Andar por andar es un luminoso y agudo ensayo de la periodista y comunicadora española Adriana Herreros, publicado en la colección Endebate de la Editorial Debate. Si anteriormente hemos abordado el texto de Leslie Stephen que analizaba el paseo desde el misticismo victoriano y alpino, Herreros aterriza el concepto en el siglo XXI, convirtiéndolo en un manifiesto político, urbanístico y de salud mental frente a la sobreestimulación contemporánea. Al igual que las obras de la misma colección, se trata de un formato breve (128 páginas) ideado como un «aperitivo» que busca avivar la conversación social más que clausurarla.

El núcleo conceptual del libro es la dignificación de una actividad cotidiana que la economía moderna tacha de «improductiva». Herreros no escribe un tratado de senderismo, sino una apología del paseo libre. A lo largo de sus capítulos, desglosa la caminata bajo distintas facetas:
- El gesto político y revolucionario: El libro reivindica la ocupación del espacio público a pie. Pone como ejemplo hitos históricos como la Procesión del Sufragio Femenino de 1913 en Washington, demostrando que caminar en comunidad altera los flujos del poder.
- El arte y la creación: Explora la genealogía artística ligada al asfalto y la tierra, conectando los pasos con movimientos como el dadaísmo o las performances de Marina Abramović.
- El paseo conectado vs. el ensimismado: La autora teoriza sobre dos formas de transitar. Por un lado, el paseo atento para desentrañar críticamente el entorno urbano y empatizar con los barrios. Por otro, el paseo abstracto y hacia dentro, que funciona como un refugio de placidez y serenidad mental.
A diferencia de los ensayistas clásicos que huían hacia bosques idílicos, Herreros defiende el derecho a la ciudad caminable. Su análisis incluye una fuerte perspectiva de sociología urbana y ecología.
1. Critica los entornos hostiles construidos bajo lógicas mercantilistas y la emergencia climática.
2. Aboga por «reverdecer el paisaje urbano» para mitigar temperaturas y devolver las calles a la escala humana.
3. Se apoya en tesis de pensadoras fundamentales como Jane Jacobs (Muerte y vida de las grandes ciudades) o Rebecca Solnit para estructurar su genealogía de paseantes letradas.
Puntos fuertes:
Prosa cálida y precisa: Logra un tono reflexivo muy cercano que se lee con fluidez (tiempo estimado de lectura menor a 3 horas).
Actualidad crítica: Introduce debates urgentes como la accesibilidad de las aceras, el urbanismo feminista, el estrés tecnológico y las olas de calor urbanas.
Carácter inspirador: Funciona perfectamente como un catalizador para apagar las pantallas y reapropiarse del propio barrio.
Lo menos fuerte:
Brevedad intencionada: Al pertenecer a la colección Endebate, algunos perfiles históricos o análisis artísticos se presentan de forma muy sucinta, dejando al lector con ganas de un desarrollo más enciclopédico.
Enfoque conceptual: Quien busque métricas deportivas, rutas específicas o una guía biológica de salud no los encontrará aquí, pues prioriza la carga filosófica y sociológica.
En resumen, Andar por andar es una excelente lectura complementaria al ensayo de Leslie Stephen antes reseñado. Mientras que el autor victoriano elogiaba la desconexión individual en la naturaleza, Adriana Herreros nos recuerda que caminar sin rumbo es el último reducto de libertad en nuestras ruidosas ciudades modernas.