Circular desde Aracena a Corteconcepción por la cascada de Los Molinos y el Camino del Rebollar

La experiencia de caminar es una inmersión en otro mundo, en otro tiempo, en otro espacio, en otro uso de la vida.

LeBreton, David. Caminar la vida. La interminable geografía del caminante. Siruela, 2022. Pg 76

Retomamos nuestra rutina tras el verano con una bonita y entretenida ruta por el PN Sierra de Aracena y Picos de Aroche. Partimos del municipio de Aracena en dirección al municipio de Corteconcepción recorriendo esos típico caminos, en ocasiones empedrados, rodeados de muros de piedra seca, con un típico paisaje de dehesa con encinas, alcornoques, alguna mancha de castaños y el sonido característico de los cerdos ibéricos masticando bellotas verdes.

La ruta comienza junto a la Ermita de San Roque en dirección hacia la Fuente del Rey por un camino en apacible descenso a lo largo del que vemos varias pancartas reivindicando la situación que vive el campo con la acentuada sequía de este año. Pasamos por la Fuente del Rey, completamente seca. Esta fuente es el inicio del Arroyo de la Fuente del Rey, tributario del Ribera de Huelva que alimenta el embalse de Aracena.

Continuamos el camino a lo largo del Arroyo de la Fuente del Rey, ahora bajo un denso bosque galería de álamos y eucaliptus rodeados de algunas huertas y cortijos. Poco más adelante escuchamos el rumor del agua en el arroyo, fruto de alguna surgencia y a nuestro paso vamos encontramos los restos de algunos molinos de rodezno hasta llegar a la Cascada del Molino que son los restos de un antiguo embalse para la producción de energía eléctrica. Junto a la cascada aún pueden verse los restos del edificio que albergó la pequeña central hidroeléctrica. Caminando cauce arriba entramos en la Huerta los Mendez donde podemos ver aún parte de la represa.

A partir de este punto seguimos las indicaciones del Sendero nº 1 en dirección a Corteconcepción, cruzamos al otro lado del Arroyo por una pasarela de piedras y siguiendo las balizas comenzamos una ligera subida en dirección a Corteconcepción por uan verda que atraviesa una finca privada que permite el paso pero nos piden que dejemos las cancelas cerradas. En este tramo del recorrido pasaremos junto a explotaciones ganaderas de porcino que merodean bajo las encinas buscando los frutos caídos. La vereda desemboca en un camino empedrado entre muros que nos llevará hasta el paraje de Cuatro Caminos, muy cerca ya del municipio de Corteconcepción.

Tomamos el camino de la izquierda que nos deja en la plaza de este municipio. Tras una visita a la Iglesia parroquial y un paseo por el caserío típico de sus dos núcleos de población (La Corte y Puerto Gil) regresaremos al paraje de Cuatro Caminos y ahora tomamos la Vereda de la Umbría de la Corte con un bonito bosque de castaños y algún olivar que enlaza con un amplio y monótono carril de tierra con tráfico rodado (Camino del Rebollar) que nos devuelve al punto de origen.

En resumen, han sido 13,360 km, con un desnivel de 264 m. de una bonita y agradecida ruta por el PN Sierra de Aracena y Picos de Aroche que se puede hacer en este tiempo por lo sombreado del camino, con un final que desmerece un poco por lo transitado del Camino del Rebollar. Terminamos la jornada con un paseo por Aracena donde degustamos los productos típicos de la zona en buena compañía.

Todo este caminar se puede encontrar en este track.

Camino de Santiago Vía Augusta. Etapa 10: Alcalá de Guadaira-Sevilla

La vida es más larga cuando andas. Caminar prolonga los instantes.

Kagge, Erling. Caminar, las ventajas de descubrir el mundo a pie. Penguin Random House, 2019

El Camino de Santiago por la Vía Augusta une Cádiz con Sevilla siguiendo, en lo posible, el trazado de la Vía Augusta. Para ir cogiéndole la medida nos disponemos a hacer la séptima etapa que discurre entre Alcalá de Guadaira y Sevilla. La etapa es completamente llana y sin dificultad. Desde la Catedral, el camino hasta Santiago continua por el llamado Camino de Santiago Vía de la Plata.

La etapa tiene tres partes bien definidas: una primera que transcurre junto al cauce del río Guadaira por una zona arbolada, con sombras (continuación del parque periurbano de los Molinos del Guadaira), un segundo tramo cuyo hito fundamental es el paso por el Canal del Bajo Guadalquivir por la Puerta Verde de Alcalá de Guadaira para entrar en el campus de la Universidad Pablo de Olavide, y un tercer tramo callejeando por Sevilla hasta llegar a la Catedral.

Comenzamos a caminar en la esquina de la calle Santiago con la calle Orellana, hasta llegar al puente del Dragón. En la margen izquierda del Puente una escalinata descendente enlaza con el parque periurbano de los Molinos del Guadaira que discurre por la orilla izquierda del Rio. A unos doscientos metros nos encontramos con el Molino del Realaje, con su robusta torre. Continuamos por la orilla del río en un paseo bastante sombreado hasta llegar a los molinos en ruinas de Pelay Correa y Cerraja. Un poco más adelante pasamos bajo el viaducto de la SE-40, hasta llegar al puente del Canal del Bajo Guadalquivir.


Cruzamos al otro lado del río sobre la plataforma que hace las veces de puente y que conduce el agua del canal. En este punto el camino se torna más árido y discurre por la Puerta Verde de Alcalá de Guadaira. Es un tramo poblado mayoritariamente por ciclistas, bastante árido y de vegetación escasa. Por este camino junto al canal (se puede ir por cualquiera de las dos orillas) llegaremos a las inmediación de Montequinto. En este punto cruzaremos un puente sobre el canal y las vias del tren para entra en el campus de la Universidad Pablo de Olavide. En una glorieta junto al aparcamiento del metro nos incorporaremos al carril bici por el que nos acercaremos de nuevo al encauzamiento del Río Guadaira, junto a los restos del Molino de San Juan de Teatinos en el parque jardines del Guadaira para cruzar sobre la autovía SE-30 por un puente metálico de uso compartido.

Continuamos por el carril bici hasta las inmediaciones del Punto Limpio Los Naranjos.
Así, llegaremos a la Carretera de su Eminencia y cruzando el semáforo enlazaremos con la Avenida de la Paz y su prolongación en la calle José Saramago. Al final de esta última calle llegamos a la Avenida Diego Martínez Barro que tomaremos a la derecha. Enlazamos por la izquierda con las Avenidas Ramón y Cajal y en las inmediaciones del Mercado de la Puerta de la Carne tomamos la Calle Santa María la Blanca continuando por Mateos Gago para llegar hasta la Catedral, que es nuestro final de etapa. Cerramos el track junto a la placa que marca el inicio de la etapa 1 del Camino de Santiago por la Vía de la Plata.

En resumen, han sido algo más de 18 km de caminata, muy entretenidos en los primeros 5 km junto al río Guadaira, un poco tedioso el caminar junto al canal de Bajo Guadalquivir y unos 4 km de callejeo por Sevilla en los que se va acusando el cansancio de la jornada. Todo este trayecto ha quedado recogido en este track.

Torrenueva, miradores, Faro de Sacratif, Playa de la Joya y Pasarela del Peñón de Jolucar

El ritmo de los pasos de mi infancia se me quedó grabado. He podido vivir sin escalar, pero no he podido vivir sin caminar. El espíritu nómada me habita. […]He dejado de buscar objetivos lejanos, pero siempre encuentro cualquier pretexto para salir de casa y caminar.

Messner, Reinhold. Vida de un superviviente, Desnivel 2015

En esta ocasión nos dirigimos al municipio de Torrenueva Costa para hacer un paseo circular en torno a la localidad.  La ruta transcurre íntegramente por el sendero señalizado y homologado PR-A 420 alrededor del municipio torreño y tiene dos partes bien diferenciadas. En la primera transitamos entre cultivos subtropicales e invernaderos y llegamos hasta el Faro de Sacratif. La segunda parte transcurre por los acantilados cercanos al faro, la playa de la Joya y la pasarela sobre el Peñón de Jolucar recientemente puesta en servicio, para terminar en el paso marítimo de Torrenueva. Es un paseo fácil y ameno para disfrutar de las vistas y recrearnos con el paisaje.

El municipio debe su nombre a una torre vigía construida durante el reinado de Felipe V, el primero de los Borbones, para paliar las deficiencias de otras dos torres vigías hoy desaparecidas. El paseo debe comenzar en este punto, pero los habituales problemas de aparcamiento de Torrenueva, especialmente en verano, hacen que nuestro track comience en un punto de la N-340 un poco más hacia el oeste.  Comenzamos a caminar en dirección Motril para encontrar la torre vigía que da nombre al municipio y que  se encuentra en un espacio ajardinado a un lado de la carretera de Almería,  bien señalizada y con cartelería que habría que renovar (el sol mediterráneo lo quema todo) Por el semáforo cruzamos la carretera y nos dirigimos hacia el Museo del Aljibe, un espacio musealizado de un antiguo aljibe construido a comienzos del siglo XX como prolongación de las canalizaciones de agua provenientes de Río Guadalfeo.  Junto al museo ya podemos ver las primeras balizas del sendero PR A 420 y las seguiremos durante casi todo el recorrido. La salida de Torrenueva se realiza por la calle Mirador de la Bahía en ligero ascenso que nos adentra en una vega dedicada al cultivo de subtropicales (aguacates, chirimoyas y mangos) salpicada de invernaderos dedicados a las hortalizas. Hacia el km 2 de nuestro recorrido veremos nuevas balizas que nos dirigen hacia los miradores y el faro. Las seguimos por un camino rural asfaltado con un poco más de pendiente y mayor densidad de invernaderos.

Hacia el km 4 del recorrido llegaremos al primer mirador sobre Torrenueva desde el que parte un recorte para volver directamente al pueblo. Siguiendo el camino rural, ya sin asfaltar, pasaremos junto a enormes invernaderos y, en el km 6,3 tomaremos una trocha para subir al segundo y tercer mirador. Ya nos encontramos en el punto más alto  del recorrido y tenemos vistas hacia la izquierda, Carchuna y el Mar de Alborán, al frente el faro Sacratif y los acantilados por los que pronto vamos a transitar y a la derecha veremos el puerto de Motril en primer plano, Salobreña, el Monte de los Almendros y, al fondo, Velilla y Almuñécar con sus peñones. Desde el mirador descendemos por un caminito a otro mirador un poco más bajo y desde este segundo recuperamos el camino que traíamos. Siguiendo las balizas del sendero llegamos a las inmediaciones de la Carretera de Almería. Con mucho cuidado la cruzamos (hay dos carriles con bastante tráfico) y seguimos un camino muy deteriorado hasta el Faro de Sacratif.

El faro de Sacratif se encuentra en los acantilados del Cerro del Chucho. Construido a mediados del s XIX, actualmente se encuentra en funcionamiento, gestionado por la autoridad portuaria del Puerto de Motril y tenía conexión virtual con el Castillo de Carchuna hacia el este y con la Torre vigía de Torrenueva hacia el oeste. Desde este punto las vistas con la puesta de sol son impresionantes. En las inmediaciones pudimos ver algunas cabras montesas a pesar de la afluencia de público.  Desde aquí vamos cresteando sin dificultad por un camino de tierra hasta llegar a un punto en el que no se puede avanzar. El camino desciende entre dos fincas agrícolas hasta las inmediaciones de la carretera nacional en un aparcamiento usado por las personas que van a la Playa de la Joya. Las balizas nos llevan a unas escaleras por las que se accede a la Playa de la Joya, una recoleta y bonita playa nudista no muy masificada. Es un poco tarde y no bajamos.

Seguimos adelante y nos adentramos en los acantilados del Peñón de Jolucar ya junto a Torrenueva. En este punto encontraremos la entrada a la pasarela colgante sobre el barranco. Tiene una longitud de 60 metros, una capacidad máxima de 15 personas y une el sendero con un paseo litoral hasta el centro de Torrenueva. Al final del paseo unas escaleras nos dejan junto a la Plaza Antonio Cortés y, desde ella accederemos a la carretera N 340 donde hemos dejado el coche.

Ha sido una ruta de unos 9,5 km muy sencilla y   con unos paisajes poco conocidos de la costa occidental granadina. Todo el trasiego de esta tarde quedó registrado en este track.

La cena

Circular Almuñécar, Rancho Río Verde, Cantalobos, el Moruno y Río Seco

Los hombres, en el fondo, no se han hecho para engordar en el comedero, sino para adelgazar en los caminos, atravesar bosques y bosques, sin volver a ver nunca los mismos; seguir su curiosidad, conocer, eso es conocer.

Giono, Jean. Que ma joie demeure

Para el paseo vespertino de esta tarde de verano acometemos una ruta circular un poco más larga de lo ordinario y saliendo de los consabidos paseos hacia Velilla o la Playa del Cotobro. En este caso salimos desde Almuñécar en dirección a las urbanizaciones situadas en las laderas contiguas al antiguo mesón El Mateano. La ruta transita básicamente por caminos asfaltados, alguno de tierra, una vereda bastante transitable y el cauce del Río Seco para volver a Almuñécar por el tramo del acueducto romano cercano a La Carrera. Desde la cima de la Cota del Tractor (punto más alto de la ruta) tendremos unas hermosas vistas desde el faro de la Punta de Mona en La Herradura, Almuñécar, hasta Salobreña, Motril y Torrenueva con el faro de Sacratif al fondo.

Comenzamos a caminar junto a los restos del acueducto romano de La Carreta en dirección a la Avenida Costa del Sol. Al llegar a la carretera N- 340 cruzamos junto al cuartel de la Guardia Civil  y caminaremos por el arcén hasta llegar a la Calle Rancho Río Verde por la que iniciamos la fuerte subida. La calle está bordeada de chalets diseminados entre algunos huertos de aguacates, chirimoyas y nísperos. En algunos tramos la pendiente ronda el 10%, por lo que nos lo tomamos con calma y asomándonos a todos los miradores. Ya llegando a la cima veremos un collado con algunas antenas de telefonía junto a las que pasamos para llegar a los Cortijos de las Planas y a la cota del Tractor (360 m) punto más alto de la ruta.

Tras admirar las vistas panorámicas iniciamos el descenso por una urbanización a la derecha de Las Planas y al llegar junto a un depósito de agua tomaremos una estrecha vereda en fuerte descenso buscando el Barranco de Cantalobos. En este barranco hay una urbanización de casas rurales a la que llega una pista asfaltada. Tomamos la pista y continuamos el descenso hasta la urbanización de El Moruno. Antes de llegar, dejaremos la pista asfaltada y tomaremos un  camino de tierra a la izquierda de la urbanización. En este punto tendremos una excelente vista sobre el cauce del Río Seco y, tras él, veremos los tramos visibles y visitables del acueducto romano. El de Torrecuevas a la izquierda, uno de un sólo piso en una finca de aguacates y el espléndido tramo de dos pisos junto a la urbanización de La Santa Cruz.

Continuamos el descenso hasta llegar al cauce del Río Seco por el que transitaremos en dirección al mar hasta llegar a las inmediaciones del Colegio Público La Santa Cruz en la calle Mango en su unión con la Carretera al Suspiro del Moro. Desde aquí hasta la Carrera veremos los restos de las termas y el tramo final del acueducto romano bajo el que pasaba la Vía Augusta.

En resumen, ha sido un paseo de poco menos de 8 km en el que hemos aunado naturaleza y patrimonio a partes iguales. Lamentar el abandono y descuido de algunos de estos no tan remotos caminos que aparecen llenos de basura en sus márgenes.

Todo los pasos de esta tarde se pueden seguir en este track.

Camino mozárabe de Santiago. Novena Etapa: Quéntar-Granada

Me gusta andar tranquilamente y detenerme cuando me place. La vida ambulante es la que mejor me conviene. Ir de camino con buen tiempo, por un paisaje hermoso, sin llevar prisa y tener un objeto agradable por término del viaje; he ahí, de todas las formas de vida, la que más me agrada

Russeau, JJ. Las confesiones, 2020, pg 184

Este lunes de la segunda quincena del mes de agosto nos animamos a hacer esta etapa del Camino Mozárabe de Santiago.  El Camino Mozárabe a Santiago encuadra una serie de caminos de las provincias de Almería, Málaga, Granada, Jaén y Córdoba que enlazan con la Vía de la Plata a la altura de Mérida. Estas rutas se han recuperado recientemente por diversas asociaciones jacobeas y con una participación dispar de las instituciones locales y regionales. En nuestro reciente Camiño dos Faros encontramos un caminante en Fisterra que lo acababa de terminar y nos habló un poco de las etapas. Aprovechamos la estancia en Quéntar para ir probando este camino.

Iniciamos la etapa en la plaza del Ayuntamiento de Quéntar descendiendo hacia el Río Aguas Blancas, tributario del Genil, que baja con un caudal importante a pesar de la época del año. Paralelo al cauce del río discurre una pista de tierra compactada bordeada de álamos, nogales y la tradicional vegetación de rivera. A nuestra derecha vamos dejando algunos huertos y, poco antes de alcanzar la carretera, la EDAR sin uso. Salimos a la carretera brevemente para girar de nuevo a la izquierda, cruzar el río sobre un puentecillo y tomar un nuevo camino rural durante unos 300 m. donde las indicaciones nos llevan a una angosta vereda en dirección a Dúdar.

En las inmediaciones de este pequeño pueblo un puente cruza sobre el río y las consabidas flechas amarillas nos llevar a la Plaza del Ayuntamiento, con una moderna fuente con agua potable. Es conveniente aprovechar este agua ya que desde este punto hasta llegar a Granada no vamos a encontrar ningún avituallamiento. Junto a la plaza pasa la carretera GR-3201 y la seguimos unos 300 m hasta llegar a un bar junto al que sale en ascenso un camino asfaltado. La subida es bastante pronunciada y hacia el km 4 de nuestra ruta vamos a encontrar los restos del impresionante sifón del Canal de los Franceses. una impresionante obra de ingeniería de unos 14 km de largo que captaba las aguas del Río Aguas Blancas para llevarlas a la explotación minera del Cerro del Oro. Actualmente sólo queda en pie un trozo del acueducto sobre el barranco de Dúdar y los pilares que sostenían el canal del agua y que hoy se conocen popularmente como «Las Torres».  Continuamos la subida hasta alcanzar la Vía Pecuaria Vereda del Barranco del Abogado que, durante varios km recorre toda la cresta.

Durante todo este trayecto tendremos a nuestra izquierda la impresionante cuerda de los tresmiles de Sierra Nevada: Picon de Jerez, Cerro Pelado, La Atalaya, Vacares, El Goterón, Alcazaba, Mulhacén, Veleta Loma de Cáñar y Loma del Caballo. Llegamos a un cruce de caminos junto a una conducción de agua y el Cerro del Oro y tomamos el camino de la derecha en suave descenso hacia el río Darro. Pasamos junto a las ruinas del Cortijo de Jesús del Valle y entramos en el parque periurbano de La Dehesa del Generalife.

El camino prosigue a las orillas del Río Darro cambiando varias veces de vertiente hasta llegar a un lugar en el tendremos la opción de subir hacia la Silla del Moro y ver la Alhambra desde ese mirador o continuar por el camino señalizado con la flecha amarilla y entrar en Granada por el Sacromonte, junto a la Abadía, con unas impresionantes vistas sobre la Alhambra y siguiendo el río Darro hasta llegar a Plaza Nueva. Continuamos por la Calle Molinos y cerramos el track junto al Albergue de las Comendadoras de Santiago.

En resumen, ha sido una caminata bastante bonita, de unos 17,5 km en la que hemos pasado por unos paisajes espectaculares cargados de patrimonio y naturaleza.

Todos nuestros pasos quedaron registrados en este track de Wikiloc.

Subida al Mulhacén (3479 m) desde el Alto del Chorrillo y vuelta por Siete Lagunas

Caminar le devuelve a uno el contacto consigo mismo y con la sensación de existir.

LeBreton, David. Caminar la vida. La interminable geografía del caminante. Ed. Siruela 2022

Al igual que el año pasado, aprovechamos las vacaciones veraniegas para acercarnos a Capileira, y desde  allí y aprovechando la lanzadera que gestiona el Servicio de Interpretación de las Altas Cumbres, nos encontramos en  el Alto del Chorrillo a las nueve y media de la mañana. Nos acompaña nuestra amiga África que estaba ilusionada con hacer esta cima.

En  esta ocasión, el día está fresco y soleado y el pronóstico es muy buen para caminar: máxima de 12º en la cima y una fresca brisa del SO.  Nuestro plan para hoy es hacer la subida «clásica» al Mulhacén por las lomas de Tanto y la del Mulhacén, llegar al Mulhacén II, continuar hasta la cima oficial y realizar el descenso por la zona de Siete lagunas para enlazar con el camino de ida en la Loma del Tanto y acercarnos a los restos de fortificaciones de la Guerra Civil antes de llegar al Alto del Chorrillo para tomar la lanzadera de vuelta a Capileira.

La subida al Mulhacén es bastante sencilla, transcurre por un sendero-camino bastante marcado y transitado. A las diez menos diez de la mañana comenzamos a caminar, primero recorreremos la vereda sobre la Loma del Tanto y, a continuación, vamos ascendiendo a nuestro paso por la loma del Mulhacén. A los 2,4 km de marcha veremos el desvío que marca la zona de 7 Lagunas por la que realizaremos la vuelta. Por ahora obviamos este desvío y seguimos hacia arriba. Tras un par de repechos bastante duros nos encontramos en el Mulhacén Chico o Mulhacén II (3361,70 m) y desde donde ya vemos la cima de la máxima altitud peninsular. Abajo vemos la Laguna de la Mosca y las aristas del Juego de Bolos. Hacia la izquierda (poniente) vemos el Veleta, Salobreña al fondo, los invernaderos de la zona de Motril y abajo el Valle del Río Mulhacén.

Continuamos la subida, ahora algo menos exigente, de poco más de un km hasta llegar al Mulhacén I (3478,70 m) En la cima las vistas son impresionantes. La cuerda de los tres miles con el Veleta en primer término, las sierras de Huétor y Arana, la hoya de Guadix. El día está muy claro y el espectáculo es hipnotizante.

Panorámica desde la cima

Tras la fotos de rigor comenzamos el descenso por el mismo camino de la ida hasta llegar a una bifurcación bastante difuminada (aproximadamente en el km 5,7 de nuestro recorrido) que nos llevará hacia la cuerda del Resuello desde donde ya tendremos vistas a la zona de Siete Lagunas. El camino se difumina en ocasiones, pero hay varios hitos que facilitan la orientación hasta llegar a un punto en el que la senda vuelve a ser clara. A nuestra izquierda ya vamos viendo lo que queda de las lagunas a estas alturas del verano. La primera es la Laguna del Borreguil, a medida que vamos bajando veremos la laguna Altera hasta llegar a la laguna Hondera que desagua en la zona de las Chorreras Negras.  Al llegar a la zona de la Laguna Hondera hay una bifurcación de caminos que permite bajar a esta laguna (donde hay vacas y montañeros descansando) o continuar hacia la derecha por un camino que nos llevar a una loma por la que iniciamos el regreso al camino a la Loma del Mulhacén por la que pasamos esta mañana.

Continuamos el descenso por la Loma del Mulhacén hasta volver a la vereda sobre la arista de La loma del Tanto. Con el Alto del Chorrillo a la vista, nos desviamos a la derecha para acercarnos a los restos de las fortificaciones de la Guerra Civil. Se trata de un nido de ametralladoras y algunos restos de trincheras y otras edificaciones.

A las 16:15 la lanzadera nos recogía puntualmente y nos devolvía a Capileira sobre las cinco de la tarde.

Una experiencia fantástica en la que todo salió a la perfección y en la que ajustamos nuestro caminar a la ventana de tiempo que nos permite la lanzadera.

Todo el recorrido se puede seguir, esta vez sí, en este track de wikiloc.

Camino de los Faros. Décima etapa: Lires-Fisterra

Yo no camino para rejuvenecer ni para evitar envejecer, tampoco para mantenerme en forma o para batir récords. Camino igual que sueño, que imagino, que pienso, por una especie de movilidad del ser y de necesidad de ligereza.

George Picard.  Le vagabond approximatif. Ed José Corti, 2001

Nuestra última etapa de esta travesía ha partido de Lires, ha transitado por la coqueta ría de Lires (con la marea baja) hemos pasado por una sucesión de acantilados y playas inimaginables, hemos subido a las antenas del Monte Veladoiro (234 m) en el cabo da Nave, también al Monte da Facho con 223 m, pasado por As Pedras Santas para llegar, finalmente, al Faro de Fisterra en el cabo del mismo nombre.

A las 8 y cuarto de la mañana salimos de Lires camino de la playa en una mañana que ha amanecido completamente despejada y que promete un día caluroso. Desde la playa echamos un vistazo al otro lado de la ría y podemos distinguir la playa de Nemiña, la aldea de Talon y, al interior, Nemiña. Al final de la playa tomamos un camino de tierra desde el que vemos otras playas más pequeñas y al llegar a una intersección con otros senderos giramos hacia la derecha en dirección a los acantilados de Canosa y de Mexadoira. El sendero discurre a media ladera del acantilado y está un poco expuesto. Pasamos por un panel informativo que nos indica que estamos en la Ponta do Maris, un paraje de gran belleza, y continuamos por el sendero hasta un punto en el que vemos un arroyo que cae directamente sobre el acantilado de Mexadoira.  Abajo vemos a unos mariscadores cogiendo erizos. Cruzamos con cuidado el arroyo, sendero en subida y, arriba, ya divisamos  la Praia do Rostro.

Salimos de los acantilados y llegamos a la pPraia do Rostro en pocos minutos. Es una larguísima playa que hay que cruzar por la arena de la orilla para no estropear las dunas que la rodean. La playa tiene unos 2 km de largo y justo al final está el arroyo Cacheira que desemboca directamente en la playa. Lo cruzamos por una zona de rocas sin mojarnos y al comienzo del camino, en unas cómodas piedras nos sacudimos la arena de las botas y tomamos un ligero refrigerio entre oleadas de surfistas que bajan hacia la playa con sus tablas.

Desde este punto hay un amplio y limpio sendero que lleva hasta la Punta do Rostro desde donde tenemos una amplia vista de los dos km de playa que hemos recorrido. Continuamos por los acantilados hasta la Punta do Castelo. Nuevamente caminamos a media altura del acantilado en subida suave hasta alcanzar la Punta.  Continuamos hacia Playa Arnela y junto al camino se pueden ver, bajo densas poblaciones de tojos,  parte  de las murallas de castro no excavado de Castromiñán. En esta zona nos encontramos con Gloria, Laura y Boris unos colombianos afincados en Madrid que están haciendo el Camiño dos Faros en periodos de dos o tres etapas. Seguimos ascendiendo hasta llegar a una pista forestal que desemboca en la carretera junto al pueblo de Denle. Tras unos 500 m por la carretera volvemos a la senda amplia y despejada que bordea Praia Arnela.

Al alcanzar la punta Robaleira el sendero gira a la izquierda para acometer la primera subida del día. Hay un par de rampas de subida en las que hay que trepar un poco hasta alcanzar una meseta en la que la subida se suaviza. El sendero va encima de una tubería de agua que nos lleva a un punto en el que hay un registro. A partir de aquí la subida hasta la cima del Monte Veladoiro (232 m) en el cabo de la Nave se hace un poco más dura. Con tranquilidad llegamos a la cima en la que han instalado unas antenas. Aprovechamos unos troncos para reponer fuerzas y afrontar los kilómetros que nos quedan hasta Fisterra. Junto a las antenas nos encontramos con Stefano que también ha aprovechado la cima para descansar un poco.

Giramos tras las antenas para bajar por la carretera de servicio hasta llegar a un cruce a la derecha y seguir por una pista forestal cubierta de hierba que nos acerca a los acantilados. Progresivamente el descenso se va haciendo más pronunciado hasta llegar a un bosque de pinos desde el que divisamos la Praia da Fora. Desde aquí el descenso es muy pronunciado hasta la playa. Como casi estamos terminando nos animamos a cruzar por la playa hasta alcanzar unas pasarelas por las que se inicia la subida hacia el Barrio de Sta Maria de Fisterra. Pasamos junto al bar Da Insua (cerrado), con un mural con un trasno y otras imágenes alusivas y comenzamos la subida al Monte do Facho por un sendero encajonado entre paredes  que, poco a poco,  se va abriendo acercándonos a los acantilados, continuamos por una fuerte subida hasta llegar al punto alto, monte San Guillermo donde vemos un indicador señalando “Pedras Santas” .  Casi al final de la subida nos paramos un momento en un mirador desde el que vemos ya el Faro de Fisterra. Culminada la subida comenzamos el descenso por carretera y algún tramo de sendero hacia el faro de Fisterra que desde arriba se ve precioso. Una vez en el faro las fotos de rigor, encuentro con un caminante de Eibar que acaba de completar dos meses de camino de Santiago desde el Cabo de Gata y damos por finalizado el recorrido tomándonos una buena cerveza con nuestra tortilla antes de emprender el regreso a Lires, de dónde salimos esta mañana.

Como de costumbre, todos los pasos de esta etapa final han quedado recogidos en este track.

Como colofón a nuestro viaje José María, con el que hemos coincidido en varias etapas desde que comenzamos en Malpica y  terminó el Camiño el día anterior a nosotros, tira de agenda y se pone en contacto con Miguel Caamaño que oficia a los fogones del Restaurante Mar de Crebas y ha organizado una cena degustación. Como el restaurante cierra los martes, Miguel se ofrece a prepararnos la cena a puerta cerrada. El menú ha sido como el Camiño: un deleite para los sentidos y con sorpresas desde el principio hasta el final. La cena ha consistido en una crema de marisco con una tosta con alioli de berberechos, unas sardinas muy bien fritas, Caballa marinada y jurel curado sobre puré de hinojo, empanada abierta de sardinas marinadas y curadas en pan de broa, longueirón al aceite de chorizo picante con brotes, alas de bacalao en fritura de harina de garbanzos y merluza a baja temperatura con puré de patatas y piquillos con salsa verde fresca. Todo ello regado con un ribeiro  y un godello buenísmos.

No quiero terminar el resumen de esta etapa sin dejar de agradecer a la Asociación Camiño  dos Faros y a todos los voluntarios que colaboran con ella la señalización y marcaje de esta travesía espectacular. Ha sido una auténtica gozada de la que volvemos muy satisfechos. Ha superado ampliamente nuestras expectativas.

Aunque al término de nuestro viaje nos llegan noticias poco halagüeñas acerca de su homologación, esperamos que el Camiño siga existiendo y sea transitado por  muchos trasnos y caminantes respetuosos con la naturaleza y el medio ambiente.

Camino de los Faros. Novena etapa: Cuño-Lires

Ninguna obra del hombre me parece comparable a lo que puedo encontrar en la naturaleza. No hay carteles, no hay anuncios, sólo esa maravillosa indiferencia hacia nosotros.

Richard Melville Hall (Moby) Documental MobyDoc m 80

En esta penúltima etapa de nuestro camino de los faros hemos transitado entre la aldea de Cuño y Lires. Durante el recorrido hemos subido al Monte Pedrouzo, hemos visitado el cabo Touriñan y su faro, el punto más occidental de la península, hemos pasado por las playas de Moreira y Nemiña para terminar en Lires y su coqueta ría.

A las 8 y 20 de la mañana nuestro taxista de Muxia, Jesús, nos deja a la entrada de la Aldea de Cuño, media docena de casas, otros tantos hórreos y una rulotte permanente con su buzón artesano. El pronóstico meteorológico es bastante bueno, así que nos bajamos hasta el Coido de Cuño, lleno de bolos de todos los tamaños imaginables, nos hacemos la foto de rigor ante el buzón de la rulotte y estrenamos el protector solar. El camino sigue paralelo a la línea de costa hasta llegar a un arroyo cantarín que hay que cruzar como se pueda.

Nada más cruzar el arroyo comienza la subida al Monte Pedrouzo, de 262 m de altura que se sube en dos tramos. El primero por un denso bosque galería paralelo al arroyo que desemboca en una pista forestal junto a un rodal de eucaliptos recién plantados. El segundo tramo de subida, un poco más suave, transcurre entre dos muretes cargados de vegetación que se termina en una meseta con un amontonamiento de rocas de gran tamaño. El descenso hacia la playa Moreira también se hace en dos tramos unidos por un sendero llano, y hay que hacerlos con mucha precaución tanto por el desnivel como por el estado del sendero, los toxos de los lados (no hay donde agarrarse)  y el riesgo de caída.

La playa de Moreira tiene una primera línea de bolos y luego una arena finísima. Tiene acceso por un carril asfaltado y para continuar nuestro camino hacia el faro Touriñan tenemos que cruzar un arroyo por donde podemos. Hay una pequeña cuesta que termina en una pista forestal y luego un tramo de asfalto que pasa por las aldeas de Touriñan y Campos para luego tomar un desvío a la derecha por un estrecho carril agrícola que bordea toda la punta del cabo. El carril deviene en estrecho sendero con los toxos más pinchantes de todo el camino. Este sendero nos acerca a los acantilados de Gaivoteira contra los que se estrella el Atlántico a toda potencia. Continuamos y vemos el faro y la casa de los fareros en pocos metros.

El antiguo faro Touriñan se puso en marcha en 1898 con la óptica retirada del faro Vilan. El actual faro es de 1982 y es una esbelta torre cilíndrica de 11 metros. Nos sentamos en un cómodo banco ante el faro y nos tomamos la fruta seca y fresca mientras van llegando personas en coche para ver la torre. Nos levantamos del cómodo banco y tomamos el camino a la izquierda de faro desde el que podemos ver la Illa do Castelo o Herbosa, punto más occidental de la Península. El camino continúa bordeando el cabo hasta el Coido de Touriñan repleto de bolos de todos los tamaños hasta regresar a la carretera del principio.

Después del tramo de asfalto nos desviamos a la derecha por una pista rural ascendente hasta un mirador que se ha quedado sin vistas por el crecimiento de un pinar que tenía delante. Continuamos por ese camino hasta la aldea de Talon, clásica aldea del rural gallego, y un poco más adelante la playa de Nemiña llena de surfistas.

Al final de la playa de Nemiña un camino de tierra bordea el litoral y al llegar a los arenales de la ría de Lires el camino se adentra en un pinar paralelo a la piscifactoría y al Río Castro, una zona muy húmeda y frondosa. Este camino desemboca en el camino del epílogo del camino de  Santiago a Fisterra.  Llegamos a la aldea de Bausilbeiro, una aldea de un casa y un hórreo, pasamos por un amplio puente de reciente construcción,  continuamos por un camino de piedra y entramos en la aldea de Lires de tan gratos recuerdos.

Gracias a la prolongación que le hicimos a la etapa de ayer, hoy nos ha quedado una etapa muy cómoda, muy variada en la que ha apretado el calor, especialmente en las horas centrales del día, y hemos podido llegar a Lires a la hora de comer. De este modo, mañana nos queda una etapa final no excesivamente larga que esperamos sea un digno colofón a esta travesía.

Éste es el track de esta novena etapa

Camino de los Faros. Octava etapa: Playa de Leis -Cuño

El caminante tiene el desapego del viajero, pero viaja con sencillez y sin exceso, dependiendo solamente de  su propia fuerza corporal, no de comodidades que pueden ser hechas o compradas, sean caballos, barcos o carruajes. Después de todo, caminar es una actividad cuya esencia no ha mejorado desde el alba de los tiempos.

J.J. Rousseau, Discurso sobre el origen  y los fundamentos de la desigualdad entre los hombres. Cervantes virtual

En esta octava etapa hemos ido desde la playa de Leis hasta la aldea de Cuño, pasando por la playa y río de Lago, las aldeas de Merexo, Os Muiños y Chorente, Muxia y faro de Muxia, playa de Lourido, Monte Cachelmo, punta y Monte Buitra, Acantilados de Cuño para terminar en Cuño. Han sido un total de 25,40 km con dos partes diferenciadas. Una primera hasta Muxia bastante amena y divertida, un paseo de unos 15 km y una segunda bastante exigente desde Muxia hasta Cuño.

A las 8 y cuarto Jesús, nuestro taxista en Muxia, nos dejaba junto al camping de la playa de Leis y comenzábamos nuestro caminar de hoy. El pronóstico meteorológico era bastante favorable para el día  y así ha sido salvo un par de breves chaparrones. Desde la puerta trasera del camping tomamos un carril hacia la playa de Lago. El camino discurre por un pinar y un pequeño acantilado de algo complicado pero fácil de seguir. Pronto tenemos a la vista el pequeño faro que indica la desembocadura del Río Grande. El camino continúa entre las casas y negocios relacionados con la playa hasta llega a un puente que cruza el río Lago que desemboca directamente en la playa. Nos metemos en un sendero estrecho en dirección a la aldea de Merexo.

Merexo es la típica aldea del rural gallego con casitas más o menos cuidadas, bonitos hórreos que,en este caso cuenta con Casa Carmela, un reconocido restaurante – marisquería. Al salir de Merexo nos encontramos con el primer monolito de señalización del Epílogo del Camino de Santiago. En varias ocasiones a lo largo del día nuestro camino y el de Santiago van a ser coincidentes, por lo que hay que andar con mucho ojo a las flechas verdes.

A la salida de Merexo nos dirigimos hacia Os Muiños, otro pueblo del rural gallego que cuenta con un paseo fluvial, Os Muiños de Río Negro, con varios molinos restaurados. Al principio del paseo está la Fuente Tella con agua muy fresca. El paseo transita por pasarelas que desembocan en la Praia de Area Mayor rodeada de una serie de dunas. Al final de la playa un empinado sendero nos deja a las puertas de Chorente.

Chorente es la ultima aldea antes de llegar a Muxia. De camino a la aldea nos encontramos con Silverio Quintans, trabajador jubilado de una serrería, se para un rato con nosotros y charlamos sobre el camino, cómo ha cambiado todo y se conoce la geografía de Galicia con todo detalle. Mientras hablamos con él llegan Marta y Senda. Al cruzar el pueblo bajamos a la playa de Espiñeirido que conecta con la playa da Cruz ya en Muxia. Vamos directamente al faro de Muxia, pequeño y elegante que parece conversar con el de Vilan al otro lado de la ría. En el entorno del faro visitamos a Piedra de Abalar, la de O cadris, el santuario de la virgen de la barca y el monumento homenaje a los voluntarios que ayudaron a limpiar el vertido del Prestige. Nos sentamos en unas comodas piedras y tomamos una fruta,

Salimos de Muxia por el Camino de la memoria y cogemos la carretera de la costa en dirección a la playa de Lourido. Pasamos junto a una escultura multifacética titulada La Mirada. Pasado el campo de fútbol un desvío a la derecha nos baja a la playa de Lourido de arena fina y blanca. La cruzamos y subimos un sendero que nos deja en el carril del nuevo Parador donde hay muchos senderos señalizados. Entre ellos el camino de los faros. Bordeamos la punta de Lourido y comenzamos la ascensión al Monte Cachelmo.

La subida es dura e intensa. Se suben 150 m en menos de un km. En la cima unas vistas magníficas. Tras el esfuerzo buscamos unas piedras cómodas y almorzamos. Entre tanto nos visitan varios animalitos, entre ellos un tímido lagarto. Terminado el almuerzo nos levantamos de nuestras piedras e iniciamos un delicado descenso que nos deja en la pista de la Buitra. Cruzamos un pinar y nos dirigimos a la Punta de la Buitra.

En la Punta avistamos, al otro lado el cabo Touriñan y comenzamos la subida al Monte de la Buitra. En la cima tomamos resuello para afrontar el difícil descenso a los acantilados de Cuño. Con mucho cuidado y siempre en descenso vamos pasando acantilado tras acantilado, a cada cual más vértigo. Finalmente llegamos al Coido de Cuño. A la derecha una playa con grandes cantos. A la izquierda un empinado camino sube a Cuño, final de la etapa de hoy.

Sólo queda llamar a Jesús, pero horror, no hay cobertura de móvil. Subimos a la carretera como Pocholo, buscando unas rayitas. Pasa unos jóvenes en coche y comprenden nuestro problema y nos llevan de vuelta a Muxia. Desde aquí reiteramos nuestro agradecimiento a esa parejita de Merexo.

Este largo día se concentra en este track.

Camino de los Faros. Séptima etapa: Camariñas-Leis de Nemancos

Cuando era joven, solía dedicar mis vacaciones a caminar. Cubría veinticinco millas diarias [unos 40 km], y cuando llegaba la noche no necesitaba nada para evitar el aburrimiento, ya que me bastaba y sobraba con el placer de estar sentado

Bertrand Russell, discurso de aceptación del Premio Nobel en 1950

En la séptima etapa de esta travesía vamos a ir desde la localidad de Camariñas hasta la playa de Leis (exactamente hasta el camping) y vamos a recorrer toda la ría de Camariñas, las localidades de Allo, Ponte do Porto, Cereixo, el estuario y desembocadura del Río Grande y pararemos el GPS en la playa de Leis, junto al camping.

Salimos de Camariñas en dirección a la Playa de Area da Vila, como la marea está baja la cruzamos por la arena y tomamos una senda por un pinar hasta la siguiente playa, la de Lingunde. A continuación entramos en la ensenada de Basa. Aunque el pronóstico era de chubascos dispersos el cielo aparece con más claros que nubes y la temperatura fresca pero muy buena para caminar.

El camino continúa por una zona de pinares que va bordeando este entrante del mar rico en moluscos y marisco en el que vemos trabajando recolectores de moluscos y pescadores. Al llegar al fondo de la ensenada salimos a la carretera para cruzar el pueblo de Xaviña.

En este punto, Marta y su perrita Senda, que estaban desayunando a la salida de Camariñas nos han alcanzado y nos vamos encontrando y distanciando buena parte del camino. A continuación tenemos que salvar el Monte da Insua por pistas de tierra y sendas entre pinares. El camino discurre paralelo a la línea de costa hasta encontrar la desembocadura del Río Grande que remontaremos al llegar a Ariño, pasaremos junto a los restos de una antigua mina de wolframio, hablamos con un pescador que recoge cebo y nos cuenta sus capturas y, por el pinar llegamos al área recreativa de la playa de Ariño. Al final de la playa tomamos un camino a la izquierda por el que volvemos a la carretera salvando el río Lamastredo y cruzamos Tasaraño con un hórreo y una fuente de piedra con un agua muy fresquita. Cruzamos la aldea de Dor y entramos a un bosque para llegar a Allo.

Allo está casi unido a Ponte do Porto. El topónimo hace referencia al  puente medieval que cruza el Río Grande poco antes de su desembocadura. Nada más cruzar el puente está el Casino, la Iglesia de San Pedro y una curiosa fuente de los Leones, como la que hay en la Alhambra. Continuamos junto al cauce del Río Grande y, sin solución de continuidad entramos en Santiago de Cereixo. Tras pasar un taller de embarcaciones tomamos una intersección a la derecha, y a la izquierda veremos un imponente hórreo de 18 pies. Está en una propiedad privada, Vila Purificación, un pazo barroco del siglo XVIII que también tiene palomar. Al final de esta imponente finca tomamos la pasarela de madera y vemos un molino mareas muy bien conservado. Junto al molino nos tomamos la fruta en unos cómodos bancos de madera.

Tras la fruta, subimos las escaleras hasta la Iglesia de Santiago de Cereixo. Es una iglesia románica en la que destaca un hermoso tímpano situado en la puerta sur en el que se representa el traslado del cuerpo del apóstol Santiago a Galicia en una barca con siete discípulos. Junto a la iglesia un hermoso ejemplar de Carballo con una frondosa sombra. Al otro lado las Torres de Cereixo. Dos torres almenadas usadas antiguamente para el cobro de tributos y como vivienda. Al pasar el cementerio tomamos una pista a la derecha para bajar al río.

El camino, amplio al principio, transita bajo pinos y helechos. Posteriormente se transforma en un estrecho sendero bajo un frondoso bosque galería desde el que comenzamos a atisbar un meandro del Río Grande y, al fondo, los arenales de la desembocadura. Cruzamos un riachuelo y llegamos a la playa de Área Grande. La pista transita paralela al río y ya vamos viendo en la otra orilla los lugares por los que pasamos hace unas horas. Hacia la mitad de la playa arranca un sendero hacia el interior por el que caminamos aproximadamente un km hasta salir a una pista asfaltada por la que descendemos a la playa de Leis. Al pasar por el camping paramos el GPS, comemos muy bien y llamamos a nuestro taxista Antonio para volver a Camariñas.

Han sido 21 km de paz y quietud en una jornada espléndida en lo meteorológico, en la que hemos disfrutado del mar y del entorno rural.

La señalización sigue estando muy bien, aunque en algunos puntos está ya muy deteriorada.

Todo este caminar ha quedado grabado en este track.