«Ir contracorriente» en la montaña significa buscar el sosiego y la contemplación en lugar de solo buscar cimas o récords.
Garbizu, Juanjo. Monterapia. Ed Diéresis 2021
Para culminar estos días en Mallorca nos animamos con esta completa excursión circular en la que intentaremos coronar la emblemática cima del Bec de Ferrutx (528 m), sumando además otros picos cercanos y una visita turística a la Ermita de Betlem.
Partimos del parking situado a la entrada de la Ermita de Betlem (carretera Ma-3333 desde Artá). El camino arranca a la izquierda de la barrera por el sendero del Camino del Puig de Ferrutx (GR-222)







Antes de eso, nos acercamos a la ermita que se fundó en el año 1805 por miembros de la congregación de ermitaños de San Pablo y San Antonio. Se asienta sobre los restos de una antigua alquería musulmana llamada Binialgorfa, aprovechando los cimientos de una torre de defensa y una antigua almazara (tafona) donadas por la familia Morell. El complejo refleja el modo de vida eremita; conserva restos de huertos, una era y un molino, que permitían a la comunidad ser totalmente autosuficiente en este entorno remoto. Aprovechamos este recorrido por los terrenos de la ermita para subir al Puig d’en Coassa (320 m). Para ello Tomamos el sendero que sale de la parte trasera de la ermita. En la cima encontramos los restos de un antiguo observatorio y una vista privilegiada sobre la bahía antes de descender al punto de partida.
Ahora sí, comenzamos a recorrer el GR-222. En los primeros metros, caminamos entre pinos y carrizo, dejando a la derecha el cementerio de la ermita y las antiguas Casas de Can Virell, donde aún se aprecian los bancales agrícolas. Tras cruzar el torrente Jonquera, el sendero asciende hasta un collado. A la izquierda vemos el peñasco de La Talaieta (412) al que subimos sin sendero definido a través de carrizo (20 min aprox.) que recompensa con una excelente panorámica de 360º. El descenso lo hacemos igual que la subida, sin camino y entre carrizos. De vuelta al sendero del Puig de Ferrutx, por un camino muy pedregoso, dejamos el Puig d’en Pelat a nuestra izquierda y descendemos al Coll d’en Pelat para afrontar la subida final. El terreno se vuelve rocoso pero está bien señalizado con hitos. En pocos minutos alcanzamos la cima del Puig de Ferrutx (517 m) rodeada de cabras silvestres. La panorámica es soberbia, abarcando toda la Bahía de Alcudia, la Colonia de Sant Pere y Son Serra de Marina . Esta cima, marcada por un vértice geodésico, ofrece una perspectiva impresionante de los acantilados del Bec. Cresteamos por el borde del acantilado en dirección al Bec de Ferrutx pero el fuerte viento que ha soplado durante toda la mañana nos disuade de hacer cima cuando nos encontrábamos a escasos 50 m. Tras las fotos de rigor nos tomamos un ligero refrigerio e iniciamos el descenso por el mismo camino.









A la vuelta aprovechamos para hacer otra cima: El Puig d’en Pelat (485 m) con una subida corta y cómoda que nos mejora la perspectiva del entorno.

En definitiva, esta ruta por el Bec de Ferrutx y la Ermita de Betlem no es solo un reto físico de cimas y senderos, sino un viaje al corazón más puro de la Serra de Llevant. Coronar sus riscos permite dominar con la mirada la inmensidad de la bahía, mientras que los muros silenciosos de la ermita nos conectan con una historia de autosuficiencia y paz espiritual. Es el colofón perfecto para despedir la isla por ahora: una jornada donde el esfuerzo de la subida se disuelve ante la belleza de un paisaje que parece suspendido en el tiempo.
Todo el recorrido de esta mañana lo hemos dejado registrado en este track.