La inmensidad está en nosotros.
Bachelard, Gastón. La poética del espacio. 1981, pg 169
Retomamos el Camino Portugués a Santiago por la costa que dejamos en suspenso el 11 de noviembre de 2022 cuando llegamos a la localidad portuguesa de Caminha. Como recordaréis, lo dejamos mientras negociábamos con el barquero el cruce del Río Miño (en realidad, tampoco nos quedaban ya más días de vacaciones). En aquella ocasión no hicimos negocio porque en el balance de la negociación tuvo más peso la lubina que le esperaba al barquero en unos minutos.

Bien. Ahora retomamos aquel camino con tiempo suficiente y ánimo bien dispuesto. Ayer, viajamos hasta la localidad de A Guarda (Pontevedra) y hoy hemos comenzado la ruta en el lugar en el que nos hubiera dejado la barca aquel remoto día de noviembre, en el coqueto puerto de A Pasaxe en el Concello de Camposancos. Ha salido un día espléndido y, como ayer por la tarde hicimos una visita turística por el Monte de Santa Trega (Santa Tecla) con subida a las dos cimas que lo conforman, hemos optado por seguir un camino alternativo al camino “oficial” que va bordeando la desembocadura del Río Miño y la parte sudoccidental del citado monte. El camino discurre por una cuidada senda que bordea el “esteiro” de la desembocadura del Miño y en el que disfrutamos de este gran humedal con su gran variedad ornitológica y una vegetación exuberante. En ocasiones, el camino transita por una pasarela de madera desde la que avistamos el Fuerte da Insua, en medio del océano Atlántico. Situado en un islote rocoso, actualmente se encuentra en estado semi ruinoso.




Junto a la desembocadura del Miño, en un bosque de coníferas, el artista local Xosé Cavaleiro ha realizado una intervención en algunos árboles en los que ha recreado algunos de los petroglifos del Castro de Santa Trega en los que apreciamos laberintos, trisqueles, nudos de Salomón, disco solares etc.. Un poco más adelante observaremos las salinas rupestres, que se remontan a época romana y nos da idea de la importancia que en el Imperio Romano tenía este condimento. Un poco más adelante nos encontramos con el alegre colorido de las fachadas de los edificios de A Guarda. Nos encontramos con lo monumentos dedicados a los pescadores y a los marinos desaparecidos, muestra de la importancia de la mar en estos lugares. Hacemos una parada técnica para tomar un café y continuamos.










Lo hacemos por otra cuidada senda que nos lleva hasta el museo del Mar, localizado en una antigua fortaleza restaurada a finales del siglo XX. Continuamos por un camino pegado a la costa y ahora vamos encontrando los restos de algunas cetáreas que servían para mantener fresco el marisco hasta el momento de la venta. Destacar la Cetárea Redonda de tamaño y forma imponentes. Aquí encontramos a Eva y Elena, dos mujeres finlandesas con las que caminamos un trecho e intercambiamos información sobre el camino. Todo el recorrido está salpicado de Áreas Recreativas y de descanso con excelentes miradores sobre el océano que, incluso en un día tan bueno como el de hoy, se muestra impetuoso y brusco. El idílico paseo se termina cuando el camino nos deja en el arcén de la carretera PO-552 en un carril bici pintado de amarillo que nos separa levemente del tráfico rodado.Algunos tramos el camino nos separa de la carretera y nos transporta bajo ligeros y frescos bosquecillos a la siguiente confluencia con la carretera local.









Al poco vemos la Ermita de San Sebastián junto a un pétreo crucero en la que encontramos dos parejas de caminantes ingleses. Tras el intercambio de saludos de rigor, sellamos la credencial y continuamos nuestro camino ya en el Concello de Oia. En unos cientos de metros nos adentramos entre las casas de este municipio encontrando los restos de algún molino, vetustas escaleras y alguna que otra fuente. A la vista del fastuoso Monasterio de Santa María de Oia encontramos un local hostelero en el que paramos para otra parada técnica y la correspondiente reposición de fuerzas. En teoría, la etapa iba a acabar aquí, pero razones logísticas nos obligan a llegar hasta Viladesuso, por lo que a la hora de comer tenemos que comer.










Retomamos la caminata bajo la imponente fachada del Monasterio (en restauración, por lo que no podemos sino asomarnos ligeramente a la Iglesia, por un camino entre muros de piedra y prácticamente llano. La senda es fácil de caminar, incluso después de la comida, y prácticamente llana. Diversas fincas dedicadas a la ganadería bovina, bordean el camino mientras vamos viendo en lontananza las primeras edificaciones de Viladesuso. En unos tres kilómetros llegamos hasta Viladesuso, aún en el Concello de Oia y tomamos posesión de nuestro alojamiento.





Antes de recapitular la etapa de hoy, comentar que ayer por la tarde hicimos una interesantísima visita cultural por el Monte de Santa Trega. Además de subir las dos cimas que lo corona (del Facho (antorcha) y de San Francisco con vértice geodésico) visitamos De Castro de Santa Trega, el primer poblado castreño excavado en Galicia, con una gran extensión y dos barrios, el barrio Calvo y el barrio de Mergelina, el primero de ellos rodeado de una potente muralla el de mayores dimensiones de la provincia de Pontevedra y, posiblemente de Galicia. Junto a la cima de San Francisco, se encuentra el museo arqueológico de Santa Trega (MASAT) en el que está depositados muchos de los restos arqueológicos recuperados del Castro. Todo el monte tiene una red de senderos señalizados que nos llevan a lugares emblemáticos como la Pedra Furada, o a miradores sobre la desembocadura del Miño, Caminha, y las montañas de Portugal. Esta exhaustiva visita vespertina ha sido lo que nos ha llevado a hacer la ruta alternativa por toda la ribera del Miño y la costa Atlántica.








Al final, nos ha salido una etapa de 24,90 km, sin excesivas dificultades, prácticamente llana y con dos partes muy diferentes. Una primera muy agradable por todo el Concello de A Guarda y una segunda parte un poco más tediosa con esos kilómetros junto a una carretera local por asfalto que siempre cansan bastante. Con el avance hasta Viladesuso se nos ha quedado una etapa para mañana bastante más corta en la que esperamos seguir disfrutando de este camino por la costa.

Todo el caminar de hoy ha quedado registrado en este track.