Camí de s’Arxiduc desde Valldemossa

El caminante disfruta de ese precipitarse en el anonimato, de ese no estar para nadie, excepto sus compañeros de ruta o los encuentros que surgen por el camino. Dar el primer paso es sinónimo de cambiar de existencia por un tiempo más o menos largo

Le Breton, David. Elogio del caminar. Ediciones Siruela 2025

El año pasado realizamos dos rutas con el Camí de s’Arxiduc como eje temático. Este camino se puede realizar de dos maneras: cruzando la finca privada de La Montaña de Voltor (tiene un control de cupos que se gestionan telefónicamente de manera gratuita) o bien accediendo desde la finca de uso público de Son Moragues por el GR 211 y enlazando con el Camí de s’Arxiduc desde la zona de las cimas y realizando el recorrido de modo inverso. Ante las dificultades para contactar con los gestores de La Montaña de Voltor hicimos primero esta ruta “Puig Gros y Puig Caragolí desde Valldemossa por el Camí de s’Axiduc” y, posteriormente, cuando ya tuvimos la confirmación del acceso hicimos esta otra: “Camí del Arxiduc y miradores por la Muntaya del Voltor desde Valldemossa” En esta ocasión seguimos una propuesta del usuario de wikiloc juangblazquez en la que unifica ambas rutas. Así pues, solicitamos permiso para acceder a la finca La Montaña de Voltor a través de whatsApp al 619591985 y con la confirmación del acceso, esta mañana nos dirigimos a Valldemossa para hacer esta caminata.

Antes de nada, decir que esta ruta circular con inicio en Valldemossa permite recorrer íntegramente el emblemático Camí de s’Arxiduc, una de las secciones más bellas del GR 221. A lo largo del trayecto, se visitan miradores históricos como el de Ses Puntes y se coronan tres de las cumbres más representativas de la zona. Es un itinerario de dificultad moderada, perfecto para senderistas que buscan combinar un desnivel exigente con vistas vertiginosas y un entorno natural protegido

Esta ruta comienza en la Calle de ses Oliveres de Valldemossa. Tras aparcar, caminamos hacia la barrera de Son Gual Petit. A la izquierda de la calle comienza el Camí del Teix, que asciende paralelo al torrente. Tras cruzar una cancela de tipo menorquín,  y una barrera de acebuche, entramos en la finca “Muntanya del Voltor” y, tras confirmar nuestros nombres tomamos un camino de carro que sube entre bancales y antiguas zonas de carboneros, pasando cerca de la Font de s’Abeurada (0.6 km). Tras unas lazadas con fuertes repechos y vistas a Valldemossa, alcanzamos el Pla des Pouet (685 m) en unos 45 minutos donde encontramos el primer mirador, el Mirador de Son Gual (1.7 km). Seguimos de frente hacia un pozo de piedra y tomamos el Camí del Mirador de ses Puntes. En el trayecto veremos restos de una barraca de carbonero y un horno de pan bien conservado. El camino nos lleva al Mirador de Ses Puntes (3.0 km): Situado a 775 m, destaca por sus almenas medievales y sus vertiginosas vistas de 300 m de caída vertical. Deshacemos unos metros el camino hasta el mirador para dirigirnos hacia Sa Talaia Vella (3.6 km): Un suave ascenso y alcanzamos el vértice geodésico de esta cima (856 m) con vistas hasta la bahía de Palma. Poco después, pasamos por el reformado Refugio del Archiduque (4.1 km). Descendemos del Refugio y nos dirigimos al mirador des des Garriguer desviándonos del camino principal por un sendero poco evidente. Se trata de un mirador poco transitado pero con hermosas vista a Sa Foradada y Deiá. Regresamos al camino principal para bajar hasta el Coll de Son Gallard (5.1 km) identificable por un banco de piedra en esquina , en el que encontramos un cruce de caminos. Seguimos ascendiendo y nos desviamos brevemente a la derecha para visitar la Cueva de l’Ermitá Guillem (5.5 km), que conserva estancias y un pequeño altar. De vuelta al camino principal, alcanzamos el filo de la cresta. Durante 20 minutos caminamos por el borde de los acantilados, un tramo espectacular (no apto para personas con vértigo) que ofrece panorámicas de la Cala de Deià y el Puerto de Sóller. En este punto nos detenemos para descansar un poco y tomar una fruta.

Retomamos la marcha en suave subida para coronar tres picos muy interesantes. Primero llegamos al Puig Caragolí (7.4 km): Coronamos esta cima de 944 m tras un corto desvío a la izquierda. La falda del monte está plagada de cabras que pastan tranquilamente. Es uno de los mejores miradores de la Tramuntana (Puig Major, Massanella, Teix).
Seguimos hasta Pla dels Aritges: Un tramo llano donde ignoramos el Camí de ses Fontanelles para seguir de frente.
Finalmente, encaramos la subida al Puig Gros (8.9 km): Iniciamos la última subida hasta los 938 m. El camino atraviesa la cima y desciende hacia la zona de Es Racó Perdut. Una vez superado el Puig Gros, la ruta inicia el regreso hacia el valle. El camino desciende suavemente por la cresta hasta alcanzar la zona de Es Racó Perdut. Como ya son más de las dos de la tarde buscamos unas cómodas piedras para tomarnos unos bocadillos y algo de fruta.

Comenzamos el regreso bajando hasta Es Racó Perdut donde vemos el desvío que sube al Puig des Teix. Lo dejamos a la izquierda y continuamos por un bonito camino de similares características al del Arxiduc. Poco después nuestro camino se adentra en zona boscosa e inicia un rápido descenso trazando varias lazadas. Al cabo de un rato dejamos a nuestra izquierda un enorme pozo de nieve. A continuación se encuentra el Refugio de Son Moragues (10.5 km). Unas curvas más de inclinado descenso y llegamos al Área Recreativa de sa Font dels Polls (10.9 km), donde vemos una fuente, un pozo con su brocal y unas cuantas mesas con sus correspondientes bancos. Continuamos el descenso, pasamos por algunos ranchos de carboneros (el carbón fue una importante actividad económica en la Sierra de Tramuntana), encontramos también un par de hornos de cal. Por el camino dejamos atrás un hotel para insectos (restos de alguna actividad didáctica desarrollada en la finca) y nos dirigimos a la entrada/salida de la finca pública Son Moragues. Junto a la entrada, una cancela que debía estar abierta, se encuentra cerrada con candados, por lo que seguimos las indicaciones de GR-211 y llegamos hasta la posessió de Sa Coma. La possessió de sa Coma es una de las fincas históricas menos conocidas del entorno rural de Valldemossa, tiene origen probablemente medieval o bajomedieval, fue ampliada entre los siglos XVII–XIX y estuvo dedicada a una economía mixta de montaña (cultivo de olivo y cereal en bancales, producción de carbón vegetal, ganadería extensiva , aprovechamiento forestal). No es una possessió monumental como otras más conocidas, sino más funcional y ligada al trabajo de montaña. Aquí se encuentra el Pi de sa Coma, un pino singular usado como referencia natural dentro de antiguos caminos de montaña. Bajando por el camino de Sa Coma llegamos a la urbanización Archiduque Luis Salvador y desde esta urbanización al Carrer Ses Oliveres donde tenemos el coche aparcado.

En resumen, recorrer el Camí de s’Arxiduc ha sido caminar por la historia viva de la Sierra de Tramuntana. Esta ruta, trazada a finales del siglo XIX por el Archiduque Luis Salvador de Austria, nos ha transportado a descubrir un paisaje donde la ingeniería de piedra en seco se funde con los acantilados más espectaculares de Mallorca. Desde las cimas del Puig Caragolí, Talaia Vella y el Puig Gros, hemos disfrutado de una panorámica infinita sobre el Mediterráneo en un itinerario que es, sin duda, una de las joyas del senderismo balear.

Todo nuestro recorrido de hoy ha quedado grabado en este track.

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