Badlands de Purullena, Cárcavas de Marchal, Beas de Guadix y Mirador del Fin del Mundo

Las palabras surgen con facilidad durante la caminata. El movimiento físico libera la mente, despierta los pensamientos y esto conduce a una o dos ideas brillantes.

Minshull, Duncan. Sauntering: Writers Walk Europe. Notting Hill Editions, Londres, 2021

Ruta circular que transcurre íntegramente en el Geoparque de Granada en la que destaca el contraste entre las frondosas zonas de cultivo del valle del Río Alhama con las «tierras baldías» (badlands) de alrededor. Como veremos durante todo el recorrido esas tierras baldías o no aprovechables para la agricultura tienen otros usos nada desdeñables. Toda la ruta transcurre por caminos agrícolas, forestales, dos tramos de Camino de Santiago Mozárabe y un par de veredas entre olivares y pinares de repoblación.

Iniciamos la caminata en la Avenida de Andalucía a la entrada de la localidad de Purullena, zona en la que hay buenas posibilidades de aparcamiento y varios establecimientos hoteleros en los que podremos tomar algo al finalizar la ruta. Nos dirigimos hacia el barrio de las Viñas y en el Camino del Espinar enlazamos con la señalización del Camino de Santiago Mozárabe desde Almería en su etapa 7ª entre Guadix y La Peza. Seguiremos este camino en dirección al valle del Río Alhama por una zona de olivares y cultivos hortícolas. Al cabo de dos km llegamos a un puente -pasarela sobre el río, cruzamos la carretera GR-4105 y accedemos al pueblo de Marchal junto a un parque dedicado a la memoria de los emigrantes, los trabajadores del campo y los oficios ancestrales. Continuamos cruzando el pueblo y podemos admirar El Palacio de los Gallardo o Casa Rosa, con su aire centro europeo, su bonita torre mirador y sus colores llamativos que contrastan con el paisaje de las Cárcavas junto a las que se encuentra. Es una propiedad privada y no es visitable. Perteneció a una rica familia emparentada con los banqueros Rodríguez-Acosta, grandes propietarios e introductores del cultivo de la remolacha azucarera en la Hoya de Guadix. Este palacio fue construido a finales del siglo XIX como residencia de verano familiar. La ladera situada a espaldas del pueblo de Marchal representa un típico paisaje de cárcavas habitual en el entorno de las cuencas de Guadix y de Baza. Son materiales muy blandos que presentan formaciones acarcavadas de gran belleza, producidas por la acción erosiva del agua, y cuevas artificiales hechas por el hombre desde la Edad Media para construir refugio, viviendas, silos, apriscos, palomares, etc. Continuamos hasta el mirador de las Cruces, pasamos junto a la roca conocida con «el diente de la vieja» y, desde el mirador, tenemos una excelente panorámica de la vertiente más oriental de Sierra Nevada con el Picón de Jérez y otros «tresmiles» como Puntal de los Cuartos o los Tajos negros de Cobatillas. Al otro lado del valle podemos ver las badlands de Purullena y todo el recorrido que haremos a la vuelta.

Salimos de Marchal por un camino rural y, enseguida, tomamos una estrecha vereda entre olivares en dirección a Beas de Guadix. A mitad de camino podemos ver los restos del poblado abandonado de Lares (S. XV-S. XVI), entre Marchal y Beas. Las cámaras, picadas a media altura de paredes verticales de 20 a 40 metros, tienen como única entrada la ventana a la que se accedía por medio de cuerdas o escaleras y fueron utilizadas como graneros. Continuamos hacia Beas de Guadix, pasamos junto a la iglesia de la Anunciación que guarda una joya de carpintería mudéjar. Salimos de Beas por la Calle Rambla en dirección a la carretera GR-4105, pasamos junto una fuente y cruzamos de nuevo el Río Alhama en dirección al Mirador del Fin del Mundo subiendo por una sinuosa pista cementada. Desde el Mirador del Fin del Mundo podemos observar toda la inmensidad de Sierra Nevada, los badlands de Guadix, las alamedas del cauce del Río Fardes, la vega del Río Alhama y la mole calcárea del Cerro Mencal.

Nos tomamos una fruta, descansamos un poco y continuamos nuestro caminar por una pista de tierra que pasa junto a un par de explotaciones ganaderas bastante grandes. Estamos en la zona de Los Llanos hasta llegar a la cuesta de los Leñeros que sube hasta las inmediaciones de una granja cinegética inmensa. La bordeamos entre la valla de la granja y los acantilados de las badladns hasta llegar a una zona de miradores sobre las Cárcavas de Marchal, una torre de vigilancia contra incendios y otro mirador sobre las badlands de Purullena. Finalmente, junto a una torre eléctrica encontramos una estrecha vereda en fuerte descenso por la que descendemos con mucha precaución. Son unos 200 m que pueden estar muy resbaladizos con la humedad. Descendemos a un pinar de repoblación junto a una rambla en la que volvemos a enlazar con el Camino de Santiago. Giramos a la izquierda, en ascenso, para internarnos en un desfiladero, recorrido bello e insólito que discurre entre las paredes verticales de las cárcavas, a nuestra derecha las Cuevas de Monzoque. Tras una breve bajada entramos en Purullena, pasamos frente a la Cueva Museo La Inmaculada (monumento con cierto toque kitsch) y nos incorporamos a la carretera A-4100, calle principal donde se concentra la mayoría de bares y tiendas. Desde este punto sólo nos queda continuar por la calle hasta encontrar nuestro coche.

Ha salido un día esplendido, muy fresco y apto para caminar por estos lugares en el que hemos disfrutado de unos paisajes impresionantes de gran belleza en un recorrido no muy exigente. Nos han salido 16,56 km con un desnivel positivo de 313 m y empleado un tiempo de 5 horas paradas incluidas. Todo el recorrido de este día ha quedado registrado en este track.

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