Si no escalas la montaña, jamás podrás disfrutar del paisaje.
Neruda, Pablo. Atribuida a este autor no consta en ninguno de sus poemarios. Encontrada en un sobrecito de azúcar.
Esta ruta por los Alrededores de Pontones combina el sonido constante del agua, bosques de ribera de colores vibrantes y la esencia del pastoreo tradicional. Con algo menos de diez kilómetros y un desnivel muy asequible, es la excursión perfecta para disfrutar sin prisas de la alta montaña segureña en una tarde primaveral.
Tras una suculenta comida en la Casa del Cordero comenzamos la caminata en Pontón Bajo buscando el carril que bordea el margen izquierdo del río Segura. En estos primeros pasos, el río balbucea entre chopos y mimbreras, mostrando una vegetación de ribera que en este comienzo de primavera se tiñe de unos verdes vibrantes. Al poco nos encontramos con Nati y Jose, unos madrileños afincados en León que han comido junto a nosotros en la Casa del Cordero. Tras cambiar algunas impresiones sobre la comida y el senderismo, continuamos el camino para encontrarnos con el Arroyo Azul.








Aproximadamente a los 1,5 km, llegamos a la unión de aguas: el Arroyo Azul entrega su caudal al Segura. Giramos a nuestra izquierda para remontar este pequeño afluente. El carril se estrecha y el entorno se vuelve más íntimo. Aquí la biodiversidad es la protagonista: vemos nogales de gran porte, arces y algunos ejemplares de abedul, una reliquia botánica en estas latitudes. El camino discurre junto al cauce del Arroyo Azul (también conocido como Roazul) que, quizás por los temporales del invierno pasado, ha cambiado algo el cauce y ha invadido el camino. Hacia el km 3,5 de nuestro recorrido nos desviamos a la derecha para subir a la Cueva del Arroyo Azul. Se trata de un gran abrigo rocoso utilizado por los pastores para refugiar ganado ante las tormentas de la sierra. Tras un breve descanso, regesamos al arroyo, lo cruzamos y desde aquí, el sendero comienza a ganar una altura suave para regalarnos vistas despejadas de las muelas calizas que rodean el valle. Al salir del barranco, el paisaje cambia drásticamente a un páramo seco conocido como la estepa de Castilla la Vieja, ofreciendo vistas panorámicas del entorno. Enlazamos con el camino que nos lleva hacia Pontón Alto, desde donde iniciaremos el cómodo descenso final hacia Pontón Bajo pasando por hitos locales como la Piedra Horadada y el Cristo de las Maravillas







En resumen, una ruta fácil, pasando por huertas tradicionales, formaciones kársticas y pastos ganaderos. Todo el recorrido de esta tarde ha sido grabado en este track.