Camino de Santiago del Norte. Etapa 13: Laredo-Güemes

A pie, con el corazón ligero tomo el camino público

Whitman, Walt. Canto del camino público. Obras escogidas. Penguin random house 2019

En la décimo tercera etapa de este Camino de Santiago del Norte recorremos la distancia que separa Laredo de Güemes. Esta etapa incluye una breve navegación entre el Puntal de Laredo y Santoña y recorre tres larguísimas playas: La Salvé en Laredo, Berría después de Santoña y Hegueras-Trengadin en Noia. Desde Noia nos desviamos hacia el interior para recorrer el Valle de Meruelo y terminar la etapa en Güemes, a un paso ya de Santander. Es una etapa que sigue la tónica de las etapas anteriores: largas distancias, bellos paisajes al borde del Cantábrico, praderas con animales pastando y largos tramos de asfalto.

Comenzamos la caminata junto al Ayuntamiento viejo de Laredo en la Calle López Seña en dirección a la Playa de la Salvé. Recorremos sus 4,4 km por la acera del paseo marítimo junto a interminables bloques de apartamentos vacíos. Al llegar al extremo de la playa llegamos a una franja de arena llamada El Puntal, donde tomamos una pequeña barca de pasaje que cada 10-15 minutos cruza la bahía hacia Santoña. Una vez desembarcamos ante el monumento a Juan de la Cosa caminamos a mano derecha hacia la iglesia de Santa María de Puerto. Cruzamos la rotonda y tomamos un carril para peatones y ciclistas, que seguimos en dirección hacia el centro penitenciario de El Dueso. Caminamos junto al muro de la prisión (hay carril bici) y, de frente, llegamos a la playa de Berria por el carril hasta llegar al final de la playa.En este punto comienza la subida a la pequeña colina de El Brusco por un  sendero estrecho que asciende hasta un collado próximo al mar, a 78 metros de altitud, con magníficas vistas tanto a la Playa de Berria como a la playa de Trengadín, en la vertiente opuesta. Tras bajar cuidadosamente la colina, avanzamos por la playa junto a sus curiosas formaciones rocosas; seguimos una pista en paralelo a la costa, superamos el barrio de Helgueras, pasamos por un puente de piedra (aunque se le conozca como puente romano, es del siglo XVI) y cruzamos la marisma Victoria; El camino desemboca en una avenida por la que llegamos junto a la Iglesia de Noia. En este punto despedimos al jienense Rafael (al que encontramos en la cola del barco en Laredo) y continuamos hasta la oficina de turismo para sellar la credencial y tomar una fruta tras la Iglesia.

Retomamos la marcha callejeando por la parte alta de Noia en dirección a barrio de San Pantaleón, pasamos junto a su ermita y bordeamos las casas baja de Castillo de Arnuero. Caminamos entre casas diseminadas y campos con huertas hasta llegar a la iglesia de Castillo. La bordeamos y tomamos un camino que desemboca en una rotonda de la carretera CA-452; nos incorporamos a un andadero a la derecha, y caminamos por éste hasta la entrada de  San Miguel de Meruelo que están de fiestas; el trazado oficial del camino rodea el casco urbano y las fechas nos desvían a la derecha, por una pista en fuerte subida, hacia la iglesia de San Miguel. Desde la iglesia de San Miguel volvemos de nuevo a la carretera CA-452 y la seguimos durante 500 metros. Pasadas unas naves industriales giramos a la izquierda y descendemos hacia el río Campiezo, pasamos el puente medieval de Solorga y giramos a la derecha para iniciar un ascenso por pista asfaltada, entre prados verdes; al cabo de 350 metros giramos a la izquierda, y 500 metros después llegamos auna bifurcación junto a un área recreativa con indicaciones pintadas: las seguimos y llegamos a las casas de Bareyo. A la salida del pueblo hay un camping con cafetería y paramos a comer. Terminada la comida retomamos la marcha y nos encontramos con Anna y Giovanni, una pareja de turineses con los que hemos coincidido estos días. Junto a ellos hacemos la mayor parte de los 4 km que faltan hasta llegar a Güemes. En una bifurcación con flechas a ambos lados cada uno tomamos para un lado. Al final nos volvemos a encontrar en el mismo sitio: junto a nuestros alojamientos. en este punto detenemos la ruta. En Güemes poca cosa se puede hacer por la tarde salvo descansar, contemplar el paisaje y prepararnos para la cena. Cenamos en el único local abierto en horario europeo y nos encontramos de nuevo con Anna y Giovanni.

Resumiendo, esta decimotercera etapa ha tenido todos los ingredientes de las etapas anteriores: un recorrido considerable, alternando tramos urbanos, periurbanos, playeros y campestres, con tres subidas moderadas y monótonos tramos por asfalto. En total nos ha salido 29,4 km que hemos recorrido en un total de 8 horas y 33 minutos. La señalización en dos o tres ocasiones ha sido bastante confusa. Y hablando con algunos compañeros coinciden en que en Cantabria parecen no estar muy interesados en este camino.

Todo el recorrido de hoy lo hemos dejado en este track.

Camino De Santiago del Norte. Etapa 12: Castro Urdiales-Laredo

Me sigue pareciendo cada día demasiado corto para todos los pensamientos que quiero pensar, todos los paseos que quiero tener, todos los libros que quiero leer y todos los amigos que quiero ver.

Burroughs, John. Los placeres del camino. Errata naturae 2018

En nuestra décimo segunda etapa de este Camino de Santiago recorremos la distancia que separa la localidad De Castro Urdiales de Laredo. Es una etapa muy interesante, con bellos paisajes, con varias playas, acantilados y tramos por bosque, alternados con verdes valles interiores. Por contra, a partir de Islares y hasta llegar a la altura del Arboreto de Liendo tenemos algo más de 9 km por el arcén de la carretera N-634. Un tramo monótono y con un par de puntos realmente peligrosos. Su perfil es un sube y baja continuo, pero con desniveles moderados. Al llegar al arboreto de Liendo salimos de la carretera nacional y caminamos por una senda costera muy interesante y con una llegada a Laredo con bellas vistas. El día ha estado precioso para caminar con nubes y claros y una temperatura moderada que no ha pasado de los 22 grados.

Comenzamos a caminar a las afueras del barrio marinero de Castro Urdiales, concretamente por la calle Silvestre Ochoa y pasamos junto a la playa de Ostende cuando está amaneciendo. Continuamos hasta la plaza de toros/ estación de autobuses, pasamos junto al albergue municipal y pasamos bajo la autovía por un túnel que desemboca en un camino asfaltado en dirección a Allendelagua, barrio de Castro. Cruzamos todo el barrio y tomamos una pista en suave ascenso paralela a la autovía A-8 hasta llegar a un paso inferior que nos introduce en la localidad de Cerdigo. Continuamos por la calle principal y llegamos al inicio del sendero del Encinal de Cerdigo, un precioso sendero boscoso que nos acerca a los acantilados de la costa y, tras cruzar varias portillas para ganado llegamos a Islares. Seguimos por las calles de esta localidad y, a la altura de la Playa de Arenillas nos incorporamos a la N-634 por la que caminamos hasta llegar a El Pontarrón de Guriezo donde hay un bar restaurante en el que paramos para descansar unos minutos y tomar un refresco.

Tras la parada retomamos el arcén de la carretera, cruzamos un puente que salva el río Agüero (que desemboca muy cerca, en la Ría de Oriñón) y seguimos una ruta alternativa por un paseo fluvial que a la par de confusa, nos hace recorrer casi un km para volver a la N-634 muy cerca de donde la abandonamos. La carretera va subiendo a un alto, el camino en ocasiones va por un “senderín” tras los quitamiedos, en otras directamente por el arcén y tras unos 3 km llegamos al mirador Antonio Ruiz en el que hay un par de mesas y un monumento al motero ausente. Nos detenemos para tomar una fruta y continuar camino por el arcén de la carretera. Un km más adelante llegamos junto a la Ermita de San Roque (hoy local del centro de interpretación del arboreto de Liendo) y a la derecha tomamos un camino de tierra que nos lleva al barrio de Isequilla (de Liendo) por el que llegamos a la ermita de San Julián, después a la playa de San Julián, ascendemos a un collado con un bonito mirador (Mirador Ensenada Erillo) y comenzar un descenso vertiginoso a Laredo por el Camino del Regatillo. Entramos a Laredo por la Puerta de la Blanca o Puerta de San Martín e iniciando un paseo por la Puebla Vieja de Laredo. A la altura del Ayutamiento detenemos la ruta para dirigirnos a nuestro alojamiento.

Por la tarde hacemos un breve paseo por Laredo, que tiene mucho encanto. Ya se nota que las tardes se van acortando y anochece bastante pronto.

En resumen, ha sido otra etapa larga, con continuas subidas y bajadas, con excesivos km por el arcén de una carretera nacional que se compensan con el paso por el Encinal de Cerdigo y la parte final de la etapa por los acantilados en torno a la playa de San Julián. Nos han salido 26,5 km que hemos completado en 7 horas y 47 minutos.

Todo el recorrido de este día ha quedado registrado en este track.

Camino de Santiago del Norte. Etapa 11: Pobeña- Castro Urdiales

Un hombre ha de invertir en lo que tiene a mano, en lo ordinario, y contentarse con un rédito constante y moderado si quiere conocer la dicha de un corazón alegre y la dulzura de un paseo por la curvatura de la Tierra

Burroughs, John. El arte de ver las cosas. Errata naturae 2018

En nuestra undécima etapa de este Camino de Santiago del Norte cubrimos la distancia entre Pobeña (barrio del municipio vizcaíno de Muskiz) y Castro Urdiales en la CA de Cantabria. Ha sido una etapa corta (ayer le quitamos unos 10 km) y rápida, con dos desniveles no muy grandes para lo que hemos acostumbrado hasta ahora con vistas muy bonitas sobre el mar Cantábrico y con un tramo un poco más árido, entre Ontón y Mioño, en el que hemos caminado por el minúsculo arcén de la carretera N-634. El tiempo ha acompañado con una mañana algo fresca y con bastantes claros y nubes.

Salimos de Pobeña hacia las ocho de la mañana retrocediendo hasta el camino que hicimos ayer cuando vinimos desde la Playa de la Arena. Al final del puente de hierro sobre el río Barbadun giramos a la izquierda y afrontamos un largo tramo de escaleras que nos llevan al inicio de la Vía Verde Itsaslur (o Vía verde del Piquillo) que recupera el trazado de un antiguo tren minero. Es un tramo precioso que va sobre el mar y los acantilados con vistas panorámicas y pasamos por el túnel de la Galerna, lugar también muy interesante. A unos tres km de la salida pasamos por un paraje denominado El Hoyo y abandonamos el País Vasco y entramos en Cantabria. Seguimos algo más de un km y entramos en Ontón. A la entrada del pueblo encontramos la plaza del ayuntamiento una panadería y un bar en el que paramos para tomar un café.

Continuamos por la ruta más directa hacia Mioño que va por el arcén de la N-634. No tiene demasiado trafico pero hay un par de curvas algo peligrosas. La carretera es en constante subida hasta llegar al lugar de Saltacaballo. Continuamos, en bajada, hacia Mioño. En la bajada vemos, junto al acantilado el ultimo cargadero de mineral que queda en esta zona, vestigio de un pasado minero. Continuamos en bajada abandonando la N-634 por una calle frente a la iglesia de Mioño. Pasamos junto a un centro de jardinería y el restaurante El Túnel para seguir de frente por un camino muy sombreado. Entramos en Castro por la Playa Brazodemar y continuamos por el paseo hasta el Ayuntamiento, la Iglesia de la Anunciación y el faro fortaleza. En este punto, detenemos la marcha para continuarla mañana hasta Laredo.

En resumen, ha sido otra etapa muy bonita, entretenida, no muy larga, en la que hemos cambiado de Comunidad Autónoma y que nos ha permitido llegar a Castro Urdiales a una hora prudencial para comer tranquilamente y sellar credencial. A lo largo de toda la etapa nos ha acompañado Rafael, un jienense veterano en estos caminos que viajó ayer en su coche para un tramo de este Camino del Norte entre Pobeña y Llanes que es el único que le falta.

Todo el recorrido de esta etapa lo hemos dejado grabado en este track.

Camino del Norte a Santiago. Etapa 10: Bilbao- Pobeña

Nunca he cerrado los ojos a lo que ha sido importante en mi vida. He de decir que la primera vez que fui al Camino, buscando respuestas a muchas preguntas, aprendí a centrarme en lo verdaderamente fundamental para mi.

García Miguel, Josepe. ¡Buen camino! el saludo que lo cambió todo en la ruta a Santiago. Plataforma editorial, 2013

En esta décima etapa del Camino de Santiago del Norte recorremos la distancia entre Bilbao y Pobeña, un barrio del municipio vizcaíno de Muskiz. En esta ocasión hemos elegido hacer el camino alternativo por la ría hasta Portugalete y emplear la diferencia de distancia para llegar hasta Pobeña y dejarnos para mañana una etapa más cómoda. Ha sido la última etapa que discurre íntegramente por territorio de Vizcaya (y de Euskalerria). Mañana entraremos en Cantabria. Ha sido una etapa sencilla y sin complicaciones, con muchos tramos sin apenas desniveles y que nos ha permitido cruzar la ría de Bilbao en el veterano puente colgante entre Guetxo y Portugalete. Hoy el tiempo ha estado muy bueno para caminar, un poco nuboso, sin lluvia y algo fresco.

Comenzamos la caminata junto al Teatro Arriaga y al Puente del Arenal por la margen derecha de la ría. El camino no está señalizado hasta el Puente Euskalduna, pero no tiene pérdida ninguna. Seguimos hasta el edifico del Ayuntamiento y vamos superando los distintos puentes que unen las dos orillas de la ría: el de Zubizuri (de S. Calatrava) el de La Salve (junto al Guggenheim) el del Padre Arrupe (peatonal) y, por último, el de Euskalduna con un atrio curvo para peatones y ciclistas. Igualmente, vamos superando un sinfín de estatuas de diversos autores diseminadas por el bonito paseo. Superado el puente Euskalduna seguimos caminando junto a la orilla del canal de Deusto. pasamos junto a la Isla Zorrotzaure por un paseo de reciente construcción mientras vemos al otro lado de la ría el progresivo desmantelamiento de las antiguas fábricas hoy en desuso que están dando paso a modernas construcciones de viviendas. Seguimos por la acera hasta llegar al núcleo urbano de Erandio. Seguimos por la misma acera entre naves industriales y talleres hasta llegar a una rotonda en la que hay una escultura de bronce de tres trabajadores. Continuamos junto a un modesto parque y pisamos el primer camino de tierra. Salimos a una rotonda y entramos en Leioa, sede del campus de la Universidad del País Vasco. Seguimos caminando por la ría y encontramos a nuestros amigos Friedrich y Ana Laure cuando ya avistamos el Puente Colgante que une Las Arenas de Getxo y Portugalete. Cruzamos la ría gracias a su barquilla y a 0,60 € (importe del billete) por persona. El viaje es un visto y no visto. Desembarcamos en Portugalete y nos dirigimos a la plaza (es día de mercado) para ir a la oficina de Turismo y sellar la credencial. Aprovechamos la estancia en Portugalete y nos tomamos un pincho y un refresco.

Retomamos la caminata subiendo por la Calle Casilda Iturrizar que asciende desde la ría y dispone de rampas mecánicas. Seguimos por la avenida Carlos VII, pasamos junto a una boca de metro (diseñada por Norman Foster) y continuamos por un carril bici muy frecuentado por ciclistas y paseantes. Éste es muy completo y dispone de viaductos, protecciones laterales y varias áreas de descanso. El carril pasa por un enorme nudo de comunicaciones (Autovías, carreteras nacionales, el Euskotren y dejamos a la derecha Ortuella. Continuamos caminando algo más de 1 km y entramos en Nocedal y, poco después en Gallarta, municipio de Abanto-Ziérbana. Pasamos por detrás de unas casas y continuamos por el carril bici. Vamos encontrando algunos peregrinos rezagados que, como nosotros, han decidido continuar hasta Pobeña. El carril bici nos deja ante un paso inferior de la autopista A-8 y comienza una pista hormigonada que tras pasar por Kardeo, nos lleva hasta la Playa de la Arena, barrio del municipio de Ziérbana. Son casi las tres de la tarde y decidimos comer junto a la playa. Después de la comida retomamos la marcha por unas pasarelas sobre la duna de la Playa de la Arena, pasamos por un puente de hierro atirantado sobre el río Barbadún y dejamos el camino para entrar en Pobeña, barrio que está a unos 300 m del camino. En este punto detenemos la ruta para dirigirnos a nuestro alojamiento en una bonita Casa Rural.

En resumen, ha sido una etapa larga pero muy cómoda de caminar. Nos han salidos 27,5 km en una etapa prácticamente llana en la que hemos superado una altitud máxima de 127 m y en la que nos hemos reencontrado con el Cantábrico al llegar a la Playa de la Arena.

Todo el recorrido de hoy lo hemos dejado grabado en este track.

Camino de Santiago del Norte. Etapa 9: Lezama-Bilbao

De todos los caminos que tomes en la vida, asegúrate de que unos pocos sean de tierra

Muir, John. Cuaderno de montaña. Volcano libros, 2018

En la novena etapa de este Camino de Santiago recorremos la distancia que separa las localidades de Lezama y Bilbao. Es una etapa corta que nos permite disponer de tiempo para visitar Bilbao. El monte Avril, con 300 metros de desnivel, es la única dificultad; durante el ascenso, largo pero progresivo, seguimos el trazado de una calzada medieval; (El camino de los Zamudianos) La bajada pasa por la basílica de Begoña y finaliza en el casco viejo, donde se halla la catedral, dedicada al Apóstol Santiago. Aunque ayer llovió por la tarde, la noche ha estado tranquila y a la hora de la salida ni había lluvia ni se la esperaba hasta el medio día. La temperatura fresca pero agradable para caminar.

La salida de Lezama no presenta complicación alguna: sólo hay que seguir la acera junto a la carretera N-637, mientras vemos pasar los aviones que se dirige a aterrizar en el cercano aeropuerto de Bilbao/Loiu. Al principio de este tramo, bastante monótono, dejamos a nuestra derecha las instalaciones deportivas del Athletic Club, superamos una rotonda y pasamos ante la ermita de la Santa Cruz. Avanzamos siempre de frente, en paralelo a un polígono industrial; más adelante cambiamos de acera (hay semáforo) y accedemos al casco urbano de Zamudio. A la altura de la estación del Euskotren dejamos la carretera por la izquierda, para salir a la plaza del ayuntamiento. Entramos al ayuntamiento para sellar la credencial y giramos a la izquierda para pasar entre los polígonos industriales Pinoa y El Roble. En este punto comienza la subida para pasar, primero sobre un túnel sobre la N-637, y a continuación iniciar la parte más dura de la subida del Monte Avril o Iturritxualde. Esta es la parte más dura de la subida. Poco después caminamos por la Calzada de los Zamudianos (ruta medieval que comunicaba Bilbao con Gernika y Bermeo) es un ascenso más suave. Cuando alcanzamos el collado vemos unos paneles informativos del Camino del Norte y otros en los que nos dicen que a escasos 200 metros fuera del camino hay unas trinchera de la guerra civil y túmulo megalítico. Nos acercamos a verlo y volvemos para continuar el camino. Atravesamos un área recreativa con mesas y un mirador sobre el Gran Bilbao y comenzamos el descenso.

La primera parte del descenso es bajo un bosque en el que encontramos numerosas personas corriendo o paseando a sus perros. A mitad de la bajada encontramos un área de juegos junto a un restaurante y un gran aparcamiento. Seguimos bajando, cruzamos una pasarela peatonal sobre la autovía y entramos en zona urbana. Pasamos junto a dos colegios religiosos, pasamos por los barrios de Sarrikue y Arabella, seguimos por la calle Zabalbide y llegamos a la Basílica de Nuestra Señora de Begoña, patrona de Vizcaya. Avanzamos hasta las Calzadas de Mallona, bajamos por una rampa empedrada (también hay unas escaleras) y llegamos a la Plaza de Unamuno, muy animada a esas horas de la mañana. Continuamos por las calles de la Cruz, Portal de Zamudio y llegamos a la Catedral de Santiago donde sellamos la credencial y la visitamos (los peregrinos sólo pagamos 5 euros de entrada) En este punto detenemos la ruta para dirigirnos a nuestro alojamiento.

Por la tarde realizamos una visita turística pasando por el Teatro Arriaga, seguimos por el paseo del Arenal con sus numerosas estatuas, pasamos por el Puente del Arenal, del ayuntamiento, el controvertido puente de Zubizuri (de S. Calatrava), lo cruzamos, pasamos el puente de la Salve y llegamos a Museo Guggenheim. Regresamos por la orilla del Arenal para buscar un lugar en el que cenar.

En resumen, ha sido una etapa corta, con la única dificultad del Monte Avril, toda ella con tiempo seco y agradable. Aunque aparentemente parecía una etapa bastante urbana al final ha resultado que la mayor parte se ha desarrollado por zonas boscosas.

Todo el recorrido de hoy ha quedado registrado en este track.

Camino de Santiago del Norte. Etapa 8: Gernika-Lumo- Lezama

Todavía encuentro que cada día es demasiado corto para todos los pensamientos que quiero pensar, todos los paseos que quiero dar, todos los libros que quiero leer y todos los amigos que quiero ver.

Burroughs, John. El arte de ver las cosas. Errata naturae, 2018

 
En nuestra octava etapa de este Camino cubrimos la distancia que separa Gernica-Lumo de Lezama. Esta etapa supone casi la despedida al paisaje rural por territorio vizcaíno , con sus sendas intrincadas de media montaña, caseríos y pastizales, bosques y arroyos que han caracterizado la primera semana del camino. Hasta Goikolexea avanzaremos entre bosques, caseríos y prados verdes, salvando continuos desniveles; El mayor ascenso es al inicio de la etapa, en el que superamos 262 metros de desnivel en 3 kilómetros. No obstante, el ascenso inicial al Bilikario, ha sido un disfrute, al igual que la travesía por los núcleos campestres de los municipios de Muxika y Morga. Tras Eskerika, el asfalto y el tráfico rodado se interponen en la ruta para descender hasta el valle de Asúa, donde se asientan Goikolexea y Larrabetzu. Ya en el denominado Cinturón de Hierro de Bilbao, otra vía conduce hasta Lezama, donde la agricultura y la ganadería aún colorean de verde el gris industrial que se aproxima. De nuevo tenemos 16 km, hasta Goikolexea, sin fuentes ni bares. Aunque ha llovido durante toda la noche, por la mañana hemos tenido algunas nieblas y el cielo plomizo pero hemos podido andar si sacar los chubasqueros. Al llegar a Lezama ha vuelto a caer un buen chaparrón.

Comenzamos la caminata en la calle Adolfo Urioste y nos dirigimos a la Casa de Juntas, donde se encuentra el monumento al árbol de Gernika. En la esquina de la Casa de Juntas torcemos por la peatonal calle Santa Klara, mientras a través de la verja podemos ver los edificios de la Asamblea, sus jardines y el famoso roble de Gernika, donde juraba su cargo el Señor de Bizkaia y actualmente también el Lehendakari. El árbol más antiguo fue plantado en el siglo XIV y ha sido reemplazado varias veces, la última en 2005. A mitad del vadeo de la Casa de Juntas, frente al roble, encontramos el Convento de Santa Klara, donde, pasando bajo un pequeño arco, giramos a la dcha. hasta encontrar la calle Zearreta, en la que volvemos a girar, ahora por la izda., siguiendo recto un buen trecho hasta llegar a una rotonda en la que torcemos a la dcha. en dirección a la Ermita de Santa Lucía, 
Seguimos de frente por una acera y, ya por pista asfaltada y salimos al campo. Unos 300 metros más adelante, tomamos a mano izquierda un camino en fuerte ascenso y con mucha piedra suelta. La lluvia caída durante la noche hace que la parte central del camino sea un pequeño arroyo con el agua de la escorrentía. La subida, con 262 metros de desnivel, discurre por la ladera del monte Billikario, entre pinos y eucaliptos, con sucesivos cruces; al cabo de 2,3 km de ascenso, después de superar un antiguo mojón de piedra, hay una bifurcación donde tomaremos el sendero de la izquierda en pos de Gerekiz; tras franquear un portillo llegamos a lo alto, atravesando una zona de prados con vistas panorámicas. Ya en la bajada, cruzamos otra cancela y salimos ante una casa, donde nos incorporamos a una carretera vecinal que seguimos a mano izquierda; poco después, entre paisajes de postal, llegamos al caserío Pozueta, con albergue privado, lugar donde disponemos de una fuente de agua. En este punto nos alcanzan Friederich y Ane Laure y compartimos camino por un tramo de asfalto que nos lleva a pasar junto a una finca donde pacen unos burros. Más abajo no podemos evitar la BI-2121 por un paso subterráneo que se encuentra completamente inundado.  Regresamos al camino que traíamos y salimos a la carretera, la cruzamos en superficie (a esa hora hay muy poco tráfico) y tomamos el camino que se dirige a Eskerika. A la entrada está la ermita de San Esteban de Gerekiz. Continuamos por esta carretera hasta la altura del caserío Landotz, con frontón, donde tomamos una pista forestal que sale a la derecha. Tras una bajada y posterior subida salimos de nuevo a la carretera, que tomamos por la derecha bajo unos eucaliptos, y rodeamos el caserío Pepiena. A 250 metros de aquí se encuentra el albergue Eskerika.
En este punto, junto a un caserío, dejamos la carretera y giramos por una pista de cemento que se interna en el bosque; al llegar a una intersección seguimos a mano izquierda, ahora por camino de tierra, y 550 metros después encontramos una bifurcación bien señalizada, donde los caminantes a pie tomamos un sendero a la izquierda, en franca subida entre los árboles.
Ascendemos este último repecho a través del bosque de pinos, que presenta tramos embarrados; en lo más alto superamos un cortafuegos e iniciamos la larga bajada, pasando junto a varios caseríos. Nuestra ruta, que sigue la traza de una antigua calzada, continúa hasta el núcleo de Goikolexea (barrio perteneciente al municipio de Larrabetzu). En el barrio de Astoreka, perteneciente a Larrabetzu, dejamos la carretera, por la izquierda, para introducirnos en una estrecha senda cubierta que confluye en una pista. Pasamos junto a una pequeña finca donde un buen número de gallinas campan en libertad. A la vera del arroyo Zugasti cubrimos el último tramo hasta Goikolechea, donde nos recibe la iglesia de San Emeterio y San Celedonio, de robusta torre y rodeada por un pórtico.

Avanzamos por el lateral de la iglesia y salimos a una zona con mesas y una fuente, junto a un crucero de doble faz. Nos incorporamos a la carretera BI-2713 y seguimos su acera hasta la bonita villa de Larrabetzu, que cuenta con todos los servicios; subimos una escalinata que conduce a la plaza del ayuntamiento. Al comienzo de la escalera encontramos Irusta Taberna donde huele de maravilla. Aunque es pronto decidimos parar a comer. Todo un acierto. La comida espectacular, precio muy ajustado y trato como a nosotros nos gusta: serio pero informal. La cocinera, la madre del camarero y hombre para todo cocina como los ángeles. Como diría Arguiñano “rico, rico y con fundamento”

Ya comidos, continuamos la caminata terminando de subir las escaleras con un poco más de esfuerzo, mientras ojeamos unos detallados paneles informativos sobre la Ruta Juradera, donde se explica con todo detalle la finalidad de ésta y cómo se llevaba a cabo. Un resumen rápido: los señores de Vizcaya seguían esta ruta hasta Gernika y Bermeo cuando iban a jurar los fueros y en cada Iglesia que encontraban por el camino echaban un juramento. (Nuestro conocimiento del euskera nivel A0 no da para más)

Salimos de la zona peatonal y tomamos la acera de la calle Errebale, en suave ascenso; superamos el campo de fútbol y el cementerio, para continuar de frente por un andadero junto a la carretera BI-3713; después de una rotonda nos incorporamos a la N-637, por cuya acera entramos en Lezama, localidad residencial que cuenta con todos los servicios. Nos acercarnos a visitar laIglesia de Santa María fruto de transformaciones y ampliaciones sucesivas a partir de una núcleo gótico construido en el siglo XVI. Identifica entre sus principales elementos, trazos de estilo renacentista y barroco de posteriores remodelaciones. En este punto detenemos el track para dirigirnos a nuestro alojamiento.

Recapitulando: etapa en la que nos despedimos del mundo rural vasco con un recorrido algo menos exigente que los de los días anteriores, con unos paisajes de postal mires a donde mires en el que el tiempo nos ha acompañado facilitando una excelente caminata. Nos han salido algo más de 20 km con un desnivel máximo de 358 metros.

Todo el recorrido de hoy ha quedado registrado en este track.

Camino de Santiago del Norte. Etapa 7: Markina-Xemein-Gernika

Sobre todo, no pierdas las ganas de caminar. Todos los días entro en un estado de bienestar y me alejo de todas las enfermedades. Me he metido en mis mejores pensamientos, y no conozco ningún pensamiento tan agobiante que uno no pueda alejarse de él.

Kierkegaard, Søren. The Laughter Is on My Side: An Imaginative Introduction to Kierkegaard, 1989

Primera etapa íntegramente por tierras vizcaínas. Larga y montañosa, como las anteriores, con continuos desniveles, que transcurre por un sinfín de senderos, veredas, pistas y carreteras locales. El mayor repecho lo hemos subido después de Bolivar, en la subida al monasterio de Zenarruza (Ziortza) donde vive una comunidad de monjes cistercienses. Finalizamos la jornada en la villa de Gernika, sede de la Casa de Juntas y de su famoso árbol.

Comenzamos a caminar en el barrio de Atxondoa en Markina- Xemein hacia las ocho de la mañana. Al igual que ayer, ha llovido casi toda la noche y cuando salimos aún llueve suavemente. Pasamos ante el albergue de Las Carmelitas y cruzamos el río Artibai varias veces. Finalmente dejamos Markina por una senda fluvial tras las naves de un polígono industrial. Por esta zona deja de llover y tendremos una mañana bastante nubosa pero sin lluvia (incluso soleado en algunos momentos) Vamos alternando la senda fluvial con el carril bici hasta llegar al final del polígono industrial, giramos a la derecha por un camino más amplio que nos acerca al pueblo de Iruzubieta donde cruzamos el rio de nuevo. Giramos a la derecha por un camino junto a un bar y comenzamos una primera subida bastante suave que recorre el valle. En un par de km llegamos a la localidad de Bolívar. Junto a la iglesia hay un monumento dedicado al libertador, un poco más adelante hay un museo dedicado a él con otra estatua. Desde la parte alta de Bolivar tomamos unas escaleras que nos conducen a una calzada empedrada de origen romano en fuerte subida que nos lleva al monasterio de Zenarruza (Ziortza) habitado por monjes cistercienses. Entramos a un patio-jardín con una iglesia gótica y un claustro renacentista muy recoleto. Salimos a la explanada trasera y tomamos un sendero bajo un frondoso bosque. Caminamos por la vertiente septentrional de monte Oiz, en suave subida llegamos al collado de Gauntegarai y descendemos por un bosque muy umbrío con varios tramos de escaleras de madera que evitan pisar barro. En este tramo nos alcanzan Friedrick y Ana Laurel, una pareja residente en Suiza que hacen su segundo tramo de este camino. Cruzamos un arroyo por un puentecillo y accedemos a Munitibar por un carril bici que ocupa la parte izquierda del arcén de una carretera local. Nos detenemos en la plaza del ayuntamiento para tomar un café y un corto descanso.

Retomamos la marcha girando ante la iglesia de San Vicente y cruzando un puente sobre el río Lea. Comenzamos una breve subida por una calle que lleva a una pista de cemento y al cabo de un km llegamos al alto de Aldaka. Nos acercamos a la ermita de Santiago (a unos 30 m del camino) y continuamos bajando por un sendero unos dos km y medio. Pasamos junto al caserío albergue Andiketxe, pasamos la ermita de San Pedro y tomamos un sendero que cruza un bosque de robles y avellanos que cruza por el puente de Artzubi de un sólo arco.Entramos en la localidad de Olabe y nos acercamos a la Iglesia de Santo Tomás con su gran pórtico con losas de piedra y estructura de madera. Bajamos por una pista asfaltada, cruzamos un arroyo y en fuerte subida llegamos hasta el núcleo de Marmiz (Sin servicios) Giramos a la derecha y continuamos la subida al Alto de Burgogana. Desde el alto el sendero desciende hacia el barrio de Mendieta donde hay una Herriko Taberna en la que pensábamos comer pero hoy lunes estaba cerrada. Continuamos descendiendo otros 2 km hasta Guernica. Accedemos a la localidad por la Calle de San Bartolomé y al llegar al mercado giramos por la calle San Juan, una calle peatonal para sellar la credencial en la Oficina de Turismo. En este punto, junto a nuestro alojamiento detenemos la ruta y nos sentamos en un bar para comer tomando unos pinchos.

Por la tarde nos acercamos a la Casa de Juntas para ver famoso árbol de Guernica (un roble) visitamos el parque de lo pueblos de Europa con muchos arboles singulares y esculturas de Moore y Chillida entre otros. Completamos la visita con la Iglesia de Santa María la Real y el Ayuntamiento.

En resumen, ha sido una etapa en la tónica de las de los días anteriores, con muchas subidas y bajadas, (algo más suave que las anteriores) y muy bonita en lo paisajístico. Al final nos han salido 26,700 km y cuando llegábamos a Guernica nos cayó un chapetoncillo de poca importancia. Eso sí, por la tarde ha estado lloviendo copiosamente.

Todo el recorrido de esta etapa lo hemos dejado grabado en este track.

Camino de Santiago del Norte. Etapa 6: Arriola (Deba)- Markina-Xemein

Que tus senderos sean retorcidos, sinuosos, solitarios, peligrosos, que lleven a la vista más asombrosa. Que tus montañas se eleven por encima de las nubes

Abbey, Edward The Best of Edward Abbey, 1984

La etapa de hoy, con fama de ser de las más duras de todo el Camino del Norte, apenas cuenta con servicios intermedios y es un duro y bellísimo recorrido que nos regala, de nuevo,  estampas idílicas de los valles rurales vascos, con sus caseríos, prados con animales pastando y densos bosques. A partir de la ermita del Calvario nos alejamos de la costa; no volveremos a ver el mar durante varios días.  La mayor subida de la jornada es el collado de Arno, después de Olatz, con un desnivel de 300 metros en apenas 3 kilómetros y en el que cruzamos el límite provincial entre Guipúzcoa y Vizcaya.

A las siete y media de la mañana estamos listos para comenzar la caminata. Ha estado lloviendo intermitentemente a lo largo de la noche y cuando salimos a la calle cae un suave sirimiri. En el zaguán de la casa nos encontramos con Leo, un joven de Orihuela que está esperando a que haya un poco más de luz. Comenzamos caminar los tres bajando una empinada cuesta en dirección a Deba. La lluvia arrecia y los resbalones son constantes sobre el camino de tierra cubierto de hojarasca. Llegamos a Deba un poco maltrechos pero enteros. Buscamos un sitio para desayunar y nos despedimos de Leo que ya lo había hecho mientras esperaba la luz del día. Durante el desayuno compartimos mesa con Cristina, una joven que hace el camino sola. A la altura de la estación de tren hay un paso para cruzar las vías. Continuamos por un paseo junto al río. Cruzamos un puente peatonal y una vez al otro lado, seguimos unos metros por la carretera hasta encontrar una pista a la izquierda con las marcas blancas y rojas del GR 121 y las flechas amarillas del Camino de Santiago. Pasamos junto a una calera y nuestro camino sale a la izquierda en subida hacia la ermita del Calvario. El camino pasa bajo un bosque de castaños, robles y algunos pinos durante un par de km. Salimos a una pista asfaltada y así llegamos al Alto del Calvario, junto a la ermita y un restaurante que se prepara para alguna celebración. Continuamos el camino flanqueado de cruces en dirección a una carretera local, la cruzamos y tomamos una pista de hormigón que desciende hasta el valle de Olatz. El paisaje es una digna estampa de la Guipúzcoa rural. El descenso termina junto a la Ermita de San Isidro junto a la que hay un bar. A partir de este punto nos quedan unos 16 km sin ningún servicio. Tomamos un café, nos aprovisionamos de agua y continuamos el camino.

Al salir del bar han desaparecido las nubes y asoma un tímido sol que comienza a calentar. Seguimos de frente, en paralelo a un arroyo, iniciando una subida progresiva durante la cual ascenderemos 300 metros de desnivel en apenas 3 km. En subida llegamos al Collado de Arno a 501 metros de altitud. Un poco más adelante nos adentramos en la provincia de Vizcaya. Vamos llaneando por una pista forestal que cruza un denso bosque mientras pasamos junto a varios caseríos. El terreno es un constante sube y baja que va haciendo mella. llegamos al caserío Arnoate, rodeado por un seto, donde hay una fuente en el porche de un antiguo lavadero (un cartel indica que su agua no es potable) Continuamos como un km y, en unas cómodas piedras nos sentamos a tomar unos frutos secos y un plátano. Llegan una pareja de malayos e intercambiamos nueces por cacahuetes. Terminado el festín continuamos la marcha hasta llegar a unas antenas de telecomunicaciones. Entramos en el tramo final de la etapa y comienza a chispear un poco. Cruzamos una pista cementada y continuamos bajando; en la montaña de enfrente vemos unas canteras de mármol. Un poco más adelante nos incorporamos a una pista de hormigón que seguimos a mano izquierda, en fuerte bajada. La lluvia arrecia y ya es un aguacero considerable. Una vez en el valle, a la vista del casco urbano, superamos la torre medieval de Barroeta (enorme vivienda fortificada, construida entre los siglos XIV y XV, de planta cuadrada) y rodeamos la ermita de San Miguel de Arretxinaga. En este punto nos desviamos hacia nuestro alojamiento que se encuentra al otro lado de la carretera nacional. Detenemos la ruta al llegar a la Casa Rural Intxauspe que cuenta con albergue y habitaciones.

En resumen, ha sido otra ruta preciosa y dura en la que hemos tenido un tiempo muy variado y en la que nos hemos ido encontrando nuevos caminantes y viejos conocidos como Valentín, al que nos hemos ido habíamos visto desde la etapa que terminaba en Irún.

Todo el recorrido de esta etapa ha quedado registrado en este track.

Camino de Santiago del Norte. Etapa 5: Zarautz- Arriola (Deba)

Una montaña es la mejor medicina para una mente atribulada. Rara vez el hombre reflexiona sobre su propia insignificancia. Se cree dueño de todo. Cree que el mundo le pertenece sin ataduras. Nada más lejos de la realidad. Solo cuando recorre las montañas en solitario, en comunión con la naturaleza, observando a otras criaturas insignificantes a su alrededor, yendo y viniendo a su antojo, despierta a su propia presencia efímera en la tierra.

Mitchell, Finis «Wind River Trails» pg 97

Preciosa y exigente etapa en la que hemos seguido un trazado alternativo desde Zarautz a Guetaria, el Camino Oficial entre Guetaria y Zumaia, desde Zumaia hemos tomado el camino alternativo hasta Algorri para deleitarnos con el flysch de Algorri y hemos terminado siguiendo nuevamente el camino oficial desde Algorri hasta el Barrio de Arriola en Deba. Hoy hemos afrontado tres ascensos considerables: la cuesta a la salida de Guetaria corta pero muy pronunciada entre viñedos de txacolí ; la salida de Zumaia, una sucesión de subidas y bajadas no muy pronunciadas pero intensas, y por último la subida a Itziar, dura por ser la tercera del día, enlazando con la bajada hasta el barrio alto de Deba (Arriola) donde hemos finalizado la etapa al estar en este barrio nuestro alojamiento. La mañana amaneció con bancos de niebla, se despejó a media mañana y después comenzó un fuerte viento que ha traído leves chubascos a primera hora de la tarde cuando ya estábamos en el alojamiento.

Comenzamos a caminar junto a la carretera nacional poco antes de llegar a la Iglesia de Santa Maria la Real para tomar un andadero junto a la carretera que nos conducirá hasta la vecina localidad de Guetaria. Es un camino prácticamente llano que usan los vecinos de ambas localidades para hacer deporte, pasear al perro o simplemente pasear. Tiene muy buenas vistas tanto hacia Zarautz como hacia Guetaria hay fuentes y un par de miradores con bancos. Entramos a Getaria junto al monumento a Juan Sebastián Elcano, lugarteniente de Magallanes y nacido en esta localidad. Es una estatua sobre uno de los baluartes de la antigua muralla de la ciudad. Hay otras dos estatuas más de Elcano en las calles de la población. Otro getaiarra famoso el Cristobal Balenciaga que cuenta con un bonito museo. Y hablando de famosos es muy famoso el txacolí de Getaria, como atestiguan los numerosos viñedos que rodean la localidad.

Abandonamos Getaria ascendiendo por la calle Herrerieta,
para continuar por la calzada de Askizu. Tras pasar junto varios caseríos de “Akerregi” y una bodega de txakoli, la calzada continúa otros 600m hasta que desemboca en la carretera local GI-3392. Avanzamos por el arcén hasta situarnos a la altura del caserío Azti, donde tomaremos el camino que directamente sube al barrio de Askizu. Pasada la iglesia proseguimos por caminos vecinales con
excepcionales vistas sobre la ensenada de Orroaga, y descendemos hasta la carretera N-634. Una vez cruzada, un paseo nos guiará hasta un puente peatonal sobre el río Urola, pasando junto al museo Zuloaga y la ermita de Santiago. Al pasar por el puerto vemos que es día de regatas (de traineras) y, además, es el día del pulpo (lastima que cuando pasamos están poniendo las ollas para cocerlos y que tenemos plan para llegar a Deba). Nos dirigimos, en un itinerario alternativo hacia la ermita de San Telmo, en lo alto del pueblo, lugar desde el que tenemos unas vistas increíbles y seguimos las marcas de GR 121 por un sendero sobre los acantilados para acercarnos flysch de Alcorri, formaciones geológicas fruto del plegamiento de sucesivas capas de sedimentos modelados por la erosión marina. Todo este litoral presenta estas formaciones pero en lugares como éste son especialmente espectaculares.

Continuamos caminando por una abrupta subida que nos devuelve al camino oficial. Por él llegamos primero al área recreativa de Galarreta donde hay fuente, mesas, aparcamiento y un quiosco de bebidas. Seguimos hasta Elorriaga, pequeño núcleo en torno a la ermita de San Sebastián. Bajamos por un camino vecinal y al pasar junto a la famosa sidrería Uberu cruzamos la carretera local e iniciamos una subida hasta la zona de Mardari por senderos con bosque y pasando un par de cancelas hasta salir de nuevo a la carretera N 634 junto a la venta de Santuarán (cerrada) Seguimos por el arcén derecho e iniciamos una dura subida hasta Itziar, ya en el municipio de Deba. Itziar cuenta con un enorme santuario en el que se conserva una talla románica de la Virgen de Itziar y un retablo plateresco que merece la pena visitar (tienen sello también) Seguimos subiendo hasta el cementerio por una pista asfaltada hasta llegar al barrio de Arriola, barrio alto de Deba en el que detenemos la marcha para comer y pernoctar esta noche.

En resumen, ha sido una etapa durilla en la línea de las etapas anteriores, preciosa en lo paisajístico y en la que el tiempo ha acompañado. Mientras escribimos esto están cayendo algunos chubascos intermitentes y el pronóstico para mañana es de más agua y viento.

Todo el recorrido de hoy lo hemos dejado grabado en este track.

Camino de Santiago del Norte. Etapa 4: San Sebastián/Donostia- Zarautz

Soy pesimista respecto al género humano, porque es demasiado ingenioso para su propio bien. Nuestra aproximación a la naturaleza consiste en derrotarla hasta la sumisión. Tendríamos una mejor oportunidad de sobrevivir si nos acomodáramos a este planeta y lo considerásemos con aprecio en vez de escéptica y dictatorialmente.

White, Elwyn B. Epílogo a Primavera Silenciosa de Rachel Carson

En la cuarta etapa de este camino de Santiago del Norte o por la Costa seguimos por tierras guipuzcoanas y recorremos la distancia que separa la capital, San Sebastián/Donostia de la Villa marinera de Zarautz en un precioso recorrido algo exigente. La etapa tiene bastantes tramos asfaltados, un par de caminos empedrados, senderos campestres y tres subidas interesantes. La primera, nada más salir, para subir al Monte Igeldo con un buen tramo de escalones, una segunda subida entre prados bucólicos con ganado pastando y una tercera subida al salir de Orio entre grandes extensiones de viñedos de txacolí, el popular vino local. La bajada a Zarautz nos regala una bonita panorámica de su playa con el famoso “ratón” de Getaria al fondo.

Iniciamos la caminata a la salida del túnel junto a la Playa de Ondarreta, donde lo dejamos ayer, y nos encaminamos hacia el Paseo de Igeldo para tomar el camino de Marbil y comenzar una fuerte subida con escalones en un tramo compartido con el GR 121 (ruta de las Atalayas) Son algo mas de km y medio bastante duro hasta llegar al aparcamiento del hotel Leku Eder para salir a la antigua carretera de Orio. A partir de este momento caminamos por pistas asfaltadas en la ladera meridional de la Sierra de Mendizorrotz, entre prados, case ríos dispersos y chalets de nueva construcción. Caminamos entre una espesa niebla que, de tanto en tanto, nos deja entrever el Cantábrico y los acantilados. Vamos alternando caminos de tierra bajo densos bosques de castaños, robles y un denso soto bosque de helechos, pasamos por algunas fuentes y arroyos hasta llegar a una carretera local que tomamos a la derecha. En la primera curva encontramos El Txoko del Peregrino, una borda en la que un paisano ofrece bebidas frías o calientes, algún dulce y unas rebanadas de queso con tomate. El hombre departe amablemente con todos los que llegan, ofrece sellar la credencial y acepta cualquier donativo. El camino continua en descenso por una senda empedrada (los ciclistas deben continuar por la carretera), encontramos una fuente y, a media bajada, comenzamos a ver los primeros viñedos. El camino desciende rápidamente hasta llegar a una carretera local que pasa bajo la autovía del Cantábrico y, acto seguido, remontamos una subida hasta la Iglesia de San Martín de Tours, donde hay una fuente, bancos, mesas de picnic y los restos de edificios anteriores. Seguimos descendiendo, pasamos junto al cementerio de Orio, y por la calle Mayor (Nagusia Kalea) con bellas casonas de piedra, llegamos a la Iglesia de San Nicolás y a través de una galería medieval llegamos a la plaza en la que los asadores ya están preparando las brasas para elaborar el pescado característico de esta zona.

Cruzamos la plaza y subimos al puente que cruza la ría. Seguimos a la derecha entre un enjambre de jóvenes que acaban de salir de la escuela. Llegamos a las inmediaciones de la Ermita de San Pablo y avanzamos junto a las ría hasta pasar de nuevo bajo la Autopista. Giramos en subida hacia la izquierda para subir al Alto de Talaimendi, entre grandes extensiones de viñas, algunas en plena cosecha. En el Alto hay un mirador con una mesa de orientación en la que están indicadas las bodegas a las que pertenece cada parcela de viña. Desde el alto tomamos el camino alternativo por la costa que desciende por una ladera hasta la playa de Zarautz. Por el camino vamos teniendo bonitas panorámicas de la playa con el “ratón” de Getaria al fondo. A mitad de camino, nos detenemos a ver las ruinas de un antiguo depósito y cargadero de mineral. El camino termina, cómo no, bajando por unas escaleras a la playa de Zarautz y conduce a un paseo paralelo a la playa por el que llegamos al casco viejo de esta localidad. A pie de playa encontramos el restaurante del televisivo Karlos Arguiñano con bonitas vistas de todo el litoral hasta Getaria.

En resumen, otra etapa bonita y exigente en la que hemos disfrutado de una buena jornada caminera, no excesivamente larga (nos han salido algo más de 22 km) y en la que hemos pasado de una espesa niebla a un día veraniego con temperaturas inusualmente altas para esta época otoñal. Mañana parece que ya cambia el tiempo.

Todo el recorrido de esta etapa ha quedado grabado en este track.