Caminar es un proceso continuo de auto renovación, de ganar tiempo al tiempo, de convertirnos nosotros mismos en espacio.
Molina, César Antonio. Todo se arregla caminando. Destino, Barcelona 2016 pg 74
Retomamos este Camino de Santiago francés en el punto en el que lo dejamos el pasado 20 de mayo. Así pues, sobre las 8 de la mañana cruzamos de nuevo el imponente Arco de Santa María que da entrada a la Plaza del Rey San Fernando donde tenemos una impresionante vista de esa maravilla gótica que es la Catedral de Burgos. Desde esta plaza nos dirigimos hacia la calle Fernán González, pasamos junto a la Iglesia de San Nicolás de Bari y pasamos junto al arco triunfal de Fernán Gonz ález de estilo herreriano, el monumento levantado por suscripción popular en homenaje al Empecinado para honrar la memoria del guerrillero y llegamos al arco de San Martín para pasar al Paseo de los Cubos. Seguidamente entramos en la zona universitaria hasta encontrar el Río Arlanzón, que cruzaremos por el puente Malatos. Pasamo por el parque y la Fuente del Parral hasta salir junto a la ermita de San Amaro y el Hospital del Rey. Nos desviamos a nuestra derecha por la Calle Benito Pérez Galdós que finaliza en una pista de tierra. A la derecha vemos el vivero de Los Guindales y, un poco más adelante llegamos a una rotonda en la que se encuentra la ermita del Hospital de Peregrinos Juan Mathé. A la izquierda está la entrada al pequeño núcleo de Villalvilla de Burgos (no pasamos por él) Cruzamos la rotonda y un pequeño riachuelo, Cauce Molinar, y nos adentramos por una pista de tierra en la meseta castellana. Cruzamos bajo las vías del ferrocarril y bajo diversas infraestructuras viarias, cruzamos de nuevo el Arlanzón por el Puente del Arzobispo y seguimos hasta Tardajos (la antigua Deobrigula) localidad que cuenta con todos los servicios. Como llevamos ya 10 km caminados paramos para hacer un ligero refrigerio e ir al aseo (Comentar que aunque estamos ya en temporada baja, el número de caminantes es bastante numeroso, por lo que conviene aprovechar estas ocasiones)













Salimos de Tardajos junto a la Iglesia de Santa Marina y la fuente de los cuatro caños y entramos en el Valle del Río Urbiel en dirección a Rabé de las Calzadas. En este tramo caminamos junto a una carretera comarcal con escaso tráfico. Salvamos los dos km que separan Tardajos de Rabé y por la Calle Baldomero Pampliega salimos a un nuevo carril en suave ascenso. A los dos km pasamos junto a la Fuente de Praotorre con una pequeña área recreativa. Continuamos caminando por el camino rural entre los rastrojos de los cultivos de cereales y grandes almiares de paja hasta alcanzar el collado de Matamulos (925 m) en que que hay un banco mirador con la leyenda Hornillos del Camino. Al fondo ya podemos ver el caserío de esta localidad que es nuestro destino en la etapa de hoy. Iniciamos el descenso por una cuesta pedregosa que hace honor al apodo de “matamulos” hasta llegar a la carretera comarcal y acceso a Hornillos del Camino junto al cauce del Río Hormazuela. Hornillos es el final de esta etapa y, entre su patrimonio histórico destaca la Iglesia de Santa María, junto a la que podemos contemplar la fuente del Gallo, que alude a una leyenda originada en la guerra contra los franceses. En la Calle principal encontramos, junto a nuestro albergue, la casa en la que Lourdes Lluc en 1990 inició el moderno movimiento de los hospitaleros voluntarios. Una placa sobre la entrada recuerda la efemérides.




















Aunque el pronóstico meteorológico daba lluvias por la mañana, hemos tenido suerte y podido caminar sin sacar el chubasquero. Han sido 21,780 km que hemos realizado en 4 horas 39 minutos sin contar las paradas. Ha sido bastante fácil, con una suave brisa que ha facilitado el camino. La lluvia ha hecho acto de presencia justo cuando acabábamos de llegar al albergue después de comer y ha estado lloviendo buena parte de la tarde. Mañana es probable que los caminos estén un poco más embarrados.

Todo nuestro caminar de hoy ha quedado recogido en este track.
