Forastero que buscas la dimensión insondable.la encontrarás, fuera de la ciudad. Al final de tu Camino.
Batiato, Franco. Nómadas
En esta ocasión nos dirigimos al bonito pueblo de Nigüelas para realizar esta sencilla y bonita ruta en la que contemplaremos los desconocidos Cahorros de Nigüelas, visitaremos Acequias (pedanía del pueblo de lecrín) y realizaremos el bonito y cuidado Sendero de la Pavilla. Durante la ruta caminaremos junto al río Torrente. También veremos el Monumento Natural de la Falla de Nigüelas.
Dejamos el coche a la entrada del pueblo en uno de los dos grandes aparcamientos que hay frente al Ayuntamiento y el jardín romántico que visitaremos a la vuelta. Callejeamos en sentido ascendente por el pueblo siguiendo las balizas que marcan el Sendero de la Pavilla y el Mirador de la Falla de Nigüelas. Dejamos a la derecha el camino hacia el sendero y seguimos hasta el Mirador de la Falla. Contemplamos el arranque de la falla y retrocedemos hasta el punto de inicio del Sendero de la Pavilla. Como referencia tenemos una fuente en la esquina. El sendero discurre por el borde de una acequia colgado sobre el barranco, con espectaculares vistas del valle del río Torrente. En su inicio podemos observar un partidor de agua coronado por una cruz. Cuenta con una breve explicación de su funcionamiento. Hay también un cartel comentando la ruta. Resulta curiosa la explicación del origen del nombre del sendero. Al parecer, se debe a que este era el lugar, bastante recóndito, en el que los jóvenes de la localidad venían a “pelar la pava“. Durante el recorrido veremos una casa cueva muy bien decorada y el sendero resulta bastante seguro al tener muchos tramos protegidos por una valla. Hay un punto muy espectacular en el que la acequia pasa entre dos paredes muy verticales. Al final del sendero nos encontramos con un distribuidor de aguas, que deriva agua hacia la acequia de La Pavilla y hacia el valle de Lecrín, junto con una fuente que se surte del agua de la acequia. Unos metros más adelante llegamos al cauce del Río Torrente.















Lo cruzamos y buscamos una pista cementada en suave ascenso. La seguimos durante un par de kilómetros hasta llegar a un sendero no muy visible por el que descendemos a los Cahorros de Nigüelas. Descendemos por el sendero hasta el mismo cauce del Río. A pesar del escaso caudal, éste se desploma entre bonitas cascadas y frescas pozas de agua. Descendemos junto al cauce del Río hasta alcanzar la Central eléctrica (el ruido es ensordecedor) y la vereda se convierte en un camino de tierra. Continuamos por el camino que pasa entre el molino viejo (ahora casa rural) y un hotel rural. Continuamos junto al río Torrente y al llegar al primer cruce a la izquierda lo tomamos en suave subida. Seguimos por este carril con vistas a Nigüelas y llegamos a Acequias (pedanía de Lecrin)












Callejeamos por Acequias, y subimos por un carril con las marcas del GR-7, pasamos junto al molino del Sevillano (hoy casa rural) y seguimos por el camino que desciende de nuevo hasta el cauce del Río Torrente. Cruzamos el río por un puentecillo y subimos una calle muy empinada que nos dejará junto a una guitarrería por la que pasamos esta mañana. Deshacemos el camino por Nigüelas pasando de nuevo por el mercado de abastos, la iglesia y la plaza y llegamos hasta el Ayuntamiento situado en una casa palacio muy bonita. Junto a ella un jardín romántico con aromas andalusíes que vale la pena visitar. La salida del jardín nos deja frente al aparcamiento en el que dejamos el coche por la mañana.












En resumen, ha sido un bonito paseo que no ha llegado a los 10 km muy sencillo, únicamente tiene una parte un poco técnica en el descenso hacia los Cahorros, en el que el tiempo ha acompañado y no ha hecho mucho calor.
Todo el recorrido del día de hoy se puede seguir en este track.

