Camino de Santiago del Norte. Etapa 4: San Sebastián/Donostia- Zarautz

Soy pesimista respecto al género humano, porque es demasiado ingenioso para su propio bien. Nuestra aproximación a la naturaleza consiste en derrotarla hasta la sumisión. Tendríamos una mejor oportunidad de sobrevivir si nos acomodáramos a este planeta y lo considerásemos con aprecio en vez de escéptica y dictatorialmente.

White, Elwyn B. Epílogo a Primavera Silenciosa de Rachel Carson

En la cuarta etapa de este camino de Santiago del Norte o por la Costa seguimos por tierras guipuzcoanas y recorremos la distancia que separa la capital, San Sebastián/Donostia de la Villa marinera de Zarautz en un precioso recorrido algo exigente. La etapa tiene bastantes tramos asfaltados, un par de caminos empedrados, senderos campestres y tres subidas interesantes. La primera, nada más salir, para subir al Monte Igeldo con un buen tramo de escalones, una segunda subida entre prados bucólicos con ganado pastando y una tercera subida al salir de Orio entre grandes extensiones de viñedos de txacolí, el popular vino local. La bajada a Zarautz nos regala una bonita panorámica de su playa con el famoso “ratón” de Getaria al fondo.

Iniciamos la caminata a la salida del túnel junto a la Playa de Ondarreta, donde lo dejamos ayer, y nos encaminamos hacia el Paseo de Igeldo para tomar el camino de Marbil y comenzar una fuerte subida con escalones en un tramo compartido con el GR 121 (ruta de las Atalayas) Son algo mas de km y medio bastante duro hasta llegar al aparcamiento del hotel Leku Eder para salir a la antigua carretera de Orio. A partir de este momento caminamos por pistas asfaltadas en la ladera meridional de la Sierra de Mendizorrotz, entre prados, case ríos dispersos y chalets de nueva construcción. Caminamos entre una espesa niebla que, de tanto en tanto, nos deja entrever el Cantábrico y los acantilados. Vamos alternando caminos de tierra bajo densos bosques de castaños, robles y un denso soto bosque de helechos, pasamos por algunas fuentes y arroyos hasta llegar a una carretera local que tomamos a la derecha. En la primera curva encontramos El Txoko del Peregrino, una borda en la que un paisano ofrece bebidas frías o calientes, algún dulce y unas rebanadas de queso con tomate. El hombre departe amablemente con todos los que llegan, ofrece sellar la credencial y acepta cualquier donativo. El camino continua en descenso por una senda empedrada (los ciclistas deben continuar por la carretera), encontramos una fuente y, a media bajada, comenzamos a ver los primeros viñedos. El camino desciende rápidamente hasta llegar a una carretera local que pasa bajo la autovía del Cantábrico y, acto seguido, remontamos una subida hasta la Iglesia de San Martín de Tours, donde hay una fuente, bancos, mesas de picnic y los restos de edificios anteriores. Seguimos descendiendo, pasamos junto al cementerio de Orio, y por la calle Mayor (Nagusia Kalea) con bellas casonas de piedra, llegamos a la Iglesia de San Nicolás y a través de una galería medieval llegamos a la plaza en la que los asadores ya están preparando las brasas para elaborar el pescado característico de esta zona.

Cruzamos la plaza y subimos al puente que cruza la ría. Seguimos a la derecha entre un enjambre de jóvenes que acaban de salir de la escuela. Llegamos a las inmediaciones de la Ermita de San Pablo y avanzamos junto a las ría hasta pasar de nuevo bajo la Autopista. Giramos en subida hacia la izquierda para subir al Alto de Talaimendi, entre grandes extensiones de viñas, algunas en plena cosecha. En el Alto hay un mirador con una mesa de orientación en la que están indicadas las bodegas a las que pertenece cada parcela de viña. Desde el alto tomamos el camino alternativo por la costa que desciende por una ladera hasta la playa de Zarautz. Por el camino vamos teniendo bonitas panorámicas de la playa con el “ratón” de Getaria al fondo. A mitad de camino, nos detenemos a ver las ruinas de un antiguo depósito y cargadero de mineral. El camino termina, cómo no, bajando por unas escaleras a la playa de Zarautz y conduce a un paseo paralelo a la playa por el que llegamos al casco viejo de esta localidad. A pie de playa encontramos el restaurante del televisivo Karlos Arguiñano con bonitas vistas de todo el litoral hasta Getaria.

En resumen, otra etapa bonita y exigente en la que hemos disfrutado de una buena jornada caminera, no excesivamente larga (nos han salido algo más de 22 km) y en la que hemos pasado de una espesa niebla a un día veraniego con temperaturas inusualmente altas para esta época otoñal. Mañana parece que ya cambia el tiempo.

Todo el recorrido de esta etapa ha quedado grabado en este track.

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