Ruta circular por el Desfiladero ‘Los Cahorros’ del Río Río Monachil.

Los espacios cerrados producen limitaciones extraordinarias en los hombres. Es necesario estar fuera, al aire libre, para admitir que hay cosas que no logras comprender; y esta concienciación no es una derrota sino una posibilidad que tienes de grandeza. A partir de ahí puedes hacer viajes extraordinarios.

Tamaro, Susanna. Donde el corazón te lleve. Booket,2005

La primera ruta de los jueves de este año 2026 consiste en recorrer el clásico sendero ribereño de los Cahorros del Río Monachil. El trazado es circular con regreso desde el puente de las Chorreras. Realizamos este regreso por el sendero de Portachuelo a media ladera y discurre por la cara de la solana que nos devuelve de nuevo al pueblo. Esta ruta de los Cahorros de Monachil es, posiblemente, una de las más conocidas de Sierra Nevada por su espectacularidad, relativa sencillez y proximidad a la ciudad de Granada. Aunque la palabra cahorro no viene recogida en el diccionario de la RAE, se trata de una hendidura profunda o un paso estrecho entre las paredes verticales de un desfiladero.

Partimos del aparcamiento de Los Cahorros junto al rio Monachil caminando por la calle Huenes en dirección a la salida del pueblo para enlazar con el Camino de la Hoya Santa que nos introduce en la rivera del río Monachil por un bonito sendero bajo un bosque en galería, al principio bastante llano y, a pesar de la espesa vegetación de sus orillas, se puede transitar cómodamente. Pasaremos por la primera Central Eléctrica, la de la Trola que está en ruinas y continuamos hasta la segunda Central Eléctrica, la de Tranvías, que está fuera de servicio y actualmente pertenece al ayuntamiento de Monachil y parece que se utiliza como almacén. El sendero se va estrechando con pequeñas subidas y bajadas hasta que cruzamos el río por el primer puente colgante. El siguiente tramo discurre junto a una acequia de agua, hasta llegar al segundo puente colgante. Tras un pequeño recorrido llegamos al tercer puente colgante, que es el más pequeño de los cinco que encontraremos en nuestro recorrido.
El cuarto puente colgante, es el más largo y junto a él hay un espectacular salto de agua.
Al pasar este puente el sendero discurre en llano durante un kilómetro sobre un muro de un metro y medio que sirve para proteger las conducciones de agua que van por el interior de éste. En este tramo que hay zonas donde para poder continuar de pie hay que ir agarrándose a grapas-asas ancladas en la roca o gateando para poder continuar. Llegamos a la Cueva de las Palomas. Es un tramo del desfiladero en el que ha sido taponado parcialmente el río con grandes piedras y tierra desprendidas de las altísimas cumbres de los alrededores y se ha creado un túnel natural que da cobijo a numerosas palomas.
Pasando este tramo el desfiladero se ensancha y llegamos al último puente colgante llamado Puente Fuente las Azuelas. El nombre viene de una herramienta que se empleaba en la Prehistoria para hacer trabajos agrícolas. Este quinto puente colgante ha sido construido para poder volver y salir a la parte alta del sendero de vuelta acortando el trayecto.
Nosotros continuamos otro tramo por la zona de umbría hasta llegar al Puente de las Chorreras.
Comenzamos el regreso cruzando este puente y subiendo por el sendero oficial que nos va elevando a media ladera unos 90 metros de media sobre el nivel del sendero del río por donde hemos subido. Hay bonitas vistas sobre el cañón del río.
Conforme vamos avanzando por el sendero de los Portachuelos, nos vamos desviando un poquito en puntos concretos para tomar varias panorámicas de este bonito desfiladero. Subiremos al punto más alto de la ruta Cahorros de Monachil, desde donde tendremos las mejores panorámicas, un buen momento para hacer fotos y deleitarse con el paisaje.

El entorno se volverá más agreste y contrastará con la Acequia de los Habices, con álamos impresionantes. Seguimos bajo el Cortijo del Cerrillo y tendremos una preciosa vista de las eras de los Renegrales. Quedan los últimos pasos hasta llegar a la Era Portachuelos y adentrarnos de nuevo en el pueblo de Monachil.

En resumen, se trata de una ruta bastante sencilla para la gente acostumbrada a caminar ya que ni es larga, ni presenta una gran ascensión, ni es especialmente técnica. Eso sí, hay que tener en cuenta que hay algunos pasos con factores de riesgo en ciertos pasos en los que hay que ir con cuidado y por eso la he catalogado como moderada. Los puentes son seguros, ya que se han ido reformando y reforzando con los años, para que no pierdan seguridad, conscientes en el entorno de que es una de las rutas más populares de Monachil y de los alrededores de Sierra Nevada. Ahora bien, al entrar al estrecho desfiladero hay puntos en los que tendremos que agacharnos para seguir avanzando e incluso ir a gatas. Los pasos que pueden resultar más peligrosos por los salientes rocosos cuentan con asideros metálicos para ayudarnos a caminar con más firmeza y seguridad. No es que sea técnicamente muy complicado, sino que sirven más bien como una especie de “quitamiedos” para los senderistas menos experimentados. También hay tramos en los que las personas con una cierta claustrofobia podrían llegar a pasarlo mal, ya que las paredes de roca se llegan a encajonar tanto que alcanzan los cinco metros de separación entre ambas.

Todo el recorrido de esta ruta lo hemos dejado registrado en este track.

Sierra de Huétor (Quentar): Área recreativa de Aguas Blancas – Barranco Polvorista-Sendero del Barranco del Llano del Pino

Si un hombre se adentra en los bosques por amor a ellos cada mañana, está en peligro de ser considerado un vago; pero si gasta su día completo especulando, cortando esos mismos bosques, y haciendo que la tierra se quede calva antes de tiempo, es un estimado y emprendedor ciudadano. Como si un pueblo no pudiese tener otro interés en un bosque que el de cortarlo.

Thoreau,Henry David, Una vida sin principios. Godot, 2017

Como cada primero de año, realizamos en familia una pequeña ruta senderista para comenzar el año con buen pie. En esta ocasión hacemos esta sencilla ruta cercana a casa. Esta ruta, que parte desde la fresca área recreativa Aguas Blancas, ideal para el verano, y se adentra en la Sierra de la Alfaguara compartiendo parte del recorrido con el Camino Mozárabe por el carril que va en dirección a Quéntar y continua en ascenso por el Barranco del Polvorista. Pasamos junto a las ruinas del cortijo de LosTorcuatos, y dejamos a la derecha el carril que lleva al Cortijo del Polvorista que veremos en la distancai un poco más adelante. Hay que abandonar este camino para continuar por un carril que va hacia las canteras de Puerto Blanco. Esta parte del recorrido ofrece unas excelentes panorámicas de Sierra Nevada (espléndida estos días con las dos nevadas de final de año) pero tiene poca sombra, por lo que es mejor evitar esta ruta en días y horas de calor.

Al llegar al cruce del Barranco del Llano del Pino abandonamos la pista principal para descender por el barranco y después tomar la senda que discurre por el fondo del barranco. Esta segunda parte del recorrido es mucho más bonita, el sendero discurre encajonado en el fondo del barranco y con más vegetación. Pasamos bajo varios árboles monumentales y rebasamos algunos azudes ya colmatados.

Llegamos al área recreativa donde encontramos una fuente, en un lugar fresco bajos los árboles junto al arroyo. Ya enlazamos con la pista forestal que nos lleva de vuelta al Cortijo Aguas Blancas, ahora un centro scout.

Fue una ruta muy sencilla en una espléndida mañana en la que disfrutamos del comienzo del año en la naturaleza. Todo el recorrido de esta mañana quedó grabado en este track.

Collado Sevilla, Mirador de los Alayos y Boca de la Pescá desde La Zubia

Yo soy una mínima parte del universo y todo lo que hace, lo hace por mí.
No es que me sienta el ser más importante de la creación, es que eso es lo que deberíamos repetirnos a nosotros mismos.
Espero que cuando llegue el momento pueda decir: lo he dado todo, he aprovechado cada instante que la vida me ha regalado ¡He vivido!

El Blog del Trujamán

La cima de la Boca de la Pescá, llamada así por que aparenta una «pescá» (merluza) con la boca abierta, es muy accesible por un bonito sendero. Su cima es un magnífico punto de observación, desde el que se pueden disfrutar de espléndidas vistas de las altas cumbres de Sierra Nevada, los Alayos y la Vega de Granada. Cuando las cumbres están nevadas el paisaje es maravilloso. Esta ruta nos permite acercarnos a la media montaña granadina y observar el profundo barranco del río Dílar. El tiempo ha estado un poco borrascoso, por lo que no hemos podido disfrutar mucho de los paisajes pero el monte estaba precioso con una bonita capa de nieve. En principio teníamos pensado bajar por unos arenales y una rambla que lleva al Cortijo Parejo, para tomar por una senda que lleva de nuevo al aparcamiento. Pero han colocado un cartel que indica que está prohibido el acceso, por lo que hemos preferido regresar por el mismo camino.

Comenzamos la caminata desde un aparcamiento a la salida de La Zubia junto a la carretera de Cumbres Verdes. El camino discurre paralelo a un carril bici de reciente construcción, atraviesa un área recreativa y pasa junto a la urbanización de Cumbres Verdes. Continuamos por una pista forestal coincidente con el GR 240 Sendero Sulayr, pasamos junto a un desvío hacia el área recreativa Los Llanos y llegamos hasta las inmediaciones de la Fuente del Hervidero. Un poco más adelante nos desviamos a la derecha por un pequeño sendero poco marcado que va por lo alto del cerro. Es mucho más bonito que el camino por la pista forestal y las vistas mucho mejores. El sendero conecta finalmente con el aparcamiento del Collado Sevilla. Desde este punto parte el Sendero Haza Larguilla, que es de Acceso Universal por lo que se puede hacer en silla de ruedas, y es una parte del recorrido hasta la Boca de la Pescá. Lleva hasta el Mirador de los Alayos, sobre el valle del río Dílar y una amplia vista de Sierra Nevada, la propia Boca de la Pescá y la Sierra del Manar.

Un poco más adelante, cuando acaba la pista, se inicia la Senda del Canal de la Espartera, que va bordeando la ladera en las que despuntan los Frailecillos, puntales de roca que vemos por encima a la izquierda. En un tramo el sendero va por la cuerda de la línea montañosa y se abre al fondo el profundo barranco del río Dílar. La erosión ha creado formaciones rocosas curiosas y laderas arenosas muy pendientes. Abandonamos esta senda por un desvío a la izquierda para ascender hacia la Boca de la Pescá. Es un sendero en zigzag con fuerte pendiente que ofrece bellas vistas hacia la Vega de Granada en días un poco más claros que hoy. Ya casi en la cima, el sendero se adentra en un pinar. En la cumbre hay una caseta de vigilancia forestal, en un lugar ideal para admirar el paisaje, aunque hoy apenas hemos visto nada. Justo enfrente de la caseta, coronada por una solitaria encina, la formación rocosa de la Boca de la Pescá. Hay bastante nieve y dejamos la cima para otro día. Resguardados en la caseta nos tomamos una fruta antes de reemprender la vuelta.

Descendemos por lo que parece un cortafuegos hasta llegar al Collado del Fraile y seguimos una vereda por encima de la toma del Canal de la Espartera, una construcción que llevaba el agua del río Dílar hasta la Central Eléctrica de la Espartera. Cuando llegamos al desvío que lleva al Cortijo Parejo, nos hemos encontrado que han colocado un cartel que indica que está prohibido el acceso, por lo que hemos preferido regresar por el mismo camino.

Aunque hemos disfrutado de un bonito día de monte, el tiempo estaba bastante desapacible y nos ha generado cierta frustración encontrarnos con la prohibición de acceso a nuestro camino de vuelta que nos ha alargado bastante el camino de regreso. Al final hemos hecho algo más de veinte km con un desnivel de 790 m.

Todo el recorrido de hoy ha quedado registrado en este track.

Comares: Rutas de la Teja, las Fuentes, Mesa de Mazmúllar (restos arqueológicos), sendero Buena Vista

—Tu tarea es caminar —respondió la abuela—. Un cuerpo inmóvil se limita a sí mismo, un cuerpo en movimiento se expande, se vuelve parte del todo, pero hay que saber caminar ligero, sin cargas pesadas. Caminar nos llena de energía y nos transforma para poder mirar el secreto de las cosas. Caminar nos convierte en mariposas que se elevan y miran en verdad lo que el mundo es. Lo que la vida es. Lo que nuestro cuerpo es. […], pero si quieres, puedes quedarte sentada y convertirte en piedra.

Esquivel, Laura. Malinche. Debolsillo (Punto de Lectura) 2007

En esta ocasión nos acercamos al municipio malagueño de Comares en la comarca de la Axarquía, para realizar esta preciosa ruta que es un compendio de varias rutas señalizadas en el municipio en el que visitamos la parte islámica de Comares y sus diversos monumentos, hacemos el recorrido de las fuentes y nos desplazamos hasta la Mesa de Mazmullar donde recorremos los vestigios que ratifican la existencia de un poblado importante asentado en este lugar.

Comares es un municipio español de la provincia de Málaga, Andalucía, con el título de Marquesado, situado en las estribaciones de los Montes de Málaga a 703 metros sobre el nivel del mar. Comares es uno de los 31 pueblos que conforman la comarca de la Axarquía. Conocido como el «Balcón de la Axarquía». Este pequeño municipio se levanta sobre una peña que por el norte domina el corredor de Periana y parte de los montes de la Axarquía, por el sur una vasta extensión que abarca el valle de Vélez y la sierra de Tejeda. La principal riqueza de Comares la constituye la producción de aceites y vinos y la recolecta de almendras, siendo parada obligada en la ruta del aceite, el vino y la pasa. El origen del nombre Comares se encuentra en el vocablo árabe Qumaris o Hins Comarix, que significa «Castillo en la altura». Pero Comares no fue fundada por los árabes, sino por los griegos focenses que arribaron a las costas de Málaga en el siglo VII a. C. Debió ser ya una fortaleza musulmana desde el siglo VIII. Se sabe también que fue uno de los baluartes defensivos de Omar Ben Hafsun, uno de los personajes más interesantes del antiguo al-Ándalus, un muladí nacido en el Valle del Genal que desafió el poder de los Omeyas entre 880 y 918. Durante cuatro décadas este caudillo se convirtió en uno de los hombres más relevantes de la época y así se constata en algunos enclaves que todavía hoy son testigos mudos de su gran revuelta contra el Emirato de Córdoba y parece estar relacionado con los restos de la Mesa de Mazmullar que visitamos en esta ruta.

La ruta que hoy hacemos son dos rutas circulares unidas por un tramo de conexión por carretera que se repite al regreso. En ella se unen varias de las rutas que el Ayuntamiento tiene señalizadas: en el primer tramos se solapan varias rutas que ofrecen el ayuntamiento: fuente Gorda, las Fuentes, la Teja…El segundo tramo circular es la visita a la mesa de Mazmúllar, que es la parte más montañera discurre por senderos entre campos de olivar. En este tramo es importante usar el GPS para orientarse. Aunque hay veredas, no siempre están claras. La ruta está parcialmente señalizada con postes con flechas de indicación que no son suficientes. El tramo de unión es parte de la ruta de Buena Vista (también señalizada por el Ayuntamiento de aquella manera)

Comenzamos la caminata desde el aparcamiento que hay a la entrada de Comares justo antes de la Puerta de Málaga (ornamental) y junto al punto de información turística y en el que nos hablan de las diferentes rutas que el ayuntamiento tiene señalizadas. Casualmente, a lo largo de nuestra caminata hemos podido hablar con el anterior alcalde (hoy jubilado) y con el actual alcalde que se encontraba comprobando la señalización del Desafio Balcón de la Axarquia para celebrar la homologación de 3 senderos el próximo 30 de noviembre. Son los senderos locales SL-A 394 y SL-A 395 y el sendero provincial PR-A 506 . En la primera parte del recorrido, visitamos el casco histórico, muy bien señalizado y adaptado, permitiendo disfrutar de un pueblo muy interesante y cuidado. En este recorrido visitamos la Iglesia de la Encarnación, del siglo XVI, el Aljibe árabe ubicado en el recinto del cementerio, la Torre de Homenaje de la antigua alcazaba árabe y restos de murallas además de un sinfín de Arcos de herradura en la inmediación de la plaza Verdiales y el monumento al fiestero. Salimos de Comares siguiendo las indicaciones del sendero de la Ruta de Fuente Gorda descendiendo por una antigua calzada romana. Junto a la fuente encontramos los restos de la antigua coracha de muralla. Continuamos caminando por un camino rural asfaltado hasta la Fuente Delgada junto a la que encontramos un aljibe islámico. Seguimos caminando entre olivos y algarrobos hasta desviarnos hacia la Fuente de la Teja y nos desviamos unos 500 m para llegar al nacimiento. Retomamos la caminata, ahora en franca subida, hasta llegar a las proximidades de los Tajos del Pilarejo que veremos a nuestro regreso a Comares. En este punto, encontramos de nuevo al alcalde que nos indica cómo llegar a La Mesa de Mazmúllar. Antes de salir a la carretera MA 3111 nos sentamos en una cómodas piedras y nos tomamos una fruta para afrontar la segunda circular de nuestra ruta.

Reiniciamos la marcha llegando hasta la carretera que conduce a la barriada de Los Ventorros donde comienza la subida a La Mesa. Tras un tramo hormigonado entramos en un camino rural que lleva a diversas fincas de olivar. Ascendemos hasta los 740 m y encontramos la zona arqueológica con algunos puntos de interés: un aljibe mozárabe declarado en 1931 como Monumento Histórico Artístico, tumbas excavadas en la piedra, orzas para guardar trigo y cereales también excavadas en la piedra, restos de viviendas y de murallas y una zona identificada como industrial con almazara, lagar y diversas tinajas. En esta revista hay un trabajo de David Ortega López muy interesante y reciente.

Tras la visita indicamos el descenso por una cuesta muy empinada y con bastantes piedras sueltas que hay que afrontar con mucho cuidado. De regreso a los Ventorros tomamos de nuevo la carretera MA 3111 hasta llegar a los Tajos del Pilarejo con afloraciones amarillas muy impresionantes. Un nuevo sendero señalizado nos lleva hasta los alrededores de La Molina, fuente y depósito de agua para el pueblo, que desciende hasta la Puerta de Málaga en la que dejamos el coche esta mañana.

En resumen, una ruta preciosa, no excesivamente dura, sin excesiva dificultad técnica, exceptuando el sendero de bajada desde la mesa de Mazmúllar en el que hay que extremar las precauciones para evitar caídas. El pueblo de Comares nos ha encantado por su cuidado viario, la limpieza de sus calles y la afabilidad de todas aquellas personas con las que hemos hablado. Seguro que volveremos a la primera ocasión que se produzca.

Todo nuestro recorrido de hoy lo hemos dejado grabado en este track.

Regreso a la Dehesa del Camarate en otoño. Desde El bosque encantado hasta la cota de los 2000 msnm

Las montañas parecen responder a una creciente necesidad imaginativa en Occidente. Cada vez más gente las desea y les brinda un poderoso consuelo. En el fondo, las montañas, como todos los espacios naturales, desafían nuestra convicción complaciente (en la que es tan fácil caer) de que el mundo ha sido creado para los humanos por los humanos.

Mcfarlane, Robert. Mountains of the Mind: Adventures in Reaching the Summit. Ed Vintage, 2004

La Dehesa del Camarate está situada en el municipio de Lugros, en la vertiente norte de Sierra Nevada, a los pies del Picón de Jerez (3.088 metros). Es una finca de propiedad pública por la que se extiende uno de los bosques mixtos mejor conservados de Andalucía; un bosque de encinas y robles acompañados de numerosas especies de hoja caduca que, en esta latitud, lo convierten en una hermosa singularidad. Cada otoño, abedules, quejigos, arces, serbales, fresnos, ciruelos y sauces revientan en una explosión de color que hace vibrar la cabecera del río Alhama. Para evitar las aglomeraciones se han establecido durante los fines de semana de los meses de octubre a diciembre unos cupos máximos que requieren autorización previa. La autorización se puede obtener telemáticamente aquí.

La normativa actual del Parque Natural señala que al estar la Dehesa del Camarate catalogada como zona de reserva no está permitido caminar fuera de la pista forestal, por lo que el regreso se ha de hacer por la misma pista forestal del camino de ida.

Esta es una de nuestra rutas favoritas en esta época del año. Ya la habíamos hecho varias veces anteriormente y el año pasado la hicimos y describimos para el blog en esta entrada. En esta ocasión la repetimos un poco más entrado el otoño. Como viene siendo habitual en los fines de semana del otoño hay dejar los vehículos en el Aparcamiento Parking de la Era, desde donde hay autobuses lanzadera hasta el inicio de la ruta (Tambien se puede ir caminando hasta la entrada a la Dehesa con un aumento de 4,7 km a la ruta). La lanzadera llega al inicio del sendero por la Cañada Real de los Potros paralela a la Acequia de Guadix y al cauce del Río Alhama. Entramos a la Dehesa del Camarate por una entrada peatonal junto al horcajo en el que confluyen el Río Alhama, el arroyo de Álamos Negros y el arroyo de las Rozas. La abundancia de agua ha permitido la gran biodiversidad de este paraje en el que encontraremos algunos ejemplares de tejos centenarios, reliquias de otros tiempos y otros climas. Nada más entrar encontramos los restos de una ermita inacabada, en un paraje verde y húmedo en el que comienza una pista forestal empedrada. El camino va ascendiendo junto al barranco de las Rozas y donde vamos viendo los colores otoñales que marcan este paisaje. Enseguida pasamos junto a los restos de un embarcadero de ganado testimonio de la actividad ganadera de la finca. El sendero discurre en constante ascenso por la base del Cerro de los Carneros, junto al barranco de Las Rozas hasta un recodo en el que cruzamos sobre el barranco, continuando la subida junto a un número cada vez mayor de robles melojos, mostajos, arces y castaños. Es la zona que se conoce popularmente como el bosque encantado. Por la zona de la umbría nos dirigimos hacia el collado del Cerro del Camarate. Dejamos a la izquierda la entrada al cortijo del Camarate y en unos metros llegamos al Collado. El paisaje se abre sobre la cabecera del río Alhama y, sobre el valle, con bastante nieve en esta ocasión, divisamos la mole del Picón de Jerez y otros «tresmiles» como el Puntal de los Cuartos o el de Covatillas.  Abajo vemos los prados para el ganado con una punta de vacas pastando.

Nuestro sendero continúa por la derecha en un paisaje abierto en el que dominamos ambos barrancos. Siguiendo hacia arriba algo más de un kilómetro alcanzaremos las ruinas de un tentadero, junto a un pilar abrevadero y lugar en el que la mayoría de los visitantes suelen aprovechar para descansar un poco y tomar un refrigerio antes de comenzar el regreso. En este punto, buscamos unas cómodas piedras y nos tomamos la fruta y un breve descanso.

Tras el descanso hemos subido un poquito más por la pista, lo que permite disfrutar de magníficas vistas del tentadero y el valle del río Alhama. Siguiendo el camino se enlaza con otros senderos señalizados, como el del Río Alhama (que parte también de Lugros) o el carril cicloturista Transnevada. Nuestra idea era llegar hasta el enlace con el GR 240 Sulayr, pero nos conformamos con llegar a la cota de los 2000 msnm con unas bonitas vista sobre los colosos de Sierra Nevada. En este punto iniciamos el regreso con siete km de caminata. Antes de llegar a los restos del tentadero nos desviamos a izquierda para visitar un gran tejo milenario.

En resumen, ha sido una ruta de dificultad media en la que hemos superado un desnivel positivo de 619 m, cubierto 14,69 km en un tiempo total de 4 horas y diecisiete minutos. A diferencia del año pasado, este año hemos encontrado menos color en el paisaje debido a que el otoño está más avanzado y estas últimas semanas ha hecho bastante mías frio. Con todo, ha sido un bonito paseo en un entorno privilegiado. En esta ruta nos acompañó nuestra amiga África y nos cedió algunas fotos. Todo el recorrido del día ha quedado registrado en este track.

Ruta de los Olivos Centenarios en Órgiva

Descubriendo el mundo a la altura del hombre, el caminante se pone a la vez en situación de descubrirse a sí mismo en la quemazón de unos acontecimientos cuyo resultado desconoce pues, al igual que la vida, el camino está hecho de lo improbable, más que de lo previsible.

LeBreton, David. Elogio del Caminar. Ediciones Siruela. Traducción de Hugo Castignani, 2017

Este jueves nos acercamos a la localidad de Órgiva para hacer La ruta de los Olivos Centenarios que nos permite observar una gran cantidad de grandes y vetustos olivos en las cercanías de Órgiva, conocer las zonas cercanas a la localidad, con sus huertas, y descender hasta el río Guadalfeo. El recorrido es fácil, sin desnivel apenas y discurre por carriles y algunos tramos de asfalto. Está señalizado con carteles y con bandas de colores. Nosotros no hemos seguido exactamente el sendero señalizado, y nos hemos alejado un poco para ir por el río Seco hasta el barranco Hondo.

Comenzamos la caminata de los Olivos Centenarios en el Camino del Zute, frente al bar Mirasierra, en la carretera que atraviesa la localidad. Descendemos por caminos rurales de hormigón y asfalto en algunos tramos, entre huertas y olivos. Enseguida vemos las primeras balizas del sendero señalizado. Este sendero marcado se toma a la derecha en el primer desvío. Nosotros seguimos recto hasta llegar a río Seco, que hace honor a su nombre y no lleva nada de agua. Ascendemos, junto al cauce por un camino dentro del Dominio Público Hidráulico por la orilla del río con vistas hacia Cañar y Soportújar, y las altas cumbres de Sierra Nevada (Cerro del Caballo y Tajos de los Machos) al fondo. Llegamos a la carretera GR-4202 y la tomamos a la derecha. Nos encontramos con un cartel que indica los anejos de Tíjola y Los Agustines. Seguimos la carretera y pasamos por una serie de cortijos hasta llegar al barranco Hondo. Nos desviamos a la derecha por una pista siguiendo el barranco hacia abajo. en el camino nos rodean sobre todo eucaliptos. Llegamos al río Guadalfeo, que trae bastante agua. Seguimos paralelos al río hasta alcanzar el Puente de los Siete Ojos, por donde pasa la carreta que va a Órgiva. Lo pasamos por debajo junto a un área recreativa con vistas al puente donde nos detenemos para tomar una fruta y un descanso.

Tras la parada continuamos por un camino paralelo al río y enlazamos de nuevo con el camino señalizado de la Ruta de los Olivos Centenarios. A partir de aquí pasaremos por muchos cortijos y casas rurales y encontraremos bastantes olivos que sorprenden por sus grandes y retorcidos troncos y los intrincados dibujos que se han ido formando en éstos. Cruzamos el río Chico, que no trae agua, y subimos por un carril a la derecha. Pasamos por un cortijo con un gran cactus centenario mientras por esta zona encontramos los olivos más grandes, rodeados de naranjos, y hoy con el suelo cubierto de verde hierba y flores amarillas. Siguiendo el camino encontraremos un antiguo molino musulmán, el Molino Benizalte del siglo XVI. Al poco de pasar el molino llegamos a río Chico de nuevo, en una zona con un área recreativa en una alameda de eucaliptos. Tomamos a la derecha, río abajo, y cruzamos el río por un puente de madera en dirección al pueblo, al que accedemos por una pequeña senda. Tomamos a la izquierda y pasamos junto a las pistas del complejo deportivo, pasamos bajo el puente y rodeamos para salir a la carretera de entrada al pueblo, continuamos por ella y por sus calles y llegamos hasta las puertas de la iglesia junto a la que encontramos un bonito monumento recuerdo del viaje de Lorca y Manuel de Falla por las Alpujarras.  Desde este punto iniciamos un suave descenso hasta el lugar en el que iniciamos esta ruta por la mañana.

En resumen, ha sido una caminata muy sencilla y sin dificultada alguna en la que hemos recorrido 10,70 km por los alrededores de la población. Durante todo el trayecto hemos tenido excelentes panoramicas sobre Sierra Nevada, con las primeras nieves de este otoño y sobre la Sierra de Lújar hacia el sur. En el recorrido hemos empleado tres horas y cuarto y el día ha sido espléndido para caminar.

Todo el recorrido de hoy ha quedado grabado en este track.

Pueblos del Valle Alto del Genal: Cartajima, Parauta e Igualeja. Ruta de los castaños

Caminar no consuela. Caminar hace pensar. Cada paso argumenta.

Quignard, Pascal. Las solidaridades misteriosas. Galaxia Gutemberg 2023

En esta ocasión obviamos nuestra costumbre de no hacer más de una hora de coche para rutas de medio día y nos dirigimos hacia el Cartajima, en el Valle Alto del Genal para hacer esta preciosa ruta por los Castañares de Parauta e Igualeja. El Valle Alto del Genal es una subcomarca situada en la Serranía de Ronda, que agrupa a los municipios de Igualeja, Pujerra, Parauta, Cartajima, Júzcar, Faraján y Alpandeire en la provincia de Málaga. Esta zona es conocida por sus pueblos blancos de origen árabe, su arquitectura tradicional bien conservada, sus impresionantes paisajes naturales y su riqueza en castaños, lo que le da un colorido especial, sobre todo en otoño. En esta ruta seguimos los senderos señalizados PR-A 222 (Cartajima-Parauta) y PR-A 228 (Parauta – Igualeja) y completamos la ruta circular con un tramo por el Camino de herradura Igualeja-Cartajima. Aunque el pronóstico meteorológico daba lluvia, la mañana estuvo comedida y, aunque tuvimos algún chaparrón, la caminata fue muy agradable.

Dejamos el coche a la entrada de Cartajima y comenzamos a caminar por sus calles llenas de murales hasta salir del pueblo por la calle Carril. A las afueras del casco urbano, bajando por la calle Ancha, tenemos a nuestra izquierda el Castaño Arenas, todo un icono de Cartajima, de grandes dimensiones, 127 metros de altura por 7 metros de perímetro, y una edad estimada de 300 años. En este punto tenemos el primer poste indicativo del sendero oficial Parauta-Cartajima, PR-A-222, indicando 4,5 kilómetros a Parauta. Continuamos descendiendo inmersos en este cromático bosque de castaños, olivos y encinas, con el suelo alfombrado con las hojas secas caídas de los castaños, y en menor medida con castañas y bellotas. Pasamos junto al Mirador Sendero Cartajima-Parauta, desde donde podemos contemplar bonitas panorámicas del valle, en claro contraste con el verdor a media ladera y la zona alta y pelada de la Sierra del Oreganal, el Cancho de Almola, los picos Melhacer y Jarastepar y Los Riscos. A medida que bajamos, algunos claros del bosque nos dejan ver hermosas panorámicas del entorno, con Pujerra al fondo, hasta llegar al Arroyo de Algarama (kilómetro 2,4, 606 metros de altitud), el cual cruzamos sin mucha dificultad, e iniciamos el ascenso a Parauta por el Camino al Molino del Real. A poco más de un kilómetro arriba llegamos a la zona conocida como el Llano del Molino, donde acaba el sendero del “Bosque Encantado”, el cual, a lo largo de un recorrido de 1,5 kilómetros hasta su comienzo en Parauta, nos lleva por un camino plagado de seres mágicos, con algunas tallas en árboles, en forma de gnomos, mariposas, hadas, caballos voladores y otros personajes. Obra del artista local, Diego Guerrero que, poco a poco, va ampliando sus diversas esculturas. Cuando pasamos, unos operarios daban los últimos toques a una nueva incorporación.

Pasamos por el Mirador Pujerra-Cartajima y la Fuente Nueva, y entramos en Parauta por la Plaza-Mirador Salvador Márquez (804 msnm), con algunos puestos ambulantes. Salimos del pueblo atravesando el Barrio Medieval por las calles Larga, Iglesia y Ronda. En las afueras del pueblo, en el entronque con la Calle Calvario, vemos la primera señal del sendero PR-A-226 (Parauta-Igualeja), que conduce a Igualeja entre olivos, castaños y encinas. A la derecha dejamos la Encina Vallecillo que con más de 400 años de antigüedad, y la particularidad de que la mitad de sus ramas producen bellotas dulces y la otra mitad amargas. (información extraída del panel informativo, no hicimos la prueba) Subimos durante medio kilómetro más por el Camino de Igualeja, atravesando un bosque de castaños hasta alcanzar una pequeña loma, donde alcanzamos nuestra cota más alta, 853 metros de altitud, tras la cual iniciamos un suave descenso, cruzamos una vaguada y rodeamos la colina a media ladera. A partir de aquí continuamos el descenso por una abrupta cañada hasta llegar al Arroyo Granados, con su típica vegetación de ribera y huertas con árboles frutales. Este arroyo lleva un poco más de agua que el anterior (Algorama), y lo vadeamos bien saltando sobre algunas piedras. Seguimos por nuestra izquierda e iniciamos un fuerte ascenso en dirección al nacimiento del Río Genal, en Igualeja, del que nos separan exactamente tres kilómetros entre subidas y bajadas. Caminamos aproximadamente 1,2 km más adelante alcanzamos la Loma de Igualeja, en el cruce con el Camino de Halda, el cual dejamos a nuestra izquierda, y al que tendremos que regresar para continuar luego el camino de vuelta a Cartajima. A partir de este cruce, situado a 836 msnm, bajamos una pronunciada pendiente hacia Igualeja, flanqueada por abundante vegetación donde los zumaques y madroños aportan también su particular nota de color a este bello entorno de castaños y encinas. Entramos en el pueblo por la Calle La Tetona y atravesamos el Barrio Santa Rosa para seguir bajando por el Camino de Ronda, paralelo al margen derecho del río hasta el nacimiento del Genal. El Nacimiento de este río, está considerado «Monumento Natural», por su especial valor ambiental y paisajístico. El río nace en un manantial situado dentro de una cueva conocida como «El Nacimiento» y desemboca en el río Guadiaro. Tras admirar y fotografiar este bello enclave, regresamos hacia el centro de Igualeja para reemprender la marcha en dirección a Cartajima.

Comenzamos caminando por la Calle Barrero, que discurre por el margen izquierdo del río, y atravesamos el pueblo callejeando por otras tres calles hasta llegar de nuevo a la Calle La Tetona, por donde entramos. Ahora tomamos una estrecha verda subiendo hasta el mencionado cruce en el Camino de Halda que vimos antes. Una vez allí, en continuos zigzags y pronunciadas bajadas en los siguientes 2,3 kilómetros a través de un castañar, llegamos al lecho del arroyo Algorama, Lo vadeamos y nos enfrentamos al último tramo de la ruta. Ya un poco cansados, resulta algo duro superar los últimos 260 metros de altitud en los casi 2,5 kilómetros que nos separan de Cartajima, ascendiendo nuevamente entre castaños, olivos y encinas por el mismo sendero por el que comenzamos. Poco antes de llegar al mirador Sendero Cartajima-Parauta, nos encontramos con Fran y Maricarmen, unos malagueños con los que nos cruzamos a la ida y con los que cambiamos algunos comentarios sobre la meteorología y la posibilidad de mojarnos. Finalmente llegamos a Cartajima sobre las 15:35 horas, tras haber caminado 17,6 kilómetros y superado un desnivel acumulado de 890 m. . Las cotas mínimas y máximas fueron de 583 metros y 850 metros respectivamente.

La ruta podríamos clasificarla como dura por los fuertes y exigentes desniveles a superar en casi todo el recorrido, lo cual es una característica muy propia de este Valle del Genal. No obstante, no resulta difícil de caminar, pues teniendo en cuenta la orografía del terreno, casi todos los caminos y senderos, tanto terrizos como hormigonados, son anchos y bien compactados, excepción hecha de unos pocos tramos relativamente cortos y estrechos donde hay que caminar en fila india. Por otro lado, están muy bien señalizados y son fáciles de seguir.

Todo el recorrido de hoy lo hemos dejado grabado en este track.

Castillo de Salobreña, Mirador Enrique Morente, Bóveda, Cala El Pargo y Torre del Cambrón desde Monte de los Almendros

La libertad es el arte de vivir

Morente, Enrique

Nuestra ruta de hoy la haremos por Salobreña, en Granada, en donde, partiendo desde el Monte de los Almendros y visitaremos bonitos parajes por los acantilados de Salobreña, las urbanizaciones de El Pargo y Cala Medina, Costa Aguilera, la Caleta de Salobreña y su playa (La Guardia) y el casco antiguo de Salobreña, con visita al Castillo de Salobreña, el barrio del Albaicín salobreñero y sus diversos miradores. La torre nazarí de El Cambrón se encuentra dentro de las instalaciones del Hotel Salobreña pero se puede visitar sin problemas (y sin molestar a los clientes del hotel) La ruta está señalizada con mojones de Paseos fáciles desde el Hotel Salobreña y con flechas azules y verdes desde Salobreña.

Comenzamos la caminata tras dejar el coche junto a la rotonda de entrada al Hotel de Salobreña e iniciamos la ruta visitando la Torre Vigía de El Cambrón que se encuentra en los jardines del Hotel. Pedimos permiso en la recepción para visitar la torre y, muy amablemente, nos dijeron que sin problemas. La Torre del Cambrón es una atalaya costera cilíndrica de época nazarí que se ubica en un cerro de la ladera oriental del barranco del Cambrón. Desde ella se domina la costa de Almuñécar por la zona de Velilla y toda la vega del Guadalfeo, hasta el Peñón de Jolúcar en Torrenueva disfrutando de unas impresionantes vistas. Está situada en el cerro de la Punta de la Torre del Cambrón, en la margen izquierda del barranco del mismo nombre. Es una torre atalaya costera, levantada en época nazarí, con figura casi cilíndrica ya que dispone de un pequeñísimo talud y planta circular, de 3,90 metros de diámetro. Tiene una altura de unos 10,50 metros. Salimos del hotel, giramos a la derecha junto al aparcamiento y, enseguida, encontramos un camino asfaltado junto al que vemos un mojón de «Paseos fáciles» que nos señala hacia Salobreña. Pasamos por la Urbanización de Calamedina, bajo la famosa Casa del Dragón y llegamos a la urbanización El Pargo. Por aquí dejamos el camino asfaltado y entramos en un camino de tierra que nos lleva hasta la Caleta de Salobreña. La Caleta es una pedanía de Salobreña (Granada) que destaca por ser un antiguo pueblo de pescadores con calles empinadas y blancas, un puerto pesquero y vistas al Mediterráneo y al Castillo de Salobreña. Su historia está ligada a la pesca y, especialmente, a la actividad de la antigua fábrica de azúcar, hoy un bien cultural y museo, que operó durante más de un siglo. La zona también es conocida por su sendero junto al mar que lleva a la cala del Caletón y sus fiestas marineras en honor a la Virgen del Carmen. Recorremos sus pintorescas calles, pasamos junto a la antigua Azucarera del Guadalfeo que cerró en 2006 y hoy está catalogada como Bien de Interés Cultural. En ella se puede ver una maqueta que muestra el proceso de producción de azúcar, mieles y alcoholes.  En el paseo por el pueblo podemos ver una muestra fotográfica de imágenes incluidas en el libro Caleteros Seguimos en dirección a Salobreña y comenzamos la subida al Castillo por la Calle Antequera y caminamos por el paseo de las Flores hasta acercarnos a un bonito mirador. Regresamos a la entrada del paseo para continuar la subida al Castillo.

El castillo de Salobreña es el monumento más importante de la localidad de Salobreña. Aunque se conoce la existencia de una fortificación en Salobreña desde el siglo X la distribución actual corresponde, básicamente, a la construcción que se levantó en época nazarí, el castillo actual es el resultado del aporte de la arquitectura musulmana y cristiana. De planta trapezoidal, dispone de tres recintos: el interior se corresponde en su disposición con el antiguo alcázar nazarí jalonado por cuatro torres: la Torre del Homenaje, la Torre Nueva, la Torre del Polvorín y la Torre Vieja; los otros dos, con una función defensiva, son una ampliación castellana de finales del siglo XV. Durante el periodo nazarí albergó, además, un palacio real para descanso que también sería utilizado como prisión real. Según las crónicas, varios fueron los monarcas que padecieron prisión entre sus muros: Yusuf III, Muhammad VIII el Pequeño, Muhammad IX el Zurdo, Abu Nasr Sad y Muley Hacén. Desde sus torres se puede contemplar de un solo vistazo la trama urbana de Salobreña, la vega, el mar Mediterráneo, las sierras colindantes e, incluso, Sierra Nevada. Sus torres, almenas y murallas, su enclave y paisajes han propiciado que el castillo sea uno de los monumentos más visitados de la Costa Granadina.

Terminada la visita nos acercamos a la Iglesia (antigua mezquita) a un bonito mirador nombrado como Mirador de Enrique Morente con una bonita escultura homenaje al cantaor, y regresamos por el pasaje de la bóveda. Su nombre se debe al tipo de cubierta que cubre este pasaje que conecta el barrio de la Villa, con el barrio del Albaicín. Este es uno de los pocos elementos arquitectónicos que se conserva de la antigua Medina Medieval. Construida utilizando la muralla como contrafuerte exterior, se levantó con toda probabilidad con objeto de ampliar el espacio donde al parecer se situó la Mezquita de la Medina Nazarí, hoy ocupado por la iglesia parroquial. Seguimos avanzando en nuestro camino de vuelta pasando por el pueblo y algunas de sus calles hasta encontrar el camino que nos lleva a las puertas de la Antigua Azucarera del Guadalfeo en la Caleta. Desde este punto Volvemos sobre nuestros pasos, hasta el punto de partida, junto al Hotel Salobreña.

En resumen, una ruta corta, muy bonita, distraída e instructiva, y que sin duda, ha merecido el pequeño esfuerzo de hoy. Han sido unos once km con un desnivel acumulado de 365 msnm con una altura máxima en el Castillo de Salobreña de 103 m sobre el nivel del mar.

Todo el trayecto de hoy ha quedado registrado en este track.

Sendero Homologado PR-A 457, Recintos Fortificados de Nueva Carteya

Quien contempla la belleza de la tierra encuentra reservas de fuerza que perdurarán mientras dure la vida

Carlson, Rachel. El sentido del asombro. Ed Encuentro 2021

Realizamos esta actividad por nuestra participación en el XI Encuentro Provincial de Clubes de Montaña de Córdoba que tuvo lugar en Nueva Carteya el 2 de noviembre de 2025. La actividad estuvo organizada por la Federación Andaluza de Deportes de Montaña, Escalada y Senderismo con la colaboración de diversos grupos senderistas de la provincia. Fue una jornada de convivencia, deporte, e intercambio de experiencias entre los Clubes de la provincia, además del fin solidario de recaudar donativos para el Banco de Alimentos, y el dar a conocer Nueva Carteya y su entorno. La ruta preparada por la organización es el Sendero Homologado PR-A 457, Recintos Fortificados de Nueva Carteya.

El Sendero circular de los Recintos Fortificados de Nueva Carteya tiene principio y final junto al parque Pozo Romero. Comenzamos la caminata en este punto sobre las 9:45 de la mañana tras habernos acreditado y recibido las instrucciones de la organización para la caminata. Atravesamos la población hasta llegar a la confluencia del Km 14 de la Carretera A-3130 de Nueva Carteya a Montilla. Allí nos desviamos a la izquierda por un camino entre olivares y que transcurre paralelo el arroyo Carchena hasta llegar al cruce del camino Las Cuevas (Garbanceros) disfrutando de las vistas del cauce del arroyo. Tomamos el camino hacia la izquierda hasta la carretera CP-173, la cual seguimos en ascenso a la izquierda y desde donde podemos disfrutar de un impresionante paisaje donde se ven algunos pueblos de la provincia de Córdoba como son Espejo, Montilla, Santa Cruz y Montemayor. Hacia el km 8,5 de nuestro recorrido se ha situado el primer avituallamiento.

Seguimos la carretera en ascenso hasta llegar al camino Las Pequeñas desde el que tenemos una de las mejores vistas de Nueva Carteya. Por este mismo camino está la subida a la Virgen Cumbreñita y al Recinto Fortificado de la Torre el Puerto. Continuamos por el camino Bejano hasta empalmar con las Cumbres, desde las cuales se puede apreciar el gran valor paisajístico que tienen los lugares por los que transcurre esta ruta, hasta llegar a la carretera CO-6214 de Nueva Carteya a Cabra por el puerto desde la que podemos disfrutar de otras de las mejores vistas de Nueva Carteya.

En este punto hay un segundo avituallamiento y un punto de escape para aquellos senderistas con problemas o muy cansados. Al culminar el puerto abandonamos la carretera para coger el camino de La Villa que nos conducirá primero al Recinto Fortificado de la Plaza de Armas y luego continuando por el camino Las Neverias, al Recinto Fortificado de las Neverias, dos de los recintos arqueológicos más importantes de Nueva Carteya. Ahora Continuamos el camino en descenso hasta llegar a la carretera CO-5206 desde la que podemos ver la Ermita de San Pedro. Finalmente continuamos por la senda peatonal para llegar de nuevo al parque Pozo Romero como final de ruta.

En resumen, ha sido una ruta un poco monótona en lo paisajístico caminando entre olivares por caminos rurales muy degradados por la falta de civismo y sensibilidad medioambiental, Por todo el recorrido se pueden ver cientos de botellas arrojadas a los arcenes de los caminos, restos de los lienzos usados para para recogida de la aceituna, envases de fitosanitarios, escombros, etc. Han sido 18 km recorridos sin ver un recinto fortificado y de una monotonía agotadora.

Todo el recorrido de este día ha quedado registrado en este track.

Frigiliana, El Fuerte y Mirador de Lizar desde Frigiliana

No subes la Montaña para que todo el mundo pueda verte, sino para que tú puedas ver el mundo

David McCullough Jr, David. The Greater Journey (2011)


Hoy nos desplazamos hasta la bonita localidad de Frigiliana,  situada en la comarca de la Axarquía, la región más oriental de la provincia de Málaga. Frigiliana fue el primer municipio de la Provincia de Málaga que obtuvo en el año 2015 la acreditación y pertenencia a la asociación Los Pueblos Más Bonitos de España. Tanto el casco histórico como las modernas urbanizaciones están muy cuidados y es un placer caminar por sus calles. Desde el mirador del Castillo de Lizar hasta la cima de El Fuerte es una ruta lineal de ida y vuelta. El regreso desde el Pozo de Lizar lo hacemos por una acequia que nos dejará en el casco histórico de Frigiliana al Pie de Peñón de la Sabina.



Casualmente, los jueves es día de mercado y tenemos que aparcar en el lateral de la carretera MA 5105 un poco lejos del punto de partida en la plaza del ingenio. Comenzamos a caminar por el casco urbano del pueblo por la Calle Real, donde vemos algunos retablos cerámicos en los que se narra la Batalla del Peñón de Frigiliana, que tuvo lugar en 1569 durante la rebelión de los moriscos, continuamos por la Calle Hernando el Darra hasta llegar a un callejón que conduce al Restaurante el Mirador y el restaurante Garden. Pasamos por el Peñón de la Sabina, cuya base se desplazó décadas atrás, y comenzamos a subir una calle empedrada hasta el cerro de la Sabina en cuya corona se levantó el Castillo árabe de Lizar construido entre los siglos IX y XI aproximadamente y hoy en día desaparecido, quedando de él sólo restos de su cimentación, un muro de 4 metros de largo y parte de la rampa de acceso. Caminamos por una meseta (posibles jardines del Castillo) donde hay un par de miradores sobre el Barranco del Higuerón y sobre una balsa que se conoce como el Pozo de Lizar. Por nuestra izquierda, tomamos una vereda que desciende, y nos lleva hasta una pista que vemos un poco más abajo que pasa delante del Pozo de Lizar y un pequeño aparcamiento por el que realizaremos el camino de vuelta. Una vez en este punto, giraremos a la izquierda y comenzaremos a ascender por un sendero, seguimos junto a la acequia que trae hasta aquí las aguas del río Higuerón hasta encontrar unas escaleras de cemento por las que continuamos subiendo. Las escaleras de cemento finalizan, dando paso a un marcado sendero, que ya no abandonaremos durante el resto del recorrido. En un primer momento el sendero va por la parte oriental de la cordal ofreciéndonos bonitas vistas sobre la Sierra de la Almijara. Poco después, el sendero pasa a la parte occidental de la cordal hasta llegar a un collado desde el que divisamos claramente nuestro objetivo. En este punto la subida se suaviza un poco y pasamos junto a los restos de un par de caleras (hornos donde se quemaba la piedra caliza para obtener la cal). hasta que, pasado un bosquecillo de pinos vemos la última parte de la vereda que zigzaguea por media ladera en dirección al Cerro del Fuerte. La última loma hasta la cumbre tiene un fuerte desnivel por el que tenemos que trepar en un par de ocasiones. Subimos unos metros más y alcanzamos la cumbre donde se encuentra el vértice geodésico y un par de montículos de piedras. Desde la cima de El Fuerte, que tiene 946 m de altura, se divisa buena parte de la comarca, con vistas tanto al mar, con magnificas panorámicas sobre Frigiliana, Nerja, Torre del Mar, la Caleta de Vélez y la Bahía de Málaga, como al magnífico conjunto montañoso que conforma el Parque Natural de las Sierras de Tejeda, Almijara y Alhama. Desde aquí son visibles los picos Lucero, El Cisne, Almendrón y la Sierra de Enmedio. Tras las fotos de rigor y un merecido descanso iniciamos el regreso.



La vuelta de esta ruta la hacemos por el mismo sendero hasta llegar a la Acequia del Higuerón que lleva agua al Pozo de Lizar. En este punto llegamos hasta el final del pequeño aparcamiento y nos internamos por un denso y húmedo bosque de pinos hasta llegar a una acequia que se usa para el riego de algunos bancales cítricos y frutas tropicales, hasta llegar a la calle empedrada por la que subimos por la mañana hasta los restos del castillo. En este punto seguimos las indicaciones «A Frigiliana» hasta llegar a la Plaza del Ingenio junto a los paneles informativos de esta ruta y otras similares. Desde ese punto seguimos la carretera hasta nuestro coche.

En resumen, ha sido una ruta muy bonita, con hermosas vistas tanto del mar como de la montaña, en la que el tiempo ha acompañado con un día soleado pero fresquito, en una caminata con cierto nivel de exigencia en la que hemos recorrido algo menos de 10 km y superado un desnivel positivo de 695 m.

Todo el recorrido de hoy ha quedado grabado en este track.
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