Los días de chaparrón también tienen sus encantos: el paso es más enérgico, las aventuras más numerosas, se asocia tu propia suerte con más intensidad a la de los demás, se intercambian pequeños favores y, en fin, los momentos de llegada, de reunión y de reposo son más chispeantes, y la cena termina con todas esas vicisitudes, y la perspectiva del descanso tiene un mayor atractivo de lo habitual.
Töpffer, Rodolphe. Viajes en Zigzag, Paris 1996
En la etapa de hoy nos desplazamos desde la localidad de Puente la Reina/Garés hasta Estella/Lizarra. Toda la etapa transcurre por caminos de tierra, alguna senda y recorridos urbanos entre cultivos de cereal, espárragos y viñedos. Lo más reseñable es la fuerte y corta subida hasta la localidad de Mañeru y otra subida un poco más suave hasta Cirauqui.
Comenzamos a caminar por la Calle Mayor de Puente la Reina con algunos comercios y bares abiertos muy de mañana. En el camino encontramos la Iglesia de Santiago de finales del siglo XII hasta alcanzar el espléndido puente románico del siglo XI sobre el Río Arga y doblamos a la izquierda para cruzar la carretera NA-1110 para tomar una calle en la que vemos el monasterio y la Iglesia del Espíritu Santo y que, algo más adelante, se prolonga en una pista de tierra. Avanzamos por el fondo de un ancho valle. En el km 2,85 del recorrido iniciamos una fuerte subida que nos acerca a la autovía y poco después nos deja a la entrada de Mañeru. Aquí admiramos la arquitectura civil con casas blasonadas, una fuente neoclásica y algún crucero. Finalmente, pasamos por la iglesia de San Pedro Apóstol y continuamos camino hasta Cirauqui por la calle Forzosa (es el camino del cementerio)














Nada más salir de Mañeru avistamos en la distancia el perfil de Cirauqui. Caminamos entre viñedos y grandes extensiones de cultivo de cereal (trigo principalmente) por un camino de tierra. Alcanzamos Cirauqui en el km 8 de recorrido y un paseo por entre casas blasonadas alcanzamos la Iglesia de San Román y su torre Arco a través de la que se entra a la parte antigua. Nos detenemos para un refrigerio y coincidimos con Violeta, una joven polaca a la que hemos fotografiado anteriormente. Un pasadizo junto a la iglesia con la oficina de correos y unos aseos muy decentes nos dirigen a la la salida del pueblo por una calzada de origen romano y cruzamos un bonito puente de posible origen romano. Volvemos al camino de tierra entre trigales, algún cultivo de espárragos y viñedos. Cruzamos algún que otro puente, el Río Salado y casi sin darnos cuenta llegamos a Lorca.







Lorca tiene una bonita fuente de agua no tratada y la Iglesia del Salvador. En el camino de las flechas amarillas hay un par de albergues un bar, un lugar de vending y una tienda de últimos recursos. Salimos de Lorca en dirección a Villatuerta. Por allí discurre el Río Iranzu, afluente del Ega y lo cruzamos por un precioso puente románico. Pasamos por la iglesia de la Asunción, la ermita de San Miguel (en las afueras del pueblo en una desolada área recreativa) y volvemos al camino de tierra entre cultivos de cereal y espárragos.










El rumor del Río Ega nos acompaña durante un buen trecho hasta que cruzamos un puente de madera en un trecho en el que vamos ganando altura hasta avistar la enorme fábrica de la Alcoholera. Por el camino de servicio de la fábrica llegamos a la fuente de los peregrinos (de la que no mana agua a pesar de la leyenda grabada en sus muros: buen pan, excelente agua y vino, carne y pescado llena de toda felicidad)) y al enorme Monasterio y Hospital del Santo Sepulcro. Por la calle curtidores entramos en Estella. En esta calle se encuentra el Punto de Orientación al Peregrino, el Albergue de Curtidores, junto a los restos de un batán y desembocamos en la calle de la Rúa, arteria en la que vemos varios albergues más y algunos establecimientos hosteleros en pleno funcionamiento. La Calle de la Rúa desemboca en la Plaza de San Martín, junto a la oficina de turismo y el museo de Estella . En este punto detenemos la ruta para continuarla mañana en la sexta etapa.







En resumen, una etapa sencilla, algo monótona en lo paisajístico, en la que sorprendentemente nos hemos encontrado muy pocos coreanos y cuya única virtud es que no ha sido excesivamente dura. En el ámbito cultural hay que destacar los pueblos de Cirauqui, Lorca y, por supuesto, el amplio patrimonio monumental de la ciudad de Estella, conocida como la “Toledo del norte”.
Todo el recorrido de hoy, perfectamente señalizado, se puede seguir con este track.