El caminante recolecta una provisión de momentos privilegiados, de instantes de gracia que en su fuero interno vibra con el sentimiento de existir. Algunos lugares nos dan la sensación de cruzar una frontera invisible, dejando atrás el mundo profano de la vida corriente para entrar en otro universo.
Le Breton, David. Caminar la vida. La interminable geografía del caminante. Siruela, Madrid, 2023 pg 87
En nuestra trigésimo primera etapa de este Camino de Santiago Francés hemos cubierto la distancia que separa Palas de Rey de Arzúa (la capital del queso) en la que va a ser la etapa más larga de este Camino con una distancia de 30,52 km. con desniveles moderados, pero lo más significativo es que se trata de un continuo tobogán, en el que hemos contado más de nueve subidas y bajadas que acaban siendo un poco desmoralizantes. Por lo demás, la etapa ha estado marcada por las consecuencias de la avería eléctrica de ayer. A la salida aún no se había repuesto el suministro de energía eléctrica en Palas de Rey pero, afortunadamente, estábamos en un apartamento y con la precaria compra de ayer hemos podido desayunar “en casa” y salir con cierta normalidad. En lo paisajístico la etapa ha sido parecida a la de ayer, mucha carretera con intervalos de sendas entre robles. A la llegada a Melide nos hemos enterado de que en esa población ya había electricidad, por lo que hemos podido sacar dinero del banco y tomar un “ligero” tentempié de media mañana a base de pulpo.
Salimos de Palas de Rey sobre las ocho y media de la mañana por la Travesía del Peregrino y bajamos hacia la carretera N-547 y tomamos un callejón en descenso, pasamos junto a una escultura de dos peregrinos danzantes (¡que humor!) y seguimos por un andadero junto a la carretera y pronto llegamos a Ponterroxán, seguidamente pasamos por Carballal y volvemos momentáneamente al bosque de robles para entrar en San Xulián do Camiño. Por una senda empedrada bajamos hacia el Río Tambre que cruzamos a la entrada de Ponte Campaña. En esta aldea vemos un café que está funcionando con un equipo electrógeno por lo que deducimos que aún no hay suministro eléctrico pero el camino no se para. Un poco más adelante, en un claro del bosque vemos un nutrido grupo pegado a sus teléfonos y comprobamos que ya va habiendo algo de comunicaciones. Continuamos hacia Casanova por un camino boscoso en subida para bajar de nuevo hacia el regato de Porto de Bois que se cruza por un puente elemental. Desde la aldea de Campanilla una pista asfaltada nos lleva a O Coto, donde comienza la provincia de A Coruña. Desde O Coto salimos hacia Leboreiro, cruzamos el río Seco por un alomado puente medieval, pasamos ante un gran polígono industrial y entramos en Furelos por un bonito puente medieval en el que vemos a algunos caminantes remojando sus pies en el río. Desde Furelos una pista asfaltada nos lleva a Melide. Nos cruzamos con una vecina que nos dice que el suministro eléctrico ha vuelto hace una media hora. En la Avda de Lugo, muy cerca de la confluencia del Camino Primitivo que viene desde Oviedo, encontramos un banco sacamos algo de efectivo y al pasar ante una populosa pulpería en pleno trabajo paramos a tomar un refrigerio. En el refrigerio compartimos mesa con Eva y Montse, dos mujeres catalanas con las que nos vamos encontrando por el camino.














Con media jornada en nuestras piernas nos ponemos de nuevo en marcha en dirección Arzúa. Tomamos la estrecha Rúa de San Pedro, avanzamos por un denso bosque de robles, pasamos junto a la Iglesia románica de Santa María de Melide, pasamos el arroyo Catasol por un bonito paso de grandes piedras y atravesamos los lugares de Raído y Parabispo. Volvemos a bajar hasta el regato Valverde, nueva subida hasta A Peroxa y nuevo descenso hasta Boente. Continuamos por la carretera para llegar a Fraga Alta, donde hay algunos bares con la idea de comer algo antes de llegar a Arzúa pero no nos convencen ninguno. Así que giramos a la izquierda en dirección a O Río. En esta aldea hay un área de descanso bastante concurrida y continuamos por otro tobogán hasta la entrada de Ribadiso de Baixo. A la entrada hay un bar especializado en empanadas y decidimos hacer un alto para degustar el producto y tomar un descanso. Muy buena, por cierto, la empanada recién hecha que anunciaban.








Salimos de Ribadiso en fuerte subida, salvamos la carretera nacional por un túnel y por el arcén de la carretera entramos en Arzúa. En pleno centro urbano detenemos la marcha para dirigirnos a nuestro alojamiento. En Arzúa confluyen el Camino del Norte, procedente de Irún con el Camino Francés. En la plaza central está la Iglesia De Santiago y, muy cerca, se encuentran las ruinas del Convento de la Magdalena por donde pasaremos en la siguiente etapa.





En resumen, ha sido una etapa bastante dura por la distancia recorrida, gratificante por el recorrido rural en el que hemos disfrutado de densos bosques de robles, castaños y algunas manchas de eucaliptos y un poco desasosegante por la cantidad de km por andaderos junto a carreteras.
Todo el recorrido de esta etapa lo hemos dejado grabado en este track.