Circular Canillas de Albaida, Paraje de las Cuestas y puente romano, Camino de las Cuevas, Los Lisos, Senda río Cájula, Sendero de Los Molinos, Archez

Para ir más despacio no se ha encontrado nada mejor que andar. (…) ¿Quieren ir más rápido? Entonces no caminen, hagan otra cosa: rueden, deslícense, vuelen. No caminen. Caminando solo una hazaña importa: la intensidad del cielo, la belleza de los paisajes. Andar no es un deporte.

Gros, Fréderic. Andar, una filosofía. Taurus pensamiento, 2014

Para realizar esta ruta nos dirigimos hasta el corazón de la Comarca de la Axarquía malagueña, en pleno PN  Sierras de Tejeda, Almijara y Alhama, en concreto a la localidad de Canillas de Albaida. Su núcleo urbano, en la frontera con la provincia de Granada, tiene la clásica configuración de los pueblos de origen árabe: laberinto de callejones estrechos, sinuosos y empinados, con casas bajas encaladas. Está en la ruta de los pueblos del sol y el vino y recibió el apelativo de Albaida (blanca) por la abundancia de flores de ese color en su entorno.

Comienza nuestra caminata junto a la la Ermita de Santa Ana, un templo sencillo que data del siglo XVI  en el punto más elevado del pueblo, construida sobre los restos de una antigua fortaleza y desde la que tenemos una magnífica vista de las sierras próximas: La Maroma, el Río Turvilla y el mar al fondo. Bajamos en dirección al cementerio para llegar al paraje de Las Cuestas donde nos encontramos con los restos de dos antiguas calzadas empedradas (algunos afirman que de origen romano) que se unen a través del puente sobre el Río Turvilla también de origen romano. En la actualidad es un camino de herradura catalogado como Vía Pecuaria. Tras subir la segunda calzada nos encontramos en una pista asfaltada conocida como Camino de Renzuelas. Aproximadamente 1 km más adelante tomamos un desvío a la derecha por un camino de tierra entre casas de recreo y fincas agrícolas. Tras una fuerte subida nos encontramos en la parte más alta de la ruta y entramos a un bosque de pinos y monte bajo conocido como Los Lisos.

Nada más salir del bosque y entrar en una zona de olivar y aproximadamente en el km 6 de nuestro recorrido tomamos una senda a la derecha bastante difuminada por la hierba para entrar en el Sendero Los Lisos-Cruz del Muerto. Comenzamos a descender y cruzamos por primera vez el Río Cájula (en esta zona está todavía seco). El sendero es muy agradable de caminar y, como a media bajada, ya comenzamos a escuchar el rumor del agua. Nos acercamos al cauce del río junto al Cortijo de Rafaelita un antiguo molino harinero actualmente en ruinas. Desde este punto cruzaremos el río en numerosas ocasiones a través de puentes de madera en bastante buenas condiciones. El paseo es muy agradable, entre huertos, terrazas con aguacates, naranjos y limoneros. Un placer para la vista y los sentidos. Finalmente, entramos en una zona de grandes cortados, con paredes con oquedades que dan paso a un camino más amplio ya en el paraje de la Cruz del Muerto y junto a otro molino.

Cruzamos de nuevo el río y entramos en la pista asfaltada por la que accedimos al puente romano sobre el Río Turvilla. Aquí tenemos dos opciones: o tomar de nuevo la calzada empedrada para volver a Canillas, o cruzar de nuevo el río y tomar el sendero de los Molinos. Nos decidimos por esta segunda opción. Una pasarela metálica de unos 800 metros nos lleva sobre una acequia que servía para derivar agua hacia El Molino Matías que fue la primera fábrica de la luz que se creó en 1915, situado en el término municipal de Canillas de Albaida. Era de poco voltaje (150-155 voltios) y daba luz a Canillas, Corumbela. Árchez, Daimalos y Arenas. Funcionó hasta 1920 y después de la guerra se convirtió en molino harina. A partir de este punto el sendero vuelve a pasar por huertas de aguacates, limoneros y naranjos, pasamos por otro Molino transformado en Casa Rural y cruzamos el río un par de veces, en esta ocasión sobre unas piedras, para entrar en el núcleo urbano de Árchez.

Árchez es uno de los pueblos más pequeños de la Comarca. No obstante es un placer caminar por sus calles estrechas y  serpenteantes entre las que destaca de forma especial la Torre Alminar de Iglesia de Nuestra Señora de la Encarnación. Levantada en el siglo XII, es una maravilla de la arquitectura mudéjar declarada Monumento Histórico Artístico Nacional. Continuamos por la Calle Clara Campoamor para dirigirnos hacia Canillas de Albaida y, tras cruzar todo el pueblo, llegaremos al entorno de la Ermita de Santa Ana. Antes de volver al coche nos detenemos un momento en el parque que el pueblo ha dedicado al vecino Celedonio Gallardo, fallecido en el campo de concentración de Bretstein (subcampo de Mauthausen) y en memoria de todas las víctimas de la guerra.

En resumen, una ruta sencilla y bonita con cierto grado de dureza por las constantes subidas y bajadas. Si la hacéis, aprovechad para comprar un poco del excelente vino de la comarca.

Todo el recorrido de esta jornada ha quedado recogido en este track.

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: