Subida a la Torre de la Atalaya y Estupa budista de Kalachakra

Not All Who Wander Are Lost/ No todos los que deambulan están perdidos

Tolkien, J.R.R. Poema All that is gold does not glitter (No todo el oro reluce),en El Señor de los Anillos

Para retomar el tema del senderismo después de más de un mes de inactividad elegimos esta ruta por la comarca malagueña de la Axarquía, aparentemente fácil y no muy larga que nos permitirá volver a casa para comer. Es un paseo relativamente corto y sin complicaciones en el entorno del embalse de la Viñuela. Para comenzar la ruta nos dirigimos hacia la localidad de Vélez Málaga después tomamos la carretera local que va hacia el embalse de La Viñuela. En una rotonda, junto al embalse tomamos una pista asfaltada hacia los Romanes. Avanzamos por la pista hasta encontrar un hueco para dejar el coche cerca del Arroyo de los Montes. Una vez iniciada la ruta, nos dimos cuenta de que un buen lugar para dejar el coche era un poco más adelante en el cruce con el camino que viene desde Los Romanes o Vereda de Vélez Málaga hacia la Ruta De la Torre de la Atalaya.

Comenzamos a caminar por el carril encementado mientras nos vamos encontrando algunos vestigios de las actividades agro ganaderas de la zona: amplias viñas que produjeron las otrora famosas pasas de Málaga y hoy completamente arruinadas por la la sequía, algunas parcelas de chumberas que vuelven a ser cultivadas y una bonita fuente abrevadero surtida de agua por una balsa. Hacia el primer kilómetro de camino se termina el cemento y el carril enlaza con la Vereda de Vélez Málaga y una indicación que nos señala la ruta De la Torre de la Atalaya. En este punto hay espacio para dejar cuatro o cinco coches. También podemos contemplar los restos de unos “paseros”, lugar en el que se ponían las uvas a secar para convertirlas en pasas.

Seguimos el carril de tierra por una zona con bastantes viviendas vacacionales, casas rurales o parcelas en las que se han colocado estratégicamente algunas caravanas utilizadas básicamente, como segundas residencias. Hacia el segundo kilómetro de nuestra ruta ya tenemos unas vistas excepcionales de La Maroma, del embalse y los pueblos del entorno entre los que destacan Canillas de Aceituno y Alcaucín. La Sierra de Tejada y el Boquete de Zafarraya, paso natural entre las provincias de Málaga y Granada. El carril va cresteando por la sierra y pronto tenemos a la vista la Torre Vigía de la Atalaya que, probablemente diera servicio al cercano Castillo de Zalía en Alcaucín.

La Torre de la Atalaya marca la máxima altura que vamos a ascender en esta ruta. Responde a la típica tipología de torre vigía que servía para avisar de posibles invasiones costeras. Se encuentra en bastante buen estado con una puerta, como es habitual en estas construcciones, situada a unos 6 metros de altura.

Continuamos por el camino hasta llegar a una construcción curiosa y tomamos por la izquierda por una senda delimitada por dos alambradas. Rápidamente llegamos a una zona en la que encontramos algunas pirámides de piedras y los restos de una construcción. Bajamos una suave pendiente y llegamos a la explanada en la que se encuentra la Estupa de Kalachakra. Hacemos algunas fotos, tomamos unos frutos secos y disfrutamos de las vistas.

Todo el regreso lo hacemos por el mismo camino de la ida hasta llegar a la intersección con el carril encementado del principio donde tomamos por la derecha por un camino de tierra en suave descenso por la margen izquierda del Arroyo de los Montes. Al otro lado vemos el carril de la ida. Hacia el kilometro 7,5 de nuestro recorrido el camino va desapareciendo. Continuamos por él hasta llegar a las proximidades de una casa donde se nos acercan los “propietarios” y nos dicen que el camino por el que vamos no es un camino público y que aunque pasa por detrás de la casa y fuera de la parcela no podemos pasar por allí. Tras un momento de cierta tensión nos sugieren que atrochemos por la finca vecina (una viña que ha visto tiempos mejores) En el mapa de debajo se puede ver el camino que seguíamos hasta la X en la que nos abordaron los caseros. Nuestra idea era seguir por el camino marcado en verde hasta regresar al camino cementado del principio.

Comenzamos a descender por la viña con la idea de llegar hasta el carril, cuando a medio camino se nos acerca el propietario de la viña. Le comentamos el problema y nos pone al día de su relación con los vecinos extranjeros. Él afirma que el camino que seguíamos sí que es un camino público pero que los propietarios del cortijo no quieren que pase nadie cerca. Muy amablemente se hace cargo de nuestra situación, nos acompaña hasta su casa y nos indica el camino para salir de nuevo a la carretera.

Ya en el carril asfaltado del principio, sólo nos queda caminar algo menos de un kilómetro hasta llegar al lugar en el que teníamos aparcado el coche.

En resumen, la ruta es muy bonita, con unas vistas espectaculares sobre la Sierra de Tejeda y Alhama en un recorrido sencillo y sin dificultades de ningún tipo. Reseñar que el día estuvo esplendido de temperatura y lo más reseñable, además de la usurpación del camino público por unos vecinos desalmados, las fuertes rachas de viento que hicieron la caminata un poco molesta en algunas ocasiones. Toda la ruta discurre por un paisaje poco arbolado, por lo que no es recomendable en épocas de mucho calor.

Todo el deambular del día de Andalucía de 2024 se puede ver en el consabido track de Wikiloc, que se quedó en un recorrido de 8,6 km.

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