Cónchar y la acequia de los Arcos desde Restábal

Hay algunas cosas buenas que decir acerca de caminar, por ejemplo, requiere más tiempo que cualquier otra forma de locomoción excepto reptar. En consecuencia, dilata el tiempo y prolonga la vida, que ya es de por sí demasiado corta para desperdiciarla con la velocidad… Caminar hace que el mundo sea mucho más grande y, por ello, más interesante. Uno tiene tiempo para observar los detalles.

Abbey, Edward. The Monkey Wrench Gang. Lippincott Williams & Wilkins, 1975

En esta ocasión nos dirigimos al municipio de El Valle, formado en 1972 por la agrupación de las localidades de Restábal, Saleres y Melegís, para hacer esta ruta circular en torno al río Dúrcal. Se trata de una ruta de dificultad media, por caminos rurales, senderos, y unos metros campo a través. El cruce del río Dúrcal tras el paso por Conchar se puede hacer por unas piedras pero nosotros dejamos pasar las piedras y tuvimos que vadearlo por un punto un poco más adelante descalzándonos y pasando por el cauce (En esta ocasión el caudal era manejable, pero hay que tener mucha precaución porque es un río con un caudal bastante variable) La ruta tiene un puntito de aventura ya que algo menos de 1 km transcurre por una acequia con un cañaveral muy cerrado.

La ruta la comenzamos justo antes de llegar a Restabal. Junto a un parque con aparatos para hacer ejercicio a unos 1oo metros del puente que cruza el río Izbor y justo delante del rotulo decorativo con el nombre del pueblo nos dirigimos hacia el puente y tomamos el GR-7 señalizado a la izquierda. En este punto el Río Albuñuelas se une al río Dúrcal y forman entre los dos el río Izbor que lleva sus aguas hacia el pantano de Béznar. Siguiendo este sendero entre naranjos, limoneros y algún granado cargado de futos llegamos al rio Dúrcal. Caminamos por el margen derecho del río por una pista agrícola que da servicio a las huertas y llegamos a un puente que cruza el rio; lo cruzamos, pasamos junto a la Fuente de Frasquito y tomamos un carril a la izquierda y llegamos un poco más tarde la vereda de la Cuesta de Granada. 2 Km de pendiente positiva con rampas de hasta el 25 % de desnivel y bastante trillada por las motos. Cruzamos el barranco del Búho y a 500 m del collado iniciamos el descenso para dirigirnos a Cónchar; primero por una pista agrícola y más tarde por un camino hormigonado que sube desde Cónchar hasta la carretera de Albuñuelas. Llegamos a Cónchar, visitamos su bonita plaza y bajamos hasta el barranco del Agua con su peculiar fuente de palmones. Frente a la Iglesia nos tomamos una fruta y rellenamos las botellas con agua de la fuente.

Reiniciamos la marcha caminando por la calle Baja, calle Alta y vamos buscando el sendero de las fuentes que nos conducirá hasta el Rio Durcal. Tras un pronunciado descenso este sendero continua en paralelo por el margen derecho del rio Dúrcal durante un largo trecho. Pasamos junto a unas piedras en el lecho del río que pueden ser aptas para cruzarlo. No lo vemos muy claro y continuamos para ver si encontramos mejor paso. No lo encontramos y, teniendo a la vista la acequia de los Arcos (que se sustentaba sobre 13 arcos de sillares de piedra de los que sólo quedan 5, mientras que el resto han sido sustituidos por soportes de ladrillo) en un lugar en el que el río forma un ancho remanso, nos descalzamos y cruzamos andando por el cauce. Seguimos la acequia por un camino que va tomando algo de altura. Seguimos esta acequia, que riega la vega de Melegís, hasta llegar a Los Peñones Negros que marcan el límite del término de Cónchar, muy cerca de los restos del Castillo de Murchas o de Lojuela que es una pequeña fortaleza de época musulmana situado sobre un cerro, en la margen izquierda del río Dúrcal, a unos 500 m de la localidad de Murchas, en el municipio de Lecrín. Continuamos junto al murmullo de las aguas de dicha acequia y en suave descenso iremos acercándonos nuevamente al rio Dúrcal. Tras un cruce a la derecha volvemos a tomar el camino de inicio en sentido contrario hasta llegar al final de la ruta. Durante casi todo el recorrido hemos tenido innumerables perspectivas del castillo de Murchas o de Lojuela, que es el único castillo de la «época Califal» en el Valle de Lecrín. Denominado castillo de Lojuela, hace mención a una población ya desaparecida, que se supone estaría en los entornos de la actual «Era de Lojuela» en el término de Murchas. Allí se han encontrado restos de algunas casas y de su cementerio árabe. Continuamos la caminata deshaciendo el camino que hicimos por la mañana ente el río Dúrcal y las huertas de cítricos colindantes hasta cruzar de nuevo el puente sobre el río Izbor a la entrada de Restábal.

En resumen, ha sido una bonita ruta con un desnivel de 451 m, por todo tipo de caminos en una jornada muy propicia para caminar. Nos han salido 13,300 km que hemos recorrido en algo más de cuatro horas y media.

Todo el recorrido de esta jornada ha quedado registrado en este track.

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