Caminar. Las ventajas de descubrir el mundo a pie de Erling Kagge

Caminar. Las ventajas de descubrir el mundo a pie (Å gå. Elst i verden på de beina) es un fascinante y minimalista ensayo escrito por el explorador, editor y filósofo noruego Erling Kagge. Kagge es mundialmente conocido por ser la primera persona en completar el «Desafío de los Tres Polos» (alcanzar a pie el Polo Norte, el Polo Sur y la cima del Everest), lo que dota a este manifiesto de una autoridad física y vivencial única. Publicado en español por la Editorial Taurus (e integrado en su prestigiosa línea de pensamiento), el libro es la continuación espiritual de su anterior éxito de ventas, El silencio en la era del ruido.

El argumento central de Kagge es que caminar es el acto más radical que se puede realizar en la sociedad contemporánea. En un mundo obsesionado con la hipervelocidad, la optimización del tiempo y la mediación tecnológica de las pantallas, decidir desplazarse a la velocidad natural de nuestros pasos (unos 4 o 5 kilómetros por hora) se convierte en una sutil forma de resistencia política y mental.

A diferencia de algunos de los libros  que hemos revisado en esta sección (la visión bucólica de Stephen o la urbana de Herreros), Kagge entrelaza tres niveles analíticos de forma magistral:

  • La perspectiva evolutiva: Recuerda que el bipedismo nos diferenció como especie hace 70.000 años. Sostiene que al renunciar a caminar, renunciamos en parte a nuestra propia esencia humana.
  • La geografía íntima: El autor utiliza sus extremas expediciones polares y sus caminatas cotidianas (como cruzar a pie los túneles del alcantarillado de Nueva York o recorrer el Dublín de James Joyce) para demostrar cómo cambian las distancias cuando se miden con el propio cuerpo.
  • La salud mental y temporal: Caminar expande el tiempo. Para Kagge, la vida no es corta, sino que nosotros la hacemos corta al acelerarla. Poner un pie delante del otro ralentiza las horas y reordena el caos interno.

El texto no es un diario de viajes cerrado, sino una conversación abierta en la que Kagge invita a grandes pensadores que compartían esta misma obsesión. A lo largo de la lectura, el autor dialoga fluidamente con las ideas de:

  • Henry David Thoreau y su defensa de la vida salvaje y el deambular ocioso.
  • Friedrich Nietzsche, quien afirmaba que solo los pensamientos caminados tienen verdadero valor.
  • Martin Heidegger, vinculando los senderos del bosque con los senderos del propio pensamiento filosófico.

Puntos fuertes de la obra:

  • Autenticidad: No es teoría pura; el autor sabe perfectamente lo que significa la monotonía y la épica de caminar durante semanas en la más absoluta soledad.
  • Estructura fragmentaria: Compuesto por capítulos brevísimos y aforísticos, es un libro idóneo para leer de forma pausada, emulando el propio acto de pasear.
  • La poética del tiempo: Su análisis sobre cómo la velocidad de los pasos ecualiza el ritmo de nuestra mente es de una belleza profunda y aplicable al día a día.

Debilidades

  • Continuismo estilístico: Quienes hayan leído El silencio en la era del ruido encontrarán un tono, una estructura y unas citas literarias muy similares, lo que puede dar cierta sensación de repetición.
  • Falta de soluciones prácticas: Es una invitación lírica y reflexiva; no ofrece pautas corporales ni consejos prácticos para integrar el hábito en rutinas urbanas compleja.

En resumen, Caminar de Erling Kagge complementa  de forma perfecta una trilogía de lecturas sobre el paseo. Si Leslie Stephen lo entendía como salud literaria y Adriana Herreros como espacio político y urbanístico, Kagge lo eleva a herramienta existencial. Es un libro breve pero expansivo, ideal para aquellos que buscan recuperar el control sobre su atención y su tiempo.

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