Hay algunas cosas buenas que decir acerca de caminar…, por ejemplo, requiere más tiempo que cualquier otra forma de locomoción excepto reptar. En consecuencia, dilata el tiempo y prolonga la vida, que ya es de por sí demasiado corta para desperdiciarla con la velocidad… Caminar hace que el mundo sea mucho más grande y, por ello, más interesante. Uno tiene tiempo para observar los detalles
Abbey, Edward Paul. Dessert Solitaire, 1966
Hoy nos dirigimos a la localidad de Deiá, que contó con ilustres vecinos como Robert Graves, el pintor surrealista francés Esteban Francés o el archiduque Luis Salvador de Austria, para hacer esta vistosa excursión en la que recorremos la costa de Deiá y sus bonitas calas, pasamos por Llucalcari (una aldea de Deiá con sus casas tradicionales) y regresamos a Deiá recorriendo otro tramo del sendero GR 221 conocido como el Camí de Castelló. La primera parte de la ruta discurre por el conocido Camí dels Pintors, por la cantidad de artistas plásticos que se afincaron en la zona, que es un camino muy pintoresco al borde de los acantilados y “protegido” por una elaborada barandilla de ramas de acebuche no exento de peligros por los desprendimientos que han tenido lugar en la zona y que hacen el camino un poco difícil. En todo caso no es un camino recomendable para aquellas personas que sufran de vértigo.
Comenzamos la caminata en el aparcamiento público junto a la carretera Ma-10 que une Valldemossa con Deiá a la entrada de esta localidad. Caminamos dirección Deiá por una pasarela de madera paralela a la carretera hasta llegar a la calle del Teix que desciende paralela al Torrent Major que baja con un buen caudal de agua. Un poco más abajo nos encontramos con los Rentadors des Siquio (lavaderos) y un pequeño puente sobre el torrente. Más adelante, pasamos ante el Refugi de Can Boi instalado en una gran casa recientemente restaurada. Llegamos a una bifurcación y tomamos el Carrer d’es Clot en el que vemos una curiosa fuente a nuestra izquierda con un canalizo que dirige el agua sobrante a un acequia de riego. Terminamos el asfalto y entramos en el Camí des Ribassos. Es un camino de tierra entre huertos y bancales de olivos, almendros y otros árboles frutales. Un poco más abajo llegamos al Pont des Torrent, un puente de madera que cruza sobre el Torrent Major. Tomamos la carretera asfaltada que conduce hasta la bonita Cala de Deiá en la que también desemboca el Torrent. Vemos varadas las pequeñas embarcaciones que usan los pescadores y la playa (sin arena, de piedras) Poco antes de llegar a la Cala vemos el arranque del Camí dels Pintors, que comienza subiendo por unas escaleras empedradas y luego va bordeando la cala ofreciendo muy buenas vistas. En este punto un cartel indicando la posible peligrosidad del tramo que comenzamos. Hay unos indicadores en madera que señalan Bens de Avall-Soller que es la dirección que debemos de seguir. Vamos recorriendo
















pequeñas calas, más o menos inaccesibles y los caminos escalonados que bajan desde las casas de veraneo que hay por la zona. Tras pasar por varias explanadas con miradores naturales llegamos a la Playa de Es Canyaret o Playa de Llucalcari. En este punto iniciamos un camino en suave ascenso que nos lleva a Llucalcari, un lugar con unas 15 casas, una ermita del siglo XVII y y un hotel instalado en una antigua torre vigía. Desde este lugar accedemos a la carretera Ma-10, la cruzamos y tomamos un camino asfaltado que lleva a la urbanización de Son Coll.
El camino asciende bajo una pinar de repoblación hasta llegar a un camino de tierra que enlaza con el Camí de Castelló (GR 221). Al comienzo del camino pasamos por la Font de ses Mentides, una mina de agua muy bien conservada. Tras dos kilómetros de revueltas alcanzamos el punto más alto de la ruta y la bifurcación con el Camí de Castelló donde nos encontramos con una familia de ovejas en medio del camino. Tomamos la bifurcación a la derecha y las ovejas nos siguen hasta el Camí de Castelló. Éste comienza con una cuesta empedrada, desciende a media ladera de la montaña y, en lontananza podemos ir viendo el mar y los acantilados. Pasamos por lugares realmente bonitos antes de llegar a la urbanización de Ses Coves antes de desembocar en la Ma-10 que recorreremos durante un kilómetro hasta llegar a una bifurcación que da comienzo al Camí de Sa Pesta. En este camino pasamos por varias fincas de olivar y, finalmente, llegamos a un saltador justo enfrente del Pont des Torrent por el que pasamos esta mañana. Ya sólo nos queda recorrer el Camí des Ribassos en dirección a Deiá para llegar al punto de partida en el que tenemos aparcado el coche dando por finalizada esta bonita excursión.










En resumen, ha sido una ruta muy bonita y variada en la que hemos recorrido 12,60 km con un desnivel de 261 m. Todo el recorrido de hoy ha quedado grabado en este track.