Vuelta a la Moleta de Binifaldó desde el aparcamiento del Refugi de Son Amer

Y qué sucede cuando no sabemos hacia dónde vamos? ¿Qué ocurre cuando no encontramos nuestro sitio, cuando el mundo nos da la espalda y de pronto nos sentimos perdidos, rechazados, abandonados? ¿Qué debemos hacer entonces? (…) Debemos caminar, dar un paso tras otro, da igual hacia dónde, da igual de qué manera mientras avancemos. Qué más da la dirección hacia la que uno camine, lo importante es no quedarse quieto. ¿Sabes por qué? Porque el paisaje, mi amor, es lo más valioso.

Sastre, Elvira. Días sin ti. Seix Barral, 2019

Nuevamente amanece un día bastante nublado, ventoso y con pronóstico de lluvia a partir de la una de la tarde. Buscamos una ruta sencilla, no excesivamente larga y con lugares en los que refugiarnos en caso de lluvia. Encontramos ésta en el entorno de Lluch no muy larga, con varios refugios a lo largo del camino y sin excesiva dureza. Nuevamente caminamos bajo un denso bosque de encinas en el que a cada paso afloran vestigios de las actividades laborales del pasado. Nos vamos encontrando hornos de cal, eras y cabañas de carboneros y restos de corraletas para guardar el ganado herbívoro. Hemos seguido el trazado “oficial” del itinerario nº 1 que sigue parcialmente el sendero GR 221 y el camino real entre Lluch y Pollença. Completamos la ruta con una visita rápida al Santuario de Lluch y su bonito jardín botánico.

Iniciamos la caminata desde el aparcamiento del Refugi de Son Amer siguiendo las balizas del sendero de gran recorrido GR-221 en dirección al Refugi Pont Roma y Pollença. En sus primeros metros el sendero transita paralelo al torrente Lluch, lo cruza por un puente de piedra y se interna en un encinar por el Camí de La Ermita en suave subida. Pasamos junto a la Fuente de s’Ermita y, a media subida, nos desviamos hacia el mirador del Centenario del Fomento turístico en el que tenemos unas amplias vistas sobre el valle de Lluch, el imponente santuario con su escolanía, fonda y hospedería. Regresamos al cruce y nos dirigimos al Coll Pelat y, desde allí, al Coll des Pedregaret. Llegamos al final de la finca, pasamos por un saltador y salimos a un camino de cemento. A la derecha vemos el camino para subir al Puig Tomir y una verja que cierra el camino a una embotelladora de agua. Descendemos por el asfalto hasta la finca pública de Binifaldó dedicada a la educación ambiental. Un poco después de las casas vemos una señal que marca el Cami Vell de Lluch que desciende hacia Pollença. Después de caminar unos minutos llegamos a una bifurcación. A la derecha marca para el Refugi Roma y un itinerario sensorial. Nosotros tomamos el camino a la izquierda. Cruzamos la carretera y entramos en la finca Pública de Menut II donde se encuentra un centro de prevención de incendios, un horno de cal muy bien conservado y un refugio para los agentes forestales. Dejamos el camino de la finca y tomamos un sendero pedregoso que nos conduce al Área Recreativa de Es Espiraxell. Continuamos junto a un canal hasta una nueva bifurcación que nos marca en un indicador Es Camell, una roca que, producto de la erosión kárstica tiene forma de camello o de tortuga. Dejamos este camino a un lado y tomamos por un lateral del campo de fútbol hasta llegar a un camino que señala el santuario de Lluch.

El santuario es enorme, visitamos el Jardín Botánico, la plaza principal y los porches y la hospedería. Salimos del santuario por un arco y nos encaminamos hacia el refugio de Son Amer. Por el camino encontramos el antiguo molino de Lluch restaurado hace unos años. El camino se dirige a una puerta menorquina y a una vereda empedrada que asciende suavemente hacia el Refugio de Son Amer. Comienza a llover un poco y el suelo se pone un poco resbaladizo. Aproximadamente un km más adelante encontramos el refugio situado a 545 m de altitud. Tiene un mirador sobre el valle de Lluch y parte de la Sierra de Tramontana y podemos ver el Puig d’en Galileo, Massanella, Puig Major, etc. Desde el refugio sólo nos queda bajar hasta el aparcamiento y meternos en el coche antes de que se ponga a llover con más fuerza.

En resumen, la excursión ha sido muy llevadera y podría catalogarse como fácil. La mitad del recorrido transcurre por el GR 221, todos los puntos conflictivos están señalizados y no ofrece ningún problema de orientación. A nosotros nos han salido 10,98 km con la visita al Santuario y todo el recorrido lo hemos dejado grabado en este track.

Deja un comentario