Aunque el camino sea estrecho /Y el polvo se pegue al cuerpo Aunque los vientos me arrastren /Yo sigo mis sendas sin lastre /Andar como un vagabundo /Sin rumbo fijo, sin meta /A vueltas de veleta /Al soplo del viento al azar / Porque el caso es andar /El caso es andar
Cecilia, letra de Andar. Cecilia 2
Detener nuestros pasos en Ribadeo marca el final de un capítulo inolvidable en nuestro Camino del Norte. Atrás quedan 16 etapas y casi 400 kilómetros de andadura desde que partimos de la bahía de Santander aquel miércoles 13 de mayo. Este viaje a pie no ha sido simplemente una sucesión de jornadas y kilómetros; ha sido una inmersión profunda en los paisajes más salvajes, verdes y exigentes de la cornisa cantábrica.
El inicio de nuestra andadura nos llevó a cruzar los prados y acantilados de Cantabria, sirviendo como un hermoso preludio de lo que estaba por venir. Sin embargo, el verdadero grueso de nuestra aventura se escribió con tinta asturiana. Asturias nos recibió con su indomable perfil «rompepiernas», desafiando nuestras extremidades con desniveles moderados pero continuos, y regalándonos tramos mágicos como el histórico Camino Real. A lo largo del recorrido, hemos sido testigos de una variedad paisajística asombrosa. Hemos caminado bajo la sombra de frondosos bosques de eucaliptos y robles, bordeado rías espectaculares en dirección a iglesias de postal —como la de los Dolores en Niembro— y cruzado puentes monumentales sobre los ríos Bedón, Uncín, Esva o Navia. La costa ha sido nuestra fiel compañera: nos desviamos para contemplar prodigios geológicos únicos como la playa interior de Gulpiyuri, desafiamos la bruma marina en el anfiteatro de cantos rodados de la Concha de Artedo, y nos quedamos sin palabras ante la majestuosidad celta de Cabo Blanco y la paz de la Playa del Silencio.

Pero el Camino también ha sido historia, patrimonio y paisanaje. Hemos fotografiado la majestuosidad románica de Nuestra Señora de la Oliva y San Juan de Amandi en Villaviciosa, contemplado la opulencia indiana desde las verjas de la Quinta de los Selgas en El Pitu, y nos hemos mimetizado con la vida marinera de villas blancas tan bellas como Llanes, Luarca, Tapia de Casariego o la industriosa Avilés, donde el acero esculpe el paisaje urbano.

Incluso la huella humana, con sus ruidosas autovías y gigantescas factorías, se diluyó ante la abundancia de hórreos, paneras y prados salpicados de vacas. Esta andadura ha estado profundamente enriquecida por la convivencia y las anécdotas espontáneas: las charlas con Garret, el inglés caminante; el estreno del joven francés Tazz; los reencuentros con Annouk en la playa del río Cabo, los cruces con Daniel y Manuel, los canarios trotamundos, sin dejar atrás a Jose Luis y Ángel, residentes en Barcelona y amantes de la buena cocina, sin olvidar el divertido cruce de cámaras con el fotógrafo José Luis en Villaoril. Incluso hubo tiempo para ejercer de ciudadanos ejemplares llamando al 112 ante un incendio inesperado en Avilés. Hoy, al cruzar el estrecho carril peatonal del Puente de los Santos sobre la imponente ría del Eo, cerramos este ciclo con las piernas cansadas pero el corazón lleno. Como bien decía el naturalista John Burroughs, «ir a pie es el único viaje real; todo lo demás es simplemente ser transportado». Nosotros hemos poseído el paisaje, lo hemos respirado, sufrido y disfrutado paso a paso. Nos despedimos temporalmente de las flechas amarillas con el orgullo de haber llegado enteros y con la mente ya puesta en el horizonte: en septiembre volveremos para retomar la marcha y terminar el Camino hasta Santiago. La plaza de España de Ribadeo nos esperará entonces para ser el punto de partida del último y definitivo empujón.

Finalmente, nuestro agradecimiento a Pili y Ticiana que nos acogieron en Ribadeo, nos acompañaron y nos enseñaron la majestuosa playa de las Catedrales.
Y también agradecemos a Esteban Norteban, Manuel Ribadedeva, y Óscar Mochilastur que religiosamente acarrearon nuestras mochilas cada día para aligerar nuestro Camino.






































































































































































































































































































