El andar condicionaba la mirada, y esta condicionaba el andar, hasta tal punto que parecía que sólo los pies eran capaces de mirar.
Smithson, Robert. Web oficial
Esta vigésimo segunda etapa del Camino de Santiago francés tiene una primera parte hasta Hospital de Órbigo que sigue la misma pauta de las etapas precedentes. A partir de este punto caminamos por un terreno más ondulado, entre algunos bosques de robles, encinas y pinos. En el final de etapa nos encontramos en Astorga, la Astúrica Augusta romana, en la que podemos admirar la Catedral, el Palacio Episcopal de Antonio Gaudí, el Ayuntamiento barroco y la Iglesia de Santa Marta patrona de la ciudad. Lamentablemente ha tarde ha estado bastante lluviosa por lo que el paseo ha sido un poco incómodo.
Comenzamos a caminar a las puertas del Albergue La Huella, donde hemos pernoctado y desayunado cómodamente, en San Martín del Camino. Caminamos junto a la carretera hasta llegar a la Avenida del Peregrino (lo mismo pero con aceras) hasta salir del pueblo cruzando el Canal del Páramo y tomamos una pista de gravilla junto a la N-120. El camino sigue recto entre campos de cultivo (maíz y remolacha principalmente) mientras vamos cruzando canales y acequias. Pasamos el cruce con la carretera que va hacia Santa Marina del Rey, cruzamos un par de canales más y, hacia el km 4, el camino se separa de la carretera, cruzamos el Canal de Castañón, pasamos bajo la torre del agua y entramos en las calles de Hospital de Órbigo. Pasamos junto a la iglesia parroquial con una bonita espadaña con varios nidos de cigüeñas. Inmediatamente después cruzamos el río Órbigo por el puente de Passo Honroso, uno de los puentes más largos y famosos del camino. Su estructura es medieval pero ha sido reconstruido varias veces. Tiene una longitud de unos 300 metros y veinte ojos de diferentes tipologías. El nombre, Passo honroso, hace referencia al desafío que el leonés Suero de Quiñones lanzó a todo aquel caballero que osara ir a luchar al puente de Órbigo. Nada más cruzar el puente entramos en la localidad en la que destaca la iglesia de San Juan Bautista. Cruzamos el pueblo por la calle principal y a la salida encontramos una bifurcación. Si seguimos recto volvemos a la “senda peregrina” junto a la carretera y si tomamos a la derecha, que es un poco más largo, pasaremos por Villares de Órbigo, Santibañez de Valdeiglesias y crucero de Santo Toribio donde este camino confluye con el otro camino. Tomamos el camino de la derecha.










En principio, el camino avanza por una pista agrícola con infinidad de acequias. Así llegamos a Villares de Órbigo, cruzamos el pueblo y , a la salida, nos detenemos ante la casa de Gumersindo. Es un hombre que acoge peregrinos en la cochera de su casa, tiene las paredes cubiertas de fotos con peregrinos y ofrece algo de fruta, agua, trozos de una tarta de manteca y algunos frutos secos. Charlamos un rato con él y nos cuenta que cuando trabajaba solía ir a Motril y la Alpujarra y que le gustaba mucho la zona. Nos hacemos una foto con él y continuamos el camino. Salimos de Villares por un sendero que pasa junto a un merendero. Subimos una loma desde la que tenemos una buena panorámica del Río Órbigo. Desde la loma bajamos hasta Santibañez de Valdeiglesias. Cruzamos el pueblo por la Calle Camino de Villares, pasamos junto a la iglesia y giramos a la derecha por la calle Carromonte Alto que finaliza en una pista ancha, muy pedregosa junto a varias naves ganaderas. Por esta pista cruzamos varios bosques de robles, encinas pinos y chopos hasta llegar a una zona conocida como Jardín del Alma, una caseta en la que el propietario ofrece comida, bebida, café, frutas y diverso merchandising jacobeo. Nos detenemos a tomar la fruta y continuamos por la misma pista con un firme un poco más amable. Kilómetro y medio después llegamos al Crucero de Santo Toribio, una cruz de piedra desde la que divisamos en la lejanía Astorga, los montes de León y San Justo de la Vega, localidad a la que llegaremos tras otro kilómetro y medio. Cruzamos por la calle Real, pasamos junto a la Iglesia de San Justo y Pastor, una iglesia moderna pegada a la antigua espadaña. Enseguida encontramos el puente de piedra sobre el ríoTuerto, cruzamos el río por una pasarela metálica y continuamos por un camino junto a unas fábricas en desuso. Más adelante cruzamos el puente de la Molinería, puente romano de tres arcos, giramos a la izquierda, salvamos las vías del ferrocarril por una pasarela metálica y llegamos a una rotonda que tiene el nombre romano de Astorga: Asturica Augusta Seguimos de frente y entramos en la Calle del Mesón que nos conduce a la Plaza de España, muy cerca de nuestro alojamiento. Son cerca de las tres de la tarde y dejamos la visita turística para la tarde. Aunque el día ha estado fresco pero muy agradable, por la tarde se pone a llover y tenemos que reducir la visita turística a un rápido paseo por el Palacio Episcopal, la Catedral, la Plaza de España. Afortunadamente, el año pasado visitamos Astorga cuando hicimos el Camino de Invierno.



















En resumen, ha sido una etapa mucho más bonita y variada que las precedentes en la que, por fin, nos hemos alejado de la carretera y en la que hemos tenido dos hitos importantes: el paso por Hospital y Puente de Órbigo y la llegada a la siempre interesante ciudad de Astorga. Nos han salido 25,510 km y hemos tardado en hacerlos 6 horas y 53 minutos incluyendo las paradas.



Toda la caminata de hoy ha quedado registrada en este track.