Aunque la ruta de mi vida me conduzca a una estrella, no por eso fui dispensado de recorrer los caminos del mundo.
Saramago, José. Viaje a Portugal. 1981, Fundación José Saramago
En nuestra última etapa de esta variante del Camino de Santiago salimos de la localidad de Padrón en dirección a Iria Flavia donde visitaremos la Colegiata de Santa María de Adina, junto al cementerio en el que están enterradas las dos grandes figuras de la literatura padronesa (Cela y Rosalía de Castro) continuaremos hasta el Santuario de A Escreavitude, llegaremos a O Milladoiro, desde donde ya se divisa la catedral de Santiago y desde aquí nos dirigiremos a Santiago a través del Lugar de Santa Marta, entraremos en Santiago por la Alameda y, por la Calle Francos dirigirnos hacia la Plaza del Obradoiro. Toda la etapa se ha desarrollado en la provincia de A Coruña.
Salimos de Padrón desde la iglesia de Santiago, pasamos junto a la estación de autobuses, cruzamos un puente sobre el canal del Sal y después de cruzar la carretera N-550 entramos en Iria Flavia. Llegamos a la Colegiata de Santa María de Adina, una de las basilicas más antiguas de Galicia y sede episcopal en el Siglo VI hasta el Siglo XI en el que la sede se trasladó a Santiago. Justo al lado hay un bonito cementerio en el que están enterrados varios obispos, Camilo José Cela (coya fundación está muy cercana) y Rosalia de Castros, ente otros. Tras cruzar de nuevo la via del tren salimos de nuevo a la N-550 por cuyo arcén caminamos unos cientos de metros con mucho cuidado pues hay mucho tráfico. Un kilómetro más adelante nos desviamos a la izquierda y pasamos varias aldeas rurales como A Pousa, O Souto, Rueiro o Anteportas. Llegamos al Santuario de A Escravitude. Bajo una escalera se encuentra A Fonte Santa, origen de la leyenda que da nombre a este santuario. La fuente tiene la imagen de una virgen y un peregrino aquejado de una enfermedad que bebió de su agua. A las pocas horas estaba curado y dicen que exclamó: “Gracias Virgen que me libraste de la esclavitud de mi mal”













Continuamos por pistas asfaltadas pasando por varias aldeas entre las que destacan A Angeira de Suso y O Faramello ya en el Concello de Teo. El paisaje siguen siendo viñedos emparrados, prados y huertos familiares. Continuamos en subida hasta Rúa de Francos, una típica aldea gallega de casas de piedra. En el alto se encuentra la ermita de San Martiño, un cruceiro considerado de los más antiguos de Galicia y una zona de bancos y mesas en la que tomamos una fruta y descansamos un poco. Seguimos por una suave bajada, pasamos ante una posada rural llena de peregrinos a esas horas, volvemos a pasar sobre las vías del ferrocarril hasta cruzar un puente sobre el arroyo Riotinto. Poco después, en ascenso, cruzamos la aldea de Pedreira y a la salida cruzamos un hermoso robledal. Salimos a una carretera local, la recorremos por el arcén, pasamos un par de rotondas y entramos en O Milladoiro. A la derecha y en alto vemos la capilla de Maria Magdalena. Desde este punto ya se divisan las torres de la Catedral de Santiago.
















Desde O Milladoiro, el humilladero, es decir donde los peregrinos se arrodillaban al ver la Catedral descendemos hacia A Rocha Vella, donde nos encontramos de nuevo con el río Sar, lo cruzamos por A Ponte Vella y continuamos paralelos al curso fluvial hasta llegar a una bifurcación. Ambas opciones son igualmente buenas pero nosotros optamos por seguir de frente hacia Santa Marta de Abaixo. A la salida de Santa Marta la capilla de Santa Marta. Continuamos por la Rúa Rosalia de Castro hasta llegar a la Praza de Vigo, junto al parque de la Alameda. El camino sigue por la Porta Faxeira y la Rúa do Francos. Llegamos a la Praza das Praterias y desde ahí a la Plaza del Obradoiro. Tras las fotos de rigor a comer y descansar.







Con esta etapa completamos el Camino Portugués por la Costa, un total de 286,78 km, una preciosa ruta que atraviesa parajes diversos y espectaculares además de ofrecernos la oportunidad de contemplar un ingente patrimonio histórico artístico estrechamente vinculado con el camino. Hemos disfrutado de la amabilidad y hospitalidad de los portugueses que cuidan y mantienen la ruta muy bien señalizada, al igual que el tramo que hemos recorrido en Galicia. En relación con el camino nos hemos tomado un par de licencias tomando las rutas complementarias que lo han enriquecido enormemente.
Todo el recorrido de hoy lo hemos dejado registrado en este track.
