Un hombre ha de invertir en lo que tiene a mano, en lo ordinario, y contentarse con un rédito constante y moderado si quiere conocer la dicha de un corazón alegre y la dulzura de un paseo por la curvatura de la Tierra
Burroughs, John. El arte de ver las cosas. Errata naturae 2018
En nuestra undécima etapa de este Camino de Santiago del Norte cubrimos la distancia entre Pobeña (barrio del municipio vizcaíno de Muskiz) y Castro Urdiales en la CA de Cantabria. Ha sido una etapa corta (ayer le quitamos unos 10 km) y rápida, con dos desniveles no muy grandes para lo que hemos acostumbrado hasta ahora con vistas muy bonitas sobre el mar Cantábrico y con un tramo un poco más árido, entre Ontón y Mioño, en el que hemos caminado por el minúsculo arcén de la carretera N-634. El tiempo ha acompañado con una mañana algo fresca y con bastantes claros y nubes.
Salimos de Pobeña hacia las ocho de la mañana retrocediendo hasta el camino que hicimos ayer cuando vinimos desde la Playa de la Arena. Al final del puente de hierro sobre el río Barbadun giramos a la izquierda y afrontamos un largo tramo de escaleras que nos llevan al inicio de la Vía Verde Itsaslur (o Vía verde del Piquillo) que recupera el trazado de un antiguo tren minero. Es un tramo precioso que va sobre el mar y los acantilados con vistas panorámicas y pasamos por el túnel de la Galerna, lugar también muy interesante. A unos tres km de la salida pasamos por un paraje denominado El Hoyo y abandonamos el País Vasco y entramos en Cantabria. Seguimos algo más de un km y entramos en Ontón. A la entrada del pueblo encontramos la plaza del ayuntamiento una panadería y un bar en el que paramos para tomar un café.
















Continuamos por la ruta más directa hacia Mioño que va por el arcén de la N-634. No tiene demasiado trafico pero hay un par de curvas algo peligrosas. La carretera es en constante subida hasta llegar al lugar de Saltacaballo. Continuamos, en bajada, hacia Mioño. En la bajada vemos, junto al acantilado el ultimo cargadero de mineral que queda en esta zona, vestigio de un pasado minero. Continuamos en bajada abandonando la N-634 por una calle frente a la iglesia de Mioño. Pasamos junto a un centro de jardinería y el restaurante El Túnel para seguir de frente por un camino muy sombreado. Entramos en Castro por la Playa Brazodemar y continuamos por el paseo hasta el Ayuntamiento, la Iglesia de la Anunciación y el faro fortaleza. En este punto, detenemos la marcha para continuarla mañana hasta Laredo.

















En resumen, ha sido otra etapa muy bonita, entretenida, no muy larga, en la que hemos cambiado de Comunidad Autónoma y que nos ha permitido llegar a Castro Urdiales a una hora prudencial para comer tranquilamente y sellar credencial. A lo largo de toda la etapa nos ha acompañado Rafael, un jienense veterano en estos caminos que viajó ayer en su coche para un tramo de este Camino del Norte entre Pobeña y Llanes que es el único que le falta.
Todo el recorrido de esta etapa lo hemos dejado grabado en este track.