Camino de Santiago a Muxía y Fisterra: Cuarta Etapa: Castro (Dumbria)- Muxía

El andar condicionaba la mirada, y esta condicionaba el andar, hasta tal punto que parecía que sólo los pies eran capaces de mirar.

Smithson, Robert. Web oficial

Esta cuarta etapa del Camino de Santiago a Muxía y Fisterra discurre entre el lugar De Castro, en el que pernoctamos anoche, y la villa marinera de Muxía. Esta va a ser, por muy poco, la etapa más larga de esta prolongación del Camino de Santiago a Muxía y Fisterra. La etapa se desarrolla en un terreno muy quebrado con continuas subidas y bajadas por pistas y caminos forestales. Tiene menos asfalto que otras etapas y el recorrido es muy agradecido con un final por las playas de Muxía en el corazón de la Costa da Morte. Por la tarde aprovechamos para pasear hasta el Santuario de la Virxe da Barca, hito fundamental en la leyenda jacobea.

Comenzamos la caminata por las calles del Lugar de Castro, donde hemos pernoctado, recuperando el camino a Muxía y Fisterra en el punto en el que lo dejamos ayer. Cruzamos un modesto puente sobre el Río do Fragoso y en unos 300 m alcanzamos el camino junto a Casa da Cancela y seguimos de frente. Antes de entrar en Dumbria pasamos junto al Albergue de Peregrinos O Conco de diseño moderno y multicolor. Entramos en la villa de Dumbria y a la salida comenzamos a subir por un camino de tierra y bajo un frondoso bosque de eucaliptos para subir la Collado de Pena do Corvo. La bajada es muy cómoda mientras atravesamos las aldeas de Trasufre y Senande. En ésta última son ferias y cuando pasamos ya están cociendo pulpos y carne al caldero. Continuamos por una pista asfaltada y pasamos por los lugares de Vilatoste y A Grixa. En este lugar visitamos el cruceiro y la iglesia de San Ciprián. Salimos de A Grixa y tomamos un camino de tierra que avanza por un bosque en dirección a Quintáns. En un par de kilómetros llegamos a esta localidad que prepara las ferias de San Isidro. En el centro del pueblo, como no hay bares abiertos, nos sentamos en un cómodo banco de piedra, tomamos una fruta y descansamos unos momentos.

Salimos de Quintáns por una pista asfaltada y, poco después un camino de herradura que nos lleva a San Martiño de Ozón, con un larguisimo hórreo de piedra, uno de los mayores de Galicia. Tras superar una cuesta de asfalto llegamos, siempre en ascenso, a Vilar de Sobremonte. A la salida de Vilar giramos a la izquierda para caminar por un camino entre muros de piedra, siempre en subida, bajo un agradable bosque. En el Collado de Sobremonte comenzamos la bajada y, pronto comenzamos a ver el océano con la Ría de Camariñas y la ensenada de Merexo frente a nosotros. Dejamos a un lado el lugar de Merexo y seguimos por la acera de una carretera local hasta la zona residencial de Os Muiños. A la salida este residencial, junto al Sendero de Río Negro, giramos a la izquierda por una cuesta bastante dura que se convierte en un camino empedrado. Cruzamos la carretera local y llegamos a los restos del antiguo Monasterio de San Xian (o Xulián) de Moraime. Como es lunes, no hay visita turística, por lo que nos conformamos con ver la Iglesia de San Xian, románica del siglo XII, con un bello pórtico románico que puede verse bajando los escalones del porche. Continuamos la caminata pasando junto a una fuente de piedra por una pista de asfalto que nos lleva hasta la ermita de San Roque. Tras un tramo por bosque llegamos a las casas de Chorente con vistas Muxia. Entramos en una zona de pasarelas por la Playa de Espiñeirido y volvemos a la carretera para entrar en Muxía por el paseo junto al puerto pesquero.

Por la tarde, y a pesar del fuerte viento, salimos a hacer una breve visita cultural por Muxia. Visitamos los siguientes hitos:

  • A Ferida, monumento con el que se recuerda en Muxía la catástrofe del Prestige. Obra del escultor Alberto Bañuelos-Fournier es un bloque abierto por la mitad, una herida, un corte iluminado por debajo que siempre recordará al observador la gran catástrofe del Prestige en aguas gallegas.
  • A Pedra dos Cadris. Junto con la Pedra de Abalar y la Pedra do timón, está vinculada a un ritual mágico religioso practicado a lo largo de los siglos. Simboliza la vela del barco que trajo a la Virgen a Galicia y motivó la erección del santuario que se encuentra en el sitio.
  • A Pedra de Abalar. Una leyenda cuenta que la Virgen llegó a estas costas a consolar a Santiago en su predicación. Llegó en una barca de piedra y los restos quedaron aquí hasta el día de hoy.
  • Pedra do Timón otra pieza de la nave que trajo a la Virgen.
  • Faro de Muxia, diseñado a principios del siglo XX marca la entrada a la Ría de Camariñas
  • Punta da Barca. Recibe su nombre por estar cerca del santuario da Virxe da Barca y a A Pedra de Abalar
  • Espadaña del Santuario. Campanario exento que se usó hasta la construcción del nuevo templo.
  • Santuario Virxe da Barca. Construido para cristianizar un lugar en el que se celebraban cultos paganos.
  • Mirador do Monte Corpiño. Otero granítico desde el que se observa la villa de Muxía.
  • Restos de la antigua Capilla de la Encarnación. Al parecer esta capilla fue destruida para ampliar el cementerio colindante.
  • Iglesia de Santa Maria de Muxia. Erigida en las faldas del Monte Corpiño está situada en el camino que conduce al Santuario de la Virxe da Barca.

En resumen, ha sido una etapa de dificultad moderada en la que hemos tenido la suerte de que no ha descargado la lluvia que ha amenazado con caer durante todo el día y en la que hemos disfrutado de bonitos paisajes y hemos hecho algo de turismo.

Todo el recorrido de la mañana se puede ver en este track.

El recorrido de la tarde se encuentra en este track.

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