P.N. Sierra de Grazalema: Ida y vuelta por el Sendero del Pinsapar en la Sierra del Pinar

Dejad los grandes caminos, tomad los senderos

Pitágoras

Para la realización de esta actividad se requiere autorización administrativa obligatoria que se puede obtener en el Centro de Visitantes de El Bosque o a través de la página web del «Tramitador de autorizaciones en senderos sometidos a cupos». Del 1 de junio al 15 de octubre no se concede permiso a particulares por el riesgo de incendios.

El Itinerario discurre por el Área de Reserva del Parque Natural Sierra de Grazalema, por lo que su realización podría estar limitada normativamente por motivos de conservación del entorno.

El sendero del Pinsapar es una de las rutas más emblemáticas del P.N. Sierra de Grazalema y es una ruta lineal que transcurre entre los términos municipales de Grazalema y Benamahoma con una distancia de unos 12 km. En nuestro caso vamos a hacer un recorrido de ida y vuelta partiendo desde el Aparcamiento de Las Canteras (Grazalema) y llegaremos hasta el paraje conocido como los Llanos del Viento, una zona de bosque mediterráneo húmedo (quejigos y encinas) en la que los pinsapos aparecen ya muy dispersos y en la que hay un área recreativa. Desde este punto retomaremos el camino inverso que nos dejará en el aparcamiento de Las Canteras.

Comenzamos nuestra ruta en el aparcamiento de Las Canteras y, provistos de nuestra autorización correspondiente, nos dirigimos hacia la cancela de entrada al Sendero del Pinsapar que nos lleva a un pinar de repoblación con sotobosque de carrascas, encinas jóvenes y matorral mediterráneo. El sendero serpentea en subida hacia el Puerto de las Cumbres a lo largo de 1,5 km en los que superaremos unos 220 metros de desnivel. Llegados al Puerto nos desviamos hacia la derecha y aprovechando que el día está muy claro disfrutamos de las hermosas vistas. Al frente, el Reloj y el Simancón en la Sierra del Endrinal. Abajo, Grazalema y el embalse del Fresnillo. A nuestra derecha tenemos el sendero que vamos a seguir, con el San Cristóbal en primer término, el pinsapar en las laderas del Torreón y al fondo vemos Algodonales y Zahara de la Sierra.

Desde el Puerto de las Cumbres el sendero continúa subiendo un poco para salvar un barranco y ya nos vamos encontrando algunos pinsapos dispersos, algunas pedreras hasta alcanzar una peña con buenas vistas sobre los llanos de Rabel, el Cerro de los Ballesteros y el imponente San Cristóbal. Continuamos por el sendero hasta encontrar un desvío señalizado por el que llegaremos a uno de los muchos pozos de nieve que se construyeron en la Sierra de Grazalema para almacenar la nieve caída en invierno y recuperarla en verano para conservar los alimentos y refrescar las bebidas. Actualmente está cubierto de maleza pero su diámetro nos sirve para hacernos una idea de su magnitud. Un panel informativo nos cuenta su funcionamiento y data su construcción entre los siglos XVII y XVIII.

Seguimos el sendero para entrar de lleno en el bellísimo pinsapar. Pasaremos algunos tramos con tajos a la derecha sin excesivo peligro y en un momento estaremos bajo un denso bosque de pinsapos que se prolonga durante un par de kilómetros. Durante la caminata, ya en franco descenso, cruzaremos por varias torrenteras y pedreras donde podremos observar la fuerza y la erosión que provoca el agua entre desprendimiento de rocas y árboles caídos de forma caótica. Algo más adelante encontraremos un panel informativo sobre el carboneo y otras formas de subsistencia tradicional y entraremos en una zona que muestra la evolución del pinsapar hacia la madurez y un panel informativo nos explica que la madera en descomposición permite la regeneración del bosque.

La vereda se hace más amplia y los pinsapos comienzan a clarear dando paso a quejigos y encinas de troncos retorcidos y cubiertos del musgo. Sorprende el llamado Quejigo del Gnomo con su tronco agujereado y bulboso. Finalmente, llegamos a los Llanos del Viento en los que, bajo dos encinas, hay un par de bancos con hermosas vistas sobre las caídas de la Sierra del Pinar en las que se intuye el Torreón, pico más alto de la provincia de Cádiz. Tras un breve refrigerio, emprendemos el camino de vuelta por el mismo sendero que nos ha traído hasta este punto.

En resumen, han salido unos 13,5 km de una dificultad media alta, en un paisaje de gran belleza en un día perfecto para la práctica del senderismo y en la que hemos podido disfrutar a lo grande de estos bosques autóctonos tan gratos para el disfrute de un paseo tomando un Shinrin Yoku (Baño de bosque).

Aunque el sendero está perfectamente señalizado y está estrictamente prohibido salirse del mismo, todo nuestro recorrido ha quedado grabado en este track. Para finalizar algunas recomendaciones: la cobertura de móvil es bastante deficiente y en ocasiones nula. Algunos pasos por las laderas están muy cerca de los tajos, por lo que toda precaución es poca. Si se decide continuar el sendero hasta Benamahoma, en el entorno de la fuente de los Jarritos hemos visto algunos anuncios de taxis.

P.N. Sierra de Aracena y Picos de Aroche: Ruta circular por Linares de la Sierra, Los Madroñeros y Vereda de los Cerreños

De vez en cuando vale la pena salirse del camino, sumergirse en un bosque. Encontrarás cosas que nunca habías visto.

Graham Bell, Alexander

En este festivo que amenaza lluvia nos animamos con esta bonita ruta circular que partiendo  de Linares de la Sierra y por el camino de Alájar nos llevará hasta la aldea de Los Madroñeros. A la salida de esta aldea continuaremos por un camino que cruza el Barranco de la Antezuela y el Barranco de Aguafría para llegar a una carretera con muy poco tráfico que nos llevará hasta la Vía Pecuaría Vereda de los Cerreños.  Esta vía pecuaria discurre paralela a la Ribera de Linares durante un buen trecho. Dejamos la VP para cruzar el arroyo y, tras un fuerte repecho, alcanzar el camino de la Molinilla. Por el Camino de la Molinilla regresaremos a Linares tras cruzar el Barranco del Valle de la Palma por la calle Encina, señalizada como Ruta del Agua, junto a molinos de rodezno reconvertidos en Casas Rurales.

Comenzamos a caminar en la Avenida de Andalucía, junto al Jardín Botánico del Valle Escondido. Nos dirigimos hacia la Iglesia Parroquial para tomar la Calle Calvario en la que comienza el sendero señalizado de Linares a Alájar por el Camino de los Madroñeros.  Tras un pequeño descenso entramos en una zona de callejones entre muros de piedra que delimitan fincas ganaderas en un paisaje de dehesa de encinas y alcornoques salpicado de Madroños. En esta parte, el camino discurre sobre grandes lajas de piedra que con la suave llovizna que cae están un poco resbaladizas pero que se superan sin grandes dificultades.  Alcanzada la cota de los 610 m iniciamos un suave descenso hasta la aldea de Los Madroñeros. La aldea aparenta estar poblada únicamente por rollizos gatos y un perrillo afable y juguetón. Cuando estamos dejando la aldea nos cruzamos con un hombre que vuelve del huerto con un cesto cargado de naranjas, brócoli y un par de lozanas lechugas.

A la salida de esta aldea continuamos por un camino que cruza el Barranco de la Antezuela y el Barranco de Aguafría para llegar a una carretera con muy poco tráfico (km 5,5 de nuestra ruta). A la derecha de la carretera el Barranco de Vallecochero desemboca en la Rivera Chica en una bonita cascada bajo un bosque galería de chopos y vegetación riparia. Seguimos la carretera durante un par de km hasta llegar a un desvío señalizado como Las Vegas. Lo tomamos y a apenas unos 600 m encontramos una cancela practicable con el Cartel de Vereda de los Cerreños. Seguimos esta vía pecuaria que transita paralela a la Ribera de Linares o de Vallesilos durante un par de km hasta un punto en el que tenemos que cruzar el arroyo. Tras el cruce subimos a un camino en suave ascenso hasta alcanzar el Camino de la Molinilla. Por este camino regresamos a Linares tras cruzar el Arroyo Plamencia. Este camino está bordeado por antiguos molinos de rodezno convertidos actualmente en casas rurales. Las cortas de los Galápagos y la del Riandero son un deleite para los sentidos gracias a las recientes lluvias caídas

En resumen, ha sido una ruta sencilla y agradable, en un entorno de gran belleza y que, tras estos días de lluvias, luce en todo su esplendor. Linares de la Sierra bien merece una visita detenida y admirar sus calles empedradas, con los característicos «llanos» o «alfombras» en las entradas de las casas, la fuente nueva y lavaderos, la fuente vieja o de los tres caños entre huertos y frutales, la plaza de toros incrustada en la Iglesia, la propia Iglesia de San Juan Bautista o la Plaza de Juan Ramón Jiménez, situada junto a la Iglesia y con una fuente de estilo mozárabe muy bonita.

Todo el trasiego de esta mañana del día de la Constitución ha quedado grabado en este track.

Aunque nosotros no lo hicimos, en el camino de vuelta nos dimos cuenta de que la Vereda de los Cerreños desemboca directamente en el camino de la Molinilla, por lo que creemos que no es necesario cruzar la Ribera de Linares. Bastaría con seguir la vía pecuaria hasta la última cancela.

Otoño en la Vereda de la Estrella con el GM Grupo Verde Gerena

Detén tu camino de vez en cuando, no intentes batir un tiempo o una marca. La percepción que tienes del paisaje mientras caminas es diferente a la que puedes tener cuando te tomas un respiro y miras con calma a tu alrededor.

Arbizu, Juanjo. Manifiesto slow mountain en Monterapia 2. Ed. Diéresis, 2016

El 11/11 con algunos socios y amigos del GM GVG hacemos esta ruta circular por la Vereda de la Estrella: Vereda de la Estrella, Barranco de Lucia, Barranco y Refugio del Aceral, Refugio de la Cucaracha, Cuesta de los Presidiarios y regreso al punto de partida por la Vereda de la Estrella. Una ruta de unos 22,5 km y un desnivel positivo neto de 840 m.

Dejamos los vehículos al final de la pista pavimentada que llega desde Güéjar Sierra por el antiguo trazado del Tranvía de la Sierra. Hacia las ocho y media de la mañana, amaneciendo un precioso día otoñal, cruzamos el Puente de la Vegueta del Caracol, en la junta de los Ríos Genil y Barranco de San Juan e  iniciamos la Vereda de la Estrella remontando suavemente la ladera derecha del valle del Río Genil. El otoño es una fecha muy adecuada para recorrer este sendero, ya que además del bello color dorado de la vegetación, podremos atisbar las primeras nieves en  las altas cumbres y el rumor del agua está presente durante todo el recorrido. Pasamos junto al cruce del sendero de las Casas de la Hortichuela , bajo las ramas del icónico castaño conocido como «El Abuelo» cruzamos tres o cuatro arroyos que descienden por las laderas frondosas de la umbría y llegamos a un cruce que desciende hacia el río Genil a nuestra izquierda por el que regresaremos a la vuelta.

Un poco más adelante llegamos a una  curva en el  sendero conocida como Mirador del Viso de Las Nortes, donde tenemos una espectacular panorámica de la vertiente norte de los colosos de Sierra Nevada la Alcazaba y el Mulhacén. Seguidamente llegaremos a las ruinas de la Mina de la Probadora, la primera de las minas por las que pasaremos y que fueron el origen de esta vereda arriera para el transporte de minerales. Veremos los restos de otras minas más adelante, la última de las cuales es la Mina de la Estrella, ubicada en un paraje sin igual, con unas hermosas vistas hacia los Tajos del Veleta. Descendemos hacia el  Barranco del Guarnón por un  puente de madera y seguimos subiendo mientras nos cruzamos con algunas vacas que pastan en esta dehesa. Pasaremos por más restos mineros mientras en la ladera de la solana veremos la  chorrera del Barranco del Aceral, por el cual pasaremos al regreso. Llegamos junto al  Puente del Real, en el paraje conocido como Junta de los Ríos, por confluir aquí los cursos fluviales procedentes de cuatro barrancos: Lucía, Valdecasillas, Valdeinfierno y Rincón. Cruzamos el puente de madera del Río Real y ascendemos un duro repecho por la ladera del Puntal de Lucía, donde podemos ver un memorial en homenaje a un joven fallecido en ese lugar.

Al superar el Puntal de Lucía, comenzamos a llanear hasta cruzar el Barranco del Aceral, cuya chorrera habíamos entrevisto desde la vertiente de la umbría en la Vereda de la Estrella. También avistamos el  pequeño Refugio del Aceral, en buen estado pero con la puerta descolgada. Continuamos por las faldas de la Loma del Calvario bajo un bosque de pinos y abetos hasta llegar al Refugio de la Cucaracha antiguo barracón forestal que se encuentra  con literas distribuidas en dos salas. El espléndido paraje donde se sitúa,  rodeado de nogales y cedros, invita a hacer una parada para reponer fuerzas.

Tras el refrigerio retomamos la caminata y pasar por una nueva intersección con los senderos que se dirigen hacia Peña Partida y la Loma del Calvario, comenzamos un fuerte descenso por la Cuesta de los Presidiarios, llamada así por ser el camino que recorrían los presos destinados a trabajar en las lejanas Minas de Vacares. Caminamos bajo un agradable bosquecillo por un  sendero coincidente con el tramo 18 del GR-240 Sulayr. Terminado el descenso cruzamos el río Genil por un puente de madera y subimos un fuerte repecho de unos 900 metros hasta alcanzar de nuevo la zona de la umbría de la Vereda de la Estrella por la que pasamos esta mañana. Desde este punto sólo queda desandar la vereda hasta el Barranco de San Juan.

En resumen, ha sido una ruta muy bonita y variada, con un cierto nivel de exigencia acentuado por la larga distancia caminada. En total empleamos más de nueve horas y en movimiento estuvimos 6 horas y 33 minutos. Todo el recorrido quedó reflejado en este track.

Mi agradecimiento a todos los amigos que nos acompañaron y arroparon, por su actitud positiva, por el buen ambiente creado y por las fotos que han ido dejando en el grupo de la ruta y que me he permitido usar para esta entrada. Nos vemos en los caminos.

Circular Castillo de las Guardas, Embalse y Minas del Castillo de las Guardas.

No vayas tan deprisa en la montaña que tu respiración te impida hablar con tus compañeros o que el esfuerzo te obligue a inclinar tanto tu cuerpo que el campo de visión básicamente se reduzca  a tus botas.

Arbizu, Juanjo. Manifiesto slow mountain en Monterapia 2. Ed Diéresis 2016

Ante las previsiones meteorológicas del fin de semana optamos por esta ruta sencilla, cercana y apta para realizarla en la mañana. Es un  sendero homologado y balizado por la FAM y catalogado como PR-A-396 que discurre principalmente por caminos públicos y algunas fincas privadas que tienen servidumbre de paso. El sendero se encuentra en la localidad sevillana del Castillo de las Guardas, en la Comarca del Corredor de la Plata, camino natural entre Sevilla, Huelva y Badajoz. A lo largo del sendero observaremos el típico paisaje de dehesa, con predominio de la encina, con algún alcornoque y un sotobosque en el que predomina el lentisco, madroños, jaras, romero, tomillo y lavanda o «cantueso». Durante la ruta pasaremos por diversas fincas de ganado ovino, porcino y vacuno por lo que tomaremos la precaución de cerrar las portillas que encontremos a nuestro paso y trataremos de no estresar a los animales.

Comenzamos a caminar desde la Plaza de España del Castillo de las Guardas en dirección a la Fuente-Abrevadero junto a la carretera SE-539 y siguiendo las balizas llegamos al camino del Cerro de las Ánimas. Es una subida bastante llevadera entre muros de piedra y en la que atravesaremos las primeras portillas.  Hacia el segundo km de nuestro recorrido la subida se suaviza y alcanzamos una bifurcación en la que podemos ver por muestra derecha el camino que nos traerá de vuelta. En este paraje, Cañada Alta, ya nos encontramos con una cancela practicable por la que entramos a una finca ganadera, Caña Alta. Siguiendo la vereda iniciamos un suave descenso en el que atravesaremos algunos arroyos con un caudal mínimo, por lo que los sorteamos sin problemas. Hacia el km 4,5 del recorrido llegamos a una intersección con un camino que lleva hacia la aldea de El Pedrosillo. Continuamos siguiendo las balizas que señalan hacia las Minas del Castillo de las Guardas adentrándonos en la Sierra del Pantano.

Tras una suave subida alcanzamos a ver a nuestra derecha el embalse nuevo completamente seco y cruzado por un débil arroyo. Un poco más adelante llegamos a la cola del Embalse del Pantano Viejo que tiene una buena lámina de agua. En poco menos de 1 km encontramos los restos de la antigua estación de ferrocarril de la Mina Admirable. Investigamos por entre los edificios y nos acercamos a un túnel en bastante buen estado a escasos 500 m. Regresamos a los edificios en ruinas para retomar un camino que lleva hasta el poblado Minas del Castillo de las Guardas que está habitado. Antes de llegar al poblado (lo visitaremos en otra ocasión) hay una cancela que da paso a un camino entre las alambradas que separan dos fincas ganaderas. Es el tramo menos vistoso del recorrido con la visión del radar meteorológico que nos muestra en la distancia el lugar en el que encontraremos el camino de vuelta. Pasamos por el cerro de Cañada Alta (520 m) hasta llegar al Cortijo de Chamorro en el que tomaremos el Camino del Cerro de las Ánimas de vuelta a la localidad del Castillo de las Guardas.

En resumen, una sencilla ruta circular con algo de desnivel y algunos tramos de piedras que no entrañan ninguna dificultad técnica. En épocas de calor puede ser poco aconsejable pero el resto del año se puede hacer en cualquier momento. Desde luego, este sábado resultó un paseo muy agradable.

Aunque todo el recorrido está señalizado y balizado y se puede hacer sin problemas de orientación, dejo este track para más seguridad.

Monesterio: Circular por la Sierra de Aguafría, Alto de Aguafría, Castillo y Alto del Castillo

Salgamos de la ciudad. Volvamos a lo natural. Volvamos al lugar del que nunca debimos salir, un lugar auténtico, donde las personas pueden desarrollarse con arreglo a lo que es natural en ellas. Entonces, salimos a lo natural. Lo natural en oposición a lo urbano. Sin reglas – las reglas son para la ciudad – libres por fin. La ciudad normaliza y regula, el Poder ejerce prácticas biopolíticas.

Armin, Ash. Thrift, Nigel. Cities: Reimagining the Urban. Cambridge. Polity Press

Se trata de una bonita ruta circular por el entorno de la Sierra de Aguafría en el término municipal de Monesterio que discurre por caminos rurales asfaltados, caminos forestales, veredas y caminos públicos. La mayor parte de la ruta discurre en un entorno boscoso en el que predominan los castaños, las encinas y plantaciones de pino de repoblación. En sus tramos inicial y final transitamos entre fincas agrícolas, alguna granja y casas rurales. El recorrido que hicimos tiene unos tres kilómetros finales que se pueden hacer muy monótonos al discurrir por un camino rural asfaltado con constantes subidas y bajadas. Para una próxima ocasión trataremos de buscar una alternativa más interesante.

Iniciamos la ruta a la entrada de Monesterio junto a la oficina de Información turística y el Museo del jamón. Comenzamos el ascenso por la Calle de la Huerta hasta finalizar la urbanización. Giramos a la izquierda por un callejón hasta cruzar la carretera EX-103 y tomar un camino rural asfaltado entre huertos, olivares y cercados con animales. El camino, en suave ascenso, es un paseo agradable con algunos hitos como la Piedra del Águila, unos bolos rocosos en medio de la campiña usados por las rapaces para otear el horizonte. Hacia el km 3 de nuestro recorrido encontramos la Cancela de la Finca El Robledillo, de tendremos que cruzar y dejar cerrada. Por este camino recorreremos unos centenares de metros entre castaños hasta llegar a otra cancela con dos bloques pintados de azul para acometer la subida al alto de Aguafría.

En este punto la subida se hace un poco más exigente mientras continuamos bajo un bosque pinos de repoblación salpicados de castaños. Continuamos la subida, pasamos junto a las ruinas de una construcción hasta llegar a una intersección señalizada. Seguimos la indicación Alto de Aguafría. La vereda se transforma en un carril bien señalizado que, en suave pendiente nos lleva al Alto de Aguafría (1.079 m) segunda cima de la provincia de Badajoz y en el que hay una torre de vigilancia contra incendios y el habitual vértice geodésico.

Por un sendero junto al Vértice geodésico continuamos hacia el Alto del Castillo (1.002 m) Una formación de grandes bolas rocosas desde las que, en días claros, debe de haber buenas vistas. Descendemos por un sendero precioso entre musgo y helechos hasta llegar a un camino enlosado a modo de calzada romana que nos conduce directamente a un prado en el que encontramos los restos de una torre de dos plantas con sillares y un mirador sobre los habituales bolos de roca que vemos por la zona.

Regresamos por el camino de losas y comenzamos un descenso prolongado por diversos caminos forestales que se van entrecruzando. Hacia el km 9,5 de nuestro recorrido encontramos un claro en el bosque con un rincón a la memora de Fructuoso Ferreira Villalba y Manuel Ferreira Villalba dos monesterienses que cuidaron y legaron el monte en el que estamos desarrollando la actividad.

Continuamos el descenso hasta llegar a un carril asfaltado, tras pasar una barrera practicable, entre fincas ganaderas y agrícolas que nos llevará en un continuo sube y baja hasta las inmediaciones del Alto de la Cruz, junto a un humilladero y una amplia zona recreativa. A escasos 500 se encuentra la rotonda del Jamón de entrada a Monesterio y un poco más adelante el Punto de Información turística desde donde comenzamos la ruta por la mañana.

A pesar del día, bastante nublado y neblinoso, es una ruta muy bonita, en un paisaje variado entre el sistema adehesado, el bosque de pino de repoblación, y los castañares habituales de esta zona. Han salido 14,5 km pero creemos que con la cantidad de caminos que tenemos por la zona se puede buscar una alternativa a esos tres km de carril finales que resultan bastante monótonos.

Todo el recorrido del día ha quedado grabado en este track.

Montellano: Sierras de San Pablo y Montellano, subida al Castillo de Cote y circular por los Miradores

Camina o pasea por los espacios naturales buscando ese ritmo cómodo que te permita disfrutar de todo y con el que a la vez puedas recorrer largas distancias. Encuentra el placer en el puro vagabundeo, sin pensar tanto en realizar una práctica deportiva.

Arbizu, Juanjo. Manifiesto slow mountain en Monterapia 2. Ed Diéresis 2016

En esta ocasión acometemos esta bonita ruta circular de senderismo por las Sierras de San Pablo y Montellano, con salida desde la localidad sevillana de Montellano y visita a un lugar tan emblemático de la Banda Morisca como el Castillo de Cote, ruta en la que recorreremos hasta seis miradores desde los que contemplar la Campiña, tener buenas vistas de las Sierras de los alrededores entre las destacan por su cercanía las del Tablón y la de Grazalema, el peñón de Zaframagón, amplias vistas sobre algunos de los pueblos blancos de Cádiz y disfrutar de una espectacular mañana aromatizada por los olores dejados por las recientes lluvias que ha dejado los bosques repletos de fragancias.

Comenzamos la ruta siguiendo las señales y balizas del sendero señalizado PR-A 409 en una zona de pinares con área recreativa en la que se suele celebrar la romería de San Isidro.. El sendero discurre bajo un bosque frondoso de pinar de repoblación que se va empinando progresivamente y pasa por lugares angostos con algún árbol caído por las lluvias. Esta primera subida nos deja en el Mirador de La Cancha con bonitas vistas a la Sierra de Lijar, a la campiña de Jerez, la Sierra del Endrinal y el entorno de Arcos de la Frontera.

Continuamos por una pista asfaltada hasta alcanzar una explanada en la que hay una torre de vigilancia con otro bonito mirador. Desde aquí tomamos una senda, entre encinas, jaras y torviscos,  que baja hasta una cantera y el entorno del inicio de la subida al Castillo. Es un tramo acondicionado con fuerte subida en escalinata a lo largo de la que iremos viendo restos de antiguas fortificaciones que finaliza en unas plataformas metálicas que salvan un hipotético foso. El Castillo, de época califal, data del siglo XIII consta de una torre tetrabsidial  de estilo gótico, con bóvedas y ventanas de crucería de carácter netamente defensivo. Su función era controlar la cuenca del río Guadalete junto con las cercanas construcciones de Torre de Lopera y el Castillo de las Aguzaderas. Desde su techado (el tercer mirador) apreciamos El Terril en la Sierra del Tablón, Peñón de Zaframagón y Sierra del Pinar.

Descendemos hasta el área de acogida del Castillo y continuamos por una vereda junto a una valla en constante subida hasta el Mirador y puerto  del Acebuche. Desde este mirador echamos un último vistazo al Castillo de Cote y seguimos una baliza que nos dirige hasta el siguiente mirador: Pancorbo.

El camino es una pista en muy buen estado rodeada de pinos. Pasamos por un área recreativa que suponemos muy demandada en los días de romería y continuamos hasta el vértice geodésico de la Sierra de Montellano (puede contar como mirador) A la derecha del vértice está el mirador de Pancorbo sobre la campiña de Morón.

Iniciamos el camino de regreso y pasamos por una enorme área recreativa denominada Llanos de la Romería al final de la cual vemos una baliza que nos dirige hasta el mirador de la Cruz. Este mirador tiene una parte más moderna con vistas hacia el municipio de Montellano y una parte más antigua en la que podemos ver el pedestal sobre el que se erigía la cruz que daba nombre al mirador. Desde aquí, todo el camino es en descenso por camino forestal en el que las tormentas han causado graves destrozos. Siguiendo el track llegamos al mismo lugar en el que dejamos el coche por la mañana.

Ha sido un precioso día de senderismo, con una temperatura ideal para caminar y en el que hemos podido disfrutar de una ruta no excesivamente exigente llena de encanto y variados paisajes. Todo nuestro recorrido se puede seguir con este track.

Desafío PATANEGRA

En el momento en que mis piernas empiezan a moverse, mi pensamiento empieza a fluir

Thoreau, H. D. El arte de caminar. Ed Nuevos Emprendimientos, 2020

Mañana comenzaremos la primera de las cuatro etapas del Desafío Patanegra.

El Desafío Patanegra es una propuesta de travesía por el Parque Natural de las Sierra de Aracena y Picos de Aroche . Se trata de un recorrido circular por senderos, caminos, pistas y entremuros con una distancia de 105 kilómetros y 4000 metros de desnivel positivo, con salida y llegada en Santa Ana la Real.

El recorrido, diseñado por Juan Antonio Jara, pasa por 14 municipios de la Sierra de Huelva: Alájar, Almonaster la Real, Aracena, Castaño del Robledo, Cortegana, Cortelazor la Real, Fuenteheridos, Galaroza, Jabugo, Linares de la Sierra, Los Marines, La Nava, Santa Ana la Real y Valdelarco. Así mismo, pasa por otras aldeas y lugares emblemáticos y muy conocidos de la Sierra como son: la Peña de Arias Montano, La Posada de Cortegana, las aldeas del Acebuche o La Fuente del oro, la Venta del Cruce, el Cerro de San Cristóbal, la Mezquita de Almonaster o el Castillo de Cortegana.

Nosotros vamos a realizar el recorrido en cuatro etapas consecutivas que serán las siguientes:

  • 1ª Etapa: Santa Ana la Real-Linares de la Sierra 27,70 km
  • 2ª Etapa: Linares de la Sierra – Cortelazor 25,00 km
  • 3ª Etapa: Cortelazor-Posada de Cortegana 24,00 km
  • 4ª Etapa: Posada de Cortegana-Santa Ana la Real 27,00 km

Realizaremos ascensiones emblemáticas de la Sierra como el castillo de Cortegana o la Mezquita de Almonaster y también subiremos el San Cristóbal (segundo pico más alto de la comarca con 896 metros), techo del Desafío Patanegra, aunque en todo el recorrido tendremos subidas y bajadas notables como la subida de Jabugo al Castaño Robledo o la de Linares a Aracena. 

Para más información sobre este recorrido, que se puede hacer en varias modalidades, se puede visitar la página web de la organización.

Esta tarde hemos llegado a Santa Ana la Real, concretamente a la aldea de La Presa, lugar en el que está la casita que va ser nuestra base de operaciones y, con las llaves y las instrucciones domésticas Mariano nos ha hecho entrega de la bolsa del corredor con algunos detallitos de parte de la organización y algunas instrucciones concretas para el desarrollo sin incidentes de la etapa de mañana.

Un poco más tarde, nos hemos acercado al casco histórico de Santa Ana, hemos visitado la Iglesia de Santa Ana , la emblemática fuente de los cuatro caños y el km 0 del desafío.Mañana temprano comenzaremos la primera etapa de 27 km entre Santa Ana y Linares de la Sierra. Ya iremos contando. A la vuelta hemos comenzado a relacionarnos con la fauna local.

Gaucín: Sendero Garganta de Las Palas y subida al Castillo del Águila

Non gogoa han zangoa (Donde van tus pensamientos van tus pasos)

Proverbio tradicional euskaldun

Gaucín es un municipio malagueño en el Valle del Genal y uno de los que conforman la comarca de la Serranía de Ronda. Gaucín es un pueblo muy sensibilizado con su entorno y  los caminantes. Desde el Ayuntamiento se han señalizado algo más de una docena de rutas de senderismo , lo que sumado a la red de caminos públicos, los senderos del Valle del Genal, la tradicional subida a la Sierra del  Hacho y los tramos de la Gran Senda de Málaga que transcurren por  la Serranía de Ronda hacen una excelente oferta para el tursimo activo.

En esta ocasión vamos a hacer la  rutas V y  parte de la ruta IV de las ofertadas por el municipio de Gaucín.  Estas rutas están perfectamente señalizadas con números romanos sobre placas de cerámica y con franjas de pintura color azul. Todas tienen instrucciones detalladas por escrito en inglés y español, y se pueden encontrar los tracks en wikiloc sin excesivos problemas.

Como nuestra intención es unir dos rutas, dejamos el coche cerca del Centro de Salud, en la parte baja del pueblo en una amplia explanada en la que los sábados se suele montar un mercadillo. Cuidado con la señalización. Comenzamos la caminata en el sentido descendente de la Calle Jacobo Real en dirección al Parque Antonio Godino junto a la carretera A-369, y a escasos metros de dicho parque giramos a la izquierda para continuar por el Camino de La Lobería. Iniciamos un descenso por una pista forestal con bonitas panorámicas del Monte Hacho y rodeados de una fantástica masa arbórea de alcornoques, quejigos y encinas, algunos de ellos de gran porte, y con el suelo cubierto de abundante hojarasca propia de la época otoñal que ahora comienza.

Continuamos por una estrecha vereda, con algunos tramos pedregosos hasta acceder a una pista forestal amplia y giramos a la izquierda siguiendo las indicaciones de la ruta catalogada, por el Ayuntamiento de Gaucín, con el número V. Cruzamos el Arroyo de Carboneras, sin agua alguna ya  en la Garganta de las Palas y punto más bajo de nuestro recorrido. Desde este punto  iniciamos el ascenso con unas bonitas vistas del macizo de Líbar en una subida no demasiado exigente.

Tras volver a cruzar por el Arroyo de Carboneras cauce arriba, alcanzamos un cruce de caminos y giramos a la izquierda por el Camino La Claridad. Seguimos, ahora por un ascenso algo más exigente, y en una bifurcación de caminos, tomamos el de la izquierda. Cruzamos de nuevo el Arroyo de los Hilos de Enmedio, también sin agua; atravesamos una angarilla y nos desviamos hacia la izquierda abandonando la pista forestal y accediendo a otro tramo de vereda, por el Camino La Mamola.

Llegamos a una cancela, que encontramos abierta, y a través de un magnífico pinar,  y de algunos arbustos de Espino albar, con unas buenas vistas sobre Gaucín hasta que alcanzamos otro cruce de caminos: el situado frente a nosotros, continuaba por la ruta XIII, a través del Camino de los Hilos, y el de la derecha, continuaba por el Camino de la Mamola; ambos conducían hasta el pueblo. Nosotros optamos por el de la derecha y tras ascender un duro repecho, giramos a la izquierda para tomar el Camino del Montoro y llegar hasta la Barriada de la Morena junto al inicio del sendero señalizado para subir a la Sierra del Hacho.

Llegamos a la carretera A-369 que conduce hasta Ronda, la cruzamos y entramos de nuevo en Gaucín por el Paseo de Ana Toval  con unas espectaculares imágenes del macizo de Líbar y en sus faldas el pueblo de Cortes de la Frontera; Ahora seguimos las indicaciones para llegar al Castillo del Águila o de Gaucín. Tras callejear unos veinte minutos llegamos a la  Calle La Laguna en la  que comienza una cuesta escalonada que nos lleva directamente al recinto amurallado del Castillo del Águila. Recibe este nombre porque es frecuente la presencia de aves rapaces. Se trata de un castillo levantado en la época andalusí y reconstruido en varias ocasiones posteriormente. Se conservan la muralla, la torre del Homenaje, los aljibes y una mina de escape. Guzmán el Bueno murió en los alrededores del castillo en 1309, cuando intentaba conquistarlo a los árabes. En él se encuentra también la Ermita del Santo Niño. En la zona pudimos divisar un  gran número de rapaces, entre ellas algún águila, haciendo honor al nombre. El descenso lo hacemos pasando por el bonito Mirador del Castillo y por la Calle de las Parras llegamos de nuevo hasta el Centro de Salud en el que iniciamos la ruta.

En resumen, ha sido una bonita ruta circular de unos 12,5 km por un entorno de bosque mediterráneo espectacular, que discurre por caminos y senderos muy bien señalizados y que culminamos con una visita cultural muy interesante.

Aunque todo está muy señalizado, se puede ver nuestro recorrido en este track que dejamos en Wikiloc.

Subida al Cerro San Cristóbal desde Almonaster la Real y vuelta por las aldeas de Los Molares y Calabazares

No se recuerdan los días, se recuerdan los momentos.

Pavese, Cesare. El oficio de vivir. Seix Barral, Barcelona 2022

Pasado el verano, retomamos la rutina montañera con esta bonita y otoñal ruta que nos llevará desde la localidad de Almonaster la Real al Cerro San Cristóbal (913 m) y realizaremos el regreso pasando por las aldeas de Los Molares y Calabazares. Sobre el mapa es una ruta relativamente sencilla, de unos 15 km de recorrido y en la que vamos a subir el  Cerro San Cristóbal de 913 m de elevación sobre el nivel del mar, que es el tercer pico más alto de la provincia de Huelva, por detrás de Los Bonales y el Castaño.

Dejamos el coche a la entrada de Almonaster, frente al espacio ocupado por las Zahúrdas en la falda del monte bajo la mezquita, y comenzamos a caminar por la carretera HU-8105 hasta alcanzar un camino rural que pasa entre el polideportivo municipal y el polígono industrial El Romo. A medida que vamos tomando altura tenemos bonitas vistas sobre el Castillo de Almonaster y los restos de la mezquita califal. Pronto enlazamos con otro camino que sube desde Almonaster en las cercanías del Barranco de la Caña. El camino aparece bordeado por alcornoques, quejigos, pinos ,castaños y una vegetación de monte bajo en la que destacan los helechos. Hacia el segundo kilómetro del recorrido el camino se suaviza un poco mientras entramos en un amplio castañar que luce espléndido entre la neblina. Un poco más adelante llegamos al Puerto de las Encrucijadas donde vemos indicaciones de otras rutas que discurren por este paraje. Nosotros continuamos hacia el este (nuestra derecha) para afrontar las últimas rampas del ascenso a San Cristóbal. Finalmente, alcanzamos un tramo de un carril de servicio para las antenas de la cima por el que continuamos hasta la cima. En este lugar hay dos miradores, que en este día nublado, no nos ofrecen nada que mirar. Tendremos que dejar las vistas para otra ocasión.

El descenso lo realizamos por el sendero señalizado SL-A-127 con algunos tramos que requieren de cierta concentración por la humedad reinante y algo de piedra suelta. Buena parte de este descenso se hace por una zona acondicionada con troncos a modo de escaleras y algunos tramos de balaustrada. Al poco, encontramos la pista asfaltada que sube a la cima, y nosotros continuamos por el sendero señalizado en dirección a la aldea de Los Molares. Su nombre procede de la muela que se utilizaba en los molinos para moler, piedras de gran tamaño que aún pueden verse en la aldea y en sus alrededores. Ante las puertas de algunas casas, como es tradicional en algunos pueblos y aldeas de la Sierra, existen los típico “llanos”, mosaicos a base de piedras . Pasamos la aldea, casi desierta, para encontrar algunos habitantes junto a la salida en dirección hacia Calabazares. El descenso se suaviza un poco y podemos caminar un poco más rápido.

Calabazares es una cuidada aldea que está compuesta de tres núcleos.  El camino transcurre  entre las casas a nuestra derecha y las huertas a la izquierda. Casi todas las casas disponen de magníficos emparrados repletos de uvas. Es el punto más bajo de nuestro recorrido. A la salida, por un camino rural paralelo a la carretera y coincidente parcialmente con el sendero PR-A- 482 de las cuatro riberas de Almonaster, se nos une un perrete que nos va guiando hasta Almonaster. Todo este tramo de regreso es en suave subida hasta cruzar de nuevo el Barranco de la Caña y acceder al pueblo por la calle principal. Pasamos por el Mirador de la Mezquita y unos metros más adelante nos encontramos con el aparcamiento del que salimos por la mañana.

Resumiendo,  ha sido una bonita y sencilla ruta, en un día bastante nublado y cómodo para caminar en el que nos han caído algunas gotas de lluvia sin tener necesidad de sacar los chubasqueros. Todo el trayecto recorrido y algunas fotos que no han cabido en esta entrada se puede ver en este track.

Subida al Veleta desde la Hoya de la Mora y vuelta por la Carihuela, Lagunillos de la Virgen y Laguna de las Yeguas.

Podría llegar a escalar esta montaña polar / y a tu lado aterrizar, / desde el Veleta al Sacromonte sin mirar.

L.N. Granada. Supersubmarina

En esta ocasión nos disponemos a realizar la clásica ascensión veraniega al pico Veleta, uno de los símbolos de la ciudad de Granada y, por supuesto, de Sierra Nevada. Con sus 3.398 m sobre el nivel del mar, es el tercer pico más alto de la Península Ibérica y el cuarto de España después del Teide en Tenerife, el Mulhacén en Sierra Nevada y el Aneto en los Pirineos.

Etimológicamente su nombre no hace referencia a ‘la veleta’ (instrumento que sirve para determinar la dirección del viento) sino que se trata de un sustantivo masculino «el Veleta», porque deriva del árabe balata, que significa ‘cortado, tajo, balate’ y hace referencia a los vertiginosos tajos que perfilan sus caras norte, este y sur, algunos de los cuales se aproximan a los 500 metros de desnivel. No obstante, esta montaña es también coloquialmente conocida entre los lugareños y montañeros que la frecuentan como «el picacho», por su esbelta singularidad.

El camino de acceso a la cima se inicia junto a los aparcamientos de la Hoya de la Mora (sobre los 2.500 m de altitud sobre el nivel del mar), junto a los Peñones de San Francisco, es un camino señalizado desde el que veremos, a la izquierda, el antiguo y bonito Observatorio Astronómico en lo más alto de una peña, y el imponente Albergue Militar de la Hoya de la Mora. El camino comienza a ascender dejando las vallas y los remontes de la estación de esquí a la derecha  e irá cruzándose continuamente con la carretera asfaltada que sube hacia el Veleta. Esta carretera, construida en los años 30 del siglo XX  subía hasta unos pocos cientos de metros de la cima. En la actualidad el tráfico por esta carretera está restringido a los vehículos del Parque Natural pero es un excelente apoyo para subir a la cima. En principio trataremos de seguir el camino señalizado evitando el asfalto. Pasaremos junto a una ermita de Piedra dedicada a la Virgen de las Nieves y continuaremos la ascensión dejando atrás el nuevo Observatorio Astronómico (pasaremos más cerca de él a la vuelta) cruzaremos la carretera varias veces hasta llegar a la cota de los 2.800 m en la que seguiremos de frente en dirección a la Hoya del Moro en el Paraje de Los Panderones. A esta altura ya tendremos una hermosa vista sobre el barranco de San Juan y el nacimiento del Río Guarnón, afluente del Genil.

Continuamos la subida hasta llegar a la cota de los 3.000 m en la que encontramos de nuevo la vieja carretera. Por el camino hemos pasado bajo los cables de los telesillas y telecabinas de la estación de Invierno. En este punto tenemos dos opciones: o seguimos rectos por la empinada arista o continuamos apoyándonos en la carretera ya muy bacheada y pedregosa en este punto.  Continuamos por la carretera para una subida un poco más fácil y volvemos a atrochar poco antes de llegar a la curva del Refugio de La Carihuela, lugar en el que terminaba la carretera. Junto a la terminal del telecabina nos reencontramos con la pareja Guipuzcoano-Vizcaina que habíamos encontrado en nuestra subida al Mulhacen la semana pasada. Ellos ya bajan y nos comentan que tras la bajada inician su vuelta hacia Euzkadi. Nos despedimos de ellos y continuamos el ascenso por donde podemos. En estos últimos metros no hay sendero definido y cada uno lo hace según sus fuerzas.  Tras tres horas de continuo ascenso llegamos a los restos del antiguo laboratorio de Física de la UGR que data de 1961 (Hoy unos restos que cobijan a los montañeros que han hecho cima y se disponen a tomar un bocado antes de iniciar el descenso. Unos metros más adelante está el vértice Geodésico. En la cima hace bastante frío pero con la alegría del logro ni lo notamos. Las fotos de rigor, una detenida mirada a las panorámicas impresionantes con Jaén, Sierra Mágina, Cazorla, Almería y la Sierra de Gádor, el Mediterráneo, los invernaderos, Salobreña, Almuñécar,  Sierras de Almijara y Tejeda, La Maroma, Serranía de Ronda y, en primer término, Mulhacén, Alcazaba, Picón de Jerez, los tajos del Veleta. Inabarcable. Pausa para comer y comenzamos el descenso.

Antes de acabar la comida se levanta un vientecillo que incrementa la sensación de frío. Comenzamos a bajar en dirección sur, hacia el refugio vivac de La Carihuela, la entrada a la Alpujarra desde Sierra Nevada. En este punto echaremos un último vistazo al Mulhacén y Alcazaba por la izquierda y la loma del Caballo (el tres mil más occidental) enfrente. Iniciamos una fuerte y pronunciada bajada por un sendero pedregoso y zigzagueante. Con mucha paciencia y concentración se va haciendo camino hasta llegar a la primera de las cinco láminas de agua que conforman los Lagunillos de la Virgen a 2.940 m bajo los Tajos de la Virgen y cabecera del Río Dilar.  Son pequeños estanques rodeados de praderas que se conocen como borreguiles.

Continuamos el descenso, ya algo más suave, por el paraje conocido como el Panderón para llegar a la Laguna de las Yeguas, actualmente muy alterada por la mano del hombre que recreció los bordes de la laguna con hormigón, con la pretensión de desviar el agua hacia la estación de esquí, con lo que se alteró el ecosistema y, lo peor es que parece que la represa tiene algunas fisuras. Continuamos nuestra ruta hasta el nuevo Observatorio Astronómico, lo dejaremos a nuestra izquierda, después pasaremos por las pistas de esquí en las que nos cruzaremos con diversas figuras marinas y un cobertizo con forma de tiburón, llegaremos al paraje de Borreguiles alto y volveremos a pasar bajo la Capilla de la Virgen de las Nieves.

Desde este punto desandaremos el camino de la mañana hasta llegar al aparcamiento junto a los Peñones de San Francisco en el que dejamos el coche.

En resumen, ha sido una bonita y variada jornada en la que hemos empleado casi siete horas para hacer 14,82 km y superar un desnivel de 875 m. En esta ocasión nos han acompañado Pepe y Reme, dos veteranos montañeros y buenos conocedores de Sierra Nevada, a los que agradecemos el buen día y algunas fotos.

Todo el recorrido de este día se puede seguir en este track.