pintura color azul. Todas tienen instrucciones detalladas por escrito en inglés y español, y se pueden encontrar los tracks en wikiloc sin excesivos problemas.
Como nuestra intención es unir dos rutas, dejamos el coche cerca del Centro de Salud, en la parte baja del pueblo en una amplia explanada en la que los sábados se suele montar un mercadillo. Cuidado con la señalización. Comenzamos la caminata en el sentido descendente de la Calle Jacobo Real en dirección al Parque Antonio Godino junto a la carretera A-369, y a escasos metros de dicho parque giramos a la izquierda para continuar por el Camino de La Lobería. Iniciamos un descenso por una pista forestal con bonitas panorámicas del Monte Hacho y rodeados de una fantástica masa arbórea de alcornoques, quejigos y encinas, algunos de ellos de gran porte, y con el suelo cubierto de abundante hojarasca propia de la época otoñal que ahora comienza.











Continuamos por una estrecha vereda, con algunos tramos pedregosos hasta acceder a una pista forestal amplia y giramos a la izquierda siguiendo las indicaciones de la ruta catalogada, por el Ayuntamiento de Gaucín, con el número V. Cruzamos el Arroyo de Carboneras, sin agua alguna ya en la Garganta de las Palas y punto más bajo de nuestro recorrido. Desde este punto iniciamos el ascenso con unas bonitas vistas del macizo de Líbar en una subida no demasiado exigente.


Tras volver a cruzar por el Arroyo de Carboneras cauce arriba, alcanzamos un cruce de caminos y giramos a la izquierda por el Camino La Claridad. Seguimos, ahora por un ascenso algo más exigente, y en una bifurcación de caminos, tomamos el de la izquierda. Cruzamos de nuevo el Arroyo de los Hilos de Enmedio, también sin agua; atravesamos una angarilla y nos desviamos hacia la izquierda abandonando la pista forestal y accediendo a otro tramo de vereda, por el Camino La Mamola.


Llegamos a una cancela, que encontramos abierta, y a través de un magnífico pinar, y de algunos arbustos de Espino albar, con unas buenas vistas sobre Gaucín hasta que alcanzamos otro cruce de caminos: el situado frente a nosotros, continuaba por la ruta XIII, a través del Camino de los Hilos, y el de la derecha, continuaba por el Camino de la Mamola; ambos conducían hasta el pueblo. Nosotros optamos por el de la derecha y tras ascender un duro repecho, giramos a la izquierda para tomar el Camino del Montoro y llegar hasta la Barriada de la Morena junto al inicio del sendero señalizado para subir a la Sierra del Hacho.







Llegamos a la carretera A-369 que conduce hasta Ronda, la cruzamos y entramos de nuevo en Gaucín por el Paseo de Ana Toval con unas espectaculares imágenes del macizo de Líbar y en sus faldas el pueblo de Cortes de la Frontera; Ahora seguimos las indicaciones para llegar al Castillo del Águila o de Gaucín. Tras callejear unos veinte minutos llegamos a la Calle La Laguna en la que comienza una cuesta escalonada que nos lleva directamente al recinto amurallado del Castillo del Águila. Recibe este nombre porque es frecuente la presencia de aves rapaces. Se trata de un castillo levantado en la época andalusí y reconstruido en varias ocasiones posteriormente. Se conservan la muralla, la torre del Homenaje, los aljibes y una mina de escape. Guzmán el Bueno murió en los alrededores del castillo en 1309, cuando intentaba conquistarlo a los árabes. En él se encuentra también la Ermita del Santo Niño. En la zona pudimos divisar un gran número de rapaces, entre ellas algún águila, haciendo honor al nombre. El descenso lo hacemos pasando por el bonito Mirador del Castillo y por la Calle de las Parras llegamos de nuevo hasta el Centro de Salud en el que iniciamos la ruta.
















En resumen, ha sido una bonita ruta circular de unos 12,5 km por un entorno de bosque mediterráneo espectacular, que discurre por caminos y senderos muy bien señalizados y que culminamos con una visita cultural muy interesante.
Aunque todo está muy señalizado, se puede ver nuestro recorrido en este track que dejamos en Wikiloc.