Camino de Santiago del Norte. Etapa 40: O Pedrouzo- Santiago de Compostela

Nos encontraremos algún día, caminando.

Barrero, Miguel. Artículo Oficio de caminantes en Zenda.

Esta cuadragésima etapa marca el fin de nuestra aventura por el Camino del Norte con la entrada en Santiago de Compostela. A diferencia de las jornadas previas de naturaleza salvaje, hoy nos adentramos en un territorio marcado por la intensa presión urbanística periférica (las inmediaciones del aeropuerto, nudos de autovías, áreas residenciales y polígonos) que avisa de la cercanía de la gran urbe. Sin embargo, la ausencia de desniveles complejos y la alegría del reencuentro con algunos de los compañeros del Camino del Norte junto con la emoción de saber que el objetivo estaba a unas pocas horas hacen que cada paso sea ligero y memorable.
Partimos temprano de O Pedrouzo caminando por la Avenida de Santiago hasta una bifurcación que, por un frondoso bosque de eucaliptos nos lleva a enlazar con el camino “oficial” poco antes de cruzar el puente sobre el río Amenal. A la altura de la Carballeira de Cimadevilla alcanzamos a Beni y Marcel (con los que nos habíamos cruzado bastante veces en el Camino del Norte) y hacemos con ellos algunos km. El sendero progresa flanqueando las pistas del aeropuerto y al girar a la izquierda por la cabecera del aeropuerto encontramos un gran bloque de piedra que señala el inicio del término municipal De Santiago de Compostela. Los peregrinos más incívicos han ido depositando piedras, objetos u estampitas y el monolito se parece más a un vertedero que a una linde municipal. A media pista del aeropuerto una desviación nos lleva a descubrir la Iglesia de San Paio junto a la que encontramos a la simpática  Lee (cuya maleta cuadrada ha hecho compañía a las nuestras en algunos de los alojamientos) Continuamos la caminata y junto a la histórica Iglesia de Lavacolla, lugar donde los antiguos peregrinos se lavaban por completo en el río Sionlla antes de presentarse ante el Apóstol, nos detenemos para tomar un café y un breve descanso.


Retomamos el camino y tras superar la Mamoá das Lagoas, afrontamos la última rampa destacable de la ruta: una pendiente moderada que nos eleva hasta la Capilla de San Marcos y el emblemático Parque del Monte do Gozo. En este punto Beni y Marcel aceleran el paso para encontrarse con Ángel y Álvaro que ya les esperan en el Monte do Gozo. Es desde este mirador donde, por primera vez, las siluetas de las torres de la Catedral se dibujan en el horizonte, regalando un instante mágico en el que ya se vislumbra el final de esta aventura y nos recuerda las ocasiones anteriores en las que hemos pasado por el lugar.
A partir de ahí, el descenso final hacia la ciudad se convierte en un desfile de hitos jacobeos. Continuamos el camino hacia la Plaza de la Concordia por una pasarela habilitada para los peregrinos y salvar la autovía, cruzamos el Río Sar y junto a éste, en una famosa pulpería, nos reencontramos con Beni y Marcel que ya han contactado con Ángel y Álvaro y se están tomamos un refrigerio. Cruzamos la monumental Porta Itineris Sancti Iacobi, pasamos ante la Iglesia de San Lázaro, la Igrexa da Quinta Angustia y entramos oficialmente al casco antiguo a través de la Font Porta do Camiño. Recorremos las últimas y animadas calles empedradas, atravesamos la Plaza de la Inmaculada y, finalmente, nos adentramos bajo el arco del palacio para irrumpir de lleno en la majestuosidad de la Plaza del Obradoiro. La imponente silueta de la Catedral de Santiago nos da la bienvenida, poniendo el broche de oro a una aventura de 40 etapas. La plaza nos recibe con una acampada por el derecho a una vivienda digna y contra la especulación de los fondos buitre. Un fuerte despliegue policial amedrenta a algunos peregrinos.

En resumen: La culminación perfecta a una larga aventura. Una jornada final sumamente emocionante de 20,43 kilómetros con un desnivel asequible de +317 metros y -350 metros , que completamos en un tiempo total de 5 horas y 4 minutos (con 4h 38min en movimiento) para fundirnos en un abrazo inolvidable ante la Catedral de Santiago.

Todos nuestros pasos de esta etapa han quedado registrados en este track.

Desde que salimos de Bayonne en septiembre del 2025 hasta hoy hemos recorrido por este Camino del Norte a Santiago un total de 927,17 km en cuarenta etapas. A lo largo de este camino nos hemos encontrado con numerosas personas con las que hemos compartido vivencias, anécdotas, buenos momentos y alguna incertidumbre. En este último tramo hemos caminado con Lee, la chinita risueña de la que lo ultimo que sabemos es que acababa de obtener su compostela. Llegando a Abadín nos encontramos con Ángel que todos los días nos adelantaba con su magnifica velocidad de crucero. No podemos olvidar a Beni y Marcel con su buen humor con los que compartimos el cobijo de un chaparrón en el chiringuito de Corteporcos mientras degustábamos una discreta tortilla de patatas. Por último, pero no menos importante, el granadino de adopción Álvaro, del que habíamos oido hablar todos los días y al que hemos encontrado personalmente al filo del final del camino. Todos los días José Antonio nos ha soportado pacientemente y deleitado con su amena charla, sus predicciones meteorológicas y sus conflictos con la IA. Sin olvidar a Pili y Ticiana, nuestras anfitrionas en Ribadeo que nos orientaron adecuadamente en cuestiones «gallegas» Para todas ellas y ellos nuestros mejores deseos y la esperanza de un reencuentro como en la cita de hoy.

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