Con los horizontes hay que hacer algo más que mirarlos desde lejos; hay que caminar hacia ellos y conquistarlos.
Cortázar, Julio. Papeles inesperados. Alfaguara, 2009
Nuevamente nos amanece un día bastante nuboso, con mucho aire y con pronóstico de lluvia desde las 14:00 horas en adelante. Estábamos esperando respuesta a una petición de permiso para hacer la ruta por la finca Muntaya de Voltor y no hemos obtenido respuesta hasta hoy. Como están pronosticando lluvias para el resto de semana nos animamos hoy con esta ruta del Camí de s’Archiduc en referencia al Archiduque de Austria Luis Salvador precursor de la Mallorca turística en el siglo XIX. Esta ruta que hemos hecho hoy coincide parcialmente con una ruta denominada Ruta de Catalina Homar (gran amor del archiduque) que comienza en Valldemossa y se adentra por la coma des Cairats, en la finca pública de son Moragues. En la finca, actual propiedad del Govern, fue carpintero el padre de la susodicha, Miquel Homar.
Comenzamos a caminar desde el aparcamiento público de Valldemossa para dirigirnos hacia la Calle Lluis Vives y después la de Toscana par salir de la población siguiendo el torrente d’Avall por un camino entre fincas privadas con olivares a ambos lados del camino. Es un camino amplio en suave subida hasta llegar a la entrada de la finca pública de son Moragues donde podemos ver varios paneles informativos con las rutas que se pueden realizar en la zona. Escogemos el itinerario 1 (Ruta Catalina Homar) y, en este punto nos encontramos con varios hornos de cal, eras de carboneo, casetas de carboneros y los tradicionales rangos de carboner que eran terrenos de varias cuarteladas de superficie arrendados al propietario y en los que los carboneros obtenían la leña. Actualmente es un denso bosque de encinas por los que es todo un lujo caminar. Siguiendo el camino, que se va empinando progresivamente, llegamos a la Font des Polls un área recreativa con fuente mesas y bancos. Un poco más arriba, con el camino en dura subida llegamos al refugio de Son Moragues, donde se encuentra el antiguo pozo o casa de nieve situada a unos 800 metros de altura. A partir de este punto, la ruta se convierte en camino de montaña y se eleva para dar la vuelta por el camí de s’Arxiduc, donde el encinar deja paso a la garriga de montaña. A partir de este punto, la pista se va estrechando para convertirse en camino, que asciende serpenteando para salir de la Coma des Cairats y llegar a un gran hito de piedras que marca el desvío a la derecha hacia el Pla de Mala Garba y el Racó Perdut. El camino sigue siendo muy evidente y no tardamos en llegar a un mirador previo al Puig Gros (916 m) Entramos en una vaguada llamada Pla des Aritges previa a llegar al techo de la jornada el Puig Caragolí con 936 m. En la cima una placa recuerda al Archiduque Luis Salvador.
























Desde el Puig Caragolí comenzamos un suave descenso que nos lleva al borde del acantilado con preciosas vistas al puerto de Sóller, a Sa Foradada y la propia casa del Archiduque. Continuamos por el Pas de ses Tres Pedretes (aún a 925 m) y continuamos el descenso hasta el Coll de Son Gallard. Bajamos de los 800 m y entramos de nuevo en un encinar denominado en el mapa de IGN Corral des Bous. Pasamos por una corraleta con una cueva en su interior , poco después por una zona de recientes desprendimientos para llegar finalmente al Mirador de Sa regata de les Once donde podemos ver allá abajo la localidad de Valldemossa. Continuamos por el camino, rodeados de nuevo por elementos etnológicos construidos para almacenar agua, entre ellos un aljibe con su correspondiente fuente. El camino lleva a una puerta menorquina que nos avisa que estamos en una finca privada. Este camino pasa junto a la Caseta de entrada a la Muntaya des Voltor. Este camino baja en marcados zigzags hacia Valldemosa a la Calle Oliveras. Por esta calle llegamos a las inmediaciones de la Cartuja, lugar en el que detenemos la ruta y buscamos un lugar para comer algo.












Aunque comenzamos esta ruta un poco disgustados por la falta de respuesta de los gestores de la finca Muntanya de Voltor, he de decir que he quedado gratamente sorprendido por esta magnífica ruta, con su punto justo de dureza y rusticidad, con espléndidos miradores naturales y muy sorprendente en la variedad de paisajes. Nos han salido algo más de 13 km con un desnivel positivo de 622 m. La ruta está bien señalizada y balizada y la hemos dejado grabada en este track.