A pie, con el corazón ligero tomo el camino público
Whitman, Walt. Canto del camino público. Obras escogidas. Penguin random house 2019
En la décimo tercera etapa de este Camino de Santiago del Norte recorremos la distancia que separa Laredo de Güemes. Esta etapa incluye una breve navegación entre el Puntal de Laredo y Santoña y recorre tres larguísimas playas: La Salvé en Laredo, Berría después de Santoña y Hegueras-Trengadin en Noia. Desde Noia nos desviamos hacia el interior para recorrer el Valle de Meruelo y terminar la etapa en Güemes, a un paso ya de Santander. Es una etapa que sigue la tónica de las etapas anteriores: largas distancias, bellos paisajes al borde del Cantábrico, praderas con animales pastando y largos tramos de asfalto.
Comenzamos la caminata junto al Ayuntamiento viejo de Laredo en la Calle López Seña en dirección a la Playa de la Salvé. Recorremos sus 4,4 km por la acera del paseo marítimo junto a interminables bloques de apartamentos vacíos. Al llegar al extremo de la playa llegamos a una franja de arena llamada El Puntal, donde tomamos una pequeña barca de pasaje que cada 10-15 minutos cruza la bahía hacia Santoña. Una vez desembarcamos ante el monumento a Juan de la Cosa caminamos a mano derecha hacia la iglesia de Santa María de Puerto. Cruzamos la rotonda y tomamos un carril para peatones y ciclistas, que seguimos en dirección hacia el centro penitenciario de El Dueso. Caminamos junto al muro de la prisión (hay carril bici) y, de frente, llegamos a la playa de Berria por el carril hasta llegar al final de la playa.En este punto comienza la subida a la pequeña colina de El Brusco por un sendero estrecho que asciende hasta un collado próximo al mar, a 78 metros de altitud, con magníficas vistas tanto a la Playa de Berria como a la playa de Trengadín, en la vertiente opuesta. Tras bajar cuidadosamente la colina, avanzamos por la playa junto a sus curiosas formaciones rocosas; seguimos una pista en paralelo a la costa, superamos el barrio de Helgueras, pasamos por un puente de piedra (aunque se le conozca como puente romano, es del siglo XVI) y cruzamos la marisma Victoria; El camino desemboca en una avenida por la que llegamos junto a la Iglesia de Noia. En este punto despedimos al jienense Rafael (al que encontramos en la cola del barco en Laredo) y continuamos hasta la oficina de turismo para sellar la credencial y tomar una fruta tras la Iglesia.

















Retomamos la marcha callejeando por la parte alta de Noia en dirección a barrio de San Pantaleón, pasamos junto a su ermita y bordeamos las casas baja de Castillo de Arnuero. Caminamos entre casas diseminadas y campos con huertas hasta llegar a la iglesia de Castillo. La bordeamos y tomamos un camino que desemboca en una rotonda de la carretera CA-452; nos incorporamos a un andadero a la derecha, y caminamos por éste hasta la entrada de San Miguel de Meruelo que están de fiestas; el trazado oficial del camino rodea el casco urbano y las fechas nos desvían a la derecha, por una pista en fuerte subida, hacia la iglesia de San Miguel. Desde la iglesia de San Miguel volvemos de nuevo a la carretera CA-452 y la seguimos durante 500 metros. Pasadas unas naves industriales giramos a la izquierda y descendemos hacia el río Campiezo, pasamos el puente medieval de Solorga y giramos a la derecha para iniciar un ascenso por pista asfaltada, entre prados verdes; al cabo de 350 metros giramos a la izquierda, y 500 metros después llegamos auna bifurcación junto a un área recreativa con indicaciones pintadas: las seguimos y llegamos a las casas de Bareyo. A la salida del pueblo hay un camping con cafetería y paramos a comer. Terminada la comida retomamos la marcha y nos encontramos con Anna y Giovanni, una pareja de turineses con los que hemos coincidido estos días. Junto a ellos hacemos la mayor parte de los 4 km que faltan hasta llegar a Güemes. En una bifurcación con flechas a ambos lados cada uno tomamos para un lado. Al final nos volvemos a encontrar en el mismo sitio: junto a nuestros alojamientos. en este punto detenemos la ruta. En Güemes poca cosa se puede hacer por la tarde salvo descansar, contemplar el paisaje y prepararnos para la cena. Cenamos en el único local abierto en horario europeo y nos encontramos de nuevo con Anna y Giovanni.
















Resumiendo, esta decimotercera etapa ha tenido todos los ingredientes de las etapas anteriores: un recorrido considerable, alternando tramos urbanos, periurbanos, playeros y campestres, con tres subidas moderadas y monótonos tramos por asfalto. En total nos ha salido 29,4 km que hemos recorrido en un total de 8 horas y 33 minutos. La señalización en dos o tres ocasiones ha sido bastante confusa. Y hablando con algunos compañeros coinciden en que en Cantabria parecen no estar muy interesados en este camino.
Todo el recorrido de hoy lo hemos dejado en este track.