Aldeas perdidas de la Sierra de Segura con el Club de Montaña Grupo Verde de Gerena

Caminar nos devuelve el contacto con nosotros mismos. Calma el alma, activa nuestra creatividad y nos invita a ir más despacio. Caminar abre el corazón a la introspección y la inspiración. Caminar es un acto de sanación, una práctica espiritual y una fuente de flujo creativo.

Cameron, Julia. The vein of gold: a journey to your creative heart, Souvenir Press 2023

La ruta de las Aldeas Perdidas de la Sierra de Segura (Jaén) es un recorrido histórico y emocional que atraviesa parajes que fueron expropiados forzosamente en los años 60 para la creación del Coto Nacional de Caza. Es una travesía por el tiempo donde se visitan restos de vida serrana, cortijos en ruinas y paisajes vírgenes. Se trata de un recorrido de algo más de 22 km por los restos de algunas de aquellas aldeas expropiadas por un capricho del dictador. Con los compañeros y amigos del Club de Montaña Grupo Verde Gerena quedamos en el pequeño aparcamiento de Fuente Segura de Abajo para iniciar la caminata.

Nos encaminamos en dirección hacia Fuente Segura de Enmedio y caminamos por un extenso calar (meseta caliza) en constante subida hasta llegar a las inmediaciones del Cortijo de la Veguilla, una zona de alta montaña abierta y con vistas panorámicas. El cielo está muy encapotado y algunos bancos de niebla nos acompañan en esta parte del camino. Vamos encontrando algunos restos de la actividad ganadera de la zona: restos de apriscos, algún corralón una sima, etc. En estos primeros compases de la ruta alcanzamos la cota 1574 (la máxima elevación) hasta llegar a un mirador natural en el que tenemos una visión general del Valle en el que se asientan las aldeas. Dejamos las zonas más altas para descender al valle por una estrecha vereda que discurre por la Umbría de la parra. Descendemos unos 300 antes de encontrar el cortijo del Miravete, uno de los núcleos abandonados más emblemáticos donde se pueden ver una decena de construcciones en ruinas. Ubicado en un paraje idílico es un ejemplo perfecto del abandono forzoso. En un prado delante de la aldea tomamos una fruta y un breve descanso.

Tras la fruta retomamos la marcha por una zona de campo a través y, tras cruzar el arroyo de Los Centenares iniciamos una suave subida hacia la aldea de Los Centenares, quizás la aldea más emblemática y el “corazón” de la ruta. Conserva parte de su estructura urbana y destaca una gran era de trillar con bonitas vistas al valle. Aunque casi toda la aldea está en ruinas hay una casa con un letrero que indica “Casa no expropiada” y que se conserva en buen estado. Al parecer, el tendido eléctrico no llegó a funcionar pero se puede observar restos de postes y enganches en las fachadas. Salimos de Los Centenares por una pista forestal junto a la que encontramos una majestuosa y centenaria encina de gran porte.

Al llegar a un pequeño collado abandonamos la pista y descendemos por una barranco, muy deteriorado por los temporales del invierno pasado en dirección a Las Canalejas. Llegamos a esta aldea que conserva el cementerio y algunos restos de la Iglesia. Esta aldea, que llegó a tener más de 300 habitantes, está situada en un lugar céntrico respecto de otras aldeas. Salimos de esta aldea por un camino forestal en suave subida, pasamos el Collado de montaña Collado Salido e iniciamos un prolongado descenso hasta por el Barranco del Lobo llegar a Las Huelgas, ubicada en la parte más baja del Valle y tiene una frondosa vegatación de ribera. En este punto, abrimos las mochilas y, sentados en unas cómodas piedras damos cuenta del almuerzo, con prisa puesto que empieza una suave llovizna.

Tras el almuerzo y el descanso continuamos el camino, pasamos junto a los restos de la antigua Casa Forestal y tomamos una pista en subida. A unos 800 metros de camino deberíamos de haber tomado una vereda a la derecha pero, por error (mea culpa, lo siento compañeros no volverá a ocurrir) continuamos por la pista. Este error nos obliga a hacer unos centenares de metros en descenso monte a través hasta encontrar de nuevo el camino de la Aldea Espumaderas de Abajo. Esta aldea, junto con Espumaderas de Arriba, fueron dos núcleos de cortijos situados en una ladera que sube de nuevo hacia la meseta. Continuamos, siempre en subida hasta el Collado de La Majá la Caña (1419 m.) Llaneando llegamos al Collado de las Minas donde giramos a la derecha por un pedregoso sendero que desemboca en los cortijos de Fuente Segura de Abajo, junto al río Segura que es el punto final de nuestra ruta de hoy.

En resumen, ha sido un día bastante duro en el que hemos recorrido algo más de 22 km con un desnivel positivo de 905 m en un tiempo de 8 horas 23 minutos en movimiento y más de 10 horas en total. La ruta tiene una dificultad media-alta no tanto por la dificultad técnica, sino por la distancia, el desnivel y, sobre todo, por la orientación ya que muchos tramos discurren por sendas difusas o campo a través.

Nuestro agradecimiento a las personas del club que se encargaron de organizar esta bonita ruta y a los compañeros y compañeras que han participado. Ilustramos esta entrada con algunas fotos de todos ellos.

Todo este recorrido ha quedado registrado en este track

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