Lo importante no es llegar
Páez, Fito, Eso que llevas ahí, 2016
Lo importante es el camino
Yo no busco la verdad
Si no se que hay un destino
En la décimo segunda etapa de esta variante del Camino de Santiago nos desplazamos desde Pontevedra a Caldas de Reis. Una etapa de unos 22 km sobre el mapa con una única subida de cierta envergadura. Durante la etapa hemos de ir muy pendientes de las señales, ya que a pocos kilómetros de la salida el camino se bifurca en la Variante Estpiritual (relacionada con la leyenda de la “translatio” del cuerpo del apóstol) y con un par de modificaciones que se han hecho al recorrido. Unas tratando de evitar la carretera N-550 y otra, a la entrada de Caldas, que estaban pintando justo a nuestra llegada y que elimina un punto un tanto conflictivo junto al Iglesia de San Roque.
Salimos de Pontevedra a las 8 de la mañana cuando ya la Rúa da Santina es un río de gente y nos dirigimos hacia el Puente de O Burgo sobre el río Lérez que da nombre a la ciudad. A continuación, bordeamos la Marisa de A Xunqueira de Alba, muy sujeta a las fluctuaciones de las mareas. Con la marea alta se llena de agua, pero a nuestro paso debía ser marea baja y apenas parecía marisma. A continuación la ruta se encajona entre la vía del tren a la derecha y el río Granda a la izquierda. Vamos ascendiendo hacia el lugar de Pontecabras y alcanzamos la Iglesia rectoral de Santa María de Alba que tiene una escultura ante la casa rectoral que homenajea a uno de los últimos párrocos. Un poco mas adelante, en Guxilde se dice que el arzobispo Diego Gelmirez (responsable de la Catedral de Santiago) hizo un alto en su viaje desde Braga a Compostela.












A partir de este punto comienza la subida hacia San Caetano De Alba. Pasada la capilla de San Caetano nos adentramos en los bosques de Reiris y Lombo de Maceira. Un auténtico vergel e una de las “corredoiras” más verdes y húmedas de Galicia, con numerosos arroyos que cruzan el camino y bajo frondosos robles. En plena subida nos adentramos en el Concello de Barro a través de un pequeño puente de piedra que cruza el Rego do Cárcere. Desde la parroquia de San Mauro continuamos hacia San Mamede de Portela. Después de más de tres kilómetros de subida llegamos a la aldea de San Amaro, el punto más alto de la etapa de hoy. Allí hay un bonito albergue con bar y junto al albergue la Capilla de San Amaro que presenta la particularidad que tiene una coqueta espadaña y la campana está al lado opuesto. Tal vez cuando la encargaron no midieron el hueco y no cabía. A continuación pasamos por un lavadero y un área de descanso con fuentes y bancos para los que no se animen a hacer uso del bar del albergue.













El descenso, por una carretera local nos lleva a un área recreativa con curiosas esculturas y frases motivadoras. Avanzando por la carretera local llegamos hasta la localidad de Valbón con un bonito crucero en el que además del crucificado y la virgen hay una imagen de Santiago mirando hacia Compostela. En este tramo encontramos a Lourdes y Tatiana dos chicas alicantinas con las que compartimos un rato de conversación. Un nuevo cruce de la N-550 cerca de La Seca nos deja en un bonito bar junto al aparcamiento de la Senda de los Muiños del Río Barbosa. Sellamos la credencial, vamos al servicio (toda la ruta transcurre por zonas habitadas y con muchos viandantes y es complejo encontrar intimidad) y tomamos un refrigerio. A partir de aquí es preciso prestar atención a la señalización pues los continuos serpenteos en torno a la N-550 y la nueva vía férrea de alta velocidad nos pueden despistar fácilmente. La marcha ahora es en paralelo a la nacional y tras superar el rio Agra el camino gira a la izquierda para tomar una senda entre viñedos. Estamos en la denominación de origen “Alvariño Rías Baixas” . Pasamos el hito 50 km a Santiago y entramos en el lugar de Portas. Junto al camino un albergue muy concurrido. En el jardín están Lourdes y Tatiana. Saludamos y continuamos de frente hasta una rotonda.
















Ahora tomamos una senda paralela a la nacional que se va separando poco a poco. Continuamos por la aldea de Tivo y tomamos una pista de tierra y en unos dos kilómetros entramos en Caldas de Reis junto a la Iglesia de Santa María. Un operario está pintando las flechas amarillas desviando el camino de la N-550. Cruzamos el puente sobre el río Umia, pasamos frente a la Casa del Concello, el balneario Acuña, seguimos hasta el Balneario Dávila y detenemos nuestra marcha al comienzo de la Calle Real frente a la iglesia de Santo Tomás. La mayor parte de la ruta de hoy se desarrolla por la antigua vía romana XIX entre Astorga y Lugo. Se cree que Almanzor usó esta vía de peregrinación en su recorrido por Pontevedra para alcanzar Santiago de Compostela mientras iba destruyendo todo lo que encontraba a su paso.







Cuando estamos terminando de comer llegan la escocesa Rena Wiggins y su amiga (es la señora que cumplía 80 años ayer) y que se encuentra haciendo el camino en apoyo al Team Mckeown para recaudar fondos para la lucha contra el cáncer. Todo un ejemplo de superación y resiliencia.

Como viene siendo habitual, por la tarde hacemos un paseo monumental por la ciudad. Nos acercamos al río Umia y lo cruzamos por el mismo puente que cruzó Almanzor, recorremos parcialmente el parque da Tafona, descubrimos la Fuente da Burga que suministraba agua caliente al lavadero del mismo nombre, el colorido Balneario Dávila. Ya estamos en la almendra central de la villa, junto a la plaza en la que Doña Urraca construyó su Torre y en su lugar y con sus restos se construyó la actual Iglesia de Santo Tomé quizás como recuerdo de paso de Santo Tomás de Canterbury por la villa en 1170. La prosperidad de la villa llevó a los “indianos” a construirse hermosas casas en la Calle Real y alrededores. Visitamos el Mercado de Abastos, donación de Juan Fuentes Echevarría en 1929, una hermosa casa en Rúa dos Fornos, ahora hotel, la Fonte de Bermaña, el puente sobre el río Bermaña y el Balneario Acuña.

















En resumen, ha sido una etapa marcada ya por el altísimo número de viandantes que nos hemos cruzado a lo largo del día, con la longitud apropiada 22,46 km y una única subida con no excesivo desnivel. En muchos tramos han colocado réplicas de los miliarios romanos de la Vía XIX y paneles explicativos, por lo que la caminata se hace bastante amena. Cuando no es coincidente con la vía romana nos entretenemos con la profusión de capillas, cruceiros, alminhas, áreas recreativas fuentes y lavaderos.
Todo nuestro caminar de este día ha quedado registrado en este track.
