El ser humano llega mas lejos cuando descubre que la distancia en su caminar no es un regalo de la vida, sino el fruto de sus pies.
Pérez, Anxo La inteligencia del éxito. Alienta Editorial. Barcelona, 2016
En esta ocasión nos dirigimos a la localidad de Andratx para realizar esta ruta, en apariencia sencilla y corta, pero que requiere un considerable esfuerzo para superar unos modestos 446 m de desnivel. En esta ruta coronamos este modesto pico situado junto al pueblo de Andratx con unas espectaculares vistas sobre Andratx y su puerto deportivo y sobre la costa de Calviá ya que se alcanza a ver Paguera y Santa Ponça.
Iniciamos la ruta junto al polideportivo municipal de Andratx donde hay un amplio aparcamiento. Desde aquí retrocedemos hasta la carretera que viene de Palma que recorremos primero por la acera y, más tarde, por una senda ciclable que nos lleva hasta un camino rodeado de almendros por el que llegamos hasta unos depósitos de agua del Ayuntamiento de Andratx. Entre los depósitos arranca un sendero entre matorrales. Al poco de iniciar el sendero encontramos un desfiladero rocoso con algunas oquedades mientras entramos en una vaguada que parece ser el lecho de un barranco. La subida de esta vaguada (Coma de Sa Teia) va alternando tramos de senda con pedregales y poco a poco vamos ganando altura. Al pasar la curva de nivel de los 400 m encontramos a una pareja de Barcelona que desciendo por el camino que traemos. Cambiamos impresiones, nos avisa de que el camino se pierde más adelante y continuamos la subida. Llegamos a una zona de meseta y, tirando de GPS, nos dirigimos hacia la derecha para dirigirnos hacia un roquedal que es un excelente mirador natural. Vemos la Bahía de Palma, Andratx, Mafaluf, Cabrera, etc. Regresamos por el mismo camino, pasamos el punto por el que hemos culminado la ascensión y nos dirigimos a otro pedregal que compone otro excelente mirador sobre la Sierra de Tramuntana. A pesar de lo nublado del día vemos las principales cimas de esa sierra y, a nuestra derecha, el Puig d’en Garrafa que es nuestro próximo objetivo coronado por una vetusta caseta contra incendios. Primero descendemos ligeramente hacia una hondonada desde la que se inicia la subida por un terreno rocoso y sin camino hasta alcanzar la cima de este modesto pico, situado a 462 m de altura, y coronado por un vértice geodésico y la mencionada caseta contra incendios. Aprovechamos para reponer fuerzas a la sombra de la caseta y disfrutar de las bonitas vistas.













Reemprendemos la marcha en la misma dirección por la que hemos llegado por una vereda bastante difuminada y pedregosa hasta alcanzar el Collado d’en Garrafa para dirigirnos a un denso pinar a la izquierda buscando un sendero que nos adentra en el Comellar de Can Pau. Esta vaguada, al principio amplia, se va estrechando poco a poco hasta conformar un estrecho sendero entre grandes rocas que acometemos con mucha precaución por fuerte pendiente y la presencia de bastante roca suelta. Pasamos junto a los restos de una caseta de leñadores y, finalmente, llegamos a un estrecho desfiladero cerrado por una cancela practicable. Cruzamos la cancela y nos sorprenden unas impresionantes paredes de piedra que sujetan el camino. Lo seguimos hasta llegar a una pista de tierra que tomamos hacia la izquierda. La pista desemboca en una cancela cerrada con cadena y candado. Nos planteábamos saltarla cuando un vecino con un coche se acerca y amablemente, nos abre la puerta. Desde este punto sólo nos queda volver por la acera junto a la carretera hasta el punto en el que hemos dejado el coche.











En resumen, nos han salido algo menos de siete kilómetros que hemos sudado tanto en la subida como en la bajada. Sólo nos queda comentar que a lo largo de toda la ruta hemos visto varios carteles avisando que se atraviesan terrenos de un coto de caza, por lo que suponemos que habrá que tener cuidado en la temporada cinegética. Todo nuestro recorrido ha quedado registrado en este track (y en esta ocasión puede ser muy necesario porque hemos caminado en varias ocasiones por un auténtico pedregal sin camino marcado)