Walkscapes: el andar como práctica estética de Francesco Careri

Walkscapes. El andar como práctica estética (publicado por primera vez en 2002), del arquitecto, investigador y activista italiano Francesco Careri, es un libro de culto absoluto. Ha revolucionado por completo la forma en que entendemos el urbanismo, el arte y la propia geografía.A diferencia de los autores de la nature writing que buscan el bosque o la montaña, Careri fija su mirada en el territorio construido. Su gran tesis es revolucionaria: el acto de caminar no es solo una forma de cruzar el espacio, sino un instrumento fundamental de diseño arquitectónico y de creación artística. Walkscapes es la historia del andar como una forma de dibujar el paisaje.

El libro traza una fascinante genealogía histórica de la humanidad desde una perspectiva nómada. Careri defiende que el ser humano, antes de construir objetos y levantar muros (arquitectura sedentaria), construyó el espacio a través de sus recorridos a pie. Los caminos primitivos y los hitos en el paisaje fueron la primera arquitectura de la historia.La obra se divide en una parte teórica y en un repaso magistral de las vanguardias del siglo XX que utilizaron el pie como pincel. Careri analiza cómo los dadaístas convirtieron el paseo por los suburbios en una manifestación artística; cómo los surrealistas lo usaron para explorar el inconsciente urbano; y, sobre todo, cómo la Internacional Situacionista de Guy Debord teorizó sobre la dérive (la deriva), el vagabundeo sin rumbo fijo por la ciudad para dejarse guiar únicamente por la atmósfera del lugar.

Destacan algunas ideas y conexiones con nuestras actividades:

  • La estética del vagabundeo: Careri dota al caminar de un peso intelectual y artístico descomunal. El caminante deja de ser un peatón que va al trabajo y se convierte en un cartógrafo que genera un «mapa estético» con cada zancada.
  • La puesta en valor del «espacio vacío»: El libro introduce el concepto de los Terrain Vague (los espacios intermedios o vacíos de las ciudades: descampados, zonas postindustriales, márgenes de vías de tren o ríos). Careri defiende que estos lugares «olvidados» por la arquitectura tradicional son en realidad los más libres, auténticos y llenos de potencial de las urbes, algo que los situacionistas llamaron psicogeografía.
  • Conexión con nuestras prácticas como caminantes (La zona urbana): Aunque nuestras caminatas se idealizan como paseos idílico por el monte, en nuestra andadura por los Caminos de Santiago cruzamos pasarelas ferroviarias, caminamos junto a las vías del tren o bordeando ruidosos muros fabriles y cruzamos polígonos industriales como La Colorada en Navia. Careri es el autor perfecto para reconciliarse con esos tramos; no enseña a mirar esas cicatrices industriales no como un «estorbo», sino como paisajes con una estética y una memoria propias.

La prosa de Francesco Careri es ágil pero rigurosa, muy enriquecida con croquis, mapas históricos y fotografías de acciones artísticas urbanas. Es un ensayo breve pero de una densidad conceptual inmensa. Quizás para el senderista que busque exclusivamente la mística de la naturaleza salvaje, el enfoque marcadamente urbano e intelectual de Walkscapes pueda resultarle ajeno, pero para quien desee abrir su mente a una visión del territorio radicalmente nueva, es una obra deslumbrante.

En resumen: una obra maestra que cambia las reglas del juego. Careri nos demuestra que caminar es la forma más libre, democrática y profunda de relacionarse con el entorno. Con este libro en la mochila, el caminante comprende que sus pasos no solo recorren la tierra, sino que la van transformando, convirtiendo cada ruta en una obra de arte efímera.

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