Pueblos del Valle Alto del Genal: Cartajima, Parauta e Igualeja. Ruta de los castaños

Caminar no consuela. Caminar hace pensar. Cada paso argumenta.

Quignard, Pascal. Las solidaridades misteriosas. Galaxia Gutemberg 2023

En esta ocasión obviamos nuestra costumbre de no hacer más de una hora de coche para rutas de medio día y nos dirigimos hacia el Cartajima, en el Valle Alto del Genal para hacer esta preciosa ruta por los Castañares de Parauta e Igualeja. El Valle Alto del Genal es una subcomarca situada en la Serranía de Ronda, que agrupa a los municipios de Igualeja, Pujerra, Parauta, Cartajima, Júzcar, Faraján y Alpandeire en la provincia de Málaga. Esta zona es conocida por sus pueblos blancos de origen árabe, su arquitectura tradicional bien conservada, sus impresionantes paisajes naturales y su riqueza en castaños, lo que le da un colorido especial, sobre todo en otoño. En esta ruta seguimos los senderos señalizados PR-A 222 (Cartajima-Parauta) y PR-A 228 (Parauta – Igualeja) y completamos la ruta circular con un tramo por el Camino de herradura Igualeja-Cartajima. Aunque el pronóstico meteorológico daba lluvia, la mañana estuvo comedida y, aunque tuvimos algún chaparrón, la caminata fue muy agradable.

Dejamos el coche a la entrada de Cartajima y comenzamos a caminar por sus calles llenas de murales hasta salir del pueblo por la calle Carril. A las afueras del casco urbano, bajando por la calle Ancha, tenemos a nuestra izquierda el Castaño Arenas, todo un icono de Cartajima, de grandes dimensiones, 127 metros de altura por 7 metros de perímetro, y una edad estimada de 300 años. En este punto tenemos el primer poste indicativo del sendero oficial Parauta-Cartajima, PR-A-222, indicando 4,5 kilómetros a Parauta. Continuamos descendiendo inmersos en este cromático bosque de castaños, olivos y encinas, con el suelo alfombrado con las hojas secas caídas de los castaños, y en menor medida con castañas y bellotas. Pasamos junto al Mirador Sendero Cartajima-Parauta, desde donde podemos contemplar bonitas panorámicas del valle, en claro contraste con el verdor a media ladera y la zona alta y pelada de la Sierra del Oreganal, el Cancho de Almola, los picos Melhacer y Jarastepar y Los Riscos. A medida que bajamos, algunos claros del bosque nos dejan ver hermosas panorámicas del entorno, con Pujerra al fondo, hasta llegar al Arroyo de Algarama (kilómetro 2,4, 606 metros de altitud), el cual cruzamos sin mucha dificultad, e iniciamos el ascenso a Parauta por el Camino al Molino del Real. A poco más de un kilómetro arriba llegamos a la zona conocida como el Llano del Molino, donde acaba el sendero del “Bosque Encantado”, el cual, a lo largo de un recorrido de 1,5 kilómetros hasta su comienzo en Parauta, nos lleva por un camino plagado de seres mágicos, con algunas tallas en árboles, en forma de gnomos, mariposas, hadas, caballos voladores y otros personajes. Obra del artista local, Diego Guerrero que, poco a poco, va ampliando sus diversas esculturas. Cuando pasamos, unos operarios daban los últimos toques a una nueva incorporación.

Pasamos por el Mirador Pujerra-Cartajima y la Fuente Nueva, y entramos en Parauta por la Plaza-Mirador Salvador Márquez (804 msnm), con algunos puestos ambulantes. Salimos del pueblo atravesando el Barrio Medieval por las calles Larga, Iglesia y Ronda. En las afueras del pueblo, en el entronque con la Calle Calvario, vemos la primera señal del sendero PR-A-226 (Parauta-Igualeja), que conduce a Igualeja entre olivos, castaños y encinas. A la derecha dejamos la Encina Vallecillo que con más de 400 años de antigüedad, y la particularidad de que la mitad de sus ramas producen bellotas dulces y la otra mitad amargas. (información extraída del panel informativo, no hicimos la prueba) Subimos durante medio kilómetro más por el Camino de Igualeja, atravesando un bosque de castaños hasta alcanzar una pequeña loma, donde alcanzamos nuestra cota más alta, 853 metros de altitud, tras la cual iniciamos un suave descenso, cruzamos una vaguada y rodeamos la colina a media ladera. A partir de aquí continuamos el descenso por una abrupta cañada hasta llegar al Arroyo Granados, con su típica vegetación de ribera y huertas con árboles frutales. Este arroyo lleva un poco más de agua que el anterior (Algorama), y lo vadeamos bien saltando sobre algunas piedras. Seguimos por nuestra izquierda e iniciamos un fuerte ascenso en dirección al nacimiento del Río Genal, en Igualeja, del que nos separan exactamente tres kilómetros entre subidas y bajadas. Caminamos aproximadamente 1,2 km más adelante alcanzamos la Loma de Igualeja, en el cruce con el Camino de Halda, el cual dejamos a nuestra izquierda, y al que tendremos que regresar para continuar luego el camino de vuelta a Cartajima. A partir de este cruce, situado a 836 msnm, bajamos una pronunciada pendiente hacia Igualeja, flanqueada por abundante vegetación donde los zumaques y madroños aportan también su particular nota de color a este bello entorno de castaños y encinas. Entramos en el pueblo por la Calle La Tetona y atravesamos el Barrio Santa Rosa para seguir bajando por el Camino de Ronda, paralelo al margen derecho del río hasta el nacimiento del Genal. El Nacimiento de este río, está considerado «Monumento Natural», por su especial valor ambiental y paisajístico. El río nace en un manantial situado dentro de una cueva conocida como «El Nacimiento» y desemboca en el río Guadiaro. Tras admirar y fotografiar este bello enclave, regresamos hacia el centro de Igualeja para reemprender la marcha en dirección a Cartajima.

Comenzamos caminando por la Calle Barrero, que discurre por el margen izquierdo del río, y atravesamos el pueblo callejeando por otras tres calles hasta llegar de nuevo a la Calle La Tetona, por donde entramos. Ahora tomamos una estrecha verda subiendo hasta el mencionado cruce en el Camino de Halda que vimos antes. Una vez allí, en continuos zigzags y pronunciadas bajadas en los siguientes 2,3 kilómetros a través de un castañar, llegamos al lecho del arroyo Algorama, Lo vadeamos y nos enfrentamos al último tramo de la ruta. Ya un poco cansados, resulta algo duro superar los últimos 260 metros de altitud en los casi 2,5 kilómetros que nos separan de Cartajima, ascendiendo nuevamente entre castaños, olivos y encinas por el mismo sendero por el que comenzamos. Poco antes de llegar al mirador Sendero Cartajima-Parauta, nos encontramos con Fran y Maricarmen, unos malagueños con los que nos cruzamos a la ida y con los que cambiamos algunos comentarios sobre la meteorología y la posibilidad de mojarnos. Finalmente llegamos a Cartajima sobre las 15:35 horas, tras haber caminado 17,6 kilómetros y superado un desnivel acumulado de 890 m. . Las cotas mínimas y máximas fueron de 583 metros y 850 metros respectivamente.

La ruta podríamos clasificarla como dura por los fuertes y exigentes desniveles a superar en casi todo el recorrido, lo cual es una característica muy propia de este Valle del Genal. No obstante, no resulta difícil de caminar, pues teniendo en cuenta la orografía del terreno, casi todos los caminos y senderos, tanto terrizos como hormigonados, son anchos y bien compactados, excepción hecha de unos pocos tramos relativamente cortos y estrechos donde hay que caminar en fila india. Por otro lado, están muy bien señalizados y son fáciles de seguir.

Todo el recorrido de hoy lo hemos dejado grabado en este track.

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