Castillo de Salobreña, Mirador Enrique Morente, Bóveda, Cala El Pargo y Torre del Cambrón desde Monte de los Almendros

La libertad es el arte de vivir

Morente, Enrique

Nuestra ruta de hoy la haremos por Salobreña, en Granada, en donde, partiendo desde el Monte de los Almendros y visitaremos bonitos parajes por los acantilados de Salobreña, las urbanizaciones de El Pargo y Cala Medina, Costa Aguilera, la Caleta de Salobreña y su playa (La Guardia) y el casco antiguo de Salobreña, con visita al Castillo de Salobreña, el barrio del Albaicín salobreñero y sus diversos miradores. La torre nazarí de El Cambrón se encuentra dentro de las instalaciones del Hotel Salobreña pero se puede visitar sin problemas (y sin molestar a los clientes del hotel) La ruta está señalizada con mojones de Paseos fáciles desde el Hotel Salobreña y con flechas azules y verdes desde Salobreña.

Comenzamos la caminata tras dejar el coche junto a la rotonda de entrada al Hotel de Salobreña e iniciamos la ruta visitando la Torre Vigía de El Cambrón que se encuentra en los jardines del Hotel. Pedimos permiso en la recepción para visitar la torre y, muy amablemente, nos dijeron que sin problemas. La Torre del Cambrón es una atalaya costera cilíndrica de época nazarí que se ubica en un cerro de la ladera oriental del barranco del Cambrón. Desde ella se domina la costa de Almuñécar por la zona de Velilla y toda la vega del Guadalfeo, hasta el Peñón de Jolúcar en Torrenueva disfrutando de unas impresionantes vistas. Está situada en el cerro de la Punta de la Torre del Cambrón, en la margen izquierda del barranco del mismo nombre. Es una torre atalaya costera, levantada en época nazarí, con figura casi cilíndrica ya que dispone de un pequeñísimo talud y planta circular, de 3,90 metros de diámetro. Tiene una altura de unos 10,50 metros. Salimos del hotel, giramos a la derecha junto al aparcamiento y, enseguida, encontramos un camino asfaltado junto al que vemos un mojón de «Paseos fáciles» que nos señala hacia Salobreña. Pasamos por la Urbanización de Calamedina, bajo la famosa Casa del Dragón y llegamos a la urbanización El Pargo. Por aquí dejamos el camino asfaltado y entramos en un camino de tierra que nos lleva hasta la Caleta de Salobreña. La Caleta es una pedanía de Salobreña (Granada) que destaca por ser un antiguo pueblo de pescadores con calles empinadas y blancas, un puerto pesquero y vistas al Mediterráneo y al Castillo de Salobreña. Su historia está ligada a la pesca y, especialmente, a la actividad de la antigua fábrica de azúcar, hoy un bien cultural y museo, que operó durante más de un siglo. La zona también es conocida por su sendero junto al mar que lleva a la cala del Caletón y sus fiestas marineras en honor a la Virgen del Carmen. Recorremos sus pintorescas calles, pasamos junto a la antigua Azucarera del Guadalfeo que cerró en 2006 y hoy está catalogada como Bien de Interés Cultural. En ella se puede ver una maqueta que muestra el proceso de producción de azúcar, mieles y alcoholes.  En el paseo por el pueblo podemos ver una muestra fotográfica de imágenes incluidas en el libro Caleteros Seguimos en dirección a Salobreña y comenzamos la subida al Castillo por la Calle Antequera y caminamos por el paseo de las Flores hasta acercarnos a un bonito mirador. Regresamos a la entrada del paseo para continuar la subida al Castillo.

El castillo de Salobreña es el monumento más importante de la localidad de Salobreña. Aunque se conoce la existencia de una fortificación en Salobreña desde el siglo X la distribución actual corresponde, básicamente, a la construcción que se levantó en época nazarí, el castillo actual es el resultado del aporte de la arquitectura musulmana y cristiana. De planta trapezoidal, dispone de tres recintos: el interior se corresponde en su disposición con el antiguo alcázar nazarí jalonado por cuatro torres: la Torre del Homenaje, la Torre Nueva, la Torre del Polvorín y la Torre Vieja; los otros dos, con una función defensiva, son una ampliación castellana de finales del siglo XV. Durante el periodo nazarí albergó, además, un palacio real para descanso que también sería utilizado como prisión real. Según las crónicas, varios fueron los monarcas que padecieron prisión entre sus muros: Yusuf III, Muhammad VIII el Pequeño, Muhammad IX el Zurdo, Abu Nasr Sad y Muley Hacén. Desde sus torres se puede contemplar de un solo vistazo la trama urbana de Salobreña, la vega, el mar Mediterráneo, las sierras colindantes e, incluso, Sierra Nevada. Sus torres, almenas y murallas, su enclave y paisajes han propiciado que el castillo sea uno de los monumentos más visitados de la Costa Granadina.

Terminada la visita nos acercamos a la Iglesia (antigua mezquita) a un bonito mirador nombrado como Mirador de Enrique Morente con una bonita escultura homenaje al cantaor, y regresamos por el pasaje de la bóveda. Su nombre se debe al tipo de cubierta que cubre este pasaje que conecta el barrio de la Villa, con el barrio del Albaicín. Este es uno de los pocos elementos arquitectónicos que se conserva de la antigua Medina Medieval. Construida utilizando la muralla como contrafuerte exterior, se levantó con toda probabilidad con objeto de ampliar el espacio donde al parecer se situó la Mezquita de la Medina Nazarí, hoy ocupado por la iglesia parroquial. Seguimos avanzando en nuestro camino de vuelta pasando por el pueblo y algunas de sus calles hasta encontrar el camino que nos lleva a las puertas de la Antigua Azucarera del Guadalfeo en la Caleta. Desde este punto Volvemos sobre nuestros pasos, hasta el punto de partida, junto al Hotel Salobreña.

En resumen, una ruta corta, muy bonita, distraída e instructiva, y que sin duda, ha merecido el pequeño esfuerzo de hoy. Han sido unos once km con un desnivel acumulado de 365 msnm con una altura máxima en el Castillo de Salobreña de 103 m sobre el nivel del mar.

Todo el trayecto de hoy ha quedado registrado en este track.

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