Los espacios cerrados producen limitaciones extraordinarias en los hombres. Es necesario estar fuera, al aire libre, para admitir que hay cosas que no logras comprender; y esta concienciación no es una derrota sino una posibilidad que tienes de grandeza. A partir de ahí puedes hacer viajes extraordinarios.
Tamaro, Susanna. Donde el corazón te lleve. Booket,2005
La primera ruta de los jueves de este año 2026 consiste en recorrer el clásico sendero ribereño de los Cahorros del Río Monachil. El trazado es circular con regreso desde el puente de las Chorreras. Realizamos este regreso por el sendero de Portachuelo a media ladera y discurre por la cara de la solana que nos devuelve de nuevo al pueblo. Esta ruta de los Cahorros de Monachil es, posiblemente, una de las más conocidas de Sierra Nevada por su espectacularidad, relativa sencillez y proximidad a la ciudad de Granada. Aunque la palabra cahorro no viene recogida en el diccionario de la RAE, se trata de una hendidura profunda o un paso estrecho entre las paredes verticales de un desfiladero.
Partimos del aparcamiento de Los Cahorros junto al rio Monachil caminando por la calle Huenes en dirección a la salida del pueblo para enlazar con el Camino de la Hoya Santa que nos introduce en la rivera del río Monachil por un bonito sendero bajo un bosque en galería, al principio bastante llano y, a pesar de la espesa vegetación de sus orillas, se puede transitar cómodamente. Pasaremos por la primera Central Eléctrica, la de la Trola que está en ruinas y continuamos hasta la segunda Central Eléctrica, la de Tranvías, que está fuera de servicio y actualmente pertenece al ayuntamiento de Monachil y parece que se utiliza como almacén. El sendero se va estrechando con pequeñas subidas y bajadas hasta que cruzamos el río por el primer puente colgante. El siguiente tramo discurre junto a una acequia de agua, hasta llegar al segundo puente colgante. Tras un pequeño recorrido llegamos al tercer puente colgante, que es el más pequeño de los cinco que encontraremos en nuestro recorrido.
El cuarto puente colgante, es el más largo y junto a él hay un espectacular salto de agua.
Al pasar este puente el sendero discurre en llano durante un kilómetro sobre un muro de un metro y medio que sirve para proteger las conducciones de agua que van por el interior de éste. En este tramo que hay zonas donde para poder continuar de pie hay que ir agarrándose a grapas-asas ancladas en la roca o gateando para poder continuar. Llegamos a la Cueva de las Palomas. Es un tramo del desfiladero en el que ha sido taponado parcialmente el río con grandes piedras y tierra desprendidas de las altísimas cumbres de los alrededores y se ha creado un túnel natural que da cobijo a numerosas palomas.
Pasando este tramo el desfiladero se ensancha y llegamos al último puente colgante llamado Puente Fuente las Azuelas. El nombre viene de una herramienta que se empleaba en la Prehistoria para hacer trabajos agrícolas. Este quinto puente colgante ha sido construido para poder volver y salir a la parte alta del sendero de vuelta acortando el trayecto.
Nosotros continuamos otro tramo por la zona de umbría hasta llegar al Puente de las Chorreras.
Comenzamos el regreso cruzando este puente y subiendo por el sendero oficial que nos va elevando a media ladera unos 90 metros de media sobre el nivel del sendero del río por donde hemos subido. Hay bonitas vistas sobre el cañón del río.
Conforme vamos avanzando por el sendero de los Portachuelos, nos vamos desviando un poquito en puntos concretos para tomar varias panorámicas de este bonito desfiladero. Subiremos al punto más alto de la ruta Cahorros de Monachil, desde donde tendremos las mejores panorámicas, un buen momento para hacer fotos y deleitarse con el paisaje.















El entorno se volverá más agreste y contrastará con la Acequia de los Habices, con álamos impresionantes. Seguimos bajo el Cortijo del Cerrillo y tendremos una preciosa vista de las eras de los Renegrales. Quedan los últimos pasos hasta llegar a la Era Portachuelos y adentrarnos de nuevo en el pueblo de Monachil.








En resumen, se trata de una ruta bastante sencilla para la gente acostumbrada a caminar ya que ni es larga, ni presenta una gran ascensión, ni es especialmente técnica. Eso sí, hay que tener en cuenta que hay algunos pasos con factores de riesgo en ciertos pasos en los que hay que ir con cuidado y por eso la he catalogado como moderada. Los puentes son seguros, ya que se han ido reformando y reforzando con los años, para que no pierdan seguridad, conscientes en el entorno de que es una de las rutas más populares de Monachil y de los alrededores de Sierra Nevada. Ahora bien, al entrar al estrecho desfiladero hay puntos en los que tendremos que agacharnos para seguir avanzando e incluso ir a gatas. Los pasos que pueden resultar más peligrosos por los salientes rocosos cuentan con asideros metálicos para ayudarnos a caminar con más firmeza y seguridad. No es que sea técnicamente muy complicado, sino que sirven más bien como una especie de “quitamiedos” para los senderistas menos experimentados. También hay tramos en los que las personas con una cierta claustrofobia podrían llegar a pasarlo mal, ya que las paredes de roca se llegan a encajonar tanto que alcanzan los cinco metros de separación entre ambas.
Todo el recorrido de esta ruta lo hemos dejado registrado en este track.





































































































































































































































































