Circular por las fuentes y cascada de Alte. Paseo por las aldeas de Soidos, Arneiro, Santa Margarita y Cruz dos Termos

E vejo a fonte grande, o sitio lindo onde eu compuz os meus primeiros versos, e de que o povo conta ingenuas lendas.

Cándido Guerreiro, Francisco Xavier. Poeta de Alte

En esta ocasión nos dirigimos hasta la bonita localidad de Alte, considerada una de las más típicas de Portugal, de origen romano, se puede apreciar el legado árabe en el callejero labreríntico y, sobre todo, en las chimeneas adornadas con filigranas y arabescos. También es la aldea natal del famoso poeta portugués Cándido Guerreiro. La aldea, de unos dos mil habitantes, vive sobre todo del turismo.

Dejamos el coche en el párking a la entrada de Alte y, como el tiempo está muy inestable bajamos a la cascada de Alte o de Vigario. La Queda do Vigário es un paraíso, un regalo de la naturaleza, de esos que ya es difícil de encontrar. Un salto de 24 metros de altura, precedido de una gran alfombra verdosa, rodeada de higueras, flores silvestres, olivos, algarrobos. Al parecer es una obra hidráulica de finales del siglo XVII que desviaba el cauce del Río Alte para generar esta cascada espectacular. Regresamos al pueblo y comenzamos la caminata propiamente dicha por la calle principal en dirección a la Iglesia parroquial y continuamos hasta un puente sobre el río Alte en donde se encuentra la fuente pequeña, continuamos hasta a la fuente grande, junto a la que se encuentra el poema de Cándido Gerreiro del que he extraído la cita de hoy. Es una zona muy fresca y que debe estar muy concurrida en verano con sus kioscos y terrazas. Continuamos por un carril paralelo al lecho del Río hasta que se separa de éste en un punto en el en el que comenzamos a subir suavemente hacia la sierra. Seguimos caminando por el carril, hasta que llega un momento en el que tenemos que salir del carril por una vereda cubierta de hierba que pasa bastante inadvertida. Este es el tramo más duro de la ruta: la vereda zigzaguea entre la maleza y no siempre está muy buenas condiciones. Este tramo de vereda, entre algarrobos, rocas y matorral nos lleva a Soidos. Soidos es una pequeña aldea que no cuenta con servicios de ningún tipo. salimos a la carretera. Inmediatamente veremos un cartel a la derecha que nos indica casa Marreiro. Ascendemos ese fuerte repecho hasta la casa y después seguimos por una vereda y una calleja entre paredes de piedra hasta el otro lado del cerro. Culminamos la subida y hacemos un alto para tomar una fruta.

Bajamos un poco y llegamos a una carretera en descenso que nos lleva hasta un cruce en el que encontramos balizas de otro sendero por la zona. Continuamos por la carretera hasta encontrar una noria muy vieja pero aún en funcionamiento. Dejamos la carretera por una pista forestal a la derecha. Seguimos la pista y en la siguiente bifurcación, la dejamos por la izquierda. Pasamos junto a algunas quintas con muy buena pinta. El camino desemboca frente a la aldea de Arneiro. Desde el camino tenemos una buena panorámica de la aldea y un par de lagunas en el valle. El camino nos lleva a las casas en la parte baja de Arneiro. Varios perros se asoman a nuestro paso. A la salida de Arneiro encontramos una fuente a mitad del camino entre esta aldea y la siguiente: Santa Margarita. Un fuerte repecho nos lleva a esta otra aldea. Muy cuidada, con un par de bares y, a la salida, con otra fuente muy cuidada y con lavadero en un nivel inferior de la carretera.El lugar está flanqueado por huertas y grandes extensiones de naranjos. Continuamos por carretera local hasta Cruz dos Termos, una aldea de similares características a Arneiro y Santa Margarita. La diferencia es que las quintas son de grandes dimensiones y están muy cuidadas. Junto a un almacén de frutas tomamos un camino terrizo un poco embarrado por el que regresamos a Alte. Callejeamos por un dédalo de callejas y salimos junto a la farmacia de la calle principal frente a la Iglesia. Tomamos de nuevo la calle principal, pasamos junto al mercado municipal y un par de restaurantes y llegamos al aparcamiento a la entrada de Alte. Buscamos un sitio para comer y terminar adecuadamente la mañana.

Para ser una ruta buscada a última hora y en previsión de que la meteorología no acompañara, ha resultado un paseo muy bonito, en el que hemos descubierto una zona muy bien conservada y con grandes encantos. La cascada de Vigario ha sido todo un descubrimiento y una sorpresa muy agradable.

Todo el recorrido de hoy lo hemos dejado registrado en este track.

Descubriendo el bosque de Barão de São João: Mata Nacional, Vinha Velha y Menir Pedra do Galo

Descubriendo el mundo a la altura del hombre, el caminante se pone a la vez en situación de descubrirse a sí mismo en la quemazón de unos acontecimientos cuyo resultado desconoce -pues, al igual que la vida- el camino está hecho de lo improbable, más que de lo previsible.

Le Breton, David. Elogio del caminar. Siruela ed. Madrid 2025

Barão de São João es una freguesia portuguesa del distrito de Lagos situada junto a un parque nacional muy boscoso que ofrece media docena de rutas de senderismo, zonas de picnic y un circuito de mantenimiento. Por aquí pasa el sendero de Gran Recorrido GR 13 (La vía algarviana) y cada año celebra un festival artístico que relaciona Land art y senderismo. La zona sufrió un devastador incendio en agosto de 2025 y nos animamos a hacer una ruta por aquí para aprovechar los recursos que ofrece. Nos animamos por la ruta Roja, de algo más de 11 km y que finaliza por un camino flanqueado por las instalaciones artísticas que dejan los participantes del Walk and Art Fest.

La caminata comienza junto al Centro Cultural de esta población y se encamina hacia la Casa del Guarda de la Mata Nacional. Ya desde el comienzo el paisaje es desolador con buena parte de la zona forestal quemada y con muchos de los árboles que quedaron en pie derribados por los fuertes vientos y lluvias de las borrascas de estos días. En esta zona predominaban acacias, con manchas de pino piñonero y monte bajo de jaras, romero, lavanda, etc. En la zona intermedia de la ruta pasamos por Vinha Velha, un proyecto de Agroturismo en su segunda generación y que ofrece una gran variedad de actividades agro sostenibles y de educación y sensibilización ambiental. Pasado Vinha Velha se iniciaba una parte circular que implicaba el cruce de la Ribeira dos Lagos, un arroyo que normalmente se puede vadear sin problemas pero que ayer venía con un caudal impresionante por las lluvias caídas estos días. En este punto decidimos volver sobre muestro pasos y ampliar la ruta por el norte añadiendo la visita al Menhir llamado La Pedra do Galo siguiendo por el sendero señalizado PR 1 LGS

Desde este punto podemos ver las Sierras de Monchique y el Alto de Foia. Volvemos hacia Barão de São João por una pista forestal que cruza por la Mata Nacional en una zona en la que había varias instalaciones artísticas que han desaparecido con el incendio de 2025 o están seriamente afectadas. Finalmente llegamos al Passeio dos Poetas, a continuación el Passeio das Figuras con esculturas de Fracisco Roxo , angoleño residente en Barão de São João desde 1975. En este punto comienza a llover con cierta intensidad y nos dirigimos sin demora hacia el final de la ruta.

Finalmente, hicimos algo menos de 10 km con un desnivel de menos de 200 m en un tiempo de algo menos de tres horas. Toda la caminata quedó grabada en este track.

Monchique: Subida (y bajada) al Alto da Foia

Sube a las montañas y recibe sus buenas nuevas. La paz de la naturaleza fluirá hacia ti como la luz del sol fluye hacia los árboles. Los vientos soplarán su propia frescura en ti, y las tormentas su energía, mientras que las preocupaciones se alejarán de ti como las hojas del otoño

Muir, John Escritos sobre naturaleza. Capitán Swing , 2018

En septiembre de 2024 hicimos, junto con nuestro amigo Jose Antonio, la ruta circular PR3 MCQ subida al Alto da Foia que narramos en su correspondiente entrada en este blog. En este nuevo viaje al Algarve, teniendo en cuenta las previsiones meteorológicas adversas, nos lanzamos de cabeza a repetir aquella subida. El pronostico falló estrepitosamente y comenzamos a caminar bajo una suave llovizna que parecía augurar un bonito paseo. La lluvia fue arreciando a lo largo de la mañana, la niebla comenzó a a bajar y nos quedamos sin vistas, por lo que una vez en el alto decidimos deshacer el camino de vuelta por por el mismo sedero de la ida para no alargar innecesariamente la jornada.

A pesar de todo, fue una etapa muy bonita rememorando otras visitas a Monchique que dispone de numerosos senderos para realizar nuestra actividad favorita y que se pueden encontrar en la página oficial Descubrir Monchique.

Todo el recorrido de esta mañana de domingo ha quedado registrado en este track.

Fin de semana en Sierra Nevada con el CM Grupo Verde Gerena

La memoria es la cuarta dimensión de cualquier paisaje

Fitch, Janet Paint it black. Time Warner, Uk 2007

El pasado sábado 17 de enero organizamos para nuestros amigos del CM Grupo Verde Gerena la ruta «Subida a los Frailecillos y Boca la Pescá desde la Fuente del Hervidero. Regreso por el Canal de la Espartera y Cerro Sevilla» El pronóstico meteorológico no era muy favorable para la realización de la actividad y la lluvia caída durante casi toda la noche del viernes así lo hacía presagiar. Finalmente, nos encontramos con un grupito de nueve personas a la hora prevista en el aparcamiento de la Fuente del Hervidero. El cielo estaba bastante cubierto, había estado nevando hasta media hora antes de comenzar la caminata y la niebla se levantaba poco a poco. El recorrido que hicimos fue el descrito en esta entrada de este mismo blog. La mañana estuvo bastante pasable, pisamos algo de nieve, el la cima de la Boca la Pescá comenzó a despejarse el día y hasta tuvimos algunos momentos de sol. Aquí dejo algunas imágenes de la ruta.

En resumen, para como se presentaba la mañana tuvimos una ruta bastante tranquila en la que disfrutamos de buenos momentos montañeros, una bonita convivencia y finalizamos degustando los platos típicos de la comida granadina en el Restaurante La Fuente del Hervidero.

Todo el recorrido de esa mañana lo dejamos grabado en este track.

Para aquellos amigos que pernoctaron en Granada organizamos el sábado otra ruta montañera por los Cahorros de Monachil . Se trata de la ruta descrita en esta entrada del blog. En esta ocasión nos reunimos un grupito de seis personas los que nos encontramos en el Parkin Público Los Cahorros.

Con un pequeño retraso debido a las celebraciones relacionadas con San Antón (patrón de la localidad) iniciamos el recorrido por el desfiladero del Río Monachil, conocido como los Cahorros del Río Monachil. Esta ruta de los Cahorros de Monachil es, posiblemente, una de las más conocidas de Sierra Nevada por su espectacularidad, relativa sencillez y proximidad a la ciudad de Granada. Aunque la palabra cahorro no viene recogida en el diccionario de la RAE, se trata de una hendidura profunda o un paso estrecho entre las paredes verticales de un desfiladero. Todo el recorrido se realizó sin incidencias y permitió a los viajeros hacer el viaje de regreso a una hora muy prudencial. Aquí dejo algunas imágenes del desarrollo de la actividad.

El día estuvo despejado, con un poquito de frío y con el ambiente cordial y alegre que caracteriza las actividades del club.

Todo el recorrido de esta mañana de domingo quedó recogido en este track

Desde aquí vaya nuestro agradecimiento y gratitud a todos los asistentes y a aquellos amigos que no llegaron por causas ajenas a su voluntad.

¡Nos vemos en las montañas!

Subida a los Frailecillos y Boca la Pescá desde la Fuente del Hervidero. Regreso por el Canal de la Espartera y Cerro Sevilla

Hay placer en los bosques sin senderos, hay extasis en una costa solitaria, está la soledad donde nadie se inmiscuye, junto al hondo mar, y música en su rugir, no amo menos al hombre sino más a la Naturaleza.

Lord Byron. Childe Harold’s pilgrimage. 2006, Madrid, Club Internacional del Libro, Joyas de la Literatura Romántica

Con la idea de hacer esta ruta con los amigos del Club de Montaña Grupo Verde Gerena preparamos esta ruta que es una adaptación de la que narramos en esta otra entrada de Caminantes Inconformistas . En esta ocasión dejamos el coche en el aparcamiento junto al Canal de la Espartera, a que subimos al cerro de los Frailecillos y a los dos picos de La Boca la Pescá y realizamos el regreso bajando por el sendero hasta el final del Canal de la Espartera y la Casa del Guarda y retomando el camino de ida hasta el Cerro de Sevilla desde donde volvemos al punto de inicio.

Dejamos el coche en el aparcamiento junto al Restaurante El Hervidero y caminamos por el camino de servicio  hasta desviamos a la derecha por un pequeño sendero poco marcado que va por lo alto del cerro. Es mucho más bonito que el camino por la pista forestal y las vistas mucho mejores. El sendero conecta finalmente con el aparcamiento del Collado Sevilla. Desde este punto parte el Sendero Haza Larguilla, que es de Acceso Universal por lo que se puede hacer en silla de ruedas, y es una parte del recorrido hasta la Boca de la Pescá. Lleva hasta el Mirador de los Alayos, sobre el valle del río Dílar y una amplia vista de Sierra Nevada, la propia Boca de la Pescá y la Sierra del Manar. Un poco más adelante, cuando acaba la pista, se inicia la Senda del Canal de la Espartera, que va bordeando la ladera en las que despuntan los Frailecillos, puntales de roca que vemos por encima a la izquierda. Dejamos el camino, subimos a los Frailecillos y retomamos el camino del Canal al otro lado de esta formación rocosa. En un tramo el sendero va por la cuerda de la línea montañosa y se abre al fondo el profundo barranco del río Dílar. La erosión ha creado formaciones rocosas curiosas y laderas arenosas muy pendientes. Abandonamos esta senda por un desvío a la izquierda para ascender hacia la Boca de la Pescá. Es un sendero en zigzag con fuerte pendiente que ofrece bellas vistas hacia la Vega de Granada. Ya casi en la cima, el sendero se adentra en un pinar. En la cumbre hay una caseta de vigilancia forestal, en un lugar ideal para admirar el paisaje, ya que ofrece una visión excepcional de 360º. Al frente los Alayos, el Corazón de la Sandía, Picacho Alto, los Atalayones de Dílar y la Silleta del Padul. A un lado el Trevenque y al fondo las altas cumbres de Sierra Nevada. Al otro lado se divisa la Vega de Granada y las sierras que la rodean. Y enfrente, coronada por dos solitarias encinas, la formación rocosa de la segunda cima de la Boca de la Pescá. Para llegar a esta segunda cima descendemos primero a un collado, y volvemos a subir por otro pedregoso sendero. El esfuerzo vale la pena. Las vistas son, cómo no, también extraordinarias. Aquí nos encontramos a Marc, un montañero de Barcelona con el que cambiamos unas palabras. Por el mismo camino regresamos hasta la caseta de vigilancia y nos tomamos un descanso y la fruta de media mañana.

Retomamos la marcha descendiendo por una empinada vereda que nos lleva hasta el final del Canal de la Espartera junto a la Casa del Guarda. El Canal de la Espartera es una histórica acequia en Sierra Nevada (Granada) que transportaba agua del río Dílar para generar electricidad, y hoy sirve como un popular sendero de senderismo que ofrece vistas espectaculares permitiendo conectar con otras rutas y llegar a la Cascada del río Dílar. Desde este punto seguimos el sendero paralelo hasta el Canal, pasamos por el Collado del Fraile, seguimos junto al Cerro de los Frailecillos que subimos por la mañana hasta llegar a las inmediaciones del Cerro Sevilla donde nos hemos desviado a la izquierda por un pequeño sendero poco marcado que va por lo alto del cerro. Es mucho más bonito que el camino por la pista forestal y las vistas mucho mejores. El sendero conecta finalmente con el aparcamiento adaptado del Collado Sevilla. Desde este punto regresamos hasta el aparcamiento de la Fuente del Hervidero por la misma senda que hicimos a la ida.

Ha sido una ruta bastante completa y hemos disfrutado de un bonito día de monte, el tiempo frío pero muy bueno para nuestra actividad ha acompañado en todo momento. Al final hemos caminado algo menos de 12 km con un denivel positivo de 446 msnm.

Todo el recorrido de hoy ha quedado registrado en este track.

Ruta circular por el Desfiladero ‘Los Cahorros’ del Río Río Monachil.

Los espacios cerrados producen limitaciones extraordinarias en los hombres. Es necesario estar fuera, al aire libre, para admitir que hay cosas que no logras comprender; y esta concienciación no es una derrota sino una posibilidad que tienes de grandeza. A partir de ahí puedes hacer viajes extraordinarios.

Tamaro, Susanna. Donde el corazón te lleve. Booket,2005

La primera ruta de los jueves de este año 2026 consiste en recorrer el clásico sendero ribereño de los Cahorros del Río Monachil. El trazado es circular con regreso desde el puente de las Chorreras. Realizamos este regreso por el sendero de Portachuelo a media ladera y discurre por la cara de la solana que nos devuelve de nuevo al pueblo. Esta ruta de los Cahorros de Monachil es, posiblemente, una de las más conocidas de Sierra Nevada por su espectacularidad, relativa sencillez y proximidad a la ciudad de Granada. Aunque la palabra cahorro no viene recogida en el diccionario de la RAE, se trata de una hendidura profunda o un paso estrecho entre las paredes verticales de un desfiladero.

Partimos del aparcamiento de Los Cahorros junto al rio Monachil caminando por la calle Huenes en dirección a la salida del pueblo para enlazar con el Camino de la Hoya Santa que nos introduce en la rivera del río Monachil por un bonito sendero bajo un bosque en galería, al principio bastante llano y, a pesar de la espesa vegetación de sus orillas, se puede transitar cómodamente. Pasaremos por la primera Central Eléctrica, la de la Trola que está en ruinas y continuamos hasta la segunda Central Eléctrica, la de Tranvías, que está fuera de servicio y actualmente pertenece al ayuntamiento de Monachil y parece que se utiliza como almacén. El sendero se va estrechando con pequeñas subidas y bajadas hasta que cruzamos el río por el primer puente colgante. El siguiente tramo discurre junto a una acequia de agua, hasta llegar al segundo puente colgante. Tras un pequeño recorrido llegamos al tercer puente colgante, que es el más pequeño de los cinco que encontraremos en nuestro recorrido.
El cuarto puente colgante, es el más largo y junto a él hay un espectacular salto de agua.
Al pasar este puente el sendero discurre en llano durante un kilómetro sobre un muro de un metro y medio que sirve para proteger las conducciones de agua que van por el interior de éste. En este tramo que hay zonas donde para poder continuar de pie hay que ir agarrándose a grapas-asas ancladas en la roca o gateando para poder continuar. Llegamos a la Cueva de las Palomas. Es un tramo del desfiladero en el que ha sido taponado parcialmente el río con grandes piedras y tierra desprendidas de las altísimas cumbres de los alrededores y se ha creado un túnel natural que da cobijo a numerosas palomas.
Pasando este tramo el desfiladero se ensancha y llegamos al último puente colgante llamado Puente Fuente las Azuelas. El nombre viene de una herramienta que se empleaba en la Prehistoria para hacer trabajos agrícolas. Este quinto puente colgante ha sido construido para poder volver y salir a la parte alta del sendero de vuelta acortando el trayecto.
Nosotros continuamos otro tramo por la zona de umbría hasta llegar al Puente de las Chorreras.
Comenzamos el regreso cruzando este puente y subiendo por el sendero oficial que nos va elevando a media ladera unos 90 metros de media sobre el nivel del sendero del río por donde hemos subido. Hay bonitas vistas sobre el cañón del río.
Conforme vamos avanzando por el sendero de los Portachuelos, nos vamos desviando un poquito en puntos concretos para tomar varias panorámicas de este bonito desfiladero. Subiremos al punto más alto de la ruta Cahorros de Monachil, desde donde tendremos las mejores panorámicas, un buen momento para hacer fotos y deleitarse con el paisaje.

El entorno se volverá más agreste y contrastará con la Acequia de los Habices, con álamos impresionantes. Seguimos bajo el Cortijo del Cerrillo y tendremos una preciosa vista de las eras de los Renegrales. Quedan los últimos pasos hasta llegar a la Era Portachuelos y adentrarnos de nuevo en el pueblo de Monachil.

En resumen, se trata de una ruta bastante sencilla para la gente acostumbrada a caminar ya que ni es larga, ni presenta una gran ascensión, ni es especialmente técnica. Eso sí, hay que tener en cuenta que hay algunos pasos con factores de riesgo en ciertos pasos en los que hay que ir con cuidado y por eso la he catalogado como moderada. Los puentes son seguros, ya que se han ido reformando y reforzando con los años, para que no pierdan seguridad, conscientes en el entorno de que es una de las rutas más populares de Monachil y de los alrededores de Sierra Nevada. Ahora bien, al entrar al estrecho desfiladero hay puntos en los que tendremos que agacharnos para seguir avanzando e incluso ir a gatas. Los pasos que pueden resultar más peligrosos por los salientes rocosos cuentan con asideros metálicos para ayudarnos a caminar con más firmeza y seguridad. No es que sea técnicamente muy complicado, sino que sirven más bien como una especie de “quitamiedos” para los senderistas menos experimentados. También hay tramos en los que las personas con una cierta claustrofobia podrían llegar a pasarlo mal, ya que las paredes de roca se llegan a encajonar tanto que alcanzan los cinco metros de separación entre ambas.

Todo el recorrido de esta ruta lo hemos dejado registrado en este track.

Sierra de Huétor (Quentar): Área recreativa de Aguas Blancas – Barranco Polvorista-Sendero del Barranco del Llano del Pino

Si un hombre se adentra en los bosques por amor a ellos cada mañana, está en peligro de ser considerado un vago; pero si gasta su día completo especulando, cortando esos mismos bosques, y haciendo que la tierra se quede calva antes de tiempo, es un estimado y emprendedor ciudadano. Como si un pueblo no pudiese tener otro interés en un bosque que el de cortarlo.

Thoreau,Henry David, Una vida sin principios. Godot, 2017

Como cada primero de año, realizamos en familia una pequeña ruta senderista para comenzar el año con buen pie. En esta ocasión hacemos esta sencilla ruta cercana a casa. Esta ruta, que parte desde la fresca área recreativa Aguas Blancas, ideal para el verano, y se adentra en la Sierra de la Alfaguara compartiendo parte del recorrido con el Camino Mozárabe por el carril que va en dirección a Quéntar y continua en ascenso por el Barranco del Polvorista. Pasamos junto a las ruinas del cortijo de LosTorcuatos, y dejamos a la derecha el carril que lleva al Cortijo del Polvorista que veremos en la distancai un poco más adelante. Hay que abandonar este camino para continuar por un carril que va hacia las canteras de Puerto Blanco. Esta parte del recorrido ofrece unas excelentes panorámicas de Sierra Nevada (espléndida estos días con las dos nevadas de final de año) pero tiene poca sombra, por lo que es mejor evitar esta ruta en días y horas de calor.

Al llegar al cruce del Barranco del Llano del Pino abandonamos la pista principal para descender por el barranco y después tomar la senda que discurre por el fondo del barranco. Esta segunda parte del recorrido es mucho más bonita, el sendero discurre encajonado en el fondo del barranco y con más vegetación. Pasamos bajo varios árboles monumentales y rebasamos algunos azudes ya colmatados.

Llegamos al área recreativa donde encontramos una fuente, en un lugar fresco bajos los árboles junto al arroyo. Ya enlazamos con la pista forestal que nos lleva de vuelta al Cortijo Aguas Blancas, ahora un centro scout.

Fue una ruta muy sencilla en una espléndida mañana en la que disfrutamos del comienzo del año en la naturaleza. Todo el recorrido de esta mañana quedó grabado en este track.

Collado Sevilla, Mirador de los Alayos y Boca de la Pescá desde La Zubia

Yo soy una mínima parte del universo y todo lo que hace, lo hace por mí.
No es que me sienta el ser más importante de la creación, es que eso es lo que deberíamos repetirnos a nosotros mismos.
Espero que cuando llegue el momento pueda decir: lo he dado todo, he aprovechado cada instante que la vida me ha regalado ¡He vivido!

El Blog del Trujamán

La cima de la Boca de la Pescá, llamada así por que aparenta una «pescá» (merluza) con la boca abierta, es muy accesible por un bonito sendero. Su cima es un magnífico punto de observación, desde el que se pueden disfrutar de espléndidas vistas de las altas cumbres de Sierra Nevada, los Alayos y la Vega de Granada. Cuando las cumbres están nevadas el paisaje es maravilloso. Esta ruta nos permite acercarnos a la media montaña granadina y observar el profundo barranco del río Dílar. El tiempo ha estado un poco borrascoso, por lo que no hemos podido disfrutar mucho de los paisajes pero el monte estaba precioso con una bonita capa de nieve. En principio teníamos pensado bajar por unos arenales y una rambla que lleva al Cortijo Parejo, para tomar por una senda que lleva de nuevo al aparcamiento. Pero han colocado un cartel que indica que está prohibido el acceso, por lo que hemos preferido regresar por el mismo camino.

Comenzamos la caminata desde un aparcamiento a la salida de La Zubia junto a la carretera de Cumbres Verdes. El camino discurre paralelo a un carril bici de reciente construcción, atraviesa un área recreativa y pasa junto a la urbanización de Cumbres Verdes. Continuamos por una pista forestal coincidente con el GR 240 Sendero Sulayr, pasamos junto a un desvío hacia el área recreativa Los Llanos y llegamos hasta las inmediaciones de la Fuente del Hervidero. Un poco más adelante nos desviamos a la derecha por un pequeño sendero poco marcado que va por lo alto del cerro. Es mucho más bonito que el camino por la pista forestal y las vistas mucho mejores. El sendero conecta finalmente con el aparcamiento del Collado Sevilla. Desde este punto parte el Sendero Haza Larguilla, que es de Acceso Universal por lo que se puede hacer en silla de ruedas, y es una parte del recorrido hasta la Boca de la Pescá. Lleva hasta el Mirador de los Alayos, sobre el valle del río Dílar y una amplia vista de Sierra Nevada, la propia Boca de la Pescá y la Sierra del Manar.

Un poco más adelante, cuando acaba la pista, se inicia la Senda del Canal de la Espartera, que va bordeando la ladera en las que despuntan los Frailecillos, puntales de roca que vemos por encima a la izquierda. En un tramo el sendero va por la cuerda de la línea montañosa y se abre al fondo el profundo barranco del río Dílar. La erosión ha creado formaciones rocosas curiosas y laderas arenosas muy pendientes. Abandonamos esta senda por un desvío a la izquierda para ascender hacia la Boca de la Pescá. Es un sendero en zigzag con fuerte pendiente que ofrece bellas vistas hacia la Vega de Granada en días un poco más claros que hoy. Ya casi en la cima, el sendero se adentra en un pinar. En la cumbre hay una caseta de vigilancia forestal, en un lugar ideal para admirar el paisaje, aunque hoy apenas hemos visto nada. Justo enfrente de la caseta, coronada por una solitaria encina, la formación rocosa de la Boca de la Pescá. Hay bastante nieve y dejamos la cima para otro día. Resguardados en la caseta nos tomamos una fruta antes de reemprender la vuelta.

Descendemos por lo que parece un cortafuegos hasta llegar al Collado del Fraile y seguimos una vereda por encima de la toma del Canal de la Espartera, una construcción que llevaba el agua del río Dílar hasta la Central Eléctrica de la Espartera. Cuando llegamos al desvío que lleva al Cortijo Parejo, nos hemos encontrado que han colocado un cartel que indica que está prohibido el acceso, por lo que hemos preferido regresar por el mismo camino.

Aunque hemos disfrutado de un bonito día de monte, el tiempo estaba bastante desapacible y nos ha generado cierta frustración encontrarnos con la prohibición de acceso a nuestro camino de vuelta que nos ha alargado bastante el camino de regreso. Al final hemos hecho algo más de veinte km con un desnivel de 790 m.

Todo el recorrido de hoy ha quedado registrado en este track.

Comares: Rutas de la Teja, las Fuentes, Mesa de Mazmúllar (restos arqueológicos), sendero Buena Vista

—Tu tarea es caminar —respondió la abuela—. Un cuerpo inmóvil se limita a sí mismo, un cuerpo en movimiento se expande, se vuelve parte del todo, pero hay que saber caminar ligero, sin cargas pesadas. Caminar nos llena de energía y nos transforma para poder mirar el secreto de las cosas. Caminar nos convierte en mariposas que se elevan y miran en verdad lo que el mundo es. Lo que la vida es. Lo que nuestro cuerpo es. […], pero si quieres, puedes quedarte sentada y convertirte en piedra.

Esquivel, Laura. Malinche. Debolsillo (Punto de Lectura) 2007

En esta ocasión nos acercamos al municipio malagueño de Comares en la comarca de la Axarquía, para realizar esta preciosa ruta que es un compendio de varias rutas señalizadas en el municipio en el que visitamos la parte islámica de Comares y sus diversos monumentos, hacemos el recorrido de las fuentes y nos desplazamos hasta la Mesa de Mazmullar donde recorremos los vestigios que ratifican la existencia de un poblado importante asentado en este lugar.

Comares es un municipio español de la provincia de Málaga, Andalucía, con el título de Marquesado, situado en las estribaciones de los Montes de Málaga a 703 metros sobre el nivel del mar. Comares es uno de los 31 pueblos que conforman la comarca de la Axarquía. Conocido como el «Balcón de la Axarquía». Este pequeño municipio se levanta sobre una peña que por el norte domina el corredor de Periana y parte de los montes de la Axarquía, por el sur una vasta extensión que abarca el valle de Vélez y la sierra de Tejeda. La principal riqueza de Comares la constituye la producción de aceites y vinos y la recolecta de almendras, siendo parada obligada en la ruta del aceite, el vino y la pasa. El origen del nombre Comares se encuentra en el vocablo árabe Qumaris o Hins Comarix, que significa «Castillo en la altura». Pero Comares no fue fundada por los árabes, sino por los griegos focenses que arribaron a las costas de Málaga en el siglo VII a. C. Debió ser ya una fortaleza musulmana desde el siglo VIII. Se sabe también que fue uno de los baluartes defensivos de Omar Ben Hafsun, uno de los personajes más interesantes del antiguo al-Ándalus, un muladí nacido en el Valle del Genal que desafió el poder de los Omeyas entre 880 y 918. Durante cuatro décadas este caudillo se convirtió en uno de los hombres más relevantes de la época y así se constata en algunos enclaves que todavía hoy son testigos mudos de su gran revuelta contra el Emirato de Córdoba y parece estar relacionado con los restos de la Mesa de Mazmullar que visitamos en esta ruta.

La ruta que hoy hacemos son dos rutas circulares unidas por un tramo de conexión por carretera que se repite al regreso. En ella se unen varias de las rutas que el Ayuntamiento tiene señalizadas: en el primer tramos se solapan varias rutas que ofrecen el ayuntamiento: fuente Gorda, las Fuentes, la Teja…El segundo tramo circular es la visita a la mesa de Mazmúllar, que es la parte más montañera discurre por senderos entre campos de olivar. En este tramo es importante usar el GPS para orientarse. Aunque hay veredas, no siempre están claras. La ruta está parcialmente señalizada con postes con flechas de indicación que no son suficientes. El tramo de unión es parte de la ruta de Buena Vista (también señalizada por el Ayuntamiento de aquella manera)

Comenzamos la caminata desde el aparcamiento que hay a la entrada de Comares justo antes de la Puerta de Málaga (ornamental) y junto al punto de información turística y en el que nos hablan de las diferentes rutas que el ayuntamiento tiene señalizadas. Casualmente, a lo largo de nuestra caminata hemos podido hablar con el anterior alcalde (hoy jubilado) y con el actual alcalde que se encontraba comprobando la señalización del Desafio Balcón de la Axarquia para celebrar la homologación de 3 senderos el próximo 30 de noviembre. Son los senderos locales SL-A 394 y SL-A 395 y el sendero provincial PR-A 506 . En la primera parte del recorrido, visitamos el casco histórico, muy bien señalizado y adaptado, permitiendo disfrutar de un pueblo muy interesante y cuidado. En este recorrido visitamos la Iglesia de la Encarnación, del siglo XVI, el Aljibe árabe ubicado en el recinto del cementerio, la Torre de Homenaje de la antigua alcazaba árabe y restos de murallas además de un sinfín de Arcos de herradura en la inmediación de la plaza Verdiales y el monumento al fiestero. Salimos de Comares siguiendo las indicaciones del sendero de la Ruta de Fuente Gorda descendiendo por una antigua calzada romana. Junto a la fuente encontramos los restos de la antigua coracha de muralla. Continuamos caminando por un camino rural asfaltado hasta la Fuente Delgada junto a la que encontramos un aljibe islámico. Seguimos caminando entre olivos y algarrobos hasta desviarnos hacia la Fuente de la Teja y nos desviamos unos 500 m para llegar al nacimiento. Retomamos la caminata, ahora en franca subida, hasta llegar a las proximidades de los Tajos del Pilarejo que veremos a nuestro regreso a Comares. En este punto, encontramos de nuevo al alcalde que nos indica cómo llegar a La Mesa de Mazmúllar. Antes de salir a la carretera MA 3111 nos sentamos en una cómodas piedras y nos tomamos una fruta para afrontar la segunda circular de nuestra ruta.

Reiniciamos la marcha llegando hasta la carretera que conduce a la barriada de Los Ventorros donde comienza la subida a La Mesa. Tras un tramo hormigonado entramos en un camino rural que lleva a diversas fincas de olivar. Ascendemos hasta los 740 m y encontramos la zona arqueológica con algunos puntos de interés: un aljibe mozárabe declarado en 1931 como Monumento Histórico Artístico, tumbas excavadas en la piedra, orzas para guardar trigo y cereales también excavadas en la piedra, restos de viviendas y de murallas y una zona identificada como industrial con almazara, lagar y diversas tinajas. En esta revista hay un trabajo de David Ortega López muy interesante y reciente.

Tras la visita indicamos el descenso por una cuesta muy empinada y con bastantes piedras sueltas que hay que afrontar con mucho cuidado. De regreso a los Ventorros tomamos de nuevo la carretera MA 3111 hasta llegar a los Tajos del Pilarejo con afloraciones amarillas muy impresionantes. Un nuevo sendero señalizado nos lleva hasta los alrededores de La Molina, fuente y depósito de agua para el pueblo, que desciende hasta la Puerta de Málaga en la que dejamos el coche esta mañana.

En resumen, una ruta preciosa, no excesivamente dura, sin excesiva dificultad técnica, exceptuando el sendero de bajada desde la mesa de Mazmúllar en el que hay que extremar las precauciones para evitar caídas. El pueblo de Comares nos ha encantado por su cuidado viario, la limpieza de sus calles y la afabilidad de todas aquellas personas con las que hemos hablado. Seguro que volveremos a la primera ocasión que se produzca.

Todo nuestro recorrido de hoy lo hemos dejado grabado en este track.

Regreso a la Dehesa del Camarate en otoño. Desde El bosque encantado hasta la cota de los 2000 msnm

Las montañas parecen responder a una creciente necesidad imaginativa en Occidente. Cada vez más gente las desea y les brinda un poderoso consuelo. En el fondo, las montañas, como todos los espacios naturales, desafían nuestra convicción complaciente (en la que es tan fácil caer) de que el mundo ha sido creado para los humanos por los humanos.

Mcfarlane, Robert. Mountains of the Mind: Adventures in Reaching the Summit. Ed Vintage, 2004

La Dehesa del Camarate está situada en el municipio de Lugros, en la vertiente norte de Sierra Nevada, a los pies del Picón de Jerez (3.088 metros). Es una finca de propiedad pública por la que se extiende uno de los bosques mixtos mejor conservados de Andalucía; un bosque de encinas y robles acompañados de numerosas especies de hoja caduca que, en esta latitud, lo convierten en una hermosa singularidad. Cada otoño, abedules, quejigos, arces, serbales, fresnos, ciruelos y sauces revientan en una explosión de color que hace vibrar la cabecera del río Alhama. Para evitar las aglomeraciones se han establecido durante los fines de semana de los meses de octubre a diciembre unos cupos máximos que requieren autorización previa. La autorización se puede obtener telemáticamente aquí.

La normativa actual del Parque Natural señala que al estar la Dehesa del Camarate catalogada como zona de reserva no está permitido caminar fuera de la pista forestal, por lo que el regreso se ha de hacer por la misma pista forestal del camino de ida.

Esta es una de nuestra rutas favoritas en esta época del año. Ya la habíamos hecho varias veces anteriormente y el año pasado la hicimos y describimos para el blog en esta entrada. En esta ocasión la repetimos un poco más entrado el otoño. Como viene siendo habitual en los fines de semana del otoño hay dejar los vehículos en el Aparcamiento Parking de la Era, desde donde hay autobuses lanzadera hasta el inicio de la ruta (Tambien se puede ir caminando hasta la entrada a la Dehesa con un aumento de 4,7 km a la ruta). La lanzadera llega al inicio del sendero por la Cañada Real de los Potros paralela a la Acequia de Guadix y al cauce del Río Alhama. Entramos a la Dehesa del Camarate por una entrada peatonal junto al horcajo en el que confluyen el Río Alhama, el arroyo de Álamos Negros y el arroyo de las Rozas. La abundancia de agua ha permitido la gran biodiversidad de este paraje en el que encontraremos algunos ejemplares de tejos centenarios, reliquias de otros tiempos y otros climas. Nada más entrar encontramos los restos de una ermita inacabada, en un paraje verde y húmedo en el que comienza una pista forestal empedrada. El camino va ascendiendo junto al barranco de las Rozas y donde vamos viendo los colores otoñales que marcan este paisaje. Enseguida pasamos junto a los restos de un embarcadero de ganado testimonio de la actividad ganadera de la finca. El sendero discurre en constante ascenso por la base del Cerro de los Carneros, junto al barranco de Las Rozas hasta un recodo en el que cruzamos sobre el barranco, continuando la subida junto a un número cada vez mayor de robles melojos, mostajos, arces y castaños. Es la zona que se conoce popularmente como el bosque encantado. Por la zona de la umbría nos dirigimos hacia el collado del Cerro del Camarate. Dejamos a la izquierda la entrada al cortijo del Camarate y en unos metros llegamos al Collado. El paisaje se abre sobre la cabecera del río Alhama y, sobre el valle, con bastante nieve en esta ocasión, divisamos la mole del Picón de Jerez y otros «tresmiles» como el Puntal de los Cuartos o el de Covatillas.  Abajo vemos los prados para el ganado con una punta de vacas pastando.

Nuestro sendero continúa por la derecha en un paisaje abierto en el que dominamos ambos barrancos. Siguiendo hacia arriba algo más de un kilómetro alcanzaremos las ruinas de un tentadero, junto a un pilar abrevadero y lugar en el que la mayoría de los visitantes suelen aprovechar para descansar un poco y tomar un refrigerio antes de comenzar el regreso. En este punto, buscamos unas cómodas piedras y nos tomamos la fruta y un breve descanso.

Tras el descanso hemos subido un poquito más por la pista, lo que permite disfrutar de magníficas vistas del tentadero y el valle del río Alhama. Siguiendo el camino se enlaza con otros senderos señalizados, como el del Río Alhama (que parte también de Lugros) o el carril cicloturista Transnevada. Nuestra idea era llegar hasta el enlace con el GR 240 Sulayr, pero nos conformamos con llegar a la cota de los 2000 msnm con unas bonitas vista sobre los colosos de Sierra Nevada. En este punto iniciamos el regreso con siete km de caminata. Antes de llegar a los restos del tentadero nos desviamos a izquierda para visitar un gran tejo milenario.

En resumen, ha sido una ruta de dificultad media en la que hemos superado un desnivel positivo de 619 m, cubierto 14,69 km en un tiempo total de 4 horas y diecisiete minutos. A diferencia del año pasado, este año hemos encontrado menos color en el paisaje debido a que el otoño está más avanzado y estas últimas semanas ha hecho bastante mías frio. Con todo, ha sido un bonito paseo en un entorno privilegiado. En esta ruta nos acompañó nuestra amiga África y nos cedió algunas fotos. Todo el recorrido del día ha quedado registrado en este track.