Camino de Santiago Francés. Décimo quinta Etapa: Castrojeriz- Frómista

Caminar es nuestra manera fundamental de estar en el mundo, sumergirnos en nuestra movilidad ancestral en sintonía con los olores, colores, música y cambios atmosféricos. Acción y perfección íntimamente conectadas.

Molina, Antonio César. Todo se arregla caminando. Destino, Barcelona, 2016.

En nuestra décimo quinta etapa de este Camino de Santiago francés nos desplazamos desde la localidad burgalesa de Castrojeriz a la localidad palentina de Frómista. Aunque ha llovido varias veces durante la noche y el pronóstico es de lluvia durante toda la mañana, cuando salimos está muy nublado pero no llueve. En la etapa de hoy vamos a continuar con la tónica paisajística de estos días: etapa casi llana con una única “tachuela” de 927 m, campos de cereal, girasoles y remolachas hasta donde llega la vista y muy escaso arbolado. Algunos bosques de ribera junto a los ríos, un insignificante bosquete de pinos cerca de Boadilla del Camino y un par de ralas hileras de chopos a lo largo del Canal de Castilla. Lo más significativo el cambio de la provincia de Burgos por la de Palencia, un paseo por el camino de sirga junto al Canal de Castilla y la visita a la joya del románico de San Martín de Frómista.

Salimos de la Casa de la Unión en Castrojeriz donde nuestra anfitriona Beatriz nos ha preparado un suculento desayuno y un par de bocadillitos para el almuerzo. Pasamos junto a la Iglesia de San Juan, la fuente de San Juan a la salida de la villa y nos dirigimos hacia el río Odra por una pista que cruza la carretera comarcal. Lo cruzamos por un puente de madera (puente Bárcena) e iniciamos lentamente la subida al Alto de Mostelares (927 m) A lo largo de la subida y en la cima encontraremos algunos memoriales en recuerdo de varios peregrinos. En el alto disfrutamos de una panorámica amplia pero algo limitada por la presencia de negras nubes. Tras un llaneo de un km iniciamos el descenso, pronunciado al principio, pero que se suaviza progresivamente. Pasamos por un desvío señalizado hacia Itero del Castillo, pasamos junto a la Fuente del Piojo con un área recreativa en la que hay una food track instalada con mucho ambiente y, al cabo de unos cuatro km llegamos a la ermita de San Nicolás de Puente Fitero, reconvertida en hospital de Peregrinos. Un poco más adelante el mencionado Puente Fitero sobre el Río Pisuerga y entramos en la provincia de Palencia. Este puente, uno de los más largos del camino de Santiago cuenta con once arcadas de sillería correspondientes a varios reformas que han respetado su estilo románico original.

Pasado el puente nos desviamos por un camino a la derecha junto a una finca con grandes montañas de remolachas esperando ser cargadas. El camino es completamente llano y nos deja a la entrada de Itero de la Vega. Nos detenemos en esta localidad para tomar un café y dar cuenta de los bocadillos de Beatriz. Salimos de Itero por la calle de Santa Ana, junto a la iglesia parroquial, cruzamos una carretera local y comenzamos una suave y larga ascensión hasta un collado en el que encontramos una hilera de escuálidos pinos y desde el que divisamos en lontananza la localidad de Boadilla del Camino. El llaneo se hace eterno, sin puntos de referencia, ni árboles ni nada y, finalmente, llegamos a Boadilla del Camino en el km 19 de nuestra ruta. En esta localidad encontramos detrás de la iglesia y junto al albergue En el Camino, un espectacular rollo jurisdiccional gótico en una columna profusamente decorada donde se ataba a los condenados con cadenas antes de ser juzgados. Estos rollos sólo se erigían en las villas que tenía plena jurisdicción. En este caso el derecho a rollo le fue otorgado a la villa de Boadilla del Camino cuando se independizó de los señores de Melgar y Castrojeriz. A la salida de Boadilla podemos ver un palomar, donde antaño eran criadas aves para el consumo doméstico. Actualmente son un emblema de la comarca de Tierra de Campos en la que nos encontramos. Un camino agrícola nos lleva en kilometro y medio hasta el camino de sirga del Canal de Castilla.

El canal de Castilla fue una importante obra de ingeniería civil del siglo XVIII que se utilizó tanto para el transporte de mercancías hacia el norte como para la distribución del agua de riego. Seguimos por el camino de sirga hasta llegar a una magnífica esclusa cuádruple con la que se salvaba un desnivel de una decena de metros. Junto a la esclusa la casa del Esclusero hoy oficina de turismo. Cruzamos el Canal y nos dirigimos hacia Frómista.

Accedemos a Frómista por una carretera con aceras que pasa bajo las vías del ferrocarril. A la entrada de esta villa, visitamos la joya cultural de la jornada, la Iglesia de San Martín de Tours del siglo XII y una de las mejores muestras de la arquitectura románica en España. La iglesia de San Martín eclipsa completamente a la de San Pedro y la de Santa María del Castillo, muy cercanas. En este punto se encuentra nuestro alojamiento, por lo que aquí mismo cerramos la décimo quinta etapa.

Finalmente, en esta etapa hemos caminado 25,930 km en un tiempo total de 6 horas y 22 minutos incluyendo las paradas. Ha sido una etapa muy bonita, especialmente la última parte junto al Canal de Castilla y la visita al casco histórico de Frómista. Resaltar que lo más duro de la jornada, aparte de los dos pequeños aguaceros, han sido los llaneos interminables por la meseta de los que se suele hablar en los foros del camino.

Todo el caminar de esta etapa ha quedado registrado en este nuevo track.

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