Ruta por el Humedal de Padul (Circular desde Cozvíjar)

La suma del todo es esta: camina y sé feliz, camina y sé saludable. La mejor manera de alargar nuestros días es caminar con paso firme y con un propósito.

Dickens, Charles. Household Words. Londres,1853

De vuelta de las calas de Mallorca y con la mente ya puesta en las próximas caminatas por las sierras de Cazorla, tocaba «hacer piernas». Buscábamos algo cerca de casa, un recorrido circular, prácticamente llano y que nos permitiera reconectar con el entorno local sin grandes desniveles.
Siguiendo un itinerario de Bienve Delgado en Wikiloc (que combina con maestría los mejores trazados de la zona), nos lanzamos a recorrer el perímetro de la Reserva Natural Humedal de Padul, un espacio donde la geología, la historia y la biodiversidad se dan la mano a los pies de Sierra Nevada.

Nuestra ruta nos lleva por el corazón del Valle de Lecrín. El paisaje es un contraste fascinante: por un lado, la tradición agrícola de Cozvíjar —con sus campos de vides, olivos y almendros que parecen no tener fin— y, por otro, la exuberante vida del Humedal de Padul.
Este humedal no es un sitio cualquiera; es la mayor turbera de la Europa meridional. Su importancia radica en que actúa como una «cápsula del tiempo» ecológica, conservando sedimentos de miles de años.
Comenzamos nuestra marcha en Cozvíjar, junto a la Ermita de la Virgen de la Cabeza. Cozvijar, junto con Conchar parte del municipio granadino de Villamena desde1975. Está situada en la parte centro-norte del Valle de Lecrín. Cerca de esta localidad se encuentran los núcleos de Dúrcal, Marchena, Cónchar, Nigüelas y Padul. El inicio de la ruta nos lleva por un carril, que, por una confusión nuestra, desemboca en un olivar desde el que nos toca improvisar unos cien metros junto a la verja de un cortijo. Desde el camino a la acequia el paso habitual ha sido arado; afortunadamente el propietario de la finca colindante, con mucha amabilidad, nos indicó el lugar en el que nos habíamos equivocado y nos indicó el camino correcto. A partir de este punto comenzamos a ver los hitos que señalan la senda del Mamut. Desde aquí vaya nuestro agradecimiento
Una vez superado este tramo, el camino se vuelve cómodo y fluido, bordeando todo el perímetro del humedal. Es un tramo ideal para disfrutar del silencio y la brisa. Pronto llegamos al aparcamiento junto al aula de la Naturaleza de El Aguadero (abierto sólo los fines de semana. Junto al Aula está el parque de los animales prehistóricos, donde da inicio la Senda del mamut por la que rodeamos la parte NE de la Laguna. Es un recorrido precioso y un refugio vital para la fauna: caminar por aquí es ir acompañado por el canto de algunas de las más de 150 especies de aves que lo habitan. Con un poco de paciencia, es fácil avistar la elegante silueta de la garza real, el rascón europeo o el vuelo bajo del aguilucho lagunero entre los densos carrizales y juncos. Es una sucesión de plataformas para la observación de aves, charcas para la recuperación de anfibios y pasarelas que nos hacen sencillo el caminar. Casi al finalizar el recorrido hay unos bancos y un area recreativa donde tomamos un descanso y un pequeño refrigerio.

Al rodear la laguna por completo, enlazamos con el Camino de los Quinientos, que nos lleva directamente a la Fuente del Malnombre y sus huellas romanas. Éste es otro de los puntos mágicos del recorrido. Más allá de ser un manantial que refresca el camino, este lugar es una ventana al pasado. Aquí se conservan restos de una antigua Calzada Romana, donde todavía se aprecian en la roca los surcos profundos dejados por los carros hace dos mil años. Desde aquí iniciamos el regreso, tomamos el Camino de los Molinos (este tramo es asfaltado) y es uno de los momentos más sosos de la caminata. Ignoramos un desvío señalizado a la izquierda (que nos llevaría de nuevo hacia la laguna) y, tras cruzar el puente sobre el Arroyo de la Laguna se pueden apreciar algunas cuevas naturales que pudieron ser utilizadas en el Paleolítico. Este Arroyo es el canal que, en el siglo XVIII, se usó para la desecación controlada del humedal. Más adelante pasamos junto al cementerio de Cozvíjar y cerramos el círculo regresando a la Ermita de la Virgen de la Cabeza.

En resumen han sido algo más de 13 km de caminata con una parte centrada en la naturaleza en torno a la Laguna de Padul y una segunda parte con un interés histório y etnográfico.

Todo el recorrido de esta mañana lo hemos dejado grabado en este track.

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