La Comuna de Valldemossa por el Camí Vell de Palma (s’Estret)

Caminar implica reducir la utilización del mundo a lo esencial.

Le Breton, David. Elogio del caminar. Ed Siruela 2025.

En esta ruta haremos un viaje por la arquitectura rural de la Serra de Tramuntana, conectando antiguas posesiones y aprovechamientos forestales tradicionales. Para hacerlo seguimos un track del usuario de wikiloc juangblazquez, Alma Mater del blog Caminando por Mallorca, (en el que nos inspiramos para muchas de nuestras rutas por estas tierras) en el que hemos hecho algunas modificaciones (por torpeza nuestra) que emborronan el excelente track de origen.

Comenzaremos la ruta en s’Estret de Valldemossa, un pequeño aparcamiento junto a la carreterera Ma-1110 en el km 14,450, junto a un puente sobre el arroyo Valldemossa en un paso flanqueado por el peñasco de La Bombarda y el mítico Puig de Na Fátima. Tomando el camino de la derecha, nos adentramos en el valle de las grandes fincas (possessions) de Valldemossa . La primera es Son Matge, con su edificación del siglo XVII y cultivos de olivar y aguacate. Poco después alcanzamos Son Brondo, una posesión de origen árabe con arquitectura señorial típica mallorquina.

Tras una bifurcación, tomamos el Camí Vell de Palma, que bordea Son Salvat, otra finca del siglo XVII estructurada en forma de «U». El camino se transforma aquí en una estrecha vía de herradura con tramos de tierra y piedra que asciende suavemente hasta la depuradora de Valldemossa. Tras un breve tramo asfaltado, enlazamos con el Camí de Son Jeroni, un vial flanqueado por muros de piedra seca que ofrece algunas de las mejores vistas del valle y la Cartuja. En este punto, tras pasar Son Salvat, el camino de herradura presenta algunos derrumbes donde la vía se estrecha considerablemente. Se puede pasar a pie, pero es recomendable extremar la precaución, especialmente en días de lluvia o humedad. El camino enlaza con una pista asfaltada que nos acerca a Valldemossa. Pasamos junto a un arco de un pequeño acueducto (Sa Tafona), la finca de Es Molinet con su esbelta torre neogótica y nos adentramos un poco en el casco antiguo de Valldemossa. Tras este paseo regresamos hasta el acueducto de Sa Tafona y continuamos el ascenso por el sendero de Sa Tafona hasta adentrarnos en la Comuna de Valldemossa. Con este nombre se conoce un bosque comunal que alberga, entre otras construcciones del patrimonio agrícola de la zona la Casa de Neu dels Cartoixos, un pozo de nieve del siglo XVII utilizado por los monjes de la Cartuja para el comercio de hielo. Junto al pozo de nieve, aprovechamos un par de cómodas piedras y nos tomamos un poco de fruta para reponer fuerzas y completar la subida.

Tras alcanzar el punto más alto de la ruta (611 m), el camino ofrece un par de miradores naturales hacia el pueblo y el anfiteatro de montañas que lo rodea. Tras el segundo mirador natural iniciamos la bajada. En este punto estesendero de bajada es «poco evidente» al principio; por lo que es recomendable el uso de GPS o un mapa detallado para no perder el desvío hacia el Bosc dels Frares, nuestro próximo hito. El descenso se realiza por un camino de carro, pedregoso, que atraviesa un par de antiguos hornos de cal y una era de carbonero. Para evitar pasos restringidos en Sa Baduia, la ruta se desvía por el Bosc dels Frares, un denso encinar de gran valor paisajístico. En el tramo final, el camino pasa por Sa Talaia, una propiedad histórica con más de 800 años de antigüedad (siglo XII) que sirvió de refugio a los monjes cartujos hasta finales del XIX. En este punto, nuestro camino desemboca nuevamente en el Camí Vell, cerrando el círculo hacia s’Estret por el mismo itinerario de inicio.

En resumen, ha sido un recorrido interesantísimo por una zona de alto valor patrimonial, que considero de dificultad moderada ya que, aunque gran parte del recorrido discurre por caminos de carro y pistas cementadas, existen tramos específicos que requieren atención. El punto más alto se sitúa a 611 metros. El ascenso por el Camí de Son Jeroni es exigente debido a su pendiente considerable, aunque el firme cementado facilita el agarre.

Todo nuestro recorrido de hoy ha quedado registrado en este track.

Buena parte de la información y documentación usada para redactar esta entrada procede del blog Caminando por Mallorca

Desde Pollença a las Casas de l’Assarell y vuelta

No un día, sino este día,
es necesario vivir este día,
es necesario brillar este día,
es necesario caminar este día.
Naskar, Abhijit. Azad Earth Army: When The World Cries Blood

El objetivo de esta caminata es recorrer el trayecto que une Pollença con las históricas Casas de l’Assarell. Se trata de un itinerario sencillo, aunque cuenta con algunos tramos de pendiente pronunciada, y discurre mayoritariamente por caminos asfaltados

Iniciamos la caminata en Pollença en el Carrer del Roser Vell en la que se puede estacionar con facilidad. Desde este punto caminamos hasta llegar a la altura de la iglesia del Roser Vell, cruzamos su patio exterior y giramos a la izquierda por el Camí de Can Bosc. Este sendero avanza inicialmente paralelo a la carretera para luego desviarse a la derecha. Durante el trayecto, ignoramos los desvíos a la izquierda (Camí de Can Colonya y Camí del Rafalet) y continúa hasta pasar frente a Can Fanals. Giramos a la derecha y continuamos por el Camí de Can Bosc y seguimos frente para enlazar con el Camí de l’Assarell. A medida que avanzamos vamos dejando a la izquierda un hermoso campo de olivos y el camino comienza a ganar altura, primero suavemente y luego con mayor rigor al entrar en una zona boscosa. El sendero serpentea en varias lazadas que ofrecen vistas espectaculares del valle de Pollença, el Puig de María y la bahía al fondo.
Más arriba, tras pasar las casas de Tosses de Baix y obviar el desvío a la derecha hacia Els Rafals, el camino continúa por la izquierda. Tras una última subida fuerte que luego se suaviza, alcanzamos una cancela que marca el comienzo de la finca las Casas de l’Assarell. Antes de llegar encontramos un bonito abrevadero y un riachuelo que se despeña alegre por su cauce.

Las Casas de L’Assarell no son solo un hito en el camino, sino un testimonio vivo de la arquitectura rural mallorquina. Esta antigua possessió (finca rústica) destaca por su ubicación estratégica en la falda de la montaña y la abundancia de agua presente en el terreno.

Cruzamos una primera cancela de tipo menorquín, y continuamos por un sendero algo embarrado, hasta pasar dos cancelas más. Llegamos a un bonito estanque en el que se derrama una sencilla cascada con un agua increíblemente verde esmeralda.

La posesión de Lassarell de origen islámico ya nombrada en el Libro del Reparto tiene tres fuentes dentro de sus terrenos: la Mina del Huerto, la Fuente del Assarell y la Fuente del Corchero. Ésta es la más importante de las tres y probablemente la Font también es de origen islámico. Se trata de una Fuente de mina de tipología ‘qanat’ de unos 28 metros de longitud hecha con piedra seca de sección trapezoidal de 1,70 de alto x 0,70 en tierra y u,30 arriba. En el suelo es de cemento y tiene un canal empotrado en medio para sacar el agua. El agua se recoge del colmillo que está en el fondo de una sima baja de unas grandes rocas. La galería tiene dos pozos de aireación hechos también de piedra seca y sin cuello. El acceso a la mina se realiza por un pasillo tipo trinchera con pared a cada lado. Desde aquí sale un canal de piedra que va dentro de un lavadero medio natural medio de piedra que está a unos 150 metros del pasillo. Del lavadero sale un canal que pasa por un fregadero para abrevar el rebaño y después cruza el torrente con un curioso puente hecho con un tronco de piojo vacío en forma de canal (U). De ahí ya va hacia los huertos y un bonito lavadero que hay a la entrada de la finca a la izquierda. Todo el conjunto ha sido restaurado con paciencia y buen gusto

El regreso lo realizamos siguiendo la misma ruta en sentido inverso hasta el punto de partida.

En resumen, la ruta desde la Ermita del Roser Vell en Pollença hasta las Casas de l’Assarell es un recorrido lineal de 12,5 km ida y vuelta, caracterizado por un desnivel acumulado de 240 metros y terreno de asfalto y pista. El itinerario destaca por sus paisajes de olivos milenarios y vistas a la bahía de Pollença, con una dificultad baja-media.

Todo nuestro recorrido de hoy ha quedado recogido en este track.

Puig de la Minyo y Puig de Santa Magdalena en Inca

El caminar es a veces una memoria reencontrada, no sólo debido a la invitación que hace a que meditemos sobre nosotros mismos en el curso de nuestro vagabundeo, sino también porque a veces llega a trazar un cambio que remonta el curso del tiempo y nos libre a un sinfín de recuerdos.

Le Breton, David Elogio del caminar. Siruela, 2025

Esta tarde queremos ir a la localidad de Inca a resolver un asuntillo y como pretexto nos buscamos esta ruta de poco menos de 7 km en la que pisamos dos cimas muy interesantes.

Esta ruta sencilla comienza en el cruce entre el camí Vell d’Inca y el acceso desde la salida 30 de la autopista Ma-13. Tras unos primeros pasos por el camí Vell, tomaremos el desvío hacia el Oratorio de Santa Magdalena.

A medida que ascendemos por la carretera, van apareciendo diversos atajos; aunque la idea original era pasar de ellos, finalmente los tomamos casi todos y recomendamos, especialmente, tomar el último, ya que es un sendero tradicional flanqueado por encinas, matorral y carrizo. Este camino nos deja directamente en el área recreativa situada en el collado de la cresta superior (258 m).

Desde aquí, el primer objetivo es el Puig de la Minyó (307 m). Cruzamos el área recreativa para tomar una pista a la derecha y, poco después, un sendero que nos llevará hasta su cruz e hito geodésico. Desde la cruz retrocedemos unos metros para dirigirnos al vértice geodésico que señala el punto más elevado de este Puig (354 m) y desde el que se observan unas vistas igualmente extraordinarias. Este vértice geodésico se ha construido sobre los restos ciclópeos, que formaban parte de un reducto fortificado de la época talayótica. Antes de regresar, merece la pena desviarse unos metros a la derecha para asomarse a un mirador cercano.

Finalmente, volvemos al collado para encarar las escaleras que suben al Santuario y Puig de Santa Magdalena (287 m). Desde la cima, disfrutamos de una panorámica espectacular que abarca el Pla, l’Albufera, el Cap de Pinar y la Sierra de Tramuntana. El regreso se realiza siguiendo el mismo camino de subida.

En resumen, una ruta de montaña, muy sencilla en un paisaje espectacular.

Todo este recorrido ha quedado registrado en este track.

Desde el Port de Alcudia hasta Alcudia

Todavía encuentro que cada día es demasiado corto para todos los pensamientos que quiero pensar, todos los paseos que quiero dar, todos los libros que quiero leer y todos los amigos que quiero ver.

Burroughs, John. El arte de ver las cosas. Errata naturae

Este lunes iniciamos esta sencilla y bonita caminata, con muy poco desnivel para una visita turística por el casco antiguo de Alcudia, sus murallas y el yacimiento arqueológico de la Ciudad Romana de Pollentia. Sin embargo, no tuvimos en cuenta que los lunes cierran los museos, por lo que tuvimos que regresar el martes para completar la visita.

Iniciamos la caminata junto al Llac Esperança, recorriendo la playa de Alcudia hacia el puerto. Al llegar al Port Vell, callejeamos hasta entrar en la localidad por el Carrer de Pollentia. Tras cruzar la Porta des Moll, nos adentramos en un casco histórico impecablemente conservado. Alcudia, cuyo nombre árabe significa «la colina», destaca por su vibrante puerto y sus famosas playas, como Muro o Formentor.

Lo más impresionante es su muralla medieval, construida sin mortero para protegerse de los piratas. De sus 1,5 km originales se conservan 26 torres y es parcialmente accesible. Tras recorrerla, intentamos visitar el Museo Monográfico, ubicado en un antiguo hospital del siglo XVI, pero al estar cerrado, rodeamos el yacimiento pasando por la Ermita de Santa Anna y el parque acuático para regresar al punto de inicio.

Tras el intento fallido del lunes, el martes regresamos en coche para completar la experiencia. Esta vez el ambiente era distinto: nos encontramos con el famoso mercadillo de Alcudia, que tiene fama internacional. Sus puestos llenan de color y vida las inmediaciones de la muralla, ofreciendo desde artesanía local hasta productos típicos de la tierra.
Ya con los museos abiertos, pudimos visitar el yacimiento de Pollentia, donde paseamos por el foro y el teatro romano, imaginando la vida en la antigua capital romana de Baleares. Cerramos el día en el Museo Monográfico, admirando de cerca las piezas (monedas, joyas y estatuas) rescatadas de las excavaciones. Sin duda, valió la pena volver para disfrutar de Alcudia en todo su esplendor histórico y comercial.

Todo el recorrido a pie del lunes ha quedado registrado en este track.

Cerro La Capitana y Torreón Albenda desde Rincón de la Victoria

Los espacios cerrados producen limitaciones extraordinarias en los hombres. Es necesario estar fuera, al aire libre, para admitir que hay cosas que no logras comprender; y esta concienciación no es una derrota sino una posibilidad que tienes de grandeza. A partir de ahí puedes hacer viajes extraordinarios.

Tamaro, Susanna. El viento sopla donde quiere. Seix Barral, 2025

Tras nuestro regreso de Cabo Verde (en la carpeta de borradores tengo medio preparada una entrada -resumen de las cuatro rutas que hicimos por allí) aprovechamos este jueves para estirar las piernas y hacer esta distraída y amena ruta , sin mucha dificultad y con muy buenas vistas sobre la costa y Rincón de la Victoria.

Comenzamos la ruta en la barriada de Las Posturas, entre la autovía y la carretera MA-3200. Desde los primeros pasos tomamos el Carril de los Toros, que nos regala una subida moderada pero constante mientras nos vamos alejando poco a poco del asfalto y entrando en un paisaje cada vez más rural.

El camino nos conduce hasta el Cerro Villarreal (192 m), donde la pendiente se vuelve algo más exigente. A partir de aquí seguimos avanzando por caminos rurales hasta llegar a un antiguo cortijo, junto a los restos de lo que en otro tiempo debió ser una pequeña granja. El lugar conserva aún algunas huellas del pasado: un viejo pozo, los restos de un abrevadero y un cobertizo que parece haber servido como cuadra.

Seguimos caminando y nos cruzamos con otro senderista que también anda en busca del Cerro de la Capitana. Con la ayuda del mapa topográfico de Wikiloc alcanzamos un promontorio de 394 metros sobre el nivel del mar, aunque pronto comprobamos que, para nuestra sorpresa, no se trata de la verdadera cima. Tras aceptar la evidencia y con una sonrisa por la pequeña “confusión montañera”, decidimos iniciar el descenso hacia nuestro siguiente objetivo: el Torreón de Albenda.

Los restos de esta torre defensiva se remontan a época nazarí. Formaba parte de una red de torres de vigilancia que se comunicaban visualmente a lo largo de la costa para alertar de posibles incursiones piratas. La Torre de Albenda (o Granadilla) pertenecía a una segunda línea de vigilancia, situada algo más en el interior, y desempeñaba también un importante papel en la protección y aviso a las alquerías cercanas.

A partir de aquí el camino se vuelve claramente descendente. Pasamos junto al refugio canino y los restos de un antiguo caserón que, a diferencia del campo que ha agradecido las últimas lluvias, no ha tenido tanta suerte: los temporales han provocado el derrumbe de gran parte de su estructura.

La bajada termina en el cauce del arroyo Granadillas, por el que caminamos durante unos 2 km de suave descenso hasta volver a enlazar con la carretera MA-3200. Desde allí regresamos al punto de inicio, cerrando así el recorrido.

Quizá esos dos kilómetros finales por el arroyo sean algo polvorientos, pero no deslucen una ruta que, en conjunto, merece mucho la pena por sus paisajes, su historia y ese pequeño sabor a exploración que siempre tiene el senderismo.

Todo el recorrido de hoy, exploración incluida, ha quedado registrado en este track.

Circular por las fuentes y cascada de Alte. Paseo por las aldeas de Soidos, Arneiro, Santa Margarita y Cruz dos Termos

E vejo a fonte grande, o sitio lindo onde eu compuz os meus primeiros versos, e de que o povo conta ingenuas lendas.

Cándido Guerreiro, Francisco Xavier. Poeta de Alte

En esta ocasión nos dirigimos hasta la bonita localidad de Alte, considerada una de las más típicas de Portugal, de origen romano, se puede apreciar el legado árabe en el callejero labreríntico y, sobre todo, en las chimeneas adornadas con filigranas y arabescos. También es la aldea natal del famoso poeta portugués Cándido Guerreiro. La aldea, de unos dos mil habitantes, vive sobre todo del turismo.

Dejamos el coche en el párking a la entrada de Alte y, como el tiempo está muy inestable bajamos a la cascada de Alte o de Vigario. La Queda do Vigário es un paraíso, un regalo de la naturaleza, de esos que ya es difícil de encontrar. Un salto de 24 metros de altura, precedido de una gran alfombra verdosa, rodeada de higueras, flores silvestres, olivos, algarrobos. Al parecer es una obra hidráulica de finales del siglo XVII que desviaba el cauce del Río Alte para generar esta cascada espectacular. Regresamos al pueblo y comenzamos la caminata propiamente dicha por la calle principal en dirección a la Iglesia parroquial y continuamos hasta un puente sobre el río Alte en donde se encuentra la fuente pequeña, continuamos hasta a la fuente grande, junto a la que se encuentra el poema de Cándido Gerreiro del que he extraído la cita de hoy. Es una zona muy fresca y que debe estar muy concurrida en verano con sus kioscos y terrazas. Continuamos por un carril paralelo al lecho del Río hasta que se separa de éste en un punto en el en el que comenzamos a subir suavemente hacia la sierra. Seguimos caminando por el carril, hasta que llega un momento en el que tenemos que salir del carril por una vereda cubierta de hierba que pasa bastante inadvertida. Este es el tramo más duro de la ruta: la vereda zigzaguea entre la maleza y no siempre está muy buenas condiciones. Este tramo de vereda, entre algarrobos, rocas y matorral nos lleva a Soidos. Soidos es una pequeña aldea que no cuenta con servicios de ningún tipo. salimos a la carretera. Inmediatamente veremos un cartel a la derecha que nos indica casa Marreiro. Ascendemos ese fuerte repecho hasta la casa y después seguimos por una vereda y una calleja entre paredes de piedra hasta el otro lado del cerro. Culminamos la subida y hacemos un alto para tomar una fruta.

Bajamos un poco y llegamos a una carretera en descenso que nos lleva hasta un cruce en el que encontramos balizas de otro sendero por la zona. Continuamos por la carretera hasta encontrar una noria muy vieja pero aún en funcionamiento. Dejamos la carretera por una pista forestal a la derecha. Seguimos la pista y en la siguiente bifurcación, la dejamos por la izquierda. Pasamos junto a algunas quintas con muy buena pinta. El camino desemboca frente a la aldea de Arneiro. Desde el camino tenemos una buena panorámica de la aldea y un par de lagunas en el valle. El camino nos lleva a las casas en la parte baja de Arneiro. Varios perros se asoman a nuestro paso. A la salida de Arneiro encontramos una fuente a mitad del camino entre esta aldea y la siguiente: Santa Margarita. Un fuerte repecho nos lleva a esta otra aldea. Muy cuidada, con un par de bares y, a la salida, con otra fuente muy cuidada y con lavadero en un nivel inferior de la carretera.El lugar está flanqueado por huertas y grandes extensiones de naranjos. Continuamos por carretera local hasta Cruz dos Termos, una aldea de similares características a Arneiro y Santa Margarita. La diferencia es que las quintas son de grandes dimensiones y están muy cuidadas. Junto a un almacén de frutas tomamos un camino terrizo un poco embarrado por el que regresamos a Alte. Callejeamos por un dédalo de callejas y salimos junto a la farmacia de la calle principal frente a la Iglesia. Tomamos de nuevo la calle principal, pasamos junto al mercado municipal y un par de restaurantes y llegamos al aparcamiento a la entrada de Alte. Buscamos un sitio para comer y terminar adecuadamente la mañana.

Para ser una ruta buscada a última hora y en previsión de que la meteorología no acompañara, ha resultado un paseo muy bonito, en el que hemos descubierto una zona muy bien conservada y con grandes encantos. La cascada de Vigario ha sido todo un descubrimiento y una sorpresa muy agradable.

Todo el recorrido de hoy lo hemos dejado registrado en este track.

Descubriendo el bosque de Barão de São João: Mata Nacional, Vinha Velha y Menir Pedra do Galo

Descubriendo el mundo a la altura del hombre, el caminante se pone a la vez en situación de descubrirse a sí mismo en la quemazón de unos acontecimientos cuyo resultado desconoce -pues, al igual que la vida- el camino está hecho de lo improbable, más que de lo previsible.

Le Breton, David. Elogio del caminar. Siruela ed. Madrid 2025

Barão de São João es una freguesia portuguesa del distrito de Lagos situada junto a un parque nacional muy boscoso que ofrece media docena de rutas de senderismo, zonas de picnic y un circuito de mantenimiento. Por aquí pasa el sendero de Gran Recorrido GR 13 (La vía algarviana) y cada año celebra un festival artístico que relaciona Land art y senderismo. La zona sufrió un devastador incendio en agosto de 2025 y nos animamos a hacer una ruta por aquí para aprovechar los recursos que ofrece. Nos animamos por la ruta Roja, de algo más de 11 km y que finaliza por un camino flanqueado por las instalaciones artísticas que dejan los participantes del Walk and Art Fest.

La caminata comienza junto al Centro Cultural de esta población y se encamina hacia la Casa del Guarda de la Mata Nacional. Ya desde el comienzo el paisaje es desolador con buena parte de la zona forestal quemada y con muchos de los árboles que quedaron en pie derribados por los fuertes vientos y lluvias de las borrascas de estos días. En esta zona predominaban acacias, con manchas de pino piñonero y monte bajo de jaras, romero, lavanda, etc. En la zona intermedia de la ruta pasamos por Vinha Velha, un proyecto de Agroturismo en su segunda generación y que ofrece una gran variedad de actividades agro sostenibles y de educación y sensibilización ambiental. Pasado Vinha Velha se iniciaba una parte circular que implicaba el cruce de la Ribeira dos Lagos, un arroyo que normalmente se puede vadear sin problemas pero que ayer venía con un caudal impresionante por las lluvias caídas estos días. En este punto decidimos volver sobre muestro pasos y ampliar la ruta por el norte añadiendo la visita al Menhir llamado La Pedra do Galo siguiendo por el sendero señalizado PR 1 LGS

Desde este punto podemos ver las Sierras de Monchique y el Alto de Foia. Volvemos hacia Barão de São João por una pista forestal que cruza por la Mata Nacional en una zona en la que había varias instalaciones artísticas que han desaparecido con el incendio de 2025 o están seriamente afectadas. Finalmente llegamos al Passeio dos Poetas, a continuación el Passeio das Figuras con esculturas de Fracisco Roxo , angoleño residente en Barão de São João desde 1975. En este punto comienza a llover con cierta intensidad y nos dirigimos sin demora hacia el final de la ruta.

Finalmente, hicimos algo menos de 10 km con un desnivel de menos de 200 m en un tiempo de algo menos de tres horas. Toda la caminata quedó grabada en este track.

Monchique: Subida (y bajada) al Alto da Foia

Sube a las montañas y recibe sus buenas nuevas. La paz de la naturaleza fluirá hacia ti como la luz del sol fluye hacia los árboles. Los vientos soplarán su propia frescura en ti, y las tormentas su energía, mientras que las preocupaciones se alejarán de ti como las hojas del otoño

Muir, John Escritos sobre naturaleza. Capitán Swing , 2018

En septiembre de 2024 hicimos, junto con nuestro amigo Jose Antonio, la ruta circular PR3 MCQ subida al Alto da Foia que narramos en su correspondiente entrada en este blog. En este nuevo viaje al Algarve, teniendo en cuenta las previsiones meteorológicas adversas, nos lanzamos de cabeza a repetir aquella subida. El pronostico falló estrepitosamente y comenzamos a caminar bajo una suave llovizna que parecía augurar un bonito paseo. La lluvia fue arreciando a lo largo de la mañana, la niebla comenzó a a bajar y nos quedamos sin vistas, por lo que una vez en el alto decidimos deshacer el camino de vuelta por por el mismo sedero de la ida para no alargar innecesariamente la jornada.

A pesar de todo, fue una etapa muy bonita rememorando otras visitas a Monchique que dispone de numerosos senderos para realizar nuestra actividad favorita y que se pueden encontrar en la página oficial Descubrir Monchique.

Todo el recorrido de esta mañana de domingo ha quedado registrado en este track.

Fin de semana en Sierra Nevada con el CM Grupo Verde Gerena

La memoria es la cuarta dimensión de cualquier paisaje

Fitch, Janet Paint it black. Time Warner, Uk 2007

El pasado sábado 17 de enero organizamos para nuestros amigos del CM Grupo Verde Gerena la ruta «Subida a los Frailecillos y Boca la Pescá desde la Fuente del Hervidero. Regreso por el Canal de la Espartera y Cerro Sevilla» El pronóstico meteorológico no era muy favorable para la realización de la actividad y la lluvia caída durante casi toda la noche del viernes así lo hacía presagiar. Finalmente, nos encontramos con un grupito de nueve personas a la hora prevista en el aparcamiento de la Fuente del Hervidero. El cielo estaba bastante cubierto, había estado nevando hasta media hora antes de comenzar la caminata y la niebla se levantaba poco a poco. El recorrido que hicimos fue el descrito en esta entrada de este mismo blog. La mañana estuvo bastante pasable, pisamos algo de nieve, el la cima de la Boca la Pescá comenzó a despejarse el día y hasta tuvimos algunos momentos de sol. Aquí dejo algunas imágenes de la ruta.

En resumen, para como se presentaba la mañana tuvimos una ruta bastante tranquila en la que disfrutamos de buenos momentos montañeros, una bonita convivencia y finalizamos degustando los platos típicos de la comida granadina en el Restaurante La Fuente del Hervidero.

Todo el recorrido de esa mañana lo dejamos grabado en este track.

Para aquellos amigos que pernoctaron en Granada organizamos el sábado otra ruta montañera por los Cahorros de Monachil . Se trata de la ruta descrita en esta entrada del blog. En esta ocasión nos reunimos un grupito de seis personas los que nos encontramos en el Parkin Público Los Cahorros.

Con un pequeño retraso debido a las celebraciones relacionadas con San Antón (patrón de la localidad) iniciamos el recorrido por el desfiladero del Río Monachil, conocido como los Cahorros del Río Monachil. Esta ruta de los Cahorros de Monachil es, posiblemente, una de las más conocidas de Sierra Nevada por su espectacularidad, relativa sencillez y proximidad a la ciudad de Granada. Aunque la palabra cahorro no viene recogida en el diccionario de la RAE, se trata de una hendidura profunda o un paso estrecho entre las paredes verticales de un desfiladero. Todo el recorrido se realizó sin incidencias y permitió a los viajeros hacer el viaje de regreso a una hora muy prudencial. Aquí dejo algunas imágenes del desarrollo de la actividad.

El día estuvo despejado, con un poquito de frío y con el ambiente cordial y alegre que caracteriza las actividades del club.

Todo el recorrido de esta mañana de domingo quedó recogido en este track

Desde aquí vaya nuestro agradecimiento y gratitud a todos los asistentes y a aquellos amigos que no llegaron por causas ajenas a su voluntad.

¡Nos vemos en las montañas!

Subida a los Frailecillos y Boca la Pescá desde la Fuente del Hervidero. Regreso por el Canal de la Espartera y Cerro Sevilla

Hay placer en los bosques sin senderos, hay extasis en una costa solitaria, está la soledad donde nadie se inmiscuye, junto al hondo mar, y música en su rugir, no amo menos al hombre sino más a la Naturaleza.

Lord Byron. Childe Harold’s pilgrimage. 2006, Madrid, Club Internacional del Libro, Joyas de la Literatura Romántica

Con la idea de hacer esta ruta con los amigos del Club de Montaña Grupo Verde Gerena preparamos esta ruta que es una adaptación de la que narramos en esta otra entrada de Caminantes Inconformistas . En esta ocasión dejamos el coche en el aparcamiento junto al Canal de la Espartera, a que subimos al cerro de los Frailecillos y a los dos picos de La Boca la Pescá y realizamos el regreso bajando por el sendero hasta el final del Canal de la Espartera y la Casa del Guarda y retomando el camino de ida hasta el Cerro de Sevilla desde donde volvemos al punto de inicio.

Dejamos el coche en el aparcamiento junto al Restaurante El Hervidero y caminamos por el camino de servicio  hasta desviamos a la derecha por un pequeño sendero poco marcado que va por lo alto del cerro. Es mucho más bonito que el camino por la pista forestal y las vistas mucho mejores. El sendero conecta finalmente con el aparcamiento del Collado Sevilla. Desde este punto parte el Sendero Haza Larguilla, que es de Acceso Universal por lo que se puede hacer en silla de ruedas, y es una parte del recorrido hasta la Boca de la Pescá. Lleva hasta el Mirador de los Alayos, sobre el valle del río Dílar y una amplia vista de Sierra Nevada, la propia Boca de la Pescá y la Sierra del Manar. Un poco más adelante, cuando acaba la pista, se inicia la Senda del Canal de la Espartera, que va bordeando la ladera en las que despuntan los Frailecillos, puntales de roca que vemos por encima a la izquierda. Dejamos el camino, subimos a los Frailecillos y retomamos el camino del Canal al otro lado de esta formación rocosa. En un tramo el sendero va por la cuerda de la línea montañosa y se abre al fondo el profundo barranco del río Dílar. La erosión ha creado formaciones rocosas curiosas y laderas arenosas muy pendientes. Abandonamos esta senda por un desvío a la izquierda para ascender hacia la Boca de la Pescá. Es un sendero en zigzag con fuerte pendiente que ofrece bellas vistas hacia la Vega de Granada. Ya casi en la cima, el sendero se adentra en un pinar. En la cumbre hay una caseta de vigilancia forestal, en un lugar ideal para admirar el paisaje, ya que ofrece una visión excepcional de 360º. Al frente los Alayos, el Corazón de la Sandía, Picacho Alto, los Atalayones de Dílar y la Silleta del Padul. A un lado el Trevenque y al fondo las altas cumbres de Sierra Nevada. Al otro lado se divisa la Vega de Granada y las sierras que la rodean. Y enfrente, coronada por dos solitarias encinas, la formación rocosa de la segunda cima de la Boca de la Pescá. Para llegar a esta segunda cima descendemos primero a un collado, y volvemos a subir por otro pedregoso sendero. El esfuerzo vale la pena. Las vistas son, cómo no, también extraordinarias. Aquí nos encontramos a Marc, un montañero de Barcelona con el que cambiamos unas palabras. Por el mismo camino regresamos hasta la caseta de vigilancia y nos tomamos un descanso y la fruta de media mañana.

Retomamos la marcha descendiendo por una empinada vereda que nos lleva hasta el final del Canal de la Espartera junto a la Casa del Guarda. El Canal de la Espartera es una histórica acequia en Sierra Nevada (Granada) que transportaba agua del río Dílar para generar electricidad, y hoy sirve como un popular sendero de senderismo que ofrece vistas espectaculares permitiendo conectar con otras rutas y llegar a la Cascada del río Dílar. Desde este punto seguimos el sendero paralelo hasta el Canal, pasamos por el Collado del Fraile, seguimos junto al Cerro de los Frailecillos que subimos por la mañana hasta llegar a las inmediaciones del Cerro Sevilla donde nos hemos desviado a la izquierda por un pequeño sendero poco marcado que va por lo alto del cerro. Es mucho más bonito que el camino por la pista forestal y las vistas mucho mejores. El sendero conecta finalmente con el aparcamiento adaptado del Collado Sevilla. Desde este punto regresamos hasta el aparcamiento de la Fuente del Hervidero por la misma senda que hicimos a la ida.

Ha sido una ruta bastante completa y hemos disfrutado de un bonito día de monte, el tiempo frío pero muy bueno para nuestra actividad ha acompañado en todo momento. Al final hemos caminado algo menos de 12 km con un denivel positivo de 446 msnm.

Todo el recorrido de hoy ha quedado registrado en este track.