[Caminar] Es la primera forma de viajar. La más primitiva manera de ir más lejos. Es como respirar mientras duermes, o beber agua para no morir.
Pere Ortín. El arte de Caminar
En nuestra tercera etapa de este Camino Lebaniego cubrimos la distancia entre Cicera y Potes superando dos collados de montaña; en el primero superamos los 840 m de altitud antes de descender al coqueto pueblo de Lebeña y el segundo de 590 m de altitud antes de llegar al pueblo de Cabañes. Al final de la etapa descendemos de nuevo al nivel del Río Deva y lo remontamos por la orilla hasta llegar a Potes, capital de la comarca de Liébana.
Salimos de Cicera en dirección al itinerario de “La Canal de los Francos” señalizado también con los postes del Camino Lebaniego y comenzamos a ganar altura por un sendero que es una maravilla para los sentidos: un precioso bosque de hayas centenarias cada vez con más pendiente. El camino asciende por la ladera del monte Mesa sin Pan y, a medida que vamos ganando altura, vamos disfrutando de hermosas panorámicas sobre los picos de Europa. Hay que andar con mucho ojo por la hojarasca y las piedras cubiertas de musgo y zonas encharcadas. A la mitad de la subida nos alcanza el grupo de cordobeses con los que hemos coincidido estos días y haremos con ellos el camino hasta Lebeña. Cuando llevamos unos 3 km de etapa alcanzamos la altitud máxima (840 m) y encontramos un bonito mirador en el que tenemos al frente a la derecha el macizo de los Picos de Europa, abajo el desfiladero de la Hermida, al frente divisamos Allende y Cabañes y a la izquierda la Peña Ventosa que nos va a acompañar durante casi toda la jornada. El descenso se hace por un camino apto para vehículos que permite caminar con tranquilidad a pesar de la pendiente. En este descenso nos encontramos con algunos grupos de vacas que ocupan parte del camino y vamos viendo las breñas e invernales de los ganaderos de la zona. Finalmente, tras 5 km de bajada llegamos al bonito pueblo de Lebeña y nos dirigimos a la Iglesia Mozárabe de Santa Maria de Lebeña, la más valiosa joya del prerrománico cántabro. Lamentablemente hoy lunes permanece cerrada.












Continuamos nuestro camino siguiendo la señalización oficial, salimos a la carretera N-621 con mucha precaución ya que tiene mucho tráfico y tras unos metros giramos por la carretera que sube al barrio de Allende. Junto a la carretera sale una pista hormigonada con fuertes repechos por la que alcanzamos la aldea. Hasta Cabañes quedan otros 3 km de fuertes repechos por un camino forestal entre encinas y pinos. Finalmente, tras el collado de 590 m de altitud enlazamos con otra pista hormigonada que nos deja junto al albergue privado de Cabañes y en las calles de este pueblo sin servicios. Iniciamos el descenso por la carretera y antes de entrar en la siguiente aldea (Pendes) pasamos por el castañar milenario de el Habario de Pendes con una bonita área recreativa. A estas alturas del día ya hace mucho calor y no nos detenemos mucho. Unos 500 metros más adelante entramos en Pendes junto a su famosa quesería. Hacemos una pequeña compra, sellamos la credencial y continuamos el descenso, ya sin contemplaciones hacia el río Deva. El descenso termina junto a la pequeña ermita de San Francisco y continua por un camino asfaltado hasta llegar a la altura de un Puente sobre el Deva que nos lleva a la población de Tama. Como es un poco tarde y la recepción de nuestro alojamiento no abre hasta las cinco de la tarde paramos a comer y nos encontramos con un exquisito cocido lebaniego en Casa Fofy.











Reemprendemos la marcha para cubrir los 2,5 km que nos quedan para llegar a Potes por un camino a la orilla del Deva en el que vemos bastantes bañistas. Encontramos a dos neozelandesas con las que ayer cambiamos unas palabras en Cicera y resulta que ellas también van a continuar por la Vía Vadiniense, así que las volveremos a ver. Pasadas las cinco de la tarde llegamos a nuestro alojamiento y finalizamos la etapa.
Hasta ahora esta ha sido la etapa más motañera de las que hemos hecho y, a pesar de que el día amaneció bastante encapotado, cuando salió el sol fué bastante desesperante. No obstante hemos terminado a una hora prudencial y mañana no tenemos que madrugar excesivamente porque el Monasterio de Santo Toribio de Liébana no abre hasta las 10 de la mañana y está a tan sólo 3 km de Potes, así que descansaremos todo lo que podamos.
Todo el recorrido de la etapa de hoy lo hemos dejado registrado en este track.


Un comentario en “Caminos Lebaniego-Vadiniense a Santiago. Tercera Etapa: Cicera- Potes”