Camino de Santiago del Norte. Etapa 38: Sobrado dos Monxes- Arzúa

El hombre echa raíces por sus pies, y en el mejor de los casos no es más que una planta en maceta… hasta que establece comunicación con el suelo mediante el contacto amoroso y magnético de sus suelas con él.

Burroughs, John. The Exhilarations of the Road en el ebook Winter Sunshine en Proyecto Guttenberg, 2003

Esta trigésimo octava etapa marca un hito trascendental: es la última jornada exclusiva del Camino del Norte antes de confluir con la gran corriente del Camino Francés en Arzúa. Se trata de una jornada relativamente corta y sin grandes dificultades orográficas, ideal para caminar a un ritmo constante. A diferencia de los días anteriores, donde predominaban las bucólicas pistas de tierra y los bosques espesos, hoy gana terreno el asfalto y se empieza a percibir un urbanismo más residencial y desordenado conforme nos aproximamos a núcleos urbanos mayores.
Iniciamos la marcha despidiéndonos del espectacular entorno de Sobrado dos Monxes y, tras apenas 1.2 kilómetros, superamos el punto de Pontepedra. El sendero progresa de manera fluida regalándonos varias vistas panorámicas del paisaje rural gallego. En el kilómetro 4.6, alcanzamos la Igrexa de San Lourenzo de Carelle, un rincón perfecto para contemplar la arquitectura religiosa local y hacer la primera parada visual del día.
Continuamos avanzando y cruzamos los pequeños núcleos de Casanova y Madelos Finalmente desembocamos en el siempre tedioso asfalto de la AC-234. Progresamos por ella hasta As Corredoiras, primera población del Concello de Boimorto donde encontramos un bar con bastantes peregrinos. Nos detenemos para tomar un café y un somero tentempié.

En torno al kilómetro 10.7 nos recibe la Iglesia de San Miguel de Boimil. Muy cerca de este punto, el Camino nos sorprende con un pedazo de historia viva: junto a la Casa del Concello un antiguo miliario romano, testigo mudo de las ancestrales calzadas que vertebraron estas tierras hace siglos y un escueto monolito recordando a las víctimas de agosto de 1936. Es otro triste episodio de la feroz represión franquista conocido como los Homiños de Boimorto. El 20 de agosto de 1936 un grupo de falangistas detuvo a doce vecinos de este municipio gallego entre los que se encontraban varios miembros de la corporación municipal democrática. Fueron conducidos en camiones y asesinados extrajudicialmente en la práctica conocida como “paseo” en dos ubicaciones diferentes de la provincia.
Retomamos la carretera hacia Boimorto (larguísimo pueblo de más de un km de largo) y al llegar a la altura del Centro de Salud vemos que son las fiestas locales y junto a una churrería ambulante encontramos un nutrido grupo de peregrinos extranjeros disfrutando de un tardío desayuno. A la altura del Centro de Salud nos desviamos a la izquierda por la carretera que se dirige a Sendelle y Arzúa. Desde ese mismo punto también existe la posibilidad de tomar la conocida como variante de Lavacolla, un bypass que evita el paso por Arzúa y lleva a las inmediaciones del aeropuerto ahorrando una etapa. El tramo final de la etapa nos ofrece la posibilidad de seguir atiborrándonos de asfalto y nos lleva por el lugar de A Gándara antes de llegar a uno de los templos más singulares del día: la Iglesia de Santa María de Sendelle, célebre por albergar unas bonitas pinturas murales en su interior. Tras refrescarnos en la fuente aledaña, los kilómetros de asfalto restantes nos conducen directamente al casco urbano de Arzúa. Aquí, nuestra ruta oficial termina al entrelazarse con la animada vorágine de peregrinos que vienen desde el Camino Francés en la plaza del Peregrino, sin siquiera un mojón o una placa que deje constancia de ello.

En resumen: Una etapa de transición muy cómoda de 24,1 kilómetros que, con un desnivel moderado de +343 metros y -436 metros, completamos en un tiempo total de 6 horas y 5 minutos. Aunque el asfalto cobra mayor protagonismo en esta jornada, el recorrido es rápido y se disfruta enormemente gracias a sus hermosas iglesias rurales, sus singulares vestigios romanos y la emoción inigualable de alcanzar Arzúa, el gran punto de unión con el Camino Francés. Además, la meteorología ha acompañado y ha salido un día claro y fresco ideal para caminar.

Todo el recorrido de esta etapa lo hemos dejado grabado en este track.

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