Soy ciudadano de Vadinia, / tribu tan fuerte y valerosa como de ubicación incierta.
Allí nací, en ignorado monte. / De aquel verdor llevo memoria derramada, / alegría del haya y cantos de pastores.
Fierro, Ángel . Varas de avellano. Eolas ediciones. León, 2013
En nuestra octava etapa de este Camino Vadiniense nos desplazamos entre la localidad de Riaño y la de Crémenes para recorrer algo más de veinte kilómetros en una etapa corta y de desniveles moderados. Afortunadamente, al cruzar el largo puente a la salida de Riaño hay una alternativa a nuestra “amiga” la N-621 por el monte que nos evita un buen tramo de esta nacional. Luego no tenemos más opción que seguirla hasta la presa y en Las Salas tomaremos la magnífica calzada romana junto al Río Esla que nos llevará hasta Crémenes.
Iniciamos el recorrido desde la plaza de Cimadevilla en el centro del nuevo Riaño, junto a la Iglesia parroquial, el museo Etnográfico y el Ayuntamiento. Descendemos las escaleras y nos acercamos hasta la Iglesia de Nuestra Señora del Rosario (salvada de las aguas del pantano y reconstruida en su ubicación actual) y desde ese punto nos dirigimos hacia el largo puente sobre el embalse. En este punto la señalización es algo confusa pero como nuestro objetivo es llegar al puente la intuición nos sirve de guía. Como vamos a tomar la variante del monte, es conveniente ir por la acera de la derecha (el puente tiene dos aceras segregadas para los peatones) Nada más terminar el puente encontramos la señalización de la variante por el monte. Pasamos un paso canadiense y caminamos por un carril de tierra con denso arbolado junto al pantano en el que se han colocado unas máscaras muy curiosas. En este punto encontramos un par de montañeros palentinos que se disponen a subir al imponente Monte Giblo pero dudan de la vía porque la mañana amenaza lluvia. Los acompañamos hasta nuestro desvío a izquierda para subir al Collado del Baile bajo un denso robledal surcado por relatos con poca agua que hay que ir sorteando. Alcanzado el Collado (1.324 m) iniciamos un descenso sin contemplaciones hasta la localidad de Horcadas. Entramos a la localidad por un camino junto a la Iglesia y el cementerio. Cruzamos el pueblo en dirección a la salida a la carretera N-621.
















Caminamos por el arcén de la carretera unos 3,5 km, pasamos junto al Mirador de Huelde, sobre el embalse y nos cae un somero chaparrón. Llegamos al túnel de la Remolina (también tiene una acera segregada para peatones) y caminamos los 300 m de túnel hasta llegar sobre la presa. Justo antes de la salida, giramos por otro túnel para bajar por una pista de servicio asfaltada que desemboca en una carretera local que seguimos unos 200 metros hasta entrar en un camino de tierra junto a un arroyo. Continuamos por el camino y unos 700 m más adelante el arroyo de nuestra derecha se une al Esla con sus aguas reguladas por el embalse. Alcanzamos un puente que da acceso a Las Salas y comenzamos el camino de la Calzada romana del Esla. Esta calzada conserva tramos muy completos en los que se pueden observar las marcas dejadas por los carros en su paso constante y fue construida por mandato de Augusto para las guerras cántabras. Seguimos la calzada durante unos 4,5 km hasta la ermita de Nuestra Señora de Pereda. En este tramo pasamos por diversos paneles informativos que nos señalan la presencia de castros vadinienses en las cercanías. El camino aparece salpicado de poemas relacionados con esta tribu prerromana y algunos bancos que reproducen diversas lápidas vadinienses como la de Turenno encontrada en Argovejo y que se expone en la actualidad en el Museo de León. Continuamos el camino junto al Esla y un puente nos acerca a la localidad de Crémenes, lugar en el que finalizamos la etapa de hoy.












Ha sido una etapa bastante sencilla y llevadera, incluida la subida al Collado del Baile, y, afortunadamente, la meteorología nos ha respetado y no ha comenzado a lloviznar hasta la llegada a nuestro alojamiento. En la etapa de mañana continuaremos caminando por la calzada Romana en otra etapa que presagiamos sencilla, no muy larga y muy bonita.

Todo nuestro recorrido de hoy ha quedado registrado en este track.

Un comentario en “Caminos Lebaniego-Vadiniense a Santiago. Octava Etapa: Riaño- Crémenes”