Caminar es un modo de conocimiento que recuerda el significado y precio de las cosas, un rodeo fructífero para reencontrar el goce del acontecer.
Le Breton, David. Elogio del caminar. Siruela, 2017, pg 46
Hoy nos acercamos al T.M. de Otívar, en la provincia de Granada para hacer una bonita ruta en el P.N. Sierra de Alhama, Tejeda y Almijara. Siguiendo parcialmente el sendero del Río Verde nos acercaremos a la Cascada de los Árboles Petrificados y haremos la ruta circular regresando por el Embalse de la Cueva de Funes y la propia cueva de Funes. Sobre el track que tenemos es una ruta sencilla, no muy larga y con muy buena pinta. para comenzar el sendero nos dirigimos por la carretera A-4050 (también conocida como carretera de la Cabra) en dirección Granada hasta el km 31 donde se encuentra un panel informativo de ruta y un par de espacios en los que se puede aparcar sin problemas. El sendero que vamos a utilizar en la primera parte del recorrido es el Sendero del Río Verde muy conocido por los aficionados al barranquismo por sus pozas y cascadas.
Justo enfrente del lugar de aparcamiento, comienza el sendero señalizado en ligera subida. Para facilitar el acceso se han practicado unos escalones en la piedra. Nada más comenzar el sendero es una maravilla ya que vamos a tener unas magníficas vistas de las cumbres del parque Natural. Desde el Pico Lopera (1.485 m) en la provincia de Granada hasta Navachica (1.831 m) en el límite con Málaga, el espectáculo es impresionante. Es un camino muy estrecho que va descendiendo progresivamente hacia el Barranco de Chortales y en su tramo final encontraremos nuevas escaleras de piedra, barandillas y cuerdas que facilitan el descenso.
Tras culminar el descenso, en un recodo del camino encontramos la cascada, que llama la atención por los troncos de los árboles que se quedaron enganchados en las rocas y sobre los que se ha ido depositando con el paso de los años una capa de caliza que les dan ese aspecto fantasmagórico. Esos troncos llegaron hasta aquí por las explotaciones madereras del siglo pasado que usaban las corrientes de agua para desplazar los troncos hasta un lugar de recogida adecuado. El sendero pasa junto a la cascada y continúa siguiendo el Barranco del Pito hasta llegar a una bifurcación en el punto más bajo del recorrido. El sendero del río Verde sigue por la margen izquierda del río y nosotros continuaremos el recorrido por un carril que discurre por la margen derecha y se aleja del río progresivamente.















Por el carril de la derecha, al principio en suave subida, llegaremos a un embalse conocido como Embalse de la Cueva de Funes. El carril continúa hasta una oquedad en la roca conocida como la cueva de Funes, a la que se añadieron unas edificaciones para aprovechar el lugar como redil y vivienda. Actualmente está muy deteriorada y en franco abandono. Bordeando las edificaciones continuamos el carril en suave ascenso y, poco después, encontramos unas colmenas de abejas con las que hay que tener precaución. Este tramo de carril desemboca en el lecho del Barranco de Chortales. Ascendiendo el cauce del barranco encontramos otro carril a la derecha que , en fuerte subida se dirige hacia la Carretera de la Cabra. Llegados a la carretera, continuamos unos 200 metros hasta llegar al aparcamiento de la salida.










En resumen, es una ruta circular, en la que la primera parte del recorrido es espectacular y justifica la caminata, y una segunda parte del recorrido por un carril que, pasada la Cueva de Funes, resulta un poco tedioso. Afortunadamente, el tiempo nos acompañó, la temperatura fue muy buena durante toda la jornada y para la hora de comer ya estábamos de vuelta en casa.
La primera parte del recorrido no tiene pérdida, está muy bien señalizado y balizado, desde la bifurcación el trazado está un poco confuso por lo que es muy conveniente seguir el track del GPS que lo puedes encontrar aquí.