Caminos Lebaniego-Vadiniense a Santiago. Cuarta Etapa: Potes-Cosgaya

Pasear es un acto de libertad. Puedes dar solo unos pasos, caminar tres manzanas o dar la vuelta al mundo”

Rebecca Solnit. Wanderlust. Capitán Swing, Madrid 2015

En nuestra cuarta etapa de este camino cubrimos la distancia que separa la capital de la comarca de Liébana, Potes, de Cosgaya en el municipio de Camaleño. Ha sido una etapa de media montaña, con desniveles constantes, con vistas durante toda la jornada a los Picos de Europa en la que el punto culminante ha sido la Visita al Monasterio de Santo Toribio de Liébana, meta del Camino Lebaniego e importante centro de peregrinaciones cristianas.

Comenzamos a caminar en Potes hacia las nueve de la mañana. Como viene siendo habitual, el cielo estaba un poco encapotado pero hacia las diez y media ha salido el sol y así ha continuado el resto del día. La salida de Potes ha sido por el puente sobre el río Quiviesa y saliendo a la carretera principal CA-185. Pasamos junto al monumento dedicado a los fabricantes de orujo y, poco después, el dedicado a los médicos rurales. Junto a la carretera hay un camino peatonal paralelo a ella hasta llegar a las inmediaciones del camping La Viorna en la que se convierte en una pista de cemento que nos lleva por un somero bosque hasta las inmediaciones del parking del Monasterio. Han sido 3,7 km que hemos cubierto en una hora. Tras pasar por la oficina de atención al peregrino y obtener la “Lebaniega” credencial similar a la “Compostela” hemos hecho una visita al claustro del monasterio y la Capilla, contigua a la nave en la que se custodia el lignum crucis y una talla de Santo Toribio yacente. Continuamos nuestro camino por una carretera que se dirige hacia la ermita y Mirador de San Miguel. Entre este punto y la localidad de Mongrovejo la señalización deja mucho que desear por lo que hay que estar muy pendiente en los cruces. Desde el mirador tomamos un camino en descenso hasta el valle del Río Deva. En un km y medio llegamos a la localidad de Congarna, ya en el amplio municipio de Camaleño, cruzamos la carretera y comenzamos un duro ascenso por un camino boscoso en el barrio de Beares. De vez en cuando encontramos alguna flecha amarilla que nos confirma que vamos por el buen camino. Esta segunda subida del día culmina en la cota de 465 m e iniciamos el descenso hacia el barrio de San Pelayo, de nuevo junto al Río Deva. En este punto el camino discurre bajo un hermoso bosque de ribera durante unos 800 m realmente bucólicos. Aunque el camino continua junto al río, nosotros debemos tomar una bifurcación a la derecha con fuertes repechos bajo un denso bosque de encinas. Salimos a una pista asfaltada en dirección a Mogrovejo. Un km más adelante la dejamos por un camino a la izquierda que nos llevará, en suave subida, hasta el barrio de Redo. A la salida de Redo y junto a la fuente tomamos una fruta y reiniciamos la marcha. El trazado oficial va por una pista cementada pero hay un sendero señalizado como “Bajo los Picos” que nos permite llegar a la Localidad de Mogrovejo sin pisar el asfalto.

Mogrovejo es un pueblo muy turísjtico que se anuncia como un pueblo de película ya que sus calles sirvieron de inspiración para algunas populares series de animación. Las calles con sus casas llenas de flores parecen una postal, se mire donde se mire. Tiene un par de bares que abren al mediodía, una esbelta torre medieval almenada, una bonita iglesia y varias casas blasonadas. Abandonamos Mogrovejo por la carretera que conduce a los llanos, junto al Deva y a la carretera de Potes a Fuente De. Caminamos por el arcén de la carretera hasta llegar a un camino herboso a la izquierda en suave subida. Lo seguimos y entramos en un frondoso bosque de robles y castaños que cruza la pista que lleva a Besoy. Continuamos por el bosque hasta llegar a una pista asfaltada paralela a la carretera principal por la que llegamos a Areños, un barrio de Cosgaya en el que se encuentra nuestro alojamiento.

Como teníamos la intención de visitar detenidamente el Monasterio de Santo Toribio de Liébana esta etapa la hemos acortado en unos 11 km por lo que nos ha quedado un recorrido razonable de media montaña con desniveles constantes que ha discurrido remontando el río Deva, bien por la margen derecha o bien por la izquierda. Al final nos han salido algo menos de 17 km que hemos realizado con absoluta normalidad.

Todo el recorrido de hoy ha quedado registrado en este track.

Caminos Lebaniego-Vadiniense a Santiago. Tercera Etapa: Cicera- Potes

[Caminar] Es la primera forma de viajar. La más primitiva manera de ir más lejos. Es como respirar mientras duermes, o beber agua para no morir.

Pere Ortín. El arte de Caminar

En nuestra tercera etapa de este Camino Lebaniego cubrimos la distancia entre Cicera y Potes superando dos collados de montaña; en el primero superamos los 840 m de altitud antes de descender al coqueto pueblo de Lebeña y el segundo de 590 m de altitud antes de llegar al pueblo de Cabañes. Al final de la etapa descendemos de nuevo al nivel del Río Deva y lo remontamos por la orilla hasta llegar a Potes, capital de la comarca de Liébana.

Salimos de Cicera en dirección al itinerario de “La Canal de los Francos” señalizado también con los postes del Camino Lebaniego y comenzamos a ganar altura por un sendero que es una maravilla para los sentidos: un precioso bosque de hayas centenarias cada vez con más pendiente. El camino asciende por la ladera del monte Mesa sin Pan y, a medida que vamos ganando altura, vamos disfrutando de hermosas panorámicas sobre los picos de Europa. Hay que andar con mucho ojo por la hojarasca y las piedras cubiertas de musgo y zonas encharcadas. A la mitad de la subida nos alcanza el grupo de cordobeses con los que hemos coincidido estos días y haremos con ellos el camino hasta Lebeña. Cuando llevamos unos 3 km de etapa alcanzamos la altitud máxima (840 m) y encontramos un bonito mirador en el que tenemos al frente a la derecha el macizo de los Picos de Europa, abajo el desfiladero de la Hermida, al frente divisamos Allende y Cabañes y a la izquierda la Peña Ventosa que nos va a acompañar durante casi toda la jornada. El descenso se hace por un camino apto para vehículos que permite caminar con tranquilidad a pesar de la pendiente. En este descenso nos encontramos con algunos grupos de vacas que ocupan parte del camino y vamos viendo las breñas e invernales de los ganaderos de la zona. Finalmente, tras 5 km de bajada llegamos al bonito pueblo de Lebeña y nos dirigimos a la Iglesia Mozárabe de Santa Maria de Lebeña, la más valiosa joya del prerrománico cántabro. Lamentablemente hoy lunes permanece cerrada.

Continuamos nuestro camino siguiendo la señalización oficial, salimos a la carretera N-621 con mucha precaución ya que tiene mucho tráfico y tras unos metros giramos por la carretera que sube al barrio de Allende. Junto a la carretera sale una pista hormigonada con fuertes repechos por la que alcanzamos la aldea. Hasta Cabañes quedan otros 3 km de fuertes repechos por un camino forestal entre encinas y pinos. Finalmente, tras el collado de 590 m de altitud enlazamos con otra pista hormigonada que nos deja junto al albergue privado de Cabañes y en las calles de este pueblo sin servicios. Iniciamos el descenso por la carretera y antes de entrar en la siguiente aldea (Pendes) pasamos por el castañar milenario de el Habario de Pendes con una bonita área recreativa. A estas alturas del día ya hace mucho calor y no nos detenemos mucho. Unos 500 metros más adelante entramos en Pendes junto a su famosa quesería. Hacemos una pequeña compra, sellamos la credencial y continuamos el descenso, ya sin contemplaciones hacia el río Deva. El descenso termina junto a la pequeña ermita de San Francisco y continua por un camino asfaltado hasta llegar a la altura de un Puente sobre el Deva que nos lleva a la población de Tama. Como es un poco tarde y la recepción de nuestro alojamiento no abre hasta las cinco de la tarde paramos a comer y nos encontramos con un exquisito cocido lebaniego en Casa Fofy.

Reemprendemos la marcha para cubrir los 2,5 km que nos quedan para llegar a Potes por un camino a la orilla del Deva en el que vemos bastantes bañistas. Encontramos a dos neozelandesas con las que ayer cambiamos unas palabras en Cicera y resulta que ellas también van a continuar por la Vía Vadiniense, así que las volveremos a ver. Pasadas las cinco de la tarde llegamos a nuestro alojamiento y finalizamos la etapa.

Hasta ahora esta ha sido la etapa más motañera de las que hemos hecho y, a pesar de que el día amaneció bastante encapotado, cuando salió el sol fué bastante desesperante. No obstante hemos terminado a una hora prudencial y mañana no tenemos que madrugar excesivamente porque el Monasterio de Santo Toribio de Liébana no abre hasta las 10 de la mañana y está a tan sólo 3 km de Potes, así que descansaremos todo lo que podamos.

Todo el recorrido de la etapa de hoy lo hemos dejado registrado en este track.

Camino Lebaniego-Vadiniense a Santiago. Segunda Etapa: Cades- Cicera

[Los viajes a pie] rescatan del olvido parte de nuestra vida; desempeñan, en el baúl de la memoria de cada cual[…]el papel de un faro guía en la tétrica penumbra del pasado, en la que él consigue que alcancemos a ver a los actores de un viejo drama tal y como fueron cuando estaban vivos, en pleno movimiento.

Hazlit y Stevenson, Caminar. Nórdica libros. Madrid 2018. pg 33

Tras tomar el desayuno en nuestro alojamiento iniciamos la caminata en Cades. Ha amanecido un día muy nublado y todos los pronósticos dan agua durante toda la mañana. Finalmente no ha llovido y hemos podido completar la etapa de hoy sin incidencias. La etapa entre Cades y Cicera no es muy larga (al final nos han salido 17,5 km) y está marcada por desarrollarse en su mayor parte por una carretera local y una pista cementada, el ascenso al Collado de la Hoz (640 m.) y la ausencia de lugares intermedios en los que avituallarse.

Salimos de Cades por la carretera CA-856 con escaso tráfico y casi enseguida nos encontramos con la imponente Ferrería de Cades, un complejo del siglo XVIII, hoy rehabilitado para su visita, que permitía el aprovechamiento hidráulico para convertir el hierro en metal. Siguiendo la carretera, en este tramo paralela al río Nansa, llegamos en suave subida al mirador sobre el embalse de Palombera. A partir de este punto la carretera pasa por un estrecho desfiladero con curvas con poca visibilidad en las que hay que extremar las precauciones. Pasamos por Venta Fresnedo, ya junto al río Lamason y continuamos la suave subida hasta una bifurcación que se dirige a Quintanilla. (En los días laborables hay un bar-tienda en el que es posible comprar algo de comida) Continuamos hacia Sobrelapeña en la que destaca la Ermita de Santa María de Sobrelapeña. Pasada esta pequeña localidad, nos dirigimos hacia La Fuente, junto al arroyo del mismo nombre. Alcanzamos este núcleo hacia el km 10 de nuestro recorrido. Nos detenemos un momento a admirar la Iglesia románica de Santa Juliana y la hermosa fuente que da nombre a la localidad y continuamos nuestro camino hacia Burió. Hasta aquí hemos llegado en compañía de Ana, Luca y Fabio, unos italianos con los que coincidimos ayer y con los que nos vamos a ir encontrando a lo largo de la jornada.

En la subida a Burió las rampas se hacen un poco más duras y nos encontramos un grupo de chicos que llevan una vaca y su ternero de cinco días a un prado más alto. A la salida de Burió nos cae una espesa niebla que nos impide ver las panorámicas sobre el valle del Lamasón y sobre el propio pueblo de La Fuente. En este punto entramos en una pista cementada por la que en 1,5 km superamos más de 150 metros de desnivel. Con calma llegamos a la carretera CA-282 y al Collado de la Hoz (660 m) Continuamos algo más de un kilómetro hasta encontrar un camino de tierra a nuestra izquierda dejando el asfalto después de 14 km de Etapa. Este camino, al principio en ligera subida, inicia pronto el descenso a Cicera. La niebla se abre un momento y nos permite tener una bonita vista del pueblo entre imponentes montañas con el impresionante desfiladero de la Hermida al fondo. Entramos por la parte alta a Cicera y nos dirigimos a nuestro alojamiento. Cicera es un pueblo de 32 habitantes con dos alojamientos rurales y un solo bar con horario y oferta muy limitada. Aquí nos reencontramos con Marga y Llarina (las asturianas de ayer) y nos despedimos de ellas ya que van a continuar hasta Cabañes. Al terminar la comida llegan al bar el trío de italianos con los que cambiamos algunas impresiones.

En resumen, ha sido una etapa muy bonita, en la que hemos tenido una temperatura y condiciones meteorológicas muy favorables y ha sido un interesante prólogo para la etapa de mañana que parece que va a ser un poco más dura que la de hoy.

Todo nuestro recorrido de hoy ha quedado registrado en este track

Camino Lebaniego-Vadiniense a Santiago. Primera Etapa: San Vicente de la Barquera- Cades

Cada paisaje es una serie de motivos para el espíritu. Es como una sinfonía escrita; para el que la entiende poética, llena de interés; para el que no la entiende, nada.

Baroja, Pio. Los amores tardíos. Planeta, Barcelona 1962. pg 27

Sobre las ocho de la mañana comenzamos esta primera etapa del Camino Lebaniego. Está muy nublado y cae un ligero sirimiri que nos hace temer que esté toda la mañana así. Afortunadamente sobre las 10 deja de llover y el resto de día ha estado muy nublado pero sin lluvia. La etapa de hoy ha sido bastante sencilla, con pocos desniveles y marcada por caminar por la interesante senda fluvial del Río Nansa por la que realizamos la mayor parte de la caminata. La señalización de este camino lebaniego está determinada por la cruz lebaniega y flechas de dirección, ambas de color rojo. Hasta llegar a Serdio compartimos trazado con el Camino del Norte, por lo que también veremos conchas y flechas amarillas.

Salimos de San Vicente por el Camino de las Calzadas, una pista asfaltada que nos lleva en dirección a La Acebosa. Cruzamos la autovía A-8 por un puente elevado y al pasar junto al cementerio de la Acebosa echamos la mirada atrás para tener una bonita panorámica sobre el Cantábrico y la Ensenada de San Vicente. Seguidamente pasamos por las localidades de Hortigal y Estrada antes de llegar a Serdio. En Estrada podemos admirar la imponente torre medieval. Salimos de Serdio y a un kilómetro después de las ultimas casas los caminos del Norte y Lebaniego se separan. El Lebaniego a la izquierda va por una pista en fuerte bajada para llegar a Muñorrodero, con sus casas montañesas repletas de flores. Salimos a la carretera y junto a la Iglesia tomamos una pista que nos lleva a la Senda Fluvial del Río Nansa que, en nuestro caso, vamos a seguir hasta llegar a las inmediaciones de Cades.

La senda del Río Nansa es un camino más o menos cómodo, con una densa vegetación y preparada en muchos lugares con escaleras, pasarelas, puentes y, en los pasos muy estrechos, con un cable junto a las rocas para asegurarse y evitar accidentes. Como estamos en verano hemos tomado la variante estival que ha requerido el paso por un brazo del Río sobre unas piedras. Tras pasar unas bonitas cascadas junto a una playa fluvial llegamos a una antigua Central Eléctrica junto a un área recreativa. Después de la central el camino hace una fuerte subida separándonos del cauce para llegar a una carretera con poco tráfico, cruzar el río por un puente y llegar a la Fuente Solaz de los Cerezos, junto a una casa rural en la que hay una máquina de vending y una pequeña área de descanso. Comemos y continuamos nuestro camino siguiendo la Senda Fluvial del Río Nansa.

Esta segunda parte por la Senda Fluvial es un poco más complicada que la anterior. La lluvia caída y el paso de animales hace que algunas zonas estén especialmente embarradas y se hace un poco complicado caminar por ellas. Afortunadamente, en los tramos más complicados hay cables sujetos a las paredes del desfiladero que ayudan en los tramos más difíciles y han colocado unos enrejados para pasar los tramos más embarrados. Este tramo lo hacemos con Marga y Llarina, dos asturianas que hacen su primer camino. Tras casi cinco kilómetros más por la senda fluvial llegamos a la carretera Puente el Arrudo-Merodio por la que llegamos a Cades y a nuestro alojamiento.

Como decía al principio, ha sido una etapa relativamente sencilla, con escasos desniveles y marcada por la caminata por la Senda Fluvial del Río Nansa que, en su tramo final se nos ha hecho un poco pesada por el barro, pero magnífica en el paisaje y el entorno.

Todo el recorrido de hoy ha quedado registrado en este track.

Caminos Lebaniego y Vadiniense a Santiago

Los lugares se ven de forma muy distinta cuando se llega a ellos andando que cuando se llega a ellos en coche, autobús o en tren. Yo siempre pongo el ejemplo de Tineo, que es un sitio en el que he estado muchas veces y que nunca había visto como cuando hice el Camino Primitivo. Haciendo el camino se llega por la parte alta y se recorre la villa siguiendo el ritmo de su propia construcción: primero la Capilla de San Roque, luego la parte antigua y luego la parte moderna.

Batalla Cueto, Pablo. La dimensión religiosa del Camino de Santiago es la menos importante. La Voz de Asturias, 13/06/2016

El Camino Vadiniense es el Camino de Santiago que une El Camino del Norte con el Camino Francés en Mansilla de las Mulas (León) Se inicia en San Vicente de la Barquera, y en sus primeras etapas coincide con el Camino Lebaniego, ruta de peregrinación al Monasterio de Santo Toribio de Liébana, donde se conserva la reliquia del Lignum Crucis, supuestamente un trozo de la cruz de Cristo. Así pues, como decía, este camino es un enlace entre el Camino del Norte y el Camino Francés cruzando los Picos de Europa en la parte central de la Cordillera Cantábrica.

El origen del nombre “Vadiniense” se atribuye a un pueblo o tribu prerromano cuya capital, de la que se desconoce su emplazamiento exacto, era Vadinia . Relacionada con la cultura castreña, sus poblados abarcaban un territorio comprendido entre el oeste de Cantabria, el este de Asturias y el noreste de León; o sea, más o menos el espacio por el que transcurre  esta ruta.

Del análisis de los perfiles de las etapas que hemos encontrado en Wikiloc, se puede decir que éste es uno de los trazados más duros de los caminos de Santiago señalizados en España. Las etapas cántabras parecen tener un nivel de dureza mayor, aunque sus atractivos paisajísticos parecen impresionantes, mientras que las etapas leonesas presentan un perfil más apacible. No obstante, a pesar de la altitud máxima que alcanza este camino (1.794 metros) y del territorio montañoso que atraviesa, el itinerario señalizado no parece presentar tramos excesivamente peligrosos ni aéreos; sería apto, pues, para caminantes acostumbrados a rutas de montaña.

En nuestro caso, lo hemos dividido en 12 etapas bastante asequibles sobre el mapa, en las que esperamos disfrutar del camino, de los paisajes y de la gastronomía de la zona. Las etapas que vamos a realizar son las siguientes:

Cuando retomemos el Camino Francés en otoño completaremos este otro recorrido hasta Santiago. De todo ello iremos dando cuenta por este medio.

Ayer, tras un largo viaje, llegamos a San Vicente de la Barquera y hoy nos hemos dedicado a recorrer esta hermosa ciudad y hemos hecho dos pequeñas rutas. Por la mañana hemos hemos dado un paseo turístico cultural por la puebla alta de la ciudad con visitas a la Iglesia de Santa María de los Ángeles, la Torre del Preboste, los restos del antiguo hospital de peregrinos el Castillo y los restos de la Muralla. La visita a la Iglesia es muy interesante por ser el km 0 de este camino lebaniego, el lugar donde se pueden conseguir las credenciales y porque la visita al interior es muy interesante. Además de las bonitas formas góticas tiene varias capillas funerarias entre las que destaca la de la familia de los Corro de trazas renacentistas. El track de este recorrido se puede seguir en este enlace. Atención con la visita a la Iglesia. Aunque tiene un horario “oficial” de apertura por las mañanas de 10 a 1 parece que es meramente orientativo. A las 10:30 aún no habían abierto y hemos tenido que volver un poco más tarde.

Por la tarde, hemos dado un paseo por el paraje natural de Oyambre para visitar los acantilados de San Vicente. Un paseo de gran belleza en el que hemos podido disfrutar de la naturaleza en estado puro, disfrutar de las brisas del cantábrico y avistar numerosos animales en semilibertad. El camino comienza en el Centro de Interpretación del Paraje Natural y está perfectamente marcado y balizado. El recorrido de esta tarde lo hemos dejado grabado en este track.

Mañana comenzamos la primera etapa San Vicente de la Barquera- Cades.

Camino de Santiago Francés. Décimo segunda Etapa: Atapuerca- Burgos

El caminante recolecta una provisión de momentos privilegiados, de instantes de gracia que en su fuero interno vibra con el sentimiento de existir. Algunos lugares nos dan la sensación de cruzar una frontera invisible, dejando atrás el mundo profano de la vida corriente para entrar en otro universo.

Le Breton, David. Caminar la vida. La interminable geografía del caminante. Siruela, Madrid, 2023 pg 87

En nuestra décimo segunda etapa de este Camino de Santiago francés nos vamos a desplazar desde Atapuerca, lugar en el que finalizamos la etapa de ayer, hasta Burgos. El primer tercio de la etapa es un agradable paseo por la Sierra de Atapuerca con la subida al Alto de Atapuerca y el resto de la jornada es un descenso bastante sencillo en el que hemos decido hacer la variante por Castañares que, aunque es medio kilómetro más larga que el trazado canónico, es mucho más agradable ya que entra en la capital por un bonito paseo fluvial a orillas del Río Arlanzón. En lo meteorológico la jornada ha sido también bastante apacible ya que, aunque el pronóstico era de lluvia casi toda la mañana, al final todo se ha reducido a unas gotas dispersas en un par de puntos del recorrido.

Salimos de nuestro alojamiento y nos dirigimos a la carretera N-120 en el punto en el que lo dejamos ayer. Avanzamos un par de cientos de metros hasta llegar a una bifurcación bien marcada por la señalización del camino apoyada por un monumento a “Miguelón” como cariñosamente han llamado a la recreación del homo heidelberguensis cuyo cráneo apareció completo en las excavaciones de la Sima de los huesos. La subida es muy sencilla pero bastante pedregosa y bastante embarrada por las lluvias caídas ayer por la tarde. Transitamos bajo un tenue bosque mediterráneo con algunos pinos mezclados con bastante encinas. Al final de la subida se encuentra la cruz de Maragrande, una enorme cruz en una planicie que, con el día tan claro que ha amanecido nos muestra en la distancia la ciudad de Burgos y el camino por el que vamos a transitar. El descenso se realiza junto a una alambrada que delimita un terreno militar a nuestra izquierda y sigue la tónica pedregosa de la subida. Al finalizar la mayor parte del descenso enlazamos con una carretera local que nos va a llevar por el valle del Río Pico hasta Cardeñuela de Riopico y Orbaneja Riopico en la que los vecinos han instalado coloridos elementos decorativos que alegran el paso de los caminantes. Finalmente la carretera nos lleva a pasar por encima de la autopista AP-1 y las vías del tren y junto a una urbanización de chalets unifamiliares tomamos el desvío de la variante de Castañares.

Esta variante nos lleva por un camino de servicio bordeando el aeropuerto hasta llegar a la localidad de Castañares. Cruzamos de nuevo la carretera N-120, tomamos de frente la Calle Óbidus hasta llegar a un parque en el que hay instalada una pequeña escultura que recuerda la muerte del niño de 11 años que falleció mientras jugaba con un bidón que contenía restos de gasolina. Seguidamente pasamos por un puente sobre el río Arlanzón en el que tomamos el paseo fluvial que nos llevará a Burgos. El paseo sigue el cauce del Río y durante la caminata disfrutaremos del frescor de sus orillas, pasaremos por una playa fluvial en la que veremos varios tipos de anátidas a las que los caminantes suelen llevar comida, pasaremos ante el magnífico Museo de la Evolución Humana y llegaremos finalmente a la Plaza del Rey San Fernando donde podemos admirar la maravilla gótica que es la Catedral de Burgos. En este punto detenemos y nos dirigimos hacia nuestro alojamiento.

Por la tarde hicimos una completa visita a la Catedral de Burgos en la que disfrutamos de las maravillas que atesora, nos divertimos con el Papamoscas dando las horas y con el Bartolillo que da los cuartos. Admiramos el Cimborrio bajo el que se encuentra el sepulcro del Cid Campeador y su esposa Jimena, la sillería del coro, el claustro alto, etc.

En este punto completamos este segmento del Camino de Santiago francés que nos habíamos programado y queda el resto a la espera de que lo retomemos, probablemente en otoño.

En resumen, aunque la etapa de hoy no ha sido larga, sí que ha sido muy intensa y emocionante. Después de doce días en los que hemos recorrido casi 300 kilómetros, en los que hemos pasado por tantos paisajes cambiantes desde los Pirineos, los montes navarros, la zona media occidental de Navarra, los viñedos de la Rioja hasta los suaves relieves de la provincia de Burgos. Todo un disfrute para los sentidos.

Todo el recorrido de esta etapa lo hemos dejado grabado en este track.

Camino de Santiago Francés. Decimo primera Etapa: Belorado- Atapuerca

Mientras tenga la fuerza de pasear, encontraré placer en vivir; es un placer que los hombres no me arrebatarán, porque tiene su origen en mi interior.

Rousseau, J.J. Confesiones. Alianza literaria, Madrid 2008

El recorrido “natural” de la decimoprimera etapa del Camino de Santiago francés es Belorado-San Juan de Ortega, pero la dificultad de encontrar alojamiento en el destino nos ha obligado a alargar esta etapa hasta la localidad de Atapuerca. Al final nos han salido 31,82 km por lo que es la etapa más larga de este tramo de camino que mañana termina en Burgos. Esta etapa tiene dos partes bien diferenciadas: en la primera, hasta Villafranca Montes de Oca seguimos el mismo patrón de la etapa de ayer, en suave subida, por pistas agrícolas y entre sembrados de cereal y colza; en la segunda afrontamos la larga travesía por los Montes de Oca, con un fuerte desnivel de subida y transitando por zonas boscosas.

Comenzamos la etapa de hoy dirigiéndonos a la Plaza Mayor con sus soportales y cruzándola para llegar a la calle Raimundo de Miguel, el lugar en el que detuvimos la ruta ayer. En esta calle hay una serie de placas de bronce que forman parte del proyecto “Las huellas del Camino” en el que un grupo de personajes conocidos y vecinos del pueblo han dejado las huellas de sus manos y pies impresas en planchas de bronce que se han colocado a lo largo de esta calle. Continuamos por la Avenida de Santiago o Camino del Matadero para llegar a la carretera A-120 y cruzar el Río Tirón por un puente de madera paralelo al Puente del Canto asentado sobre unas pilastras medievales y que se cree pudo ser reconstruido por Santo Domingo ayudado por San Juan de Ortega. Continuamos nuestro periplo por una pista agrícola entre grandes sembrados de cereal, legumbres y colza. Enseguida llegamos a la localidad de Tosantos, en la que destaca la fachada renacentistas de la Ermita de la Virgen de la Peña, una ermita rupestre al otro lado del valle. Destaca un armónico arco de medio punto y su espadaña con hueco para dos campanas.

En apenas dos kilómetros entramos en Villambistia en cuya zona alta se encuentra la Iglesia de San Esteban del siglo XVII. A la salida pasamos junto a la Ermita de San Roque, junto a la Fuente del Remojón, de cuatro caños y lavadero y un domo geodésico. Continuamos caminando y enseguida vemos en la distancia la siguiente localidad: Espinosa del Camino, en la que destaca la Iglesia de la Asunción. Salimos del pueblo y en un par de kilómetros pasamos junto a los restos del Monasterio o Cenobio mozárabe de San Felices donde se supone que está el sepulcro del conde Diego Porcelos, fundador de Burgos. Más adelante caminamos por un andadero paralelo a la N-120 y cruzamos el río Oca por un puente de madera. Entramos en Villafranca Montes de Oca.

Desde esta localidad hasta San Juan de Ortega, a unos 12 km, no hay servicios, por lo que nos detenemos para descansar un poco y tomar un ligero refrigerio. Reemprendemos la marcha y al pasar por la Iglesia de Santiago Apóstol se inicia una subida sin contemplaciones con un primer kilómetro muy duro que se va moderando progresivamente. Al kilometro y medio desde Villafranca nos encontramos con la Fuente de Mojapan y un área recreativa con mesas y bancos. Vamos adentrándonos en un cerrado bosque de pino carrasco mientras continuamos la subida hasta el Alto de La Pedraja, punto más alto de la etapa a 1.160 metros sobre el nivel del mar. En el Alto hay un monumento en el que se recuerda con unos versos de Miguel Hernández a las más de 300 personas fusiladas en los primeros meses de la guerra civil por los sublevados contra la república. El día ha estado muy muy nublado y al comenzar el descenso comienza a llover. El camino es muy pedregoso pero el entorno es muy agradable, entre un bosque de pinos y robles, y de vez en cuando vamos encontrando algunas flechas del camino diseñadas por algún artista caminante y otros objetos queñ despiertan una sonrisa. El camino pedregoso se torna en amplia pista forestal a unos dos kilómetros de San Juan de Ortega. Visitamos su templo entre románico y gótico admirando sus capiteles, el baldaquino, los retablos y muchos detalles sorprendentes. Son más de las dos de la tarde y nos detenemos para comer algo y afrontar los casi siete kilómetros que nos restan hasta Atapuerca.

Continuamos el camino por un bosque muy semejante al anterior, de pinos y robles hasta superar un paso canadiense y entrar en una zona de pastos. Un cartel advierte de la posibilidad de ganado suelto. Efectivamente, un poco más adelante nos encontramos con un rebaño de vacas con sus terneritos pastando plácidamente. En lontananza se adivinan las casas de la siguiente localidad, Agés, mientras que en el horizonte negros nubarrones, con truenos y relámpagos amenazan tormenta. Apresuramos nuestros pasos y en un instante estamos cruzando Agés decorado con coloridos motivos relacionados con el Camino. Unos pasos más adelante cruzamos el río Vena por un puente de piedra románico obra de San Juan de Ortega. La senda nos lleva paralelos a la carretera donde vamos encontrando signos que nos indican que estamos ya muy cerca del Parque Arqueológico de Atapuerca. El yacimiento queda un poco lejos, pero al lado de la carretera encontramos un alineamiento de grandes bloques de piedra formando como un cromlech que recuerda a la sangrienta batalla de Atapuerca de 1054 entre el rey Fernando I de león y su hermano García Sánchez III el de Nájera rey de Pamplona, hijos ambos de Sancho III el mayor. Al otro lado de la carretera otro enorme bloque de piedra sin labrar y que los vecinos llaman “fin de Rey, recuerda el lugar en el que cayó moribundo García Sánchez III. A escasos 500 metros entramos en Atapuerca cuando la tormenta comienza a descargar.

En resumen, a sido una etapa muy larga, con dos partes muy diferentes. En la primera por paisajes con suaves colinas, entre sembrados de cereal, legumbres y colza y en la segunda más montañosa con al fuerte subida al Alto de la Pedraja y la alternancia de bosques y prados hasta la llegada a Atapuerca.

Todo el recorrido de esta jornada lo hemos dejado grabado en este track.

Camino de Santiago Francés. Décima Etapa: Santo Domingo de la Calzada- Belorado

Nunca he pensado tanto, existido y vivido, ni he sido tan yo mismo, si se me permite la frase, como en los viajes que he hecho a pie.

Rousseau, J.J. Confesiones. Alianza literaria, Madrid 2008

En la décima etapa de nuestro Camino de Santiago francés nos hemos desplazado desde la localidad riojana de Santo Domingo de la Calzada hasta la localidad burgalesa de Belgrado. Ha sido una etapa relativamente corta y de desniveles muy moderados. El camino transcurre básicamente por caminos agrícolas, en su mayor parte de tierra con algunos tramos encementados siguiendo la carretera nacional N-120. En un collado entre Grañón y Redecilla del Camino abandonamos La Rioja para entrar en la CA de Castilla y León, en la provincia de Burgos.

Después de las tormentas de la tarde -noche de ayer, el día ha amanecido bastante claro y un poco frio. A las 8 de la mañana hemos abandonado nuestro cómodo y confortable alojamiento en Apartamentos La Muralla y nos hemos acercado hasta la Plaza del Santo para retomar el camino en el mismo punto en el que lo dejamos ayer. Salimos de Santo Domingo siguiendo la calle Mayor, luego la calle Palomarejos hasta llegar a la Avenida de La Rioja y cruzar el Río Oja (según una teoría da nombre a La Rioja) por el impresionante nuevo puente construido sobre el erigido por Santo Domingo. Enseguida tomamos una pista de tierra a la derecha de la carretera para cruzarla poco después y avanzar por un camino agrícola durante unos tres kilómetros y medio. Caminamos entre campos de cereal en una mañana que se va nublando poco a poco. Así, llegamos a la Cruz de los Valientes, una cruz vinculada a un supuesto litigio vecinal entre dos localidades. Junto a la cruz hay un área recreativa con algunos bancos y una fuente no muy concurrida a estas horas de la mañana. La misma pista agrícola nos deja a las puertas de Grañón tres kilómetros más adelante. A la entrada de Grañón un vecino pasea a su perro y una cabra muy obediente. Junto a la carretera varios coloridos murales alusivos a la vida en el pueblo y al camino nos dan la bienvenida. Pasamos junto a la Iglesia de San Juan Bautista, el Ayuntamiento y continuamos por la calle Mayor hasta un coqueto mirador que proporciona solaz y descanso a un vecino que nos aconseja bajar al camino por las escaleras del mirador en vez de volver al camino.

Nuevamente volvemos al camino agrícola, ahora en descenso que nos llevan a un collado en el que se encuentra el límite entre las Comunidades de La Rioja y Castilla León, con varios paneles informativos y donde coincidimos con tres generaciones de ciclistas que nos aconsejan visitar la oficina de turismo de Redecilla del Camino para sellar la credencial. Redecilla es la primera localidad castellana del Camino. A su entrada un monumento al peregrino y la oficina de información. Visitamos la Iglesia de la Virgen de la Calle con una interesante pila bautismal románica labrada en un sólo bloque de piedra. Un par de kilómetros más adelante entramos en Castildelgado con la Iglesia de San Pedro de estilo gótico tardío. Regresamos al camino paralelo a la N-120 hasta tomar a la izquierda una carretera que sube hasta Viloria de Rioja, localidad natal de Santo Domingo de la Calzada. Junto a la Iglesia de la Asunción se encuentran los restos de la casa natal de Santo Domingo que se derrumbó parcialmente a mediados de siglo XX. Seguimos por la pista paralela a la N-120 y llegamos a Villamayor del Río, con una bonita fuente y la Iglesia de San Gil Abad de estilo barroco. Una breve parada para reponer fuerzas y continuamos el camino por nuestra pista agrícola favorita.

Tras la subida a un último cerro vemos en lontananza la localidad de Belorado, con los restos de su castillo. Cruzamos la carretera N-120 y entramos en Belorado por un área de descanso con fuente y un camino de tierra. Al paso nos van saliendo varios albergues de peregrinos. Continuamos hasta la Iglesia de Santa María que cuenta con un albergue parroquial. A su puerta un peregrino fuma un cigarrillo y nos muestra unas fotos que acaba de hacer de unas cigüeñas que anidan en la torre De la Iglesia. Continuamos hasta la plaza Mayor junto a la Iglesia de San Pedro de origen medieval con renovaciones posteriores. Admirando la impresionante plaza porticada detenemos la ruta de hoy para dirigirnos a nuestro alojamiento.

En resumen, ha sido una etapa bastante sencilla, relativamente corta, un poco monótona en lo paisajístico y en la que, a pesar de lo nublado que ha estado el día y las previsiones que daban agua a partir de las once de la mañana, hemos llegado secos a Belorado y ha comenzado a llover a primera hora de la tarde cuando ya estábamos en nuestra habitación.

Toda la ruta de hoy ha quedado registrada en este track.

Después de la lluvia, a eso de las seis de la tarde hemos salido a dar un paseo por Belorado para conocer un interesante proyecto de arte urbano, que hemos documentado en esta otra ruta. Dejamos aquí algunas fotos de los excelentes murales que hemos visto.

Camino de Santiago Francés. Novena Etapa: Nájera-Santo Domingo de la Calzada

Bosque, montaña, no son sólo conceptos, sino nuestra experiencia e historia. Una parte de nosotros.

Nietzsche, Friedrich. Humano, demasiado humano, Akal, Madrid 1996

En nuestra novena etapa del Camino De Santiago Francés salimos de Nájera para llegar a Santo Domingo de la Calzada. La mañana está muy gris y todos los pronósticos dan agua a partir de las 11 de la mañana. La etapa se presenta sencilla y de escasos desniveles en un territorio con ligeras ondulaciones. La etapa transcurre esencialmente por pistas agrícolas y a mitad de etapa vemos cómo los viñedos dan paso a los cultivos de cereales y colza.

Un mural dedicado al rey Sancho García junto al cauce del Río Najerilla nos invita a cruzar una pasarela y tomar la calle Mayor en dirección al Monasterio de Santa María la Real construido entre los siglos XV y XVI iniciando una suave subida que nos lleva a un bosque de pinos donde entre la vegetación destaca la tierra rojiza característica de esta zona. Hacia el kilómetro seis de nuestro recorrido llegamos a la localidad de Azofra, de orígenes árabes y alegres y concurridas calles (de peregrinos) con un albergue y un par de bares que a esa hora de la mañana están bastante animados. A la salida de Azofra pasamos junto al parque de la Virgen de Valvanera con una representación escultórica de la misma, por la fuente de los Romeros y tomamos una pista agrícola entre viñedos. Un poco más adelante pasamos junto a un Rollo Judicial o Picota del siglo XVI que recuerda a cómo se ajusticiaba a los reos antiguamente. Continuamos nuestro periplo por campos de cereal y colza hasta llegar a una urbanización fantasma junto al Club de Golf Rioja Alta situado en las proximidades de Cirueña.

Pasadas las urbanizaciones del golf llegamos al pueblo de Cirueña. Tiene un par de albergues y un bar. La salida se hace por la carretera unos 300 metros hasta llegar a una rotonda en la que hay un grupo escultórico con un peregrino con capa y bordón y una gran concha de vieira. Aquí tomamos un camino agrícola entre campos de colza y cereal y no lo vamos a abandonar hasta llegar a Santo Domingo de la Calzada. Al principio una gran planicie se extiende en el horizonte. Al fondo vemos unas suaves rampas que van salvando una colina no muy elevada. Se suceden tres rampas similares y al culminar la tercera ya tenemos el skyline de Santo Domingo recortándose en el fondo. Pero todavía faltan unos cuarenta minutos de caminata. Hacia la mitad de ella encontramos el parque del Santo, un área de descanso en la que se ha instalado una escultura representando a Santo Domingo de la Calzada como ingeniero del Camino de Ramón Rodríguez. La entrada a Santo Domingo se hace por el ya habitual polígono industrial que desemboca en una carretera plagada de rotondas. Ya a la entrada del casco antiguo encontramos otra escultura de un peregrino en bicicleta, pasamos por el Monasterio de Nuestra Señora de la Anunciación (abadía cisterciense) por la Casa de la Cofradía de Santo Domingo (hoy albergue) y llegamos a la maravilla de catedral gótica de Santo Domingo cuyos orígenes se remontan al siglo XI. En este punto, detenemos la ruta que retomaremos mañana en el mismo sitio.

Por la tarde, en medio de un impresionante aguacero, hacemos una visita cultural en la que visitamos la catedral y el museo que vale mucho la pena. En la catedral nos detenemos especialmente en la Capilla de Santa Teresa, la Cripta, con unos mosaicos impresionantes, el sepulcro del Santo, el gallinero que conmemora el milagro de Santo Domingo que salvó a un joven injustamente acusado de robo. En la entrada a la Catedral están incluidas una visita a la torre Exenta, con una colección de relojes y campanas impresionante y una vista al Convento de San Francisco que culminan una jornada plena de emociones.

En resumen, ha sido una jornada muy sencilla, relativamente corta (unos 22 km) sin notables desniveles que nos ha permitido llegar a Santo Domingo antes de las dos de la tardes y dedicar un buen rato a la visita cultural.

La caminata de hoy, como es habitual, la hemos dejado grabada en este track.

Camino de Santiago Francés. Octava Etapa: Logroño- Nájera

Los peregrinos de hoy son más bien, caminantes ordinarios, que casi nunca visten de forma específica para señalar su condición. Su Iglesia es muchas veces íntima: son sus únicos fieles.

Dupront, Alphonse. Du sacré. Croisades et pelegrinages. Images et languages. Paris, Gallimard, 1987

En nuestra octava etapa nos desplazamos desde Logroño, capital de la CA de La Rioja hasta Nájera, cruzando un territorio vitivinícola de amplios valles y suaves montañas. En el trayecto tendremos dos ascensos, el Alto de la Grajera y el Alto de San Antón, bastante progresivos y moderados. La principal dificultad de la etapa es la distancia recorrida, la falta de servicios entre la población de Ventosa y Nájera y la degradación del paisaje en los cinco últimos kilómetros a la llegada a Nájera.

Comenzamos a caminar lamentando la ausencia de nuestro amigo y compañero José Antonio que ha tenido que dejar el camino por una lesión muscular. Caminamos al inicio de la Calle Marqués de Murrieta y nos encontramos con la escultura que honra a los participantes de la Valvanerada junto a la fuente de Murrieta en la Plaza de la Diversidad. Callejeamos por Logroño y vamos pasando por una sucesión de parques siguiendo las señales y referencias gráficas del camino. Así, pasamos por el Parque de San Miguel, el Parque de Europa mientras cruzamos la vía férrea por un paso elevado hasta llegar a nuestro primer contacto con la Autovía A-12 que nos acompañará durante toda la etapa. En este caso la pasamos por un paso inferior y continuamos por un agradable paseo muy frecuentado por paseantes, corredores y ciclistas. Finalmente llegamos al parque recreativo y embalse de la Grajera, auténtico pulmón verde de Logroño. Bordeamos el embalse, pasamos junto a un aula didáctica junto a la que hay unos servicios y un bar que abre tarde y entramos en zona de cultivos y viñedos. Casi enseguida alcanzamos la primera dificultad montañosa del día: el Alto de la Grajera. Avanzamos por un camino paralelo a la autovía hasta el cruce con la AP-68 por un puente y llegamos hasta las ruinas del antiguo Hospital de peregrinos de San Juan de Acre, del siglo XII. Un poco más adelante entramos en la localidad de Navarrete.

El camino nos lleva hasta la Iglesia de la Anunciación (con una torre en restauración) que vale la pena visitar con retablo mayor dorado con columnas salomónicas. Continuamos el camino siguiendo las balizas del camino y a la salida de Navarrete encontramos la Ermita de Santa María, junto a la que se encuentra el cementerio en el que han sido recolocaros los restos de la portada románica del Hospital de San Juan de Acre. Volvemos al camino rural entre viñedos y algún olivar. Poco a poco nos vamos acercando a Ventosa. Hay la posibilidad de continuar recto hacía Nájera y acortar el trayecto en 600 metros o bien subir hasta Ventosa, localidad que tiene todos los servicios y el proyecto “Un kilómetro de Arte” en el que junto a artistas plásticos de reconocido prestigio participan algunos vecinos de Ventosa y algunos peregrinos. En Ventosa vemos el proyecto de La Mielera y varias bodegas con venta directa. Rápidamente llegamos hasta el Alto de San Antón con bonitas vistas de los alrededores. El camino en descenso vuelve al paso de los extensos viñedos que se pierden en lontananza. Por el camino nos encontramos varios guardaviñas o refugios de piedras muy populares en esta zona.

El paso por el arroyo Yalde, afluente del Najerilla y seco en este punto, se hace por un puente de madera junto a unos chopos que aportan algo de frescor. A medida que nos vamos acercando a Nájera nos encontramos a los lados del camino vertidos de distinto tipo: envases de plástico de productos fitosanitarios, restos de poda, etc. que degradan aún más el tedioso camino. Finalmente vamos dejando los cultivos y éstos se van alternando con diversas industrias: áridos, harineras, perfiles metálicos, etc. Finalmente entramos en Nájera por la Avenida de Logroño, seguimos por la Calle San Fernando, pasamos junto al convento de clarisas de Santa Elena y llegamos al río Najerilla que cruzamos por el puente de San Juan de Ortega o Puente de Piedra. Tras el cruce llegamos a la Calle Mayor ya en el casco antiguo. En este punto detenemos la ruta para dirigirnos a nuestro alojamiento.

En resumen, esta octava etapa nos ha ofrecido una selección de los paisajes más representativos de La Rioja con los extensos viñedos y la presencia de bodegas, la ausencia de arbolado y la concentración de servicios en las tres únicas poblaciones por las que se pasa. Una etapa muy larga, nos han salido algo más de treinta kilómetros, en la que, afortunadamente, no ha hecho mucho calor e, incluso, nos han llovido cuatro gotas.

1 km de ARTE en Ventosa

Todo el trayecto caminado ha quedado registrado en este track.