Camino de Santiago a Muxía y Fisterra: Primera Etapa: Santiago de Compostela-Negreira

La inmensidad está en nosotros.

Bachelard, Gastón. La poética del espacio. 1981, pg 169

Este Camino de Santiago a Muxía y Fisterra es la prolongación del Camino de Santiago que une Santiago de Compostela con el cabo de Finisterre en la legendaria Costa da Morte. Se considera como una continuación o epílogo al camino tradicional y en unas pocas jornadas se llega hasta el fin del mundo.

Aunque hay un cierto punto de fricción en si se debe ir antes a Fisterra que a Muxía o a la inversa, en nuestro caso hemos decidido ir primero a Muxía (villa de la Costa da Morte a la que, según la leyenda, la Virgen arribó en una barca de piedra para consolar al apóstol Santiago, advirtiéndole de que su misión había concluido en Galicia, y que debía regresar a Jerusalén) en nuestro caso hemos elegido ir primero a Muxía por diversas razones:

  • En primer lugar, porque queremos terminar este camino en Finisterre (aunque sabemos que desde el punto de vista geográfico el cabo más occidental de Europa no está en Galicia, sino en Portugal (Cabo da Rocha), e incluso que entre los gallegos el que penetra más hacia el oeste no es el de Fisterra, orientado al sur, sino el de Touriñán, el mito del finis terrae sigue teniendo su enjundia).
  • En segundo lugar por una razón de carácter práctico: hay más autobuses desde Fisterra a Santiago que desde Muxía.
  • En tercer lugar, el poder simbólico del colofón, creemos que no hay mejor manera de terminar que asomarse a la inmensidad del Atlántico, ver el atardecer desde las inmediaciones del faro, a 143 m de altura y pensar en el próximo reto.

Teniendo todo esto claro, comenzamos nuestra caminata en la Plaza del Obradoiro en el km 0 del Camino de Santiago bajo un denso aguacero que comenzó a descargar sobre Santiago de madrugada y que no tenía visos de terminar muy pronto cuando comenzamos la caminata. Nos dirigimos hacia la fachada del edificio del Parador de los Reyes Católicos y giramos a la izquierda, bajando junto a la Iglesia de San Fructuoso por la Rúa das Hortas. Al principio hay poca señalización, pero continuamos hacia abajo y van apareciendo algunas flechas amarillas. Por fín, junto al robledal de San Lourenzo, encontramos el primer monolito de granito junto a un precioso bosque de robles centenarios. A partir de ahí, la señalización es siempre muy clara. Tras un fuerte descenso llegamos hasta el puente sobre río Sarela, un afluente del Sar, apenas visible por la espesa vegetación. En sus márgenes aún perviven los restos del viejo esplendor de las fábricas de curtidos pues en Santiago creció hasta fínales del XIX una boyante industria del cuero. Luego, subimos hasta la aldea de Sareila de Abaixo, desde la que tenemos unas magníficas vistas a las torres de Santiago. En este punto, deja de llover y la caminata se hace más amena. Transitamos por espacios bucólicos a los que Rosalía De Castro dedicó algunos versos en su libro Follas Novas. “… aqués vellos carballos/ amostrando as súas raíces/ calva-las redondas copas…” Continuamos por asfalto, atravesando numerosas aldeas: As Moas de Abaixo, Carballal, Pedrido, Quintans, Portela, O Lombao, Augapesada…No están claros los límites entre lo rural y lo urbano, pero el paisaje es agradable y las carreteras, tranquilas. 

Desde el Puente sobre el Rego dos Pasos en Augapesada tomamos por una pista la subida al Mar de Ovellas, el plato fuerte del día. Son unos 230 m de desnivel en 2,5 km. La subida no es difícil, simplemente hay que tomársela con paciencia y buscando un ritmo cómodo y haciendo los descansos oportunos. Además hay bancos en distintos puntos de la subida, a la sombra de robles, y una fuente en la parte alta.  Desde el alto del Mar de Ovellas y Carballo, descendemos hasta Ponte Maceira, donde el río Tambre, un viejo molino, el gran puente con tres grandes arcos y dos pequeños y la vegetación nos regalan un espectáculo para los sentidos. Al otro lado del puente encontramos la Capela de San Brais y, a la derecha el Pazo de Baladrón construido entre 1945 y 1955. Continuamos por terreno llano, en ocasiones junto a una carretera, hasta el pequeño repecho de Chancela. Al llegar al alto de Chancela pasamos junto a la entrada monumental del Pazo de Chancela. El camino sigue en suave bajada hasta Negreira, donde finalizamos esta primera etapa de nuestro Epílogo.

En resumen, ha sido una etapa relativamente sencilla en la que hemos recorrido 21,73 km en 5 horas y 7 minutos. De esta primera etapa destacaríamos:
– La salida de la Plaza del Obradoiro bajo el aguacero.
– Las vistas a Santiago desde Sarela de Abaixo.
– La subida al Mar de Ovellas.
– El grandioso espectáculo de Ponte Maceira.

Todo nuestro camino de hoy ha quedado grabado en este track.

Camino de Santiago Francés. Trigésimo Tercera Etapa: O Pedrouzo- Santiago de Compostela.

Los peregrinos de hoy son más bien, caminantes ordinarios, que casi nunca visten de forma específica para señalar su condición. Su Iglesia es muchas veces íntima: son sus únicos fieles.

Dupront, Alphonse. Du sacré. Croisades et pelegrinages. Images et languages. Paris, Gallimard, 1987

La etapa final de este Camino de Santiago es una etapa fácil, con algunas subidas y bajadas de escasa consideración en la que encontramos dos tramos diferenciados. La primera parte, consistente en los habituales bosques de eucaliptos salpicados de robles y una segunda parte de caminos periurbanos, con áreas residenciales, autovías, talleres, el aeropuerto y un tramo completamente urbano de unos 4,5 km por las calles de Santiago. Aunque amenazaba lluvia entre las 11 y las 12 durante el camino nos ha hecho un día espléndido y únicamente después de la comida ha caído y breve chaparrón. 
Nos han salido 19,72 km que hemos recorrido en 4 horas y 35 minutos.

Salimos de O Pedrouzo al filo de las 8 de la mañana caminando por la Rúa Concello hasta la salida del pueblo en la que tomamos un camino de tierra a la derecha con el que conectamos con el trazado oficial que han seguido los caminantes que no han pernoctado en O Pedrouzo. Enseguida atravesamos San Antón, una minúscula aldea para cruzar el último robledal conservado entre eucaliptos. Por una pista terrosa llegamos a Amenal. Superamos la carretera nacional por un paso inferior, pasamos un bosquecillo, desembocamos en una pista de tierra, giramos a la izquierda por la cabecera del aeropuerto y nos encontramos un gran bloque de piedra que señala el inicio del término municipal de Santiago de Compostela. Continuamos junto a la carretera local y descendemos por un estrecho camino hasta San Paio. Seguimos de frente por una pista boscosa, después asfaltada, pasamos el poblado de A Esquina y nos adentramos en Lavacolla donde el camino da un rodeo para pasar por el atrio de la iglesia junto a una plaza con numerosos servicios de restauración. Continuamos hasta Vilamaior, cruzamos el Río Sionilla, pasamos ante los edificios de la TVG y de TVEG y llegamos a la Calle San Marcos. Seguimos el camino y desembocamos ante la Ermita de San Marcos y las praderas de Monte do Gozo desde donde se divisa Santiago. Paramos para tomar una fruta y reponer algo de fuerzas antes del tramo final.

Continuamos el camino bajando hacia la Plaza de la Concordia por un paso habilitado para peregrinos sobre la autovía. A partir de aquí comienza el callejeo por la ciudad hasta entrar por la puerta del camino, pasamos junto a la Iglesia de las ánimas, plaza de la Quintana, puerta Santa y plaza del Obradoiro. Fotos de rigor con la plaza a tope de peregrinos y, cumpliendo con nuestro habitual ritual, paseo hasta La Tita, a celebrar la consecución de este reto.

Desde que salimos de Saint Jean Pied de Port en mayo de 2024 hasta hoy hemos recorrido por este Camino de Santiago francés un total de 807,40 km en treinta y tres etapas. A lo largo de este camino nos hemos encontrado con numerosas personas con las que hemos compartido vivencias, anécdotas, buenos momentos y alguna incertidumbre. En este último tramo hemos caminado con Rafael, Valentina, Paco y Dante argentinos a los que perdimos la pista en Palas de Rey. Nos encontramos con Jose Luis y Neva en Valtuille de Arriba y nos han acompañado con sus consejos y comentarios. Estos últimos días hemos compartido camino y, algunos días mesa, con Eva y Montse. Para todas ellas y ellos nuestros mejores deseos.

Todo el recorrido de hoy lo hemos dejado registrado en este track.

Camino de Santiago Francés. Trigésimo Segunda Etapa: Arzúa-O Pedrouzo.

Quienes avanzan sin perturbarse en medio de los elementos desenfrenados y de las tormentas, se verán recompensados con un refugio donde descansar.

Yipei, Wang. El viaje. Servitium Editrice, Roma 2015

Afrontamos la penúltima etapa de este Camino de Santiago francés entre Arzúa y O Pedrouzo con buen ánimo en un día que amenaza lluvia y en el que ya se nota la masificación de este camino. Es una etapa cómoda, similar a la anterior, quizás un poco más suave, con largas pistas forestales, tramos junto a la carretera nacional y recorrido periurbanos.

Salimos de Arzúa por la Rúa do Carmen avanzando por una pista forestal en descenso, pasamos junto a la fuente de los Franceses hasta As Barrosas, con el Pazo de San Lázaro, un robledal y el paso por el Rio Vello. Subimos para atravesar el río Brandeso para llegar a Preguntoño. Pasamos por las aldeas de A Peroxa, Tabernavella y A Calzada. Seguimos cuesta arriba entre eucaliptos, pasamos junto a un área recreativa junto al Río Lengüello y llegamos a la pequeña aldea de Boavista con su hórreo que cruza la calle y sus característicos bares. Mencionar el Bar Tia Dolores en el que se consume la cerveza Peregrina que, una vez consumida, la botella con mensaje se coloca en el vallado creando una curiosa composición. Salimos a un andadero junto a la carretera, pasamos por Salceda y, a la salida de Salceda encontramos el emotivo monumento a Guillermo Watt, que falleció cuando le quedaba un día de peregrinación. Un poco más adelante nos detenemos para tomar una fruta y descansar un poco.

Continuamos el camino para llegar a A Brea y seguimos subiendo hasta el alto de O Empalme o de Santa Irene, donde hay varios establecimientos de restauración. Cruzamos de nuevo la carretera y pasamos junto a la aldea de Santa Irene, junto a la ermita y una bucólica fuente. Nos dirigimos hacia A Rúa en O Pino. (Una aclaración en cuanto a la nomenclatura que si en Galicia es complicada para los no gallegos, en este punto se alcanza el súmmum . O Pedrouzo es una localidad de la parroquia de Arca y pertenece al Concello (municipio) de O Pino y es, además la capital del Concello. Lo dicho, un lio) Cruzamos A Rúa y, frente al pabellón de deportes tomamos a la izquierda para ir al O Pedrouzo. En este punto detenemos la ruta para continuarla mañana hasta Santiago.

En resumen, etapa cómoda y desniveles de escasa entidad. Caminamos por largas pistas forestales, andaderos junto a la carretera nacional (hay varios puntos muy peligrosos) mientras vamos cruzando los últimos bosques y praderías en las que pasta el ganado vacuno.

Todo nuestro recorrido de hoy ha quedado grabado en este track.

Camino de Santiago Francés. Trigésimo Primera Etapa: Palas de Rey-Arzua

El caminante recolecta una provisión de momentos privilegiados, de instantes de gracia que en su fuero interno vibra con el sentimiento de existir. Algunos lugares nos dan la sensación de cruzar una frontera invisible, dejando atrás el mundo profano de la vida corriente para entrar en otro universo.

Le Breton, David. Caminar la vida. La interminable geografía del caminante. Siruela, Madrid, 2023 pg 87

En nuestra trigésimo primera etapa de este Camino de Santiago Francés hemos cubierto la distancia que separa Palas de Rey de Arzúa (la capital del queso) en la que va a ser la etapa más larga de este Camino con una distancia de 30,52 km. con desniveles moderados, pero lo más significativo es que se trata de un continuo tobogán, en el que hemos contado más de nueve subidas y bajadas que acaban siendo un poco desmoralizantes. Por lo demás, la etapa ha estado marcada por las consecuencias de la avería eléctrica de ayer. A la salida aún no se había repuesto el suministro de energía eléctrica en Palas de Rey pero, afortunadamente, estábamos en un apartamento y con la precaria compra de ayer hemos podido desayunar “en casa” y salir con cierta normalidad. En lo paisajístico la etapa ha sido parecida a la de ayer, mucha carretera con intervalos de sendas entre robles. A la llegada a Melide nos hemos enterado de que en esa población ya había electricidad, por lo que hemos podido sacar dinero del banco y tomar un “ligero” tentempié de media mañana a base de pulpo.

Salimos de Palas de Rey sobre las ocho y media de la mañana por la Travesía del Peregrino y bajamos hacia la carretera N-547 y tomamos un callejón en descenso, pasamos junto a una escultura de dos peregrinos danzantes (¡que humor!) y seguimos por un andadero junto a la carretera y pronto llegamos a Ponterroxán, seguidamente pasamos por Carballal y volvemos momentáneamente al bosque de robles para entrar en San Xulián do Camiño. Por una senda empedrada bajamos hacia el Río Tambre que cruzamos a la entrada de Ponte Campaña. En esta aldea vemos un café que está funcionando con un equipo electrógeno por lo que deducimos que aún no hay suministro eléctrico pero el camino no se para. Un poco más adelante, en un claro del bosque vemos un nutrido grupo pegado a sus teléfonos y comprobamos que ya va habiendo algo de comunicaciones. Continuamos hacia Casanova por un camino boscoso en subida para bajar de nuevo hacia el regato de Porto de Bois que se cruza por un puente elemental. Desde la aldea de Campanilla una pista asfaltada nos lleva a O Coto, donde comienza la provincia de A Coruña. Desde O Coto salimos hacia Leboreiro, cruzamos el río Seco por un alomado puente medieval, pasamos ante un gran polígono industrial y entramos en Furelos por un bonito puente medieval en el que vemos a algunos caminantes remojando sus pies en el río. Desde Furelos una pista asfaltada nos lleva a Melide. Nos cruzamos con una vecina que nos dice que el suministro eléctrico ha vuelto hace una media hora. En la Avda de Lugo, muy cerca de la confluencia del Camino Primitivo que viene desde Oviedo, encontramos un banco sacamos algo de efectivo y al pasar ante una populosa pulpería en pleno trabajo paramos a tomar un refrigerio. En el refrigerio compartimos mesa con Eva y Montse, dos mujeres catalanas con las que nos vamos encontrando por el camino.

Con media jornada en nuestras piernas nos ponemos de nuevo en marcha en dirección Arzúa. Tomamos la estrecha Rúa de San Pedro, avanzamos por un denso bosque de robles, pasamos junto a la Iglesia románica de Santa María de Melide, pasamos el arroyo Catasol por un bonito paso de grandes piedras y atravesamos los lugares de Raído y Parabispo. Volvemos a bajar hasta el regato Valverde, nueva subida hasta A Peroxa y nuevo descenso hasta Boente. Continuamos por la carretera para llegar a Fraga Alta, donde hay algunos bares con la idea de comer algo antes de llegar a Arzúa pero no nos convencen ninguno. Así que giramos a la izquierda en dirección a O Río. En esta aldea hay un área de descanso bastante concurrida y continuamos por otro tobogán hasta la entrada de Ribadiso de Baixo. A la entrada hay un bar especializado en empanadas y decidimos hacer un alto para degustar el producto y tomar un descanso. Muy buena, por cierto, la empanada recién hecha que anunciaban.

Salimos de Ribadiso en fuerte subida, salvamos la carretera nacional por un túnel y por el arcén de la carretera entramos en Arzúa. En pleno centro urbano detenemos la marcha para dirigirnos a nuestro alojamiento. En Arzúa confluyen el Camino del Norte, procedente de Irún con el Camino Francés. En la plaza central está la Iglesia De Santiago y, muy cerca, se encuentran las ruinas del Convento de la Magdalena por donde pasaremos en la siguiente etapa.

En resumen, ha sido una etapa bastante dura por la distancia recorrida, gratificante por el recorrido rural en el que hemos disfrutado de densos bosques de robles, castaños y algunas manchas de eucaliptos y un poco desasosegante por la cantidad de km por andaderos junto a carreteras.

Todo el recorrido de esta etapa lo hemos dejado grabado en este track.

Camino de Santiago Francés. Trigésima Etapa: Portomarin- Palas de Rei

Caminar es un proceso continuo de auto renovación, de ganar tiempo al tiempo, de convertirnos nosotros mismos en espacio.

Molina, César Antonio. Todo se arregla caminando. Destino, Barcelona 2016

Las incidencias con la red eléctrica que se extendieron desde el mediodía de ayer hasta bien entrada la mañana de hoy nos impidieron subir la crónica de la etapa de ayer. Vamos a ello.

Nuestra trigésima etapa de este Camino de Santiago francés has discurrido entre Portomarín y Palas de Rey (25, 45 km) y es un recorrido en el que predominan los aburridos andaderos que van paralelos a la carretera; por suerte, también hay algunos lugares que, en mi opinión, están entre los más interesantes de todo el Camino Francés:
Castro de Castromaior, habitado entre los siglos IV a.c. y I d.c. (Edad del Hierro) que conserva buena parte de la muralla y la estructura de casi todo el poblado, vale la pena separarse del camino para visitarlo.
Cruceiro de Lameiro, uno de los más importantes de Galicia, data de 1670 y en su base aparecen los elementos de la crucifixión. Este cruceiro está situado en un área recreativa bajo un roble monumental.
Cementerio de Lestedo con sus lápidas mirando el camino.
Además, hay otros puntos de interés, como el antiguo cementerio de peregrinos de Ligonde o el curioso hórreo de Toxibó.

Comenzamos la caminata desde la plaza de Portomarín donde encontramos uno de los escasos cafés que abren pronto para el desayuno. Desde el punto de la mañana ya se notaba la extraordinaria afluencia de caminantes que habían comenzado su camino el día anterior. Grandes grupos de adultos y jóvenes bulliciosos y la presencia de tres o cuatro colegios que aprovechan el puente del 1 de mayo para realizar esta actividad cultural. Así pues salimos con un poco de retraso descendiendo por la Rúa de Compostela (bonita calle con soportales) y seguimos por la carretera LU-633 (que nos acompañará casi toda la jornada) para cruzar por un puente uno de los ríos que llenan el embalse de Belesar. Giramos a la derecha y tomamos un bonito camino entre pinos, robles y castaños. Salimos de nuevo a la carretera y continuamos hasta Toxibó, minúscula aldea sin servicios. Seguimos junto a la carretera hasta entrar en un robledal con área de descanso hasta llegar a Gonzar. Seguimos por un camino de tierra en subida, una carretera local con poco tráfico, pasamos por la aldea de Castromaior y, por un fuerte repecho, subimos hasta una explanada en la que hay un centro de interpretación del yacimiento arqueológico del Castro de Castromaior. Nos desviamos del camino para visitar el Castro del que se conservan las murallas, las dos puertas de la muralla y numerosas bases de cabañas. Aprovechamos para sentarnos en unas cómodas piedras con vistas al yacimiento para tomar la fruta.

Continuamos adelante y salimos de nuevo al camino que traíamos. En un par de km llegamos a la localidad de Hospital da Cruz. A la salida llegamos a un nudo de carreteras junto a un albergue muy concurrido. Una pista local nos lleva hasta Ventas de Narón. A la salida un nuevo repecho nos lleva hasta el Alto de Ligonde, sierra que separa los valles del Miño y del Ulloa. En el descenso pasamos por las aldeas de A Previsa y Lameiros, donde nos detenemos junto al crucero del siglo XVII bajo un roble monumental. Seguimos subiendo por la carretera local hasta Ligonde, que dejamos a la izquierda del camino. Seguimos por la carretera hasta un cruce que conduce a Monterroso la capital de esta comarca y seguimos hasta Portos. Continuamos por la misma carretera hasta Lestedo, en una subida algo más cómoda. El cementerio se encuentra junto a un área recreativa y es muy curioso ya que hay muchas lápidas que se asoman hacia el camino. Continuamos hacia A Brea desde donde ya se divisa el singular Pico Sacro. En este momento ya se comienzan a oír rumores de que un enorme apagón eléctrico está afectando a las comunicaciones terrestres y aéreas, ajenos a cómo este incidente nos iba a afectar el resto de la jornada. Continuamos por un camino a la izquierda de una carretera nacional, pasamos por una minúscula aldea sin servicios y, antes de entrar en Palas de Rey , junto al albergue de la Xunta, en un puesto de información nos dicen algo más de la situación. Ante la previsión de que Google maps no funcione nos facilitan un mapa en papel que nos resulta de mucha utilidad. Finalmente entramos en Palas y al llegar a la Avenida de Ourense detenemos la marcha para dirigirnos a nuestro alojamiento.

La situación en Palas era bastante caótica. Un punto importante en el Camino, con cientos de caminantes buscando un sitio para comer, con los supermercados grandes cerrados y sin muchas posibilidades alternativas. Finalmente conseguimos comprar algunos fiambres, queso, fruta y alguna lata con los que conseguimos comer y cenar frugalmente.

En resumen, una jornada relativamente fácil y sin excesivas complicaciones orográficas en la que hemos disfrutado de un día excelente en lo meteorológico marcado por la avería que afectó a toda la península y que se ha prolongado hasta bien entrada la mañana de hoy.

Todo nuestro recorrido de hoy ha quedado registrado en este track.

Camino de Santiago Francés. Vigésimo Novena Etapa: Sarria – Portomarin

Si quieres un poco de mí
Me deberías esperar
Y caminar a paso lento
Muy lento

Venegas, Julieta. Lento, 2003

Nuestra Vigésimo Novena etapa de este Camino de Santiago francés ha transitado entre las localidades de Sarria y Portomarin. La localidad de Sarria se encuentra a 116 km de Santiago de Compostela, por lo que es idónea para aquellos peregrinos que únicamente desean cubrir el mínimo de kilómetros que se requieren para conseguir la Compostela. Se ha notado una gran afluencia de grandes grupos organizados, jóvenes en su mayoría que abarrotaban la calle mayor al filo de las ocho de la mañana mientras recibían unas someras instrucciones de los monitores sobre la etiqueta del Camino. Esta etapa ha transcurrido esencialmente por la Galicia más rural, entre bonitos bosques de castaños y robles y frondosos prados en los que pasta apaciblemente el ganado. Hemos cruzado infinidad de pequeñas aldeas hasta llegar, finalmente a Portomarín. La villa medieval de Portomarin yace sepultada bajo las aguas del pantano de Belesar inaugurado en 1963. Para ese entonces los edificios de más alto valor histórico de la Villa habían sido trasladados a la moderna. La etapa ha sido interesante y sin dificultades notables con desniveles frecuentes pero moderados.

Comenzamos a caminar en la Avenida Benigno Quiroga al pie de la escalinata da Fonte repleta de personas que comienzan su caminata en este sitio y la quieren inmortalizar con una foto de grupo. Subimos la escalinata y continuamos por la calle Mayor, pasamos junto a la iglesia del Salvador y doblamos a la derecha para rodear el recinto del castillo Condal. Junto al antiguo edificio de la prisión preventiva hay un mirador junto a un crucero que nos permite un último vistazo al skyline de Sarria envuelto en una suave niebla mañanera. Continuamos junto al Convento de la Magdalena para cruzar el Río Pequeño por el medieval Ponte Áspera. A estas alturas los grupos de caminantes llenan completamente la pista de asfaltada por la que caminamos. Pasamos bajo un viaducto de la autovía, cruzamos un paso a nivel del ferrocarril e iniciamos una suave subida entre un bosque de castaños y robles. Atravesamos la aldea de Paredes, junto al castro del mismo nombre del que se conservan algunas estructuras. Enseguida entramos en el Concello de Barbadelo cruzando la aldea de Viley, a cuya salida se encuentra la iglesia románica de Santiago de Barbadelo. Retornamos al camino principal por una pista asfaltada para entrar a Rente junto a un grupo de grandes castaños. Seguimos por ese camino hasta A Serra, continuamos y hacia el km 7 de nuestro recorrido pasamos junto al Molino de Marzán, un complejo hotelero con albergue privado, tienda y cafeteria. Un poco más adelante encontramos un fotografiado Pascal (recorrido con grandes losas de piedra que facilita el paso por terrenos enlodados) Seguidamente pasamos las aldeas de A Pena, Peruscacallo, Cortiñas, A Brea y Morgana todas ellas con servicios más o menos concurridos. Por este camino también hemos encontrado “espontáneos” que ofrece fruta y sello para las credenciales desde mesas improvisadas. Continuamos camino en la compañía de Rafael y sus dos hijos, Paco y Dante, a los que hemos encontrado en etapas anteriores y nos comentan lo poblado que está hoy el camino. Continuamos pasando aldeas como Ferreiros, Mirallos, A Pena (donde se encuentra el mojón de 100 km justos a Santiago, junto al bonito albergue Do Rego) y hacia el km 14 entramos en As Rozas y aprovechamos un café poco concurrido para hacer una parada técnica y tomar un café y tortilla.

Dejamos a Rafael y sus hijos terminando su comida y continuamos por Moimentos a cuya salida ya se intuye el río Miño, seguimos hacia Mercadoiro, pasamos por A Parrocha, superamos unos modestos altos hasta llegar a Vilachá desde donde ya tenemos a la vista el Río Miño y la Villa de Portomarin. A la salida bajamos por una fuerte rampa asfaltada hasta la carretera LU-633 y por ella llegamos a la entrada del puente sobre el embalse. Cruzamos el puente, con todos los grupitos inmortalizando el momento (como nosotros mismos) para situarnos ante las escaleras para subir a un arco medieval trasladado del antiguo Portomarin, pasamos por la Capilla de las Nieves y en la Rúa do Peregrino detenemos la etapa para dirigirnos a nuestro alojamiento.

En nuestro paseo vespertino visitamos el Miradoiro do Miño, la escalinata de Portomarin y Capilla de As Neves realizadas con losas de granito procedentes de un arco del puente medieval. la estrella de los deseos, junto a la Capilla de As Neves. La campana de la libertad o Campana de Portomarin sobre un monolito junto al puente nuevo, se dice que si la tocas haces la promesa de visitar O Fuciño do Porco en el municipio lucense de O Vicedo. La iglesia de San Nicolás o de San Xoan de Portomarin es la primera de las iglesias en ser trasladada piedra a piedra desde el antiguo Portomarin antes de ser engullido por el pantano (aún puede verse en el ábside la numeración usada para el desmontaje y posterior montaje) La iglesia románica de San Pedro también se trasladó desde la antigua villa. La casa consistorial antiguo Pazo del Conde de la Maza construido en el siglo XVI. El Pazo de Berbetoros o Casa de la duquesa, hoy hotel, también fue trasladado desde el antiguo Portomarín.

En resumen, ha sido una día muy completo, con una etapa sencilla, con desniveles moderados marcada por la masiva afluencia de caminantes que comienzan en Sarria su Camino de Santiago.

Todo nuestro recorrido ha quedado grabado en este track.

Camino de Santiago Francés. Vigésimo Octava Etapa:Triacastella – Sarria por Samos

El verdadero viaje de descubrimiento no consiste en buscar nuevos paisajes, sino en mirar con nuevos ojos.

Proust, Marcel. La Prisionera, (En busca del tiempo perdido) Alianza Editorial, 2011

Nuestra Vigésimo Octava etapa de este Camino de Santiago francés transita entre las localidades de Triacastela y Sarría por la variante del Camino Real que pasa por el Monasterio de Samos. A la salida de Triacastella se nos ofrecen dos alternativas: una por San Xill, más corta, atraviesa uno de los valles más bonitos de todo el Camino de Santiago; la segunda, 7,2 km más larga por Samos, atraviesa unos espectaculares bosque de robles y castaños a la orilla del Río Oribio (que cambia su nombre a mitad de la etapa de hoy para denominarse Sarria) y que nos permite visitar el Monasterio de Samos, uno de los monumentos más relevantes del Camino de Santiago en Galicia. Fundado, según la tradición en el siglo VI tiene dos magníficos claustros de los siglos XVI y XVIII. La iglesia, neoclásica, tiene una espectacular sacristía octogonal.

Comenzamos la etapa de hoy en torno a las ocho de la mañana y con el dilema de si por San Xill o por Samos resuelto gracias a la insistencia de nuestro amigo José Luis Jiménez y porque, aunque ayer la tarde estuvo muy lluviosa, el pronóstico para hoy es muy favorable para nuestra actividad. Así pues, nos animamos a hacer el Camino por Samos, por lo que al llegar al final de la calle principal de Triacastela giramos a la izquierda para pasar junto al monumento al peregrino y caminar por una senda peregrina paralela a la carretera LU-633 en dirección a San Cristovo do Real. El rumor del Río Oribio nos acompañará durante buena parte de la jornada. Cruzamos el cauce del Río un par de veces antes de llegar a San Cristovo y tomar un camino boscoso en dirección a Renche. Ente álamos, chopos, alisos, robles y castaños caminamos hasta Renche. A la salida de Renche cruzamos por última ver el río Oribio (que se nombra Sarria a partir de este punto) y subimos hasta la pequeña aldea de Lastres. Continuamos por la senda ribereña y hacia el km 7 de nuestro recorrido entramos en la aldea de Freituxe, superamos un modesto alto y, en la bajada, pasamos junto a los restos de un molino de rodezno y entramos en San Martinho do Real. A la salida de esta localidad ya vamos teniendo vista sobre el Monasterio de Samos. Salimos de nuevo a la Carretera LU-633, pasamos junto a un complejo turístico denominado Las Casas do Outeiro y entramos en Samos para dirigirnos al Monasterio. Llegamos a las 10:45 y tenemos suerte, hay una visita guiada a las 11:00.

La visita al Monasterio dura unos 45 minutos y está magníficamente interpretada por una guía muy competente. Visitamos los restos de una portada románica (los restos más antiguos que se conservan) el claustro gótico con unas bóvedas de crucería impresionantes y la enigmática fuente de las nereidas, el claustro neoclásico con el monumento al P. Feijoo, visitamos las galerías de la primera planta, la Iglesia y la Sacristía. Una visita muy completa.

A la salida tomamos un breve refrigerio y continuamos la marcha junto a la carretera LU -633 por la senda peregrina entre la carretera y el río. Pasamos las pequeñas aldeas de Foxos y Teiguin y continuamos hasta A Pontenova (O Vao) A la salida caminamos por una corredoira entre castaños y robles. Por ella llegamos a Gorolfe, donde el valle se va abriendo con grandes prados, pasamos por la aldea de Veiga de Reiriz hasta llegar al pequeño núcleo de Sivil que cuenta con un buen albergue. Casi enseguida llegamos a la aldea de Perros y, en unos 600 metros, enlazamos con el camino que viene de San Xill en Aguiada. Desde este punto tomamos una nueva senda peregrina paralela a la carretera, pasamos por San Mamede do Camiño y por las aldeas De San Pedro del Caminho para llegar a Sarria por la Rúa Mestre Saavedra y la Rúa do Peregrino. Por esta cruzamos el rio Sarria en el entorno de El Malecón y detenemos la marcha ante la escalinata da Fonte, ya que nuestro alojamiento se encuentra antes de entrar en la parte histórica de Sarria. En la etapa de mañana ya subiremos las escaleras.

Sarria es la ciudad más grande del Camino de Santiago (en Galicia) después de Santiago de Compostela. Situada a poco más de 100 km de Santiago el ambiente es muy bullicioso ya que son muchos los caminantes que empiezan la marcha en este punto para conseguir la Compostela. Tendremos que ponernos en modo zen y tener paciencia hasta llegar a Santiago.

En resumen ha resultado una etapa algo más larga de lo habitual, nos han salido 25,28 km que hemos recorrido en 6 horas y 11 minutos incluyendo la visita al monasterio de Samos, muy bonita en lo paisajístico y con el aliciente de una estupenda visita a un monumento del calibre de este gran Monasterio. Creemos que ha valido la pena hacer el esfuerzo adicional.

Todo el recorrido de esta jornada ha quedado registrado en este track.

Camino de Santiago Francés. Vigésimo Séptima Etapa: O Cebreiro-Triacastella

Con su velocidad y su intensidad narcisista, el corredor corrompe el espacio donde la gente va a caminar, a pensar, a charlar, y al contacto cotidiano. Perturba el sueño del paseante. Corre entre peatones que conversan. El corredor se opone a la sociabilidad y a la soledad, sudando en público ente ellos.

Castillo, Ramón del. El jardín de los delirios: las ilusiones del naturalismo. Madrid, Turner pg 191

En esta primera etapa completamente gallega caminamos por la sierra de Ancares por pistas esencialmente de tierra. Dos tercios de esta etapa transcurren por encima de los 1200 metros de altitud. Hasta el Alto de Poio los desniveles son moderados pero frecuentes. Pasado el Alto, el resto del camino es en descenso hasta Triacastela. Desde O Cebreiro hasta Liñares hemos tomado el camino complementario que se corresponde con el camino tradicional (está menos transitado y cuenta con mejores vistas)
Después del Alto de Poio hemos tomado otro camino complementario que transcurre por una zona boscosa que nos ha parecido más interesante que caminar junto a la carretera. Este camino complementario confluye con el “oficial “ en Fontfría.

Comenzamos a caminar junto al albergue de la Xunta por una pista de tierra que asciende hasta el monte Pozo da Area bajo un pinar de repoblación muy bonito. Después bajamos por la misma pista de tierra hasta una pista asfaltada que baja hasta Liñares, la primera población por la que pasamos en esta jornada. Desde Liñares tomamos una pista en constante sube y baja que nos lleva hasta el Alto de San Roque donde hay una estatua de un peregrino avanzando contra el viento. Desde este punto avanzamos por un camino paralelo a la carretera local hasta llegar a Hospital da Condesa. Cruzamos esta localidad, cruzamos una carretera local y, por un camino de tierra llegamos hasta la modesta aldea de Padornelo con sus casas con bonitos tejados de pizarra. Pasada esta aldea nos encontramos con un pronunciado repecho en zigzag que nos deja en el Alto de Poio. Seguimos por un camino de tierra paralelo a la carretera hasta un punto en el que se nos ofrece un camino complementario con la misma distancia que el “oficial” pero por una zona, en principio bastante boscosa. Lo tomamos sin preocuparnos por su comienzo en suave subida. A los pocos metros alcanzamos una senda a media ladera por la que se camina cómodamente rodeados por bonitos y brillantes acebos y el tradicional pinar de repoblación. Caminamos unos tres kilómetros hasta llegar a la localidad de Fontfría, con bastantes servicios de restauración. Continuamos en suave descenso con excelentes vistas al valle del Oribio hasta llegar a O Biduedo ya con un descenso más pronunciado. El camino se ve cruzado cada cierto tiempo por cantarines arroyos que bajan desde la parte alta de la montaña.

Hacia el km 17 de nuestra caminata llegamos a Fillobal, pasamos junto al Albergue de peregrinos, ya muy animado a esta hora, y tomamos un camino arbolado a nuestra derecha que nos lleva, de nuevo, a cruzar la carretera LU-633 a la entrada de Pasantes. Cruzamos este pueblo y entramos de nuevo en un camino boscoso desde el que comenzamos a ver, al fondo, Triacastela. Cuando nos acercamos a la Aldea de Ramil comenzamos a ver grandes castaños bordeando el camino y, justo a la entrada de la aldea nos encontramos con un enorme castaño centenario. Con las últimas casas de esta aldea entramos en una calle asfaltada que pasa junto al albergue de la Xunta y se interna en Triacastela. A lo largo de esta calle se encuentran casi todos los servicios de restauración de este municipio. Pasamos junto a la Iglesia Románica de Santiago y llegamos a nuestro alojamiento junto a la bifurcación del camino que nos pone en la tesitura de elegir entre ir por San Xill o por Samos. Antes de tomar la decisión optamos por dar por finalizada la etapa.

Triacastela es otro clásico final de etapa del Camino de Santiago. Al parecer el topónimo puede hacer referencia a la existencia de tres castillos de los cuales no quedan vestigios. Las dos edificaciones más destacadas son la Iglesia de Santiago de estilo románico muy reformada y el Mesón de los Peregrinos del siglo XVI.

Mesón de los Peregrinos

La etapa de hoy, en comparación con la de ayer, ha sido un tranquilo paseo durante el que parecía que íbamos a tener que sacar los chubasqueros en la que hemos recorrido 22,11 km en un tiempo de 5 horas y 12 minutos, por lo que para las dos de la tarde ya estábamos en nuestro alojamiento.

Todo el recorrido de hoy ha quedado registrado en este track.

Camino de Santiago Francés. Vigésimo sexta Etapa: Villafranca del Bierzo- O Cebreiro

Caminar es un proceso continuo de auto renovación, de ganar tiempo al tiempo, de convertirnos nosotros mismos en espacio.

Molina, César Antonio. Todo se arregla caminando. Destino, Barcelona 2016 pg 74

En la etapa de hoy hemos recorrido la distancia que separa Villafranca del Bierzo de O Cebreiro, primera localidad gallega por la que pasa este camino en la provincia de Lugo. Es la etapa reina de las que transcurren por territorio español, tanto por la distancia recorrida como por el desnivel que se salva en la subida a O Cebreiro (660 metros de desnivel en los últimos 12 km de la etapa) En nuestro caso, a la salida de Villafranca hemos optado por la variante Montaña que nos aleja de la antigua carretera N-VI a cambio de alargar el recorrido en unos 2 km y un desnivel adicional de 400 m. La alternativa vale realmente la pena: un bello recorrido bajo bosques de castaños, robles y algunos pinares con un paisaje maravilloso.

Comenzamos la caminata junto al Castillo Palacio de los Marqueses de Villafranca y nos dirigimos hacia la Calle del Agua hasta doblar por un callejón a la izquierda para cruzar un puente sobre el Río Burbia. Nada más cruzar el puente y la escultura homenaje al peregrino hay que tomar a la derecha por la calle Pradela por unas rampas de cierta dureza (nosotros nos despistamos unos metros y tuvimos que volver sobre nuestros pasos) El primer km la subida es bastante fuerte pero luego se va suavizando y se va por una ladera con unas vistas impresionantes del Bierzo. Atravesando castañares centenarios y pinares salpicados de robles se puede llegar al pueblo de Pradela que está a la derecha del camino (No es necesario entrar si no se va a hacer uso de algunos de sus servicios (Hay albergue) Tres kilómetros más adelante salimos a una carretera local que nos puede llevar al pueblo de Trabadelo. Si no se quiere entrar en Trabadelo se puede seguir, como hicimos nosotros, hasta recuperar el camino oficial pasado Trabadelo. A partir de aquí caminamos unos cuantos km por pista asfaltada y un carril peatonal al borde de la N-VI. Pasamos por las localidades de Portela de Valcarce, Ambasmestas y Vega de Valcarce por el valle del caudaloso río Valcarce. Desde Vega de Valcarce la carretera se va empinando suavemente para llegar a Ruitelan y, un poco más adelante tomamos a la izquierda la carretera que va a Las Herrerías. Entramos a esta aldea tras cruzar un puente romano sobre el Río Valcarce. Nos detenemos en Las Herrerías para tomar un bocado y afrontar la última subida del día.

Seguimos la misma carretera hasta el barrio de Hospital en referencia a un antiguo hospital para peregrinos ingleses. Al finalizar este núcleo de casas comienza la auténtica subida a O Cebreiro. Por la misma carretera, con una subida más pronunciada hasta llegar a la flecha que nos indica que debemos cambiar la carretera para tomar una pista de tierra con algo menos de pendiente. Cruzamos el arroyo Refoxo y tomamos un carril algo sombrío que asciende sin descansos hasta llegar a las inmediaciones de La Faba, con albergue y fuentes. A partir de este punto abandonamos la sombra y vamos avanzando por bonitos caminos con vistas más despejadas en las que vamos teniendo excelentes panorámicas hasta alcanzar el último pueblo de León en este camino: Laguna de Castilla, al que llegamos por unas corredoras a cuyos lados pastan algunos grupos de vacas. Seguimos avanzando a media ladera de la sierra y ganando suavemente altitud hasta que un km más arriba aparece un enorme mojón que nos indica que entramos en Galicia. El último km hasta la Iglesia prerrománica de Santa María la Real se hace volando. Una peregrina de bronce sentada a un lado del camino nos da la bienvenida a la aldea de O Cebreiro poniendo fin a esta “etapa reina”

Esta aldea es un fin de etapa mítico en este Camino Francés. Situada a casi 1300 metros de altitud, la iglesia prerrománica con la leyenda del “Santo Milagro” y las pallozas restauradas son algunas de sus señas de identidad. En esta aldea fue cura párroco Elias Valiña, artífice de la actual configuración del Camino de Santiago que falleció en 1989 y está enterrado junto a la iglesia. Numerosas placas de asociaciones de amigos del Camino de Santiago y de Casas de Galicia repartidas por el mundo recuerdan su trabajo.

En resumen, ha sido una etapa preciosa en la que hemos recorrido 31,38 km y salvado un desnivel positivo de 1.261 m en un tiempo en movimiento de 7 horas y 51 minutos. Todo nuestro recorrido de hoy se puede ver en este track.

Camino de Santiago Francés. Vigésimo quinta Etapa: Ponferrada- Villafranca del Bierzo

Lo importante no es llegar

Lo importante es el camino

Yo no busco la verdad

Si no se que hay un destino

Páez, Fito, Eso que llevas ahí

Regresamos a Ponferrada para continuar el Camino de Santiago Francés que comenzamos en mayo de 2024 en Saint Jean Pied de Port. Ya en mayo de 2023 hicimos el trayecto desde Ponferrada a Santiago siguiendo en trazado del Camino de Invierno cuyo desarrollo se puede seguir en este mismo blog. Ahora, retomamos el camino Francés por su trazado «oficial». Esta etapa transcurre íntegramente por la Comarca del Bierzo, un gran valle rodeado de montañas y donde hemos pasado de las tradicionales huertas y riberas al cultivo intensivo de viñas de uvas Mencía y Godello. El camino pasa junto a numerosas bodegas que ofrecen catas y degustaciones a pie de camino. La etapa finaliza en Villafranca del Bierzo que fue capital de la efímera Provincia del Bierzo de la que se acaba de cumplir su segundo centenario. La localidad dispone de un ingente patrimonio histórico en el que destaca el castillo del siglo XVI, la Iglesia de Santiago con la Puerta del Perdón, la señorial Calle del Agua o el Paseo Fluvial del Río Burbia. También destaca el imponente Castillo de los Marqueses de Villafranca y la Iglesia Gótica de San Francisco.

Comenzamos a caminar hacia las 8:30 de la mañana en el Puente Cubelos, lugar en el que se encontraba la Pons Ferrada, el puente de hierro, que da nombre a la ciudad. Éste se trata de un moderno puente para el tráfico rodado sobre el río Sil. Continuamos por la Avda de la Puebla y la dejamos casi en seguida para bajar al Paseo de la Concordia, un paseo peatonal junto al río Sil y caminamos por este agradable paseo hasta pasar el Museo Nacional de la Energía. En la siguiente rotonda giramos a la izquierda por una avenida que conduce a Compostilla, antiguo poblado de una central térmica y hoy barrio de Ponferrada. Pasamos bajo la carretera N-VI por un paso inferior y entramos en Columbrianos junto a su iglesia. Recorremos esta localidad por el Camino Real (asfaltado) hasta llegar a una zona de casas y huertos por la que caminamos hasta llegar a Fuentesnuevas por la Capilla del Santo Cristo. Seguimos por la calle Real que desemboca en una pista de tierra por la que llegamos a Camponayara. Continuamos por la calle Principal, hoy Avda del Camino de Santiago, muy transitada. Por esta misma calle pasamos un polígono industrial y, a la salida de la población pasamos junto a una cooperativa vinícola que ofrece catas, pero es muy temprano para eso. Caminamos por una pista agrícola entre viñedos. Hacia el km 15 de nuestro recorrido entramos en Cacabelos. Junto a Camponayara, es la población que cuenta con más servicios y la última oportunidad de tomar algo serio antes de afrontar la pequeña subida de la etapa ya que hasta Villafranca no hemos encontrado servicios abiertos.

Abandonamos Cacabelos por un puente sobre el Río Cua y nos alejamos de la localidad siguiendo el margen de la carretera LE-713. Cuesta arriba, y por una senda paralela a la carretera recorremos un par de kilómetros hasta Pieros. Pasado Pieros encontramos una variante hacia Valtuille de Arriba que, a cambio de alejarnos de la carretera nos obliga a hacer como 1,5 km más. La tomamos y consideramos que ha sido todo un acierto. El camino es muy bonito, entre bodegas y viñedos hasta donde alcanza la vista, pasamos por Valtuille de Arriba, típica localidad berciana, y conocemos a Neva Lago y a Jose Luis, dos maestros jubilados que viven en la Casa del Músico, una bonita casa que comparten ocasionalmente con hijas y nietos. Nos aconsejan estupendamente sobre cómo emplear la tarde en Villafranca. Continuamos el caminar subiendo y bajando algunos repechos hasta llegar a Villafranca del Bierzo pasando junto a la Iglesia De Santiago, con su puerta del Perdón que cuenta con un privilegio otorgado por el papa Calixto III por el que los peregrinos enfermos o imposibilitados de seguir podían ganar el jubileo. Continuamos el camino hasta llegar al Castillo Palacio de los Marqueses de Villafranca junto al que se encuentra nuestro alojamiento.

Por la tarde visitamos la localidad y visitamos la Iglesia Gótica de San Francisco, la señorial Calle del Agua, la Alameda y la Iglesia de Santa María sobre los restos de un Monasterio de Cluny

En resumen, ha sido una etapa muy cómoda, con una primera parte por un recorrido urbano o periurbano, y una segunda parte con un recorrido rural entre grandes extensiones de viñedos y con algunos repechos de escasa consideración.

Todo nuestro recorrido de hoy lo hemos dejado grabado en este track.