Si quieres un poco de mí
Me deberías esperar
Y caminar a paso lento
Muy lentoVenegas, Julieta. Lento, 2003
Nuestra Vigésimo Novena etapa de este Camino de Santiago francés ha transitado entre las localidades de Sarria y Portomarin. La localidad de Sarria se encuentra a 116 km de Santiago de Compostela, por lo que es idónea para aquellos peregrinos que únicamente desean cubrir el mínimo de kilómetros que se requieren para conseguir la Compostela. Se ha notado una gran afluencia de grandes grupos organizados, jóvenes en su mayoría que abarrotaban la calle mayor al filo de las ocho de la mañana mientras recibían unas someras instrucciones de los monitores sobre la etiqueta del Camino. Esta etapa ha transcurrido esencialmente por la Galicia más rural, entre bonitos bosques de castaños y robles y frondosos prados en los que pasta apaciblemente el ganado. Hemos cruzado infinidad de pequeñas aldeas hasta llegar, finalmente a Portomarín. La villa medieval de Portomarin yace sepultada bajo las aguas del pantano de Belesar inaugurado en 1963. Para ese entonces los edificios de más alto valor histórico de la Villa habían sido trasladados a la moderna. La etapa ha sido interesante y sin dificultades notables con desniveles frecuentes pero moderados.
Comenzamos a caminar en la Avenida Benigno Quiroga al pie de la escalinata da Fonte repleta de personas que comienzan su caminata en este sitio y la quieren inmortalizar con una foto de grupo. Subimos la escalinata y continuamos por la calle Mayor, pasamos junto a la iglesia del Salvador y doblamos a la derecha para rodear el recinto del castillo Condal. Junto al antiguo edificio de la prisión preventiva hay un mirador junto a un crucero que nos permite un último vistazo al skyline de Sarria envuelto en una suave niebla mañanera. Continuamos junto al Convento de la Magdalena para cruzar el Río Pequeño por el medieval Ponte Áspera. A estas alturas los grupos de caminantes llenan completamente la pista de asfaltada por la que caminamos. Pasamos bajo un viaducto de la autovía, cruzamos un paso a nivel del ferrocarril e iniciamos una suave subida entre un bosque de castaños y robles. Atravesamos la aldea de Paredes, junto al castro del mismo nombre del que se conservan algunas estructuras. Enseguida entramos en el Concello de Barbadelo cruzando la aldea de Viley, a cuya salida se encuentra la iglesia románica de Santiago de Barbadelo. Retornamos al camino principal por una pista asfaltada para entrar a Rente junto a un grupo de grandes castaños. Seguimos por ese camino hasta A Serra, continuamos y hacia el km 7 de nuestro recorrido pasamos junto al Molino de Marzán, un complejo hotelero con albergue privado, tienda y cafeteria. Un poco más adelante encontramos un fotografiado Pascal (recorrido con grandes losas de piedra que facilita el paso por terrenos enlodados) Seguidamente pasamos las aldeas de A Pena, Peruscacallo, Cortiñas, A Brea y Morgana todas ellas con servicios más o menos concurridos. Por este camino también hemos encontrado “espontáneos” que ofrece fruta y sello para las credenciales desde mesas improvisadas. Continuamos camino en la compañía de Rafael y sus dos hijos, Paco y Dante, a los que hemos encontrado en etapas anteriores y nos comentan lo poblado que está hoy el camino. Continuamos pasando aldeas como Ferreiros, Mirallos, A Pena (donde se encuentra el mojón de 100 km justos a Santiago, junto al bonito albergue Do Rego) y hacia el km 14 entramos en As Rozas y aprovechamos un café poco concurrido para hacer una parada técnica y tomar un café y tortilla.













Dejamos a Rafael y sus hijos terminando su comida y continuamos por Moimentos a cuya salida ya se intuye el río Miño, seguimos hacia Mercadoiro, pasamos por A Parrocha, superamos unos modestos altos hasta llegar a Vilachá desde donde ya tenemos a la vista el Río Miño y la Villa de Portomarin. A la salida bajamos por una fuerte rampa asfaltada hasta la carretera LU-633 y por ella llegamos a la entrada del puente sobre el embalse. Cruzamos el puente, con todos los grupitos inmortalizando el momento (como nosotros mismos) para situarnos ante las escaleras para subir a un arco medieval trasladado del antiguo Portomarin, pasamos por la Capilla de las Nieves y en la Rúa do Peregrino detenemos la etapa para dirigirnos a nuestro alojamiento.









En nuestro paseo vespertino visitamos el Miradoiro do Miño, la escalinata de Portomarin y Capilla de As Neves realizadas con losas de granito procedentes de un arco del puente medieval. la estrella de los deseos, junto a la Capilla de As Neves. La campana de la libertad o Campana de Portomarin sobre un monolito junto al puente nuevo, se dice que si la tocas haces la promesa de visitar O Fuciño do Porco en el municipio lucense de O Vicedo. La iglesia de San Nicolás o de San Xoan de Portomarin es la primera de las iglesias en ser trasladada piedra a piedra desde el antiguo Portomarin antes de ser engullido por el pantano (aún puede verse en el ábside la numeración usada para el desmontaje y posterior montaje) La iglesia románica de San Pedro también se trasladó desde la antigua villa. La casa consistorial antiguo Pazo del Conde de la Maza construido en el siglo XVI. El Pazo de Berbetoros o Casa de la duquesa, hoy hotel, también fue trasladado desde el antiguo Portomarín.








En resumen, ha sido una día muy completo, con una etapa sencilla, con desniveles moderados marcada por la masiva afluencia de caminantes que comienzan en Sarria su Camino de Santiago.
Todo nuestro recorrido ha quedado grabado en este track.