Camino de Santiago del Norte. Etapa 2: Saint Jean de Luz- Irún

Quien contempla la belleza de la tierra encuentra reservas de fuerza que perdurarán mientras dure la vida.

Carson, Rachel . Primavera silenciosa. Ed Crítica, Barcelona

Poco antes de las ocho de la mañana comenzamos esta segunda etapa caminando por la Nueva Aquitania francesa en una etapa corta y que nos ha llevado hasta  la ciudad de Irún, tradicional ciudad fronteriza y puerta de Euskal Herria. Tras una etapa corta y apacible hemos entrado en Irún cruzando el río Bidasoa por el emblemático puente de Santiago poco después del mediodía.

Comenzamos la caminata junto a la elegante estación de tren de Saint-Jean-de-Luz y nos dirigimos al casco antiguo de la villa, pasamos junto a la Iglesia de San Juan Bautista, patrono de la ciudad y lugar en el tuvo lugar la boda de Luis XIV con María Teresa de Austria, infanta de España, el 9 de junio de 1660. En la misma calle encontramos la casa natal de Maurice Ravel con una hermosa glicinia junto a la fachada y entramos en la plaza mayor en la que se encuentra el Ayuntamiento y
la mansión donde se hospedó el Rey Luis XIV antes de la boda (casa señorial de 1643, claro ejemplo de la arquitectura vasca). Es conocida por haber sido el hogar del rico armador Johannis de Lohobiague y, sobre todo, por haber acogido al joven rey Luis XIV y a su corte de Versalles en 1660, durante más de un mes. Finalmente, nos acercamos hasta el puerto de la ciudad. Este lugar se construyó hace más de mil años y ha sido testigo de la historia y la economía de la región. 
Cruzamos el puente de la carretera D-810 (Pont Charles de Gaulle) sobre el río Nivelle, que nos deja en la vecina villa de Ciboure-Ziburu (en este famoso puente se encuentra una placa con el origen etimológico de Ziburu, “final del puente” en vasco). Tras cruzar el puente seguimos la acera junto al aparcamiento del puerto. En la entrada del canal del puerto hay dos faros impresionantes con una construcción muy particular del arquitecto André Pavlovsky construidos al final de la segunda guerra mundial. En este punto, nos adentramos en el casco viejo de Ciboure. El trazado oficial nos lleva hasta la carretera D 810 por una agradable campiña con ganado pastando en las praderas. Pasamos un tramo bajo una imponente hilera de plátanos de sombra que lleva a la entrada del Chateau d’Urtubie (cerrado a esa hora de la mañana) Caminamos junto al enorme parque del Chateau para entrar en la localidad de Urrugne- Urruña que atravesamos por su calle principal. Pasamos junto a la Iglesia de Saint Vincent, de estilo renacentista y en la que vemos un relieve con dos peregrinos en el tímpano de una puerta lateral. Aprovechamos para tomar un café y nos encontramos con dos peregrinos en tránsito. Más adelante charlaremos con uno de ellos, Valentin, que realiza su segundo camino del Norte.

Salimos de Urrugne y tomamos un camino de tierra que, enseguida nos conduce a la Vieille Route D’Espagne, una pista de asfalto que seguiremos durante un par de km. En ella encontramos una placa que recuerda a un antiguo hospital de peregrinos. Tras un trecho en suave subida bajo un bosque de pinos y robles alcanzamos la máxima elevación de la jornada antes de volver a cruzar la carretera D 810 e internarnos por una estrecha vereda en un tramo muy bonito y coincidente con el GR 10 (sendero transpirenaico francés) hasta llegar a una bifurcación en la que este sendero se aleja hasta la playa de Hendaye. Nosotros seguimos adelante por un camino de tierra en el que encontramos a unos cazadores y a Valentín (el peregrino que nos adelantó en Urrugne) y caminamos con él unos kilómetros hasta la entrada de Hendaye. Atravesamos esta localidad por la Rue de Santiago que desemboca en el Pont de Saint Jacques sobre el río Bidasoa. Lo cruzamos por una de sus aceras laterales y entramos en España. Nada más cruzar el puente ya estamos en Irún. Caminamos por un carril bici junto al rio Bidasoa hasta que san google nos dice que estamos a la altura de nuestro alojamiento. En ese punto detenemos la marcha y la reemprenderemos mañana para ir a San Sebastián- Donostia.

En resumen, nos ha salido algo más de 16 km en una etapa sin grandes desniveles, bastante apacible y por un entorno campestre que nos ha alejado de los ambientes urbanos y periurbanos de la etapa anterior.

Todo el recorrido de esta etapa lo hemos dejado grabado en este track.

Camino de Santiago del Norte. Etapa 1: Bayonne- Saint Jean de Luz

Acudo a la naturaleza para tranquilizarme y curarme, y para que mis sentidos se pongan en orden

Burroughs, John. El arte de ver las cosas. Errata naturae, Madrid 2018

Antes de que den las ocho de la mañana nos dirigimos hacia la Catedral de Bayonne para iniciar nuestro camino del Norte a Santiago. El día amanece bastante nublado y la temperatura es muy buena para caminar.

Iniciamos nuestra caminata desde la Catedral de Sainte-Marie, en pleno casco antiguo; la rodeamos y, desde allí, descendemos por la rue Poissonnerie para pasar junto  Les Halles (mercado cubierto) y llegamos a la orilla del río Nive (Errobi en euskera) y, sin cruzarlo, torcemos a la derecha para caminar en paralelo a su cauce, algo más de un km rodeados de estudiantes que se dirigen a los liceos que hay por la zona. Seguimos de frente junto a un carril bici y, un poco más allá, ante las instalaciones de un club de remo  encontramos el primer poste con flechas e indicaciones del camino. Se trata de un tramo muy agradable en el que confluyen tres rutas jacobeas (La del Baztan, el Camino francés que se dirige hacia Saint Jean Pied de Port y este camino del Norte). Avanzando siempre junto al río, pasamos bajo los viaductos de la av. André Grimard, donde hay un gran letrero STOP GENOCIDIO y, más adelante, bajo el puente del ferrocarril; dejamos a nuestra derecha una zona deportiva con campos de rugby y pistas de atletismo; acto seguido pasamos por debajo de una pasarela peatonal. A unos 450 metros de dicha pasarela debemos estar muy atentos, pues aquí nuestro camino del Norte  se bifurca respecto de los otros dos caminos (hay pequeñas pegatinas sobre un poste eléctrico y una flecha pintada. La señalización del Camino en Francia es muy parca y discreta, por lo que hay que estar muy atento a las señales o ir con un buen track) Giramos a la derecha, ascendiendo una cuesta, cruzamos un paso a nivel y seguimos en franca subida; tras un tramo de escalones, tomamos a la izquierda una callecita y salimos ante unos grandes depósitos de agua. Poco a poco nos vamos acercando al municipio de Anglet. En esta zona hay un poco más deseñalización. Pasamos por un par de polígonos industriales con concesionarios de motos y coches y encontramos un pequeño café en el que tomamos un refrigerio. Continuamos en dirección al municipio de Biarritz. Los vuelos de varias avionetas nos indican que nos encontramos en las proximidades del aeropuerto de Biarritz-Pays Basque y continuamos por una zona periurbana entre urbanizaciones hasta pasar un nuevo paso a nivel  y caminamos por la izquierda de las vías por un tramo acerado de la calle Luis Mariano, y por ésta llegamos a los antiguos Docks (almacenes) de la Gare de Biarritz, reconvertidos en una moderna zona comercial y de restauración; seguimos de frente, pasando a poca distancia de la estación de tren de Biarritz-La Nègresse. Al llegar a una rotonda, giramos a la derecha y cruzamos un puente sobre la vía férrea. Éste es un punto escasamente señalizado, justo tras pasar ante una farmacia debemos girar a la izquierda por la rue des Mouettes y seguir un trecho bajo el viaducto. Así, en paralelo a las vías del tren, llegamos a la orilla del Lago de Mouriscot. Tras un breve tramo de camino de tierra por bosque nos adentramos en el municipio de BidartBidarte. Por la avenida des Italiens, atravesando una zona residencial; seguimos la rue de Tutilenia, desde la que gozaremos de las primeras vistas sobre el Cantábrico y tomamos el Sendero, sin bajar a la playa de Erretegia; bordeamos la Corniche (acantilado) de la Falaise, para descender finalmente a la capilla de la Madeleine, con un magnífico mirador sobre el océano, una buena mesa de orientación y un memorial dedicado a la paz, a los Derechos Humanos y recordando algunos hechos significativos relacionados con el tema.

En este punto decidimos continuar por el camino oficial que transita por el interior, un poco más largo que el alternativo por la costa pero mejor señalizado. Descendemos hasta el centro urbano de Bidart, pasamos junto a la plaza del Ayuntamiento, bajamos hacia una escuela de primaria con unos curiosos y bonitos edificios de madera y caminamos bajo un bonito bosque hasta la entrada de Ahetze. Ya  cerca del mediodía, nos encontramos con una bifurcación que viene del camino litoral. Ante la posibilidad de no encontrar algún lugar en el que comer por este camino tomamos la bifurcación hacia el camino litoral y entrar en el municipio de Gethary- Guetaria que puede estar más animado por ser un enclave vacacional. Este tramo nos alarga el camino en unos dos km y nos deja junto a la playa de Parlementia, donde encontramos un chiringuito en el que nos detenemos para comer algo.

Continuamos por la senda litoral y las indicaciones del Sentier du Littoral nos conducirán a lo largo de unos ocho km en un recorrido muy variado, siempre en paralelo a la costa y con numerosas subidas y bajadas, hasta llegar a Saint-Jean-de-Luz-Donibane Loitzune, punto final de nuestro recorrido.

Finalmente hemos caminado unos 32 km en un recorrido eminentemente urbano y periurbano, con constante subidas y bajadas de escaso desnivel pero muy constantes. A pesar de ser un recorrido urbano, hemos tenidos pocos tramos de carretera al discurrir el sendero por pistas de escaso tráfico o por carriles bici compartidos.

Todo el recorrido de hoy lo hemos dejado registrado en este track.

Comenzamos el Camino del Norte

Las montañas no son estadios donde satisfago mi ambición de logro, son las catedrales donde practico mi religión

Bukreev, Anatoli ; G.W. DeWalt. Everest 1996. Crónica de un rescate imposible. Ediciones Desnivel 2017

El Camino del Norte (o Camino de la Costa) es el Camino de Santiago que, en nuestro caso, empieza en Bayona y transcurre por la costa cantábrica. En este primer tramo vamos a caminar siguiendo la línea litoral (no siempre cerca de la costa) hasta Santander. Vamos a hacer unos 300 km siguiendo uno de los caminos históricos que los peregrinos medievales seguían para visitar el sepulcro del apóstol, aunque los historiadores coinciden en que nunca fue muy frecuentado a causa de la intrincada orografía y al menor número de localidades que ofrecían hospitalidad.

Una de las características más destacadas de este camino Camino del Norte es el hecho de que cruza un territorio con una alta densidad urbana, con no pocas ciudades grandes y medianas, y con numerosas urbanizaciones. Recorreremos el sur del departamento de los Pirineos Atlánticos en la región francesa de Nueva Aquitania (Nouvelle-Aquitaine), Guipúzcoa, Vizcaya y Cantabria, pasando por sus capitales. El camino es montañoso en casi todo el recorrido por el País Vasco, más en la provincia de Guipúzcoa que en la de Vizcaya, y debemos superar hasta 10 sierras de entre 300 y 500 metros de altitud. El paisaje básicamente lo configuran los valles verdes y húmedos, las grandes extensiones boscosas, los numerosos arroyos, los caseríos dedicados a la ganadería, el áspero perfil de la costa, y los pueblos compactos. En Guipúzcoa, pasamos por coquetas villas marineras, como Pasajes de San Juan, por acogedoras poblaciones turísticas, como Zarautz, y, claro está, por una de las ciudades más bonitas del Estado: San Sebastián. En Vizcaya cabe destacar la ciudad de Gernika y, por supuesto, la ciudad de Bilbao, corazón de la área metropolitana en la que vive casi la mitad de la población del País Vasco. El camino por Cantabria avanza en su mayor parte por carreteras y pistas asfaltadas. En varias etapas tenemos como referencia la carretera nacional N-634, por el arcén de la cual deberemos caminar pero que, afortunadamente, no soporta mucho tráfico desde la apertura de la autovía A-8. En algunos tramos hay alternativas señalizadas que evitan el asfalto, pero a costa de incrementar considerablemente el número de kilómetros. Los aspectos más positivos del camino por Cantabria son algunos valles bucólicos, como los de Liendo y Güemes, encantadoras playas, como la de Berria, localidades de gran interés, como Castro Urdiales y la visita a la noble capital, Santander donde finalizaremos este tramo.

El recorrido sobre el mapa es el siguiente:

Desde Bayonne a Laredo

Un primer tramo hasta Laredo, con las siguientes etapas:

  • Etapa 1: Bayona- Saint Jean de Luz
  • Etapa 2: Saint Jean de Luz- Irun
  • Etapa 3: Irún-San Sebastián
  • Etapa 4: San Sebastián -Zarautz
  • Etapa 5: Zarautz-Deba
  • Etapa 6: Deba- Markina-Xemein
  • Etapa 7: Markina-Xemein- Gernika
  • Etapa 8: Gernika- Lezama
  • Etapa 9: Lezama-Bilbao
  • Etapa 10: Bilbao- Portugalete
  • Etapa 11: Portugalete- Castro Urdiales
  • Etapa 12: Castro Urdiales- Laredo
  • Etapa 13: Laredo- Güemes
  • Etapa 14: Güemes- Santander
Desde Laredo a Santander

La elección de Bayonne como punto de partida se debe a su valor histórico y cultural, al ser capital del País Vasco francés y ciudad con un casco antiguo bien conservado. Esta decisión conecta con la tradición de los caminos de peregrinación, ya que la ruta Burdeos–Bayonne tuvo gran importancia desde la Baja Edad Media. Además, permite una visión más amplia y coherente del País Vasco, mostrando su diversidad cultural y paisajística.

Comenzaremos la aventura mañana 16 de septiembre y la finalizaremos a principios de octubre.

Valle de Lecrín: Mondujar, Castillo de Zoraya, Beznar, Pantano de Beznar y Barranco de Chite

Entre cada dos pinos hay una puerta a un mundo nuevo.

Muir, John. Mi primer verano en la sierra. Hermida Editores, 2018

A pesar del calor de estos días, nos animamos en esta ocasión con una bonita ruta por el Valle de Lecrín. Los árabes denominaron wadi alfarah (Valle de la alegría) a este magnífico valle situado entre el corazón de Sierra Nevada, la Meseta de las Albuñuelas y la Sierra de los Guájares, por una parte, y desde el Suspiro del Moro hasta la confluencia de los ríos Ízbor y Guadalfeo, por la otra. Nuestra ruta de hoy se inicia en Talará, la capital del municipio de Lecrín y pasará por tres de las cuatro pedanías que contiene: Béznar, Chite y Mondújar.

Comenzamos a caminar a la entrada de Talará y nos dirigimos hacia la cercana pedanía de Mondujar, lugar en el que se detuvo el rey Boadil tas la entrega de las llaves del reino de Granada a los Reyes Católicos. Pasamos junto a la iglesia Parroquial, de estilo renacentista y dedicada a San Juan Bautista. Cruzamos bajo la autovía por túnel y comenzamos la subida hasta restos del Castillo de Zoraya entre parcelas de olivos y siguiendo el curso de una acequia. El castillo fue propiedad de Muley Hacén, padre de Boabdil y lo había mandado construir como regalo de bodas a la esclava cristiana que llegó a ser reina de Granada con el nombre de Zoraida o Soraya (‘Lucero del alba’), que después de la reconquista tomó el nombre de (Isabel de Solís). Cerca de él, en el antiguo cementerio de Mondújar, se cree que está el cementerio real nazarí. De la fortaleza se conservan un aljibe con salida a una acequia que aseguraba el suministro de agua, una entrada en recodo y parte de las murallas. También se pueden ver restos de muros con espectaculares vistas al valle.

Bajamos en dirección al Barrio del Cerrillo (barrio de Mondújar) con su espiral de callejuelas, miradores y jardines. Continuamos bajando hacia Beznar y pasamos por el Lavadero del Chorreón, perfectamente conservado. y que vale la pena visitar. Desde Beznar, descendemos hacia el pantano, para llegar a la desembocadura del Río Chite y ascendemos por su barranco, un paraíso natural en el que caminamos entre limoneros, naranjos, olivos centenarios mientras meandros de arroyo surgen entre ellos. Junto a las orillas del río un bonito bosque galería con álamos, alisos y demás vegetación riparia que nos cubre con sus sombras. Atravesamos el río por vados, fáciles de atravesar, en suave subida hasta llegar a una pequeña catarata excavada en la piedra nos señala el sendero de subida a Chite. Esta última subida es bastante pronunciada, pero al final se llega a un espléndido mirador sobre el valle que acabamos de cruzar. Finalizamos la caminata por la carretera local hasta llegar a Talará.

En resumen, ha sido una ruta muy bonita y variada con suficiente sombra para que el calor no haya sido sofocante. La subida desde el Pantano de Béznar hasta Chite ha sido un poco exigente por el calor y la cercanía al mediodía.

Todo el trayecto de hoy ha quedado registrado en este track.

Camino de Santiago a Muxía y Fisterra: Sexta Etapa: Lires- Fisterra/Finisterre

Cuando se apague el Sol no te apures
Toma mi mano y vente
Navegaremos juntos
Hacia el abismo de Finisterre

Vetusta Morla, Finisterre

Esta etapa, al igual que la anterior, está señalizada en las dos direcciones. Es una bonita etapa de nivel moderado en la que superamos tres collados de escasa entidad caminando por antiguos caminos, pistas y asfalto entre bosques de pinos, eucaliptos y robles con abundantes helechos, cultivos y prados. Atravesamos pequeñas aldeas (A Canosa, Padris, Castrexe, Suarriba, Buxán, Rial, Hermedesuxo, A Escaselas y San Martiño) con escasos servicios, por lo que conviene llevar algo de fruta, agua y frutos secos. La principal característica de esta etapa es que tenemos vistas al mar. El punto culminante de la etapa es la llegada a Fisterra o Finisterre donde confluyen peregrinos con turistas de variada procedencia. Allí nos hacemos las fotos de rigor en el km 0 y en el faro de Fisterra.

Salimos de Lires en dirección a la Iglesia de Santo Estevo y tomamos un camino a la izquierda con cultivos de huerta y prados. Enseguida comenzamos una subida hasta la aldea de A Canosa y a la salida, volvemos a un camino de tierra entre bosques de pinos, eucaliptos y helechos hasta llegar al Alto de Canosa. Descendemos por el Monte do Couto hasta llegar a la entrada de Cadrís desde donde tenemos una bonita vista de la Praia do Rostro. Seguimos llaneando hasta Castrexe donde ya podemos ver, completa, la Praia do Rostro. De nuevo en subida, llegamos Suarriba, poco después a Buxán con un gran aserradero a la entrada, cruzamos la aldea y, a la salida, hay un kiosco bar bastante rudimentario. Aquí encontramos a Carmen que habíamos visto en Muxia, y hacemos un tramo en su compañía. Continuamos camino hasta San Salvador de Duio (bar) y 500 metros más adelante llaneamos hasta Hermedesuxo por una estrecha carretera local con bastante tráfico. Tras una recta de unos 600 metros giramos a la derecha y ya tenemos a la vista las casas y la Iglesia de San Martín de Duio, nombre que hace referencia a una antigua ciudad romana Dugium, que aparece mencionada en el Códex Calixtinus. Seguimos por la Rúa de San Martiño y bajamos hasta el barrio de San Roque a la entrada de Fisterra. Junto a la Cruz de Baixa, un cruceiro situado sobre un penedo y con un bonito mirador sobre la Ensenada do Sardiñeiro donde nos sentamos en un cómodo banco y nos tomamos la fruta.

A partir de este punto ya es un recorrido urbano por las calles de Fisterra. Seguimos por la Avda de A Coruña, pasamos ante el edificio do Concello y poco después superamos la Plaza de Santa Catalina donde tenemos el Albergue municipal (para conseguir la Fisterrana) la parada de autobuses y el puerto. Siguiendo la Rúa Real llegamos a la Plaza de la Constitución, y salimos de Fisterra junto a la Igrexa de Santa María das Areas. Por un andadero junto a la carretera que va al faro caminamos los dos últimos km de recorrido. Pasamos junto al Monumento al peregrino, desde donde tenemos la primera vista sobre el faro, continuamos hasta un aparcamiento de furgonetas y coches y entramos en la zona de servicio del faro. Gaitero, mojón del km 0, Faro de Fisterra, bajamos hasta la Punta da Insua, fotos de rigor y fin de la etapa.

Con la llegada al faro y a la escultura de bronce de bronce de una bota (algún desaprensivo robó una de las botas y parece que no hay intención de reponerla) llega el momento de contemplar la magnitud de paisaje que nos rodea, hacer balance de los días, semanas o meses de viaje que nos ha traído hasta aquí y para confirmar que volveremos al camino, porque el Camino ya forma parte inseparable de cada uno de nosotros.

Todo el camino recorrido en esta etapa ha quedado registrado en este track. (El track no incluye el camino de vuelta a Fisterra, por lo que habrá que sumarle 2,5 o 3 km dependiendo de a qué parte de Fisterra vayamos)

Camino de Santiago a Muxía y Fisterra: Quinta Etapa: Muxía- Lires

Mi forma de arte es un breve viaje a pie por el paisaje[…]lo único que tenemos que tomar de un paisaje son fotografías. Lo único que tenemos que dejar en él son las huellas de nuestros pasos

Fulton, Hamish. Walking east web de la exposición

Esta etapa, bien señalizada en ambos sentidos, transita entre Muxía y Lires. Discurre por un entorno rural y solitario, con caminos de tierra, bosques y una única dificultad montañosa: la subida a los Collados de Facho de Lourido y Pedra Grande en la que se supera un desnivel de 280 m en los primeros cinco km de etapa. El resto es un recorrido bastante cómodo hasta Lires. Durante el trayecto nos hemos cruzado con numerosas personas que venían de Fisterra. Entre Muxía y Lires solamente hemos encontrado un pequeño bar en Morquintián por lo que conviene llevar alguna fruta y algo de provisiones.

Salimos de Muxía en dirección al Santuario de la Barca para pasar junto al monumento La Ferida donde se encuentra el km 0 de este Camino. Tras la foto de rigor continuamos por el recorrido señalizado bordeando el Monte Corpiño y junto al Parque Etnográfico de Muxía con vistas directas al océano. Continuamos hasta la Plaza do Coido y caminamos y caminamos por el arcén de la carretera DP 5201 por un andadero habilitado por la izquierda. Pasamos el campo de fútbol y seguimos hasta la Playa de Lourido. Tras un par de km llegamos a una rotonda en la que debemos prestar mucha atención a la señalización. Pasamos dos rotondas y giramos a la izquierda ya en franca subida, pasamos junto a la Fonte do Bico (siempre hay personas llenando agua en este sitio). Casi enseguida entramos en Xurarantes y tomamos un respiro llaneando unos 300 m. Continuamos la subida por una pista ente helechos, pinos y eucaliptos. Pasada Fonte grande la pista se pone un poco más empinada y entramos en una zona en la que han colocado grandes bloques de piedra por si hay que tomar un respiro. Pasamos primero el Collado de Facho de Lourido y, tras otro repecho, alcanzamos el Collado de Pedra Grande junto a un nutrido grupo de aerogeneradores. Desde este punto comenzamos una pequeña bajada hasta una pista asfaltada con algo de tráfico y, hacia el km 9 de nuestro recorrido llegamos a la aldea de Morquintián. Pasado el cruceiro de la entrada y en la calle principal hay un minúsculo bar a la derecha que tiene una terraza a la izquierda de la calle. Conviene aprovecharlo porque es el único bar en todo el recorrido de hoy. Continuamos por pista de tierra, pasamos por otra pista asfaltada y llegamos a Guisamonde. A la entrada había en el 2019 un pequeño kiosco que hoy no hemos visto. Un poco más adelante encontramos una parada de autobús con unos cómodos bancos en los que nos hemos sentado a descansar y tomar un ligero refrigerio.

Continuamos caminando por una pista asfaltada sin tráfico y, al cabo de un par de km entramos en Frixe. A la entrada hay un bonito porche vidriado donde había una máquina de vending, un par de mesas y un aseo para uso de los peregrinos. Hoy estaba cerrado. Continuamos unos 900 m por asfalto, saludamos a unas señoras que cuidaban un huerto muy recoleto y tomamos un camino a la derecha que nos conduce al caserío de Vaosilveiro . Unos 300 m más adelante cruzamos el Río Castro (muy caudaloso) por un bonito puente del que parte una calzada adoquinada que nos encamina a la entrada de Lires. Continuamos por el camino señalizado y en unos metros llegamos a nuestro alojamiento, por lo que detenemos la marcha y nos disponemos a buscar un sitio para comer. (Hoy martes hay varios negocios de hostelería que cierran por descanso del personal)

Por la tarde nos acercamos a la bonita ría de Lires dando un paseo rememorando otras visitas a la localidad. Recientemente se ha instalado una piscifactoría en una de las orillas y el ambiente no está tan tranquilo como solía, no obstante, vale la pena sentarse y contemplar la puesta de sol.

En resumen, ha sido una etapa algo más corta que las anteriores, muy bonita y cómoda en la que hemos disfrutado de la tranquilidad del mundo rural gallego. La subida al Facho de Lourido es muy llevadera y bajo un bosque lleno de vida.

Todo el recorrido de hoy ha quedado grabado en este track.

Camino de Santiago a Muxía y Fisterra: Cuarta Etapa: Castro (Dumbria)- Muxía

El andar condicionaba la mirada, y esta condicionaba el andar, hasta tal punto que parecía que sólo los pies eran capaces de mirar.

Smithson, Robert. Web oficial

Esta cuarta etapa del Camino de Santiago a Muxía y Fisterra discurre entre el lugar De Castro, en el que pernoctamos anoche, y la villa marinera de Muxía. Esta va a ser, por muy poco, la etapa más larga de esta prolongación del Camino de Santiago a Muxía y Fisterra. La etapa se desarrolla en un terreno muy quebrado con continuas subidas y bajadas por pistas y caminos forestales. Tiene menos asfalto que otras etapas y el recorrido es muy agradecido con un final por las playas de Muxía en el corazón de la Costa da Morte. Por la tarde aprovechamos para pasear hasta el Santuario de la Virxe da Barca, hito fundamental en la leyenda jacobea.

Comenzamos la caminata por las calles del Lugar de Castro, donde hemos pernoctado, recuperando el camino a Muxía y Fisterra en el punto en el que lo dejamos ayer. Cruzamos un modesto puente sobre el Río do Fragoso y en unos 300 m alcanzamos el camino junto a Casa da Cancela y seguimos de frente. Antes de entrar en Dumbria pasamos junto al Albergue de Peregrinos O Conco de diseño moderno y multicolor. Entramos en la villa de Dumbria y a la salida comenzamos a subir por un camino de tierra y bajo un frondoso bosque de eucaliptos para subir la Collado de Pena do Corvo. La bajada es muy cómoda mientras atravesamos las aldeas de Trasufre y Senande. En ésta última son ferias y cuando pasamos ya están cociendo pulpos y carne al caldero. Continuamos por una pista asfaltada y pasamos por los lugares de Vilatoste y A Grixa. En este lugar visitamos el cruceiro y la iglesia de San Ciprián. Salimos de A Grixa y tomamos un camino de tierra que avanza por un bosque en dirección a Quintáns. En un par de kilómetros llegamos a esta localidad que prepara las ferias de San Isidro. En el centro del pueblo, como no hay bares abiertos, nos sentamos en un cómodo banco de piedra, tomamos una fruta y descansamos unos momentos.

Salimos de Quintáns por una pista asfaltada y, poco después un camino de herradura que nos lleva a San Martiño de Ozón, con un larguisimo hórreo de piedra, uno de los mayores de Galicia. Tras superar una cuesta de asfalto llegamos, siempre en ascenso, a Vilar de Sobremonte. A la salida de Vilar giramos a la izquierda para caminar por un camino entre muros de piedra, siempre en subida, bajo un agradable bosque. En el Collado de Sobremonte comenzamos la bajada y, pronto comenzamos a ver el océano con la Ría de Camariñas y la ensenada de Merexo frente a nosotros. Dejamos a un lado el lugar de Merexo y seguimos por la acera de una carretera local hasta la zona residencial de Os Muiños. A la salida este residencial, junto al Sendero de Río Negro, giramos a la izquierda por una cuesta bastante dura que se convierte en un camino empedrado. Cruzamos la carretera local y llegamos a los restos del antiguo Monasterio de San Xian (o Xulián) de Moraime. Como es lunes, no hay visita turística, por lo que nos conformamos con ver la Iglesia de San Xian, románica del siglo XII, con un bello pórtico románico que puede verse bajando los escalones del porche. Continuamos la caminata pasando junto a una fuente de piedra por una pista de asfalto que nos lleva hasta la ermita de San Roque. Tras un tramo por bosque llegamos a las casas de Chorente con vistas Muxia. Entramos en una zona de pasarelas por la Playa de Espiñeirido y volvemos a la carretera para entrar en Muxía por el paseo junto al puerto pesquero.

Por la tarde, y a pesar del fuerte viento, salimos a hacer una breve visita cultural por Muxia. Visitamos los siguientes hitos:

  • A Ferida, monumento con el que se recuerda en Muxía la catástrofe del Prestige. Obra del escultor Alberto Bañuelos-Fournier es un bloque abierto por la mitad, una herida, un corte iluminado por debajo que siempre recordará al observador la gran catástrofe del Prestige en aguas gallegas.
  • A Pedra dos Cadris. Junto con la Pedra de Abalar y la Pedra do timón, está vinculada a un ritual mágico religioso practicado a lo largo de los siglos. Simboliza la vela del barco que trajo a la Virgen a Galicia y motivó la erección del santuario que se encuentra en el sitio.
  • A Pedra de Abalar. Una leyenda cuenta que la Virgen llegó a estas costas a consolar a Santiago en su predicación. Llegó en una barca de piedra y los restos quedaron aquí hasta el día de hoy.
  • Pedra do Timón otra pieza de la nave que trajo a la Virgen.
  • Faro de Muxia, diseñado a principios del siglo XX marca la entrada a la Ría de Camariñas
  • Punta da Barca. Recibe su nombre por estar cerca del santuario da Virxe da Barca y a A Pedra de Abalar
  • Espadaña del Santuario. Campanario exento que se usó hasta la construcción del nuevo templo.
  • Santuario Virxe da Barca. Construido para cristianizar un lugar en el que se celebraban cultos paganos.
  • Mirador do Monte Corpiño. Otero granítico desde el que se observa la villa de Muxía.
  • Restos de la antigua Capilla de la Encarnación. Al parecer esta capilla fue destruida para ampliar el cementerio colindante.
  • Iglesia de Santa Maria de Muxia. Erigida en las faldas del Monte Corpiño está situada en el camino que conduce al Santuario de la Virxe da Barca.

En resumen, ha sido una etapa de dificultad moderada en la que hemos tenido la suerte de que no ha descargado la lluvia que ha amenazado con caer durante todo el día y en la que hemos disfrutado de bonitos paisajes y hemos hecho algo de turismo.

Todo el recorrido de la mañana se puede ver en este track.

El recorrido de la tarde se encuentra en este track.

Camino de Santiago a Muxía y Fisterra: Tercera Etapa: Santa Mariña (As Maroñas)-Castro (Dumbria)

Porque a los sitios importantes, decía su padre, se llega a pie, para tener conciencia del camino.

Moreno, Aroa. La hija del comunista, Caballo de Troya 2017.

En tercera etapa del Camino de Santiago a Muxia y Fisterra caminamos entre Santa Mariña (As Maroñas) y Castro (lugar de la parroquia de Dumbria en el Concello de Dumbria en la Comarca de Fisterra) y se caracteriza por la abundante presencia del asfalto, sobre todo en la primera parte del recorrido. Sin embargo, también tiene tramos muy bonitos como la salida de Olveira y la confluencia de los Regos de Cadro y de Santa poco antes de desembocar en el embalse de Castrelo-Xallas o el camino alto con vistas al valle de Xallas.

Comenzamos a caminar en Santa Mariña en dirección a Olveiroa (hay unos 12 Km de los cuales 10 son por asfalto) aunque por carreteras poco transitadas. Al salir de Santa Mariña vamos llaneando unos kilómetros para luego subir suavemente a las aldeas de A Gueima y Vilar do Castro.  A la salida de Vilar do Castro comenzamos la subida al Monte Aro por una pista de tierra hasta alcanzar un mirador con un banco y con un telescopio con buenas panorámicas sobre el embalse de Fervenza. Descendemos rápidamente hacia Lago (Mazaricos) por un bonito camino arbolado. Continuamos caminando por asfalto y vamos enlazando las aldeas de Abeleiroas, San Cristovo d see Corzón y Ponte Olveira. Antes de llegar a este último lugar atravesamos el río Xallas por un puente un tanto peligroso y continuamos por el arcén de la carretera hasta llegar a la entrada de Olveiroa. Cruzamos esta localidad con el aspecto tradicional de las aldeas rurales gallegas con edificios de piedra y un buen número de hórreos donde nos detenemos para descansar, liquidar una deuda y reponer fuerzas.

Salimos de Olveiroa por un bonito lugar, un lavadero en el que confluyen los regos do Cadro y de Santa poco antes de que  desemboquen en el embalse del Xallas. Subimos un poco y tenemos excelentes panorámicas al citado embalse. Transitamos más de 2 Km por el Camino de la Costa de Olveiroa, disfrutando de las vistas al Xallas. Cruzamos el Rego do Hospital por el Puente de Vado de Ripas, reconstruido en 2005 por la Asociación Galega de Amigos del Camino De Santiago. Seguidamente, subimos por O Logoso hasta Hospital. Continuamos subiendo hasta la bifurcación de Caminos de la factoría Ferroatlántica. Allí están los monolitos que orientan hacia Fisterra y hacia Muxía. Seguimos en dirección a Muxía y más adelante abandonamos el arcén de la carretera y entramos en un antiguo camino con arboledas, por el que descendemos hacía Castro, donde nos alojamos, poco antes de llegar a Dumbria. En este punto, detenemos la marcha y la reiniciaremos en la etapa de mañana.

En resumen, ha sido una etapa similar a la anterior en la que hemos caminado 22,32 km por carretera y pistas asfaltadas por los clásicos paisajes rurales de Galicia en la que hemos podido disfrutar de varias masas de agua, numerosos regos y del Valle del Río Xallas.

Todo nuestro camino de hoy ha quedado recogido en este track.

Camino de Santiago a Muxía y Fisterra: Segunda Etapa: Negreira- Santa Mariña (As Maroñas)

Caminar es recobrar el aliento y el cuerpo, hacer pie de nuevo, dejar de dar pasos en falso. Al emprender camino no sólo salimos de nuestra casa, sino que salimos, sobre todo, de nosotros mismos.

Levi, Primo. Si esto es un hombre. 2002, pg 169

Esta segunda etapa del Epílogo al Camino de Santiago a Muxía y Fisterra entre Negreira y Santa Mariña de Maroñas es de una bonita y entretenida etapa con dos partes bien definidas. Los primeros 11,5 Km, desde Negreira hasta el collado da Pena con constantes y contínuas subidas y repechos. Desde el collado hasta Santa Mariña el terreno es bastante más cómodo.

Aunque ha estado lloviendo casi toda la noche en Negreira, hacia las ocho de la mañana no llueve y parece que se pueden abrir algunos claros durante la mañana. Comenzamos a caminar por la calle principal de Negreira para girar a la derecha por una calle a que desciende hacia el Pazo de Cotón interesante edificio con almenas y torres defensivas que tiene su origen en una fortaleza medieval reformada en estilo barroco en el siglo XVII. El camino pasa bajo este edificio por una galería con arcos hacia una plaza en la que se encuentra la Capilla de San Marcos y una interesante escultura dedicada a los emigrantes. Luego, atravesamos el puente del río Barcala y subimos por un antiguo camino entre robles a Negreiroa, el núcleo primitivo de Negreira. Continuamos subiendo por un terreno un tanto rompepiernas, en el que predominan las subidas, pero hay también descansillos y pequeñas bajadas. Pasamos por numerosas aldeas y municipios (Zas, Camiño Real, Rapote, A Pena, Portocamiño, Cornovo). Se combinan algunos tramos de asfalto con bonitos caminos flanqueados por frondosos árboles. Coronamos el punto más alto del día, el collado da Pena situado a 422 m. A partir de ahí, descendemos por la carretera a Vilaserio, un buen punto para descansar y reponer fuerzas.

Salimos de Vilaserio hacia el arcén de la carretera en dirección a O Cornado, caminando por tranquilas y rectas pistas con giros de 90 grados procedentes de la concentración parcelaria, hasta As Maroñas. En este tramo hay que tener mucha precaución pues circulan por él tractores-cuba en su recorrido diario para recoger la leche de las vaquerías. Poco más adelante entramos en Santa Mariña, donde finalizamos esta bonita etapa de transición junto a su iglesia románica del siglo XII.

En resumen, ha sido una etapa por la Galicia rural en la que hemos recorrido 21,62 km por caminos rurales, arcén de la carretera DP-5603 con una primera parte más bucólica y una segunda parte más rural entre granjas dedicadas al ganado vacuno y porcino.

Todo el recorrido de hoy lo hemos dejado grabado en este track.

Camino de Santiago a Muxía y Fisterra: Primera Etapa: Santiago de Compostela-Negreira

La inmensidad está en nosotros.

Bachelard, Gastón. La poética del espacio. 1981, pg 169

Este Camino de Santiago a Muxía y Fisterra es la prolongación del Camino de Santiago que une Santiago de Compostela con el cabo de Finisterre en la legendaria Costa da Morte. Se considera como una continuación o epílogo al camino tradicional y en unas pocas jornadas se llega hasta el fin del mundo.

Aunque hay un cierto punto de fricción en si se debe ir antes a Fisterra que a Muxía o a la inversa, en nuestro caso hemos decidido ir primero a Muxía (villa de la Costa da Morte a la que, según la leyenda, la Virgen arribó en una barca de piedra para consolar al apóstol Santiago, advirtiéndole de que su misión había concluido en Galicia, y que debía regresar a Jerusalén) en nuestro caso hemos elegido ir primero a Muxía por diversas razones:

  • En primer lugar, porque queremos terminar este camino en Finisterre (aunque sabemos que desde el punto de vista geográfico el cabo más occidental de Europa no está en Galicia, sino en Portugal (Cabo da Rocha), e incluso que entre los gallegos el que penetra más hacia el oeste no es el de Fisterra, orientado al sur, sino el de Touriñán, el mito del finis terrae sigue teniendo su enjundia).
  • En segundo lugar por una razón de carácter práctico: hay más autobuses desde Fisterra a Santiago que desde Muxía.
  • En tercer lugar, el poder simbólico del colofón, creemos que no hay mejor manera de terminar que asomarse a la inmensidad del Atlántico, ver el atardecer desde las inmediaciones del faro, a 143 m de altura y pensar en el próximo reto.

Teniendo todo esto claro, comenzamos nuestra caminata en la Plaza del Obradoiro en el km 0 del Camino de Santiago bajo un denso aguacero que comenzó a descargar sobre Santiago de madrugada y que no tenía visos de terminar muy pronto cuando comenzamos la caminata. Nos dirigimos hacia la fachada del edificio del Parador de los Reyes Católicos y giramos a la izquierda, bajando junto a la Iglesia de San Fructuoso por la Rúa das Hortas. Al principio hay poca señalización, pero continuamos hacia abajo y van apareciendo algunas flechas amarillas. Por fín, junto al robledal de San Lourenzo, encontramos el primer monolito de granito junto a un precioso bosque de robles centenarios. A partir de ahí, la señalización es siempre muy clara. Tras un fuerte descenso llegamos hasta el puente sobre río Sarela, un afluente del Sar, apenas visible por la espesa vegetación. En sus márgenes aún perviven los restos del viejo esplendor de las fábricas de curtidos pues en Santiago creció hasta fínales del XIX una boyante industria del cuero. Luego, subimos hasta la aldea de Sareila de Abaixo, desde la que tenemos unas magníficas vistas a las torres de Santiago. En este punto, deja de llover y la caminata se hace más amena. Transitamos por espacios bucólicos a los que Rosalía De Castro dedicó algunos versos en su libro Follas Novas. “… aqués vellos carballos/ amostrando as súas raíces/ calva-las redondas copas…” Continuamos por asfalto, atravesando numerosas aldeas: As Moas de Abaixo, Carballal, Pedrido, Quintans, Portela, O Lombao, Augapesada…No están claros los límites entre lo rural y lo urbano, pero el paisaje es agradable y las carreteras, tranquilas. 

Desde el Puente sobre el Rego dos Pasos en Augapesada tomamos por una pista la subida al Mar de Ovellas, el plato fuerte del día. Son unos 230 m de desnivel en 2,5 km. La subida no es difícil, simplemente hay que tomársela con paciencia y buscando un ritmo cómodo y haciendo los descansos oportunos. Además hay bancos en distintos puntos de la subida, a la sombra de robles, y una fuente en la parte alta.  Desde el alto del Mar de Ovellas y Carballo, descendemos hasta Ponte Maceira, donde el río Tambre, un viejo molino, el gran puente con tres grandes arcos y dos pequeños y la vegetación nos regalan un espectáculo para los sentidos. Al otro lado del puente encontramos la Capela de San Brais y, a la derecha el Pazo de Baladrón construido entre 1945 y 1955. Continuamos por terreno llano, en ocasiones junto a una carretera, hasta el pequeño repecho de Chancela. Al llegar al alto de Chancela pasamos junto a la entrada monumental del Pazo de Chancela. El camino sigue en suave bajada hasta Negreira, donde finalizamos esta primera etapa de nuestro Epílogo.

En resumen, ha sido una etapa relativamente sencilla en la que hemos recorrido 21,73 km en 5 horas y 7 minutos. De esta primera etapa destacaríamos:
– La salida de la Plaza del Obradoiro bajo el aguacero.
– Las vistas a Santiago desde Sarela de Abaixo.
– La subida al Mar de Ovellas.
– El grandioso espectáculo de Ponte Maceira.

Todo nuestro camino de hoy ha quedado grabado en este track.