Camino de Invierno a Santiago. 10ª Etapa: Lalin- Silleda

La lentitud consiste en adherirse perfectamente al tiempo, hasta el punto de que los segundos se desgranan, gotean como la lluvia sobre la piedra. Este estiramiento del tiempo profundiza el espacio. Es uno de los secretos de la marcha: un acercamiento lento a los paisajes, que los vuelve progresivamente familiares. Es como cuando se frecuenta a alguien y la amistad va acrecentándose.

Kundera, Milan. La lentitud. Tusquets Editores, 1999

Nuestra décima etapa ha comenzado en Lalín, “capital del cocido”. En ella recorremos los últimos kilómetros del camino de Invierno propiamente dicho ya que al llegar a A Laxe convergeremos con la Vía de la Plata y el Camino Sanabrés. El camino va a discurrir por una zona ganadera como testimonian las ganaderías en extensivo, algunos pazos enormes y la ribera del Río Deza bajo un increíble bosque de robles y castaños. Es una etapa relativamente corta, han salido 16,27 km, de una gran belleza y con hitos de interés como el Ponte Taboada sobre el río Deza y el Pazo de Liñares.

De Lalín salimos por el paseo fluvial junto al río Pontiñas,entre carballeiras y con numerosos puentecitos y carril bici muy cuidado. Lo seguiremos durante un buen rato. A los 3,5 km un indicador nos desvia a la derecha hacia Espiño y salimos a la Carretera Nacional 525 que cruzamos para continuar por una carretera local que pasa tras un hotel spa y cruzar por la parte baja el Polígono industrial Lalín 2000. La calle principal termina en la Autovía que pasamos por un paso inferior y por un camino de tierra desembocamos en A Laxe, parroquia de Bendoiro, donde el Camino de Invierno confluye con la Vía de la Plata o, con más propiedad en el Camino Sanabrés.

Tras pasar el Albergue de A Laxe en dirección a Prado seguimos por un camino cementado  que nos conduce de nuevo a la carretera N-525 . Seguimos un indicador a la derecha que señala hacia el Monasterio de San Lorenzo de Carvoeiro (lo visitaremos por la tarde) y al Santuario de Nuestra Sra. del Corpiño. Enseguida entramos en Vilasoa  y salimos por un camino de tierra entre una densa vegatación y alcanzar el núcleo de A Borralla, donde encontramos a Marie Helen, una  canadiense a la que vimos salir del Albergue de A Laxe y que descansa en un banco peregrino.  El camino sigue descendiendo junto a un regato y alcanzamos Prado. Nos asomamos al imponente Pazo de Liñares. De vuelta al camino, pasamos por una quesería en la que podemos sellar la credencial y comprar un queso de la denominación Arzua-Ulloa.

Un poco  más adelante cruzamos el genuino puente medieval de Taboada sobre el río Deza, afluente del Ulla. Es un puente medieval de un sólo arco construido a principios del siglo X, como se puede leer una inscripción en una roca. El puente y el camino posterior está recubierto de grandes losas de piedra. Ascendemos hasta la parroquia de Taboada, cruzando de nuevo la N-525, para admirar la Iglesia románica De Santiago de Taboada, con capiteles con decoración vegetal y tímpano con Sansón luchando contra el león. Junto a la Iglesia un bonito crucero y una escultura de Santiago como peregrino. Seguimos camino y  pasamos por Transfontao, un pequeño núcleo de casas que ya pertenece a la Parroquia de Silleda, Desde aquí, cruzamos unos prados, el arroyo de A Gouxa  que salvamos con un sencillo puente de losas y emprendemos un ascenso en que nos encontramos con las primeras viviendas de Silleda.
Silleda es una destacada localidad del interior de la provincia de Pontevedra, conocida por acoger, en su enorme pabellón ferial, la “Semana Verde de Galicia”, que se celebra estos días. En Silleda paramos el GPS, comemos y nos vamos a nuestro alojamiento.

En resumen, como decía al principio ha sido una etapa sencilla, corta y muy bonita, en la que nos ha llovido suavemente casi toda la mañana y en la que hemos vuelto a disfrutar de lo lindo con la naturaleza y los parajes incomparables de esta Galicia interior.

El caminar de hoy ha quedado dibujado en este track.

Fuera de programa y por gentileza de María del Eco Hotel Nos, nos acercamos a visitar el Monasterio de San Lorenzo de Carvoeiro. Se trata de un Monasterio iniciado en el siglo X, que alcanza su esplendor entre el XII y el XIII e inicia su decadencia en el XV. De estilo románico tiene ya influencias góticas y, se dice, que el Maestro Mateo pudo diseñar los planos de esta iglesia basilical. En ella alternan arcos de medio punto, con bóvedas de crucería, restos de pinturas murales y un bonito rosetón. Tiene una espectacular cripta, necesaria para nivelar la fuerte pendiente. Visitamos también el palomar, molino y Puente sobre el Río Deza.

Camino de Invierno a Santiago. 9ª Etapa: Rodeiro- Lalin

No somos de esos que solo rodeados de libros, inspirados por libros, llegan a pensar. Estamos acostumbrados a pensar al aire libre, caminando, saltando, subiendo, bailando, de preferencia en montañas solitarias o a la orilla del mar, donde hasta los caminos se ponen pensativos.

Nietzsche, F. La gaya ciencia, Ariel, 2019, pg 366

Esta novena etapa ha sido la última del Camino de Invierno propiamente dicho. En A Laxe, a unos kilómetros de Lalín, confluyen el Camino Sanabrés, el Camino Mozárabe y “nuestro” Camino de Invierno. La etapa ha discurrido, principalmente,  por tierras del Condado de Deza, una comarca principalmente ganadera y surcada por el río Arnego, que cruzaremos hasta en cuatro ocasiones. La última de ellas lo haremos por el emblemático Ponte  Pedroso.  Son escasos los núcleos rurales que hemos cruzado por lo que es conveniente salir de Rodeiro provistos de agua y algo de alimento. La etapa concluye en Lalín, capital del cocido. Lamentablemente ya no es temporada de cocido y nos vamos sin probarlo. Aunque la comida en casa Currás ha sido muy rica, sin ser cocido. Aparte de los “inconvenientes” citados la etapa no tiene dificultad ninguna y no es excesivamente larga: 22,25 km.

La salida de Rodeiro la realizamos desde la Casa Consistorial, conocida también como la Torre de Rodeiro porque fue levantada sobre las ruinas de una fortaleza ligada a la familia Camba y destruida en las revueltas de los “Irmandiños”. En la rotonda contigua una gran rueda nos recuerda el  posible origen de la Villa. Continuamos por la PO-533 en dirección a Lalín. Pasamos por “a ponte do Hospital” sobre el río Arnego, donde el topónimo nos recuerda la histórica presencia de un hospital de peregrinos. Hacia el km 1,5 de carretera la dejamos por un camino a la derecha por la margen izquierda del río bajo el tradicional bosque gallego de nogales, castaños y robles. Mezclado con algunas especies de ribera. Dejamos la orilla del río para pasar por el primer núcleo habitado: Penerbosa. Es una aldea dedicada principalmente a la ganadería bovina y nos encontraremos vacas por todas partes.

Siguiendo una pista asfaltada llegaremos al lugar de Puza y desde aquí a A Penela con varias casas de piedra y un memorial junto al cementerio por el que no parece haber pasado la Ley de Memoria Histórica. Desde aquí llegamos a Eirexe de Pedroso, junto a una gran cantera. A la salida una Iglesia románica y un crucero. Continuamos por un camino asfaltado para llegar a la carretera local y continuar hacia el Puente Pedroso sobre el río Arnego. Puente de un sólo ojo el suelo está cubierto de cantería de grandes losas. A Ponte, también conocido como Mesón, porque en épocas pasadas era cruce de caminos y muchas de sus viviendas fueron lugar de hospedaje. Desde aquí vamos alternando caminos de tierra con pistas asfaltadas durante varios km en los que vamos pasando por sucesivas naves dedicadas a la ganadería intensiva.

Al final de este camino y, entre castaños,  encontramos el riachuelo denominado Rego do Barranco. Desde aquí comenzamos la subida del día para superar 100 m de desnivel, para llegar al Coto de Anta. Bajamos un poquito y volvemos a subir de nuevo para alcanzar un cruce de caminos. Seguimos de frente para alcanzar el  núcleo de Palmaz y más adelante pasaremos un paso elevado sobre la carretera PO-533 y enseguida entramos en Lalín de Arriba, o Lalín Vello. Pasamos junto a la iglesia de origen románico en la que destaca el ábside con ventanales y decoración de vieiras. Desde la iglesia tomamos una calle que nos lleva por la Calle de la Calzada, a la nueva Iglesia parroquial construida en el siglo XX con plaza y jardines. Bajamos un poco la calle y encontramos el “kilómetro 0 de Galicia”, el centro geográfico del país del que la Villa se muestra muy orgullosa. Junto al km 0 el otro símbolo de Lalín, capital del cocido: un monumental y gracioso cerdito de bronce.

Como comentaba al principio, ha sido una etapa sencilla, en la que hemos podido disfrutar de la naturaleza y de la Galicia rural, en la que, nuevamente, no nos hemos encontrado a nadie en todo el recorrido. Solamente al final de la etapa y mientras tomábamos una cerveza con Daniel, miembro de la Asociación Peregrinus Dezae, aparecieron los amigos de la fraternidad galaico-asturiana que nos acompañaron gustosamente. Hemos pasado un buen rato y al final Daniel nos ha sellado las credenciales con sus originales lacres.

Nuestro deambular de hoy nos ha hecho recorrer todos los puntos de este track.

Camino de Invierno a Santiago. 8ª Etapa: Chantada- Rodeiro

Con una travesía de varios días se acentúa el movimiento de desvinculación: uno escapa de las obligaciones del trabajo, se libera de las trabas de la costumbre. Pero ¿por qué con la marcha se siente más esa libertad que con un largo viaje? Pues, al fin y al cabo, surgen otras limitaciones no menos penosas: el peso de la mochila, la longitud de las etapas, la incertidumbre climática (amenaza de lluvia, tormentas, calor sofocante), la rusticidad de los albergues, algunos dolores… Pero solo la marcha alcanza a liberarnos de las ilusiones de lo indispensable.

Gros, Frederic. Andar, una filosofía. Taurus, 2014

En esta octava etapa vamos a atravesar la Sierra de O Faro, vamos a hacer cumbre en El Faro, la cumbre más alta de la provincia de Pontevedra con 1.181 m.  Este punto geográfico, que separa las provincias de Lugo y Pontevedra es el más visible de toda Galicia y nos permite contemplar hermosas vistas de las cuatro provincias gallegas. Desde la cima, el resto del recorrido es en descenso y vamos a ir profundizando en la provincia de Pontevedra recorriendo el municipio de Rodeiro y algunas de sus 20 parroquias. Es otra etapa larga, al final salieron 28,13 km, pero relativamente fácil a excepción de las duras rampas entre Penasillás y la Ermita de la Virgen de Faro. Hoy, por suerte no nos llovió durante la caminata.

Salimos de Chantada en medio de una espesa niebla y lo hacemos desde la Praza de Santa Ana, subimos por la Rúa Uxío Novoneyra y seguimos la carretera LU-P-1809 hacia Centulle en un suave ascenso. Bellos hórreos, petos de ánimas y cruceiros nos salen al paso camino de Centulle y San Xurxo de Asma, junto a magníficos ejemplares de carballos y castaños. Cruzamos A Lucenza, luego Vilaseco. Entre Vilaseco y Penasillás vemos por los márgenes de la carretera grandes acumulaciones de granizos caídos el día anterior y que aún tienen un calibre considerable. En Penasillás paramos en el único bar para reponer agua fresca y tomar un breve descanso antes de afrontar las duras rampas de subida hacía el Monte de O Faro.

A la salida de Penasillás vemos a Carlos, uno de los integrantes de un grupo de 2 asturianos y 3 gallegos a los que habíamos visto en Monforte el día anterior. Antes de abandonar este núcleo nos encontramos con un peto de ánimas y un horno comunitario de los muchos que se ven en Galicia.  Estas primeras rampas van alternado tramos en cementados con tramos de tierra. Esta pista llega hasta el memorial en honor del poeta Uxio Novoneira. Junto al memorial un área recreativa con mesas, bancos y fuente. El resto de la subida se hace por una carretera asfaltada con el ascenso un poco más suave. Por el camino nos alcanzan Carlos y una pareja de compañeros a los que estaba esperando en Penasillás. Continuamos la subida con ellos hasta llegar al inicio del Vía Crucis que da acceso a la Ermita de la Virgen de Faro. En este punto encontramos a los dos componentes del grupo que se habían adelantado y nos presentamos. Ellos son Carlos, Ana, Alberto, un segundo Carlos y David. Nos los iremos encontrando a lo largo del resto de la jornada.


Un desvío a la izquierda nos lleva —a través de un viacrucis conocido como “Camiño da Virxe”— a la célebre ermita de A Nosa Señora do Faro. Junto a la Ermita un cruceiro muy historiado representando el Descendimiento. Estamos a más de 1.100 m de altitud. La vista desde aquí es única, pues abarca paisajes de las cuatro provincias gallegas. Tras tomar una fruta ante la ermita afrontamos la subida al monte El Faro. Es una subida sencilla de unos 400 m hasta el vértice geodésico. En este punto podemos ver la Sierra de Courel, Os Ancares, Pena Trevinca, Cabeza Manzaneda y El Monte Farelo.

Iniciamos el descenso por la carretera de acceso al Monte El Faro en carretera de gavilla buscando la línea de aerogeneradores que tenemos en el horizonte. Por el camino encontramos la Fuete de los Meniños, con pasarelas de madera, hasta llegar al cruce sobre la carretera CRG – 22 por un paso elevado. El camino señalizado nos dirige a la derecha hasta el núcleo de Villanova. Desde Villanova vamos por carretera asfaltada hasta el pazo de la Casa Grande de Camba. Nos quedamos junto al cementerio donde hay una sencilla iglesia con espadaña de dos campanas.Luego continuamos por el valle de A Ermida pasando por algunos núcleos como Outeiro, Farfián y Lamazares hasta Río, donde hay un sencillo bar donde tomamos un ligero refrigerio y nos reencontramos con la fraternidad astur-galaica esperando para comer.

Tras el ligero refrigerio continuamos el descenso hacia Rodeiro en  compañía del bosque autóctono más típico de Galicia —carballos, castaños y sauces—  que enriquecen  nuestro caminar.
Seguimos hasta Mouriz, llaneando ahora por sendas de piedras, y pronto culminamos esta etapa en Rodeiro, donde nos encontramos con la casa consistorial, que fue levantada sobre las ruinas de una fortaleza y la rueda símbolo del municipio. Frente a ella, una bella y refrescante fuente de piedra y cuatro caños.

En resumen, ha sido una etapa relativamente sencilla en la que únicamente  las duras rampas de los últimos 4.8 km desde Penasillás hasta El Monte Faro y la distancia recorrida han elevado la dificultad a media-alta. Afortunadamente no nos ha llovido por el camino por lo que las botas se han secado y están listas para la etapa de mañana.

A la llegada a nuestro alojamiento nos encontramos con Marianne y Jack, una pareja de neerlandeses que han venido en bicicleta desde Pamplona y continuarán unos días por la Vía de la Plata.

Marianne y Jack from Netherland

Todo este trasiego de subidas y bajadas ha quedado reflejado en este sencillo track.

Camino de Invierno a Santiago. 7ª Etapa: Monforte de Lemos- Chantada

Andar no es un deporte. Poner un pie delante de otro es un juego de niños. Cuando dos caminantes se encuentran, no es cuestión ni de resultados ni de números: uno le dirá al otro qué camino ha tomado, qué sendero ofrece el paisaje más hermoso, qué panorama se contempla desde tal o cual promontorio.

Gros, Fréderic. Andar, una filosofía, Taurus 2014

En nuestra séptima etapa, la más larga de este camino,  vamos desde el puente medieval de Monforte al puente sobre el Miño de Belesar. Desde ahí una fuerte subida hasta San Pedro de Lincora y un suave descenso hasta la villa de Chantada a la que entramos desde el barrio de A Ponte. La ruta transcurre principalmente por el asfalto de diversas carreteras locales, algunas pistas forestales, diversas sendas y un tramo de calzada romana de unos 500 m. Durante la etapa pisamos los términos municipales de Monforte, Panton, Saviñao y Chantada. Han sido un total de 32,27 km en un recorrido muy variado con un punto álgido en nuestro reencuentro con el Sil en el imponente mirador del Cabo del mundo.

Salimos de Monforte por el puente medieval en dirección hacia  el Campo de Santo Antonio dejando a la derecha el convento de las Clarisas, la Casa do Concello y la antigua Rúa Abeledos.
Alternamos tramos de carretera (la LU-P-3204) con caminos. Llegamos a A Vide y luego a A Lagoa, A Corga, Os Campos y Pacios. La ruta entra en O Regueiro, salvando un pequeño riachuelo por un pasadizo de piedras. En época de lluvias son frecuentes las inundaciones en parte de estos tramos, completamente llanos. Cruzamos un pequeño núcleo y llegamos a la Iglesia de San Salvador de Moreda, con un salón parroquial porticado y Crucero. Al otro lado de la carretera un espacio multiusos con escenario y un peto de ánimas.  Después de Moreda (su castro se eleva a la derecha) entramos en el municipio de Pantón. La carretera continúa en suave ascenso hasta Broza.Continuamos por la carretera y  en O Reguengo nos sorprende su magnífico pazo; en Castrotañe, las piedras del camino, quizás procedentes de una calzada romana; en Piñeiro, su arquitectura popular de plaza, fuente y lavadero. Aquí, km 11 de nuestro recorrido paramos en la fuente para una fruta y nos encontramos con Lee, una estadounidense que comenzó el Camino Francés en Pamplona y desde Ponferrada siguió por el de Invierno. Continuamos con ella un buen rato.

Pasamos por  San Vicente de Castillón, con más restos romanos. Seguimos cobijados por las grandes sombras de los carballos y avanzamos por O Outeiriño, Virís, O Camiño Grande -ya en tierras de O Saviñao-, tras unos cientos de metros por una pista en cementada volvemos a la carretera LU-P-4112 encontrándonos con el lugar de A Barxa, cruzamos el núcleo de Rendal, y luego San Martín de A Cova y Fontela.

Desde Fontela nos separamos del Camino unos 400 para bajar hacia el mirador del Cabo do Mundo, una de las vistas más hermosas que se pueden contemplar de un amplio meandro en el Rio Miño.

Retomamos nuestra ruta en Fontela y pasamos —entre otras aldeas—  por Rosende, Vilaravides, Vilatiñosa, Mourelos y O Cerdeiro hasta que descendemos hasta Diomondi. Antes de tomar el camino de los codos de Belesar nos detenemos en la Iglesia de San Paio de Diomondi donde nos impresiona el románico de su iglesia.

La Iglesia de San Paio de Diomondi, de origen abacial, fue construida en el siglo XII y es un magnifico ejemplo de románico compostelano. Destacan en la fachada cuatro arquivoltas torales sobre columnas con capiteles historiados. Tiene anexa la casa rectoral y un ábside semicircular de exquisitas proporciones.


Bajamos hasta el puente de Belesar sobre el Miño por los Codos de Belesar, un trazado que va sorteando las fuertes pendientes con un trazado en zigzag. El nombre hace referencia a una antigua calzada romana de la que se conserva parte del empedrado.  Acompañados por los bancales terrazas  o socalcos, los viñedos cuelgan en terrazas desde la cima hasta el cauce del Miño.  Entramos en Belesar, donde hubo un antiguo hospital y paramos para un bocado y continuar la marcha.

Reanudamos la marcha cruzando el puente sobre el Miño y nos encontramos, por primera vez con Elena Domínguez y Vicente Ibarra, que bajan corriendo por el camino de Chantada. Los reencontraremos subiendo de nuevo a Chantada y , finalmente, por las calles de Chantada poco después de nuestra llegada. Comenzamos la subida por otro tramo de Calzada romana que corta la actual carretera y deja a sus márgenes los viñedos que bajan desde la cima de la montaña. Antes de llegar al núcleo de A Ermida comienza a llover con fuerza y nos refugiamos en la Bodega Vía Romana. Al poco de estar bajo el porche de la bodega llega Luis y nos invita a pasar y a esperar a que amaine el temporal con un vinito de su bodega. Pasamos un buen rato y continuamos la marcha.

Al salir de la carretera y tomar un camino a la derecha que lleva hasta un molino abandonado y un paso por un arroyo con una pasarela de piedras comienza de nuevo a llover, primero suavemente, después con gran intensidad, nube de granizos incluida antes de llegar a la carretera de San Pedro.  Aguardamos un rato bajo un monumental roble pero la tormenta continúa. Salimos del bosque y por la carretera llegamos a San Pedro de Líncora —ya en el municipio de Chantada, también con hospital en la Edad Media—,  nos refugiamos en los porches de unas casas pero la lluvia continúa. La carretera comienza a inundarse, por lo que decidimos hacer a paso rápidos los 2 km de camino que queda. En medio de la riada  llegamos a Chantada por el barrio de A Ponte y por la señorial Rúa Dous de Maio, tomamos el camino de nuestro alojamiento ya completamente empapados.

En resumen, ha sido un día muy largo, en el que hemos tenido momentos de gran disfrute y en el que,por primera vez en este viaje, nos ha pillado la lluvia con total intensidad.

Todo el recorrido de hoy, mayoritariamente por el arcén de la carretera ha quedado grabado en este track.

Camino de Invierno a Santiago. 6ª Etapa: Barxa de Lor – Monforte de Lemos

Cuando un viajero pidió a la criada de Wordsworth que le mostrase el estudio de su patrón, ella le contestó: «Esta es su biblioteca, pero su estudio está al aire libre».

Thoreau, H.D. Caminar Ardora Ediciones (3ª) 1998, pg 6

Para nuestra sexta etapa salimos de A Labrada de Lor (parroquia de Barxa de Lor) enfilando la empinada calle hacia el cementerio y la Iglesia de Santa Mariña por un empinado camino de tierra en dirección a  Pobra do Brollon pasando antes por el municipio de Castroncelos, donde tenemos el punto más  alto de la jornada. Continuamos en dirección a O Brollón, origen de la villa, y los frondosos parajes del río Saa.
Un brusco ascenso hasta el Alto da Serra y el monte Moncai nos interna en el municipio de Monforte de Lemos. Pasamos por Reigada —topónimo que hace referencia a los regadíos de toda esta zona— y caminamos paralelos al río Seco. Entramos en Monforte de Lemos por la Rúa As Cruces, para continuar por el paseo fluvial hasta el puente medieval sobre el río Cabe.  En total 20,87 km en un recorrido algo más suave que los días anteriores, más disfrutón, con la idea de llegar a Monforte a la hora de comer y hacer una ruta turística por Monforte si el tiempo lo permite.

Descansados y reconfortados con un buen desayuno, echamos un último vistazo a este bello paraje, con las cristalinas aguas de Río Lor, el puente medieval y tomamos la calle que nos llevará directamente al cementerio, la Iglesia de Sta. Mariña y el sencillo crucero junto al hito del camino. Con estas primeras rampas vamos entrando en calor, en un camino que tiene el río Lor a la derecha y un cortado de la montaña a la izquierda. En este punto el camino es coincidente con la “Ruta del oro y del hierro” un sendero local que recorre las explotaciones auríferas romanas. Se sigue ascendiendo hasta llegar a O Castro de Lama dejando a la derecha la explotación aurífera de O Medo. Las rampas continúan durante 3 km que se hacen con cierta comodidad con el fresco de la mañana. Llegamos a la cota más alta de la jornada en torno al km 3,5 de nuestro recorrido y poco antes de entrar en el núcleo de Castroncelos. Pequeño núcleo con alguna casa blasonada y la Iglesia De Santiago de Castroncelos a la derecha.

Continuamos por una estrecha carretera local hasta el lugar de Vilarmao. A pocos metros dejamos el asfalto y volvemos a un camino de tierra para alcanzar los barrios de O Reguengo y Fontela de A Pobra. Entramos al municipio pobleño por una calle estrecha que desemboca en el Río Rubin, cruzamos un puente y ya estamos en la calle principal de A Pobra. Llegamos a la altura de la Casa Consistorial y tomamos una calle a la izquierda que nos saca del pueblo por un camino que se interna en un bosque de robles junto a la orilla del río Saa. El camino se embarraba con las crecidas de río y recientemente se ha puesto una pasarela con bloques de hormigón muy práctica. Así, llegamos a un cruce a la derecha que nos indica la dirección del Castro de San Lorenzo. Continuamos por los barrios de A Lende, Zapateira y A Ponte donde pasamos el río por un modesto puente de hormigón. Finalmente llegamos al barrio de Cereixa del que salimos por una calle que cruza la carretera local LU-652 y seguimos de frente.

La iglesia y el cementerio de Cereixa se encuentran un poco alejados del núcleo urbano junto a una fuente y un área recreativa muy bien dotada. Delante De la Iglesia un cruceiro con la imagen de Santiago peregrino. Desde la iglesia de Cereixa nos desviamos a la derecha en dirección a la aldea de Rairos y a la salida tomamos una amplia pista forestal entre pinos y robles en fuerte subida hasta el Alto de Serra. En el alto, un cruce de caminos en el que entramos en el municipio de Monforte de Lemos y la pista forestal comienza un suave descenso de cara al valle. El denso pinar nos sigue acompañando y se agradece su sombra mientras nos acercamos al medio día. Al terminar el descenso, cruzamos un canal de regadío mientras vamos “llaneando” hasta la parroquia de Reigada y dejamos el arroyo de Rioseco a nuestra derecha.

Continuamos llaneando para cruzar de nuevo el canal de riego y desembocar en el lugar llamado de las “Siete fuentes” y nos encontramos de nuevo con el Arroyo de Rioseco. Entramos en el barrio del mismo nombre y nos encontramos en una bifucación. A la derecha un camino alternativo algo más largo pero que sigue en un entorno rural para entrar a Monforte siguiendo el río y el camino “oficial” que sigue hacia la izquierda. Nosotros, por la localización de nuestro alojamiento seguimos este trazado.

El camino transcurre unos metros paralelo a la vía férrea hasta alcanzar un paso a nivel por el que cruzamos las vías. Continuamos por esa calle hasta cruzar las vías de nuevo y tomar la Calle Ramón del Valle-Inclán. Continuamos por esa larga calle hasta llegar al entorno de la Plaza de España, en el centro del casco urbano, dónde, junto a un crucero, paramos el GPS.

Tras acercarnos a nuestro hotel, hacer la entrada, asearnos un poco y cambiar la ropa nos acercamos a uno de los numerosos establecimientos de la zona para comer. Tras reponer fuerzas y descansar un poco, nos disponemos a hacer un sencillo paseo turístico. Ya que parece que no va a llover mucho.

En la visita turística volvemos a la Plaza de España y subimos al recinto amurallado de Monforte para visitar la Torre del Homenaje, la torre más alta de las que se conservan en Galicia, con cuatro plantas musealizadas con escenas de la Edad Media y la vida y obra de los  Condes de Lemos y una terraza desde la que hay un panorama espectacular de la ciudad. Junto a la torre, el antiguo monasterio benedictino de San Vicente del Pino, hoy parador nacional con un patio-claustro excepcional. Junto al parador la antigua residencia de los Condes o Palacio Condal. Bajamos de nuevo a la Plaza de España bordeando la muralla medieval y algunas de sus puertas,  visitamos la oficina de información para el sellado de credenciales y bajamos hacia el puente medieval y el malecón. El puente medieval consta de seis arcos de medio punto sobre el rio Cabe. A ambas orillas del río un paseo fluvial de singular belleza. Por último nos acercamos al Colegio de nuestra Señora de la Antigua, también conocido como el de los PP Escolapios, o el escorial de Monforte, un enorme edifico renacentista diseñado por Juan de Herrera a finales del siglo XVI con una espectacular fachada de 110 m.

En resumen, ha sido una etapa de algo más de 20 km muy bonita y sencilla, para disfrutar de la naturaleza en estado puro y una visita turística vespertina sencilla pero muy completita para el tiempo del que disponíamos.

Toda la ruta de la etapa del Camino de Invierno ha quedado registrada, como siempre, en este track.

Camino de Invierno a Santiago. 5ª Etapa:  Quiroga- Barxa de Lor

[…] pero, si pasear es un entretenimiento distinguido, burgués, ocioso, elegante…, caminar es más bien algo instintivo, natural, salvaje. Pasear es un rito civil, y caminar es un acto animal.

Marqués, Juan. Prólogo a «Andar, una filosofía de F. Gross, Ed Taurus 2014

En esta quinta etapa vamos a caminar desde Quiroga hasta Barxa de Lor, unos 17 km para dejar para mañana otra etapa cómoda entre Barxa de Lor y Monforte de Lemos. En principio esta etapa se presenta bastante asequible pero en la que van a predominar bastantes kilómetros por carretera secundaria y en la que vamos a pasar por el paisaje devastado por el incendio de Nocedo de 2019. Aunque en la actualidad se están realizando trabajos en estos montes y ya comienzan a verse algunos brotes verdes, la sensación general es bastante desoladora. Una vez pasada la Ermita de Os Remedios entraremos en una zona rural bastante despoblada, con caminos rodeados de vegetación y el rumor de los torrentes despeñándose montes abajo hasta el Río Lor, con su imponente puente medieval, que lleva un importante caudal de aguas.

Salimos de Quiroga por la Calle Real que enlaza con la antigua carretera de Monforte pasando bajo la N-120 por un túnel pasadizo. La villa se extiende a la orilla del río y tiene una espléndida playa fluvial. Continuamos hasta la plaza del Concello, pasamos por el antiguo apeadero del ferrocarril y, momentáneamente, nos desviamos por la Calle Ferrocarril para ver la Iglesia Parroquial de San Clodio. Se trata de una iglesia de origen abacial (los restos del antiguo monasterio benedictino se pueden apreciar junto a la Iglesia) construida en el siglo XII. De la época románica únicamente se conservan el ábside semicircular y la puerta norte de la nave. La portada con la espadaña, así como un arco de entrada al cenobio son fruto de una restauración renacentista datada en 1604, como refleja la inscripción sobre el arco.

Volvemos a las inmediaciones de la estación para dirigirnos al viejo puente de hierro con dos arcos y pilares de piedra para salir de San Clodio y continuar por la carretera LU-933 varios kilómetros. Cruzamos el núcleo de Espandariz, con una sencilla capilla a la derecha, y pasamos bajo la N-120 por un pasadizo y salir a la zona de O Pontido, junto a un hotel y discoteca en semi abandono. La carretera bordea el núcleo de Nocedo en un continuo y fácil ascenso. A unos tres km el camino prosigue por la zona devastada por los incendios de 2019 y nos encontramos maquinaria haciendo tareas de desbroce y acondicionamiento del terreno. Una vez alcanzada la cota máxima de la etapa llaneamos durante unos 2 km y pasamos por un bosque, salvado del fuego, de castaños y fresnos cruzado puro un arroyo con cascada. Terminado el bosque, salvamos un último repecho para llegar a la Capilla de Os Remedios. El edifico es una sencilla edificación sin campanario con muros de piedra y mampostería.Una  ventana abierta nos permite ver  una imagen de Nuestra Señora de los Remedios. En la misma ventana hay un libro de firmas y diversos trozos de pizarra en la que los caminantes dejan algunos recuerdos.

Retomamos nuestra ruta, ya en franca bajada, por un camino de tierra que se interna en un bosque de castaños, nogales y muchos helechos con el rumor de algunos arroyos que bajan por los barrancos. Casi sin darnos cuenta estamos en Carballo de Lor un pequeño núcleo con muchas casas semi derruidas.

Seguimos descendiendo hacia Barxa de Lor mientras tenemos al frente todo el tráfago de la N-120. El camino llega enseguida a las primeras viviendas preámbulo del puente medieval de dos ojos de probable origen romano.El río, que baja cristalino desde la Serra do Courel, nos regala su avance serpenteante, encajonado en el valle. El puente daba servicio a una antigua calzada romana secundaria que venía desde Belesar y por la orilla derecha del Sil llegaba hasta Albaredos. A la salida del núcleo vemos los restos de un antiguo molino bastante camuflado por la maleza y un poco más adelante el cementerio con una capilla con espadaña y reloj de sol. Nos desviamos unos 200 a la derecha y llegamos a nuestro alojamiento. Pensión Pacita en A Labrada, un sitio excelente para comer y pernoctar.

En resumen, ha sido una etapa bastante sencilla con la única dificultad de la subida a la Capilla de Os Remedios por un desolador paisaje y los kilómetros recorridos por asfalto.

El recorrido de hoy está grabado en este track.

Camino de Invierno a Santiago. 4ª Etapa: A Rúa de Valdeorras- Quiroga

El que lee mucho y anda mucho ve mucho y sabe mucho.

Cervantes, Miguel de. El Ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha. Ed de Francisco Rico Alfaguara 2015

En nuestra cuarta etapa pasaremos de la provincia de Ourense a la de Lugo caminando por parajes de gran belleza alternando con bastantes tramos de asfalto, caminos de tierra y algunas veredas. A priori es una etapa de fácil y variado recorrido con varias subidas y bajadas moderadas. La distancia, 27,57 km, y la falta de servicios en el trayecto son la única dificultad aparente.

Salimos de la villa de A Rúa por la Avenida Barreais para pasar bajo la carretera N-120. Entramos en una carretera paralela a la nacional. Ésta va a ser la típica de la jornada: alternaremos tramos de asfalto con caminos de tierra y, ocasionalmente pasaremos por senderos y bosques más o menos tupidos. El recorrido sigue  el trazado de una antigua calzada romana. Este primer tramo hasta la  aldea de Os Albaredos, ya en la provincia de Lugo lo realizamos por una carretera con muy poco tráfico y amenizada por una serie de esculturas de madera pintadas por un artista, probablemente de Os Albaredos. Hacia el km 7 de nuestro recorrido tomamos un camino de tierra para entrar en la aldea lucense de Os Albaredos. Entre sus casitas de piedra y pizarra encontramos una casa repleta de esculturas como las que hemos visto por la carretera, por lo que pensamos que puede ser la casa del artista.  Unos metros más adelante hay un rinconcito en que hay un sello para sellar las credenciales, una cesta con frutas y refrescos e incluso una cafetera enchufada. Todo un lujo gentileza de la bodega Alvaredoshobbs.

Bajaremos al río por un camino de tierra salpicado por algunas viñas, castaños de gran porte, algunos olivos y las habituales del monte bajo, romero, brezo, orégano, lavanda etc. Antes de tomar el camino a Montefurado entramos en el rincón Casimiro junto a un arroyo. Casimiro ofrece también a los caminantes algo de fruta recogida de sus propios árboles. Con 97 años muestra una gran vitalidad. Volvemos al camino asfaltado y  pronto alcanzamos el apeadero  y el pueblo de  Montefurado.

Montefurado es célebre por su túnel romano horadado en la roca, una de las obras de ingeniería romana más grandiosas de la península ibérica.
Atravesamos el pueblo de Montefurado, pasando por su iglesia de San Miguel, donde nos encontramos con un grupo de ciclistas madrileños. Javier, Borja, Dani, Alberto y Eduardo. Pasado el pueblo y por una pequeña senda  llegamos a O Hermidón. Las vistas al río Sil siguen siendo una bella constante en estos tramos. Y los campos de olivares, higueras y nogales. Continuamos nuestro camino por una pista de tierra bajo un frondoso bosque con alcornoques, castaños, madroños, etc. Todo rezuma humedad ya que un poco más adelante encontramos el arroyo da Escrita.

A unos 3 km encontramos los restos de unas viviendas que fueron Ventas, se trata de Vendavella. Aquí encontramos la ermita Das Farrapas, en alusión a los harapos de los que se deshacían los peregrinos. Junto a la ermita una almazara que nos recuerda que ésta era tierra de olivos. Subimos hacia Bendilló, otro pequeño núcleo lleno de vida. A la salida de Bendilló nos encontramos con Paulino que está saliendo de un almacén en el que acaba de dejar las cerezas que acaba de recoger. Nos ofrece unas pocas. De paso, se ofrece a llenarnos de agua de su pozo las cantimploras.

Comenzamos una bajada alfombrada de pinaza bastante intensa y un poco dificultosa. Al terminar la bajada nos encontramos de nuevo con la carretera nacional. Con cuidado la cruzamos y, siguiendo las señales , llegamos  hasta Soldón y en el lugar en que se unen los ríos Sil y Soldón hay un área recreativa  con unas mesas con juegos de oca en la que tomamos un descanso y aprovechamos para comer algo. Cuando llegamos, Juan Carlos y Mónica, que también salieron de Ponferrada el mismo día que nosotros, están terminando su comida. Charlamos un poco y hacemos unas fotos.

Desde aquí unos cientos de metros por una carretera para pasar por un túnel bajo la nacional y acometer una subida hacia Os Novaes donde veremos el Castelo dos Novaes  y Caspedro. Desde este punto otra pequeña subida entre viñas y bajada hacia San Xulián de Arriba y Caspedro. Desde este punto, un camino nos lleva directamente hasta Quiroga atravesado el río Quiroga.

Aunque ha sido una etapa larga, la presencia constante del Río Sil, los paisajes con viñedos de la Riviera Sacra y la gran variedad de parajes  que hemos recorrido, compensan los kilómetros caminados por asfalto.

Todo el recorrido de hoy ha quedado grabado en este track.

Camino de Invierno a Santiago. 3ª Etapa: O Barco de Valdeorras-A Rúa de Valdeorras

Una de las experiencias más placenteras de la vida es una excursión a pie. Eso sí, yo prefiero hacerlas a solas. Puedo disfrutar de la compañía en un salón, pero al aire libre la naturaleza es compañía suficiente para mí.

Hazlitt, William. De las excursiones a pie. Ed José J. de Olañeta 2010

Esta tercera etapa discurre entre O Barco y A Rúa de Valdeorras. Es una etapa bastante corta (menos de 14 km). La hemos dejado tan corta porque la cuarta etapa entre A Rúa y Quiroga es bastante más potente que éstas y no hay servicios entre la salida y la llegada. Tampoco nos viene mal  una etapa corta y prácticamente llana  después de las dos primeras que han sido bastante intensas.

Así pues, tomamos la salida desde O Barco tras un buen desayunos y sin prisas desde el crucero que hay en la Avenida Conde de Fenosa esquina con Avenida Eulogio Fernández, junto al hito del km. -212, 354,  y nos dirigimos, siguiendo los hitos, hacia la antigua carretera en dirección a A Proba, entre la Nacional 120 y el río Sil. En la Rotonda tomamos la dirección a la parroquia de Temiñá donde pasamos por un puente sobre el río Mariñán. Sin solución de continuidad llegamos a las primeras casas de A Proba. Aquí vemos la iglesia de Santa María de Proba. A la salida pasamos un paso elevado sobre la carretera nacional y  continuamos hacia Arcos.  Debemos cruzar de nuevo bajo la carretera para llegar a la parroquia de Penouta. Este paso nos aleja de la carretera. Pasamos Penouta y a la salida de la población  entramos ya  Vilamartín de Valdeorras.

Aquí pasamos por el antiguo puente de  A Rodeleira, para salvar el río Leira, semioculto por la maleza. Continuamos por el malecón de Vilamartín, siguiendo el curso del río Sil donde están las piscinas municipales, el albergue municipal y un polideportivo.
Esta villa, ubicada en el valle central de la comarca de Valdeorras, cuenta con numerosas cuevas excavadas en su ladera y sobre las que se levantaron las casas. Muchas son restos de excavaciones romanas de extracción de oro que hoy se han convertido en bodegas.
Seguimos camino entre la vía férrea y el río hacia A Rúa, largas rectas que pasan por el embalse de Santiago sobre el río Sil. Se trata de un azud que remansa las aguas para producir energía eléctrica.

Tras un pequeño trecho se alcanza la antigua carretera N-536. Aquí hay dos opciones: el trazado antiguo sobre la carretera nacional o un trazado alternativo que pasa por un puente bajo la rotonda de la carretera nacional. Elegimos el trazado alternativo que nos lleva por un camino de tierra en suave ascenso entre viñas y cerezos hasta un bosque de encinas muy sombreado. Al rebasar el bosque de encinas hemos ganado suficiente cota como para  contemplar  una bella panorámica del valle de esta comarca valdeorresa. Al otro lado ya tenemos las primeras vistas de la próxima villa, A Rúa de Valdeorras. Entramos en ella por el barrio de San Roque, con una bonita igleisa a nuestra izquierda, Santo Estevo, construida en el XVII en buena piedra de cantería y reformada posteriormente con algunos añadidos a la torre de campanas rematada con un pináculo forrado de pizarra. Junto a la Iglesia se encuentra la lauda sepulcral de Lucio Pompeyo Reburro Fabro, suboficial pretoriano romano y prohombre procedente del Castro de Calúbriga (tal vez de la parroquia de Petín o de O Castro (O Barco) La lápida fue encontrada en el siglo XVII en A Cigarrosa y está datada entre los siglos II y III.

Caminamos hasta internarnos en el barrio viejo. A orillas del Sil nos aguarda además el relax de su malecón. Nuestro alojamiento está en la parroquia de Fontei, por lo que tenemos que caminar algo más de un km.

Aunque la meteorología nos está dejando las mañanas libres de lluvia, por las tardes casi todos los días está habiendo tormentas. En esta ocasión solamente hemos podido visitar el puente romano de A Cigarrosa que marca el límite entre los Ayuntamientos de A Rúa y Petín sobre cuyos arcos pasaba la Vía Nova romana que unía Bracara Augusta con Asturica Augusta. Ya cerca de O Pillaban, la bonita casa donde nos alojamos hemos visitado la Iglesia de Fontei dedicada a Nuestra Señora de Fátima, es de estilo neogótico y realizada en buena piedra de cantería. Antes de terminar la visita ha descargado una tremenda tormenta que nos ha obligado a volver a la casa precipitadamente.

Ha sido una etapa corta y sin dificultades, marcada por transitar la mayor parte sobre asfalto y que nos ha permitido llegar al destino a una buena hora para comer, descansar y comprar la comida para mañana.

El track que hemos grabado es éste de aquí.

Camino de Invierno a Santiago. 2ª Etapa: Las Médulas-O Barco de Valdeorras

El verdadero caminante es aquel que se deleita en el camino, que no presume ni se jacta de la fuerza física necesaria para ello.

Stephen, Leslie. Los Alpes en invierno. Ensayos sobre el arte de caminar. Ed Siruela, 2018

En esta segunda etapa abandonamos la comarca leonesa del Bierzo y entramos en la provincia gallega de Ourense, en la que recorreremos parte del Valle de Valdeorras. Sobre el papel es una etapa sin grandes dificultades orográficas con una pequeña subida al Mirador de las Pedrices, un descenso prolongado hasta Puente de Domingo Flórez y nos reencontramos con el Río Sil en cuya compañía transcurrirá el resto de la jornada. La parte final de la etapa estará marcada por dos interminables tramos de carretera y por un continuo sube y baja que nos dejará bastante cansado en O Barco de Valdeorras. Aunque el pronóstico meteorológico era bastante pródigo en chubascos tormentosos al final sólo hemos tenido que sacar el chubasquero un ratito antes del mediodía. Al poco de llegar a O Barco ha descargado una fuerte tormenta con mucho aparato eléctrico que nos ha aguado la visita turística.

Salimos de Las Médulas por el conocido como Camino Real hacia Puente de Domingo Flórez, todavía en la provincia de León. Es un camino de tierra en suave ascenso hasta el alto de Pedrices (el topónimo hace referencia a los restos pedregosos que resultaban del lavado del oro) y llegamos a un mirador desde el que tendremos una magnífica panorámica del entorno de Las Médulas, que hemos dejado atrás. Hacia el otro lado tenemos una hermosa panorámica de los montes gallegos con unos feracísimos bosques en los que resuenan los trinos de numerosos pájaros.
Tras una bajada pronunciada, de atractivos paisajes y agradable soledad llegamos hasta Puente de Domingo Flórez entre los ríos Cabrera y Sil. Entramos en la villa por la calle Real y nos dirigimos a la plaza central para cruzar el puente sobre el río Cabrera. A la salida del puente nos encontramos con un gran mural en el que se ha representado un peregrino con un gran parecido a Mocho (aka José Sanchís), autor de las manos de la amistad que se pueden encontrar entre los caminantes y que amablemente nos envió varias para repartir. José Antonio Gil Martínez, un atento lector del blog nos aclara que el mural recuerda a la periodista berciana Mónica Domínguez. Aquí la fuente de dicha información.

A la salida de Puente de Domingo Flórez cruzaremos el río Sil en dirección a Quereño. Desde un rato antes ye vamos viendo el paisaje desolado dejado por el pavoroso incendio de julio de 2022 que arrasó durante tres días esta zona. Atravesamos este pueblo, junto a una central hidroeléctrica y tras una suave subida llegamos a un bonito mirador sobre la rivera del Sil. En el mirador hay una mesa y bancos de pizarra (material del que viven muchas familias en esta zona)

Tomamos una fruta y seguimos por la margen derecha del río Sil, un tramo que discurre paralelo a la vía férrea. El trazado discurre entre encinas, alcornoques, algunos restos de pinares calcinados y todo tipo de vegetación mediterránea (jaras, lavandas, manzanilla, retamas y romero) que perfuman el ambiente tras las recientes lluvias. Alcanzamos Pumares que cruzamos por la plaza de la Estrella con una bonita fuente, y a la salida del pueblo vemos los restos de una explotación minera.

El trayecto hasta Sobradelo es prácticamente llano y podemos ver en la otra orilla del Sil las explotaciones pizarreras que han dado fama a estos pueblos. De hecho, los hitos del camino no son del hormigón habitual, sino que son de pizarra de un color verdoso que reluce como plata cuando llueve. Antes de llegar a Sobradelo pasamos por As Nogueiras, un pueblo fantasma con los restos de las viviendas de lajas de pizarra y piedra rojiza que dan un aspecto un poco tétrico.

Pasamos por un área recreativa con mesas y bancos de pizarra y al poco llegamos a Sobradelo viejo con su cementerio. LLegamos a una plaza con fuente y capilla y por un camino encementado con barandilla llegamos a Sobradelo nuevo. Sobradelo es la capital de la comarca de Carballeda de Valdeorras que comprende 17 parroquias. Paramos en Bar Mar, donde Manuel nos prepara una suculenta comida y pasamos un rato de animada conversación. En la comida nos encontramos con Nino, un caminante canario veterano en este Camino de Invierno.

Desde Sobradelo a Éntoma, en el municipio de O Barco tomamos, siguiendo los mojones de pizarra, la carretera OU-0801 durante unos tres km interminables. A la entrada de Éntoma dejados el asfalto y cruzamos el río Galir por un antiquísimo puente de piedra, de supuesto origen romano, de un sólo arco, desde el que se divisa otro puente similar algo menos antiguo. Salimos de Éntoma por un camino de tierra bastante bonito entre encinas y alcornoques en suave pendiente, que entra en un pinar para dar paso a los viñedos desde donde ya se divisa O Barco.

Bajamos de nuevo a la carretera para otros dos km tras los que pasamos bajo un subterráneo que salva la vía del Ferrocarril. Una ligera subida nos deja a la entrada de O Barco por la calle Real que desembocan en el casco viejo de O Barco en una calle bordeada por bonitas casonas engalanadas con flores que desemboca en el Malecón junto al río Sil, lugar en el que detenemos el GPS.

Para la tarde teníamos previsto hacer un paseo turístico pero el vendaval sólo nos ha dejado visitar la Casa Grande de Viloira, al otro lado del río, construida en el S. XVII actual sede de un departamento de la Xunta.

En resumen ha sido una etapa bastante sencilla, marcada por la distancia recorrida, unos 29 km y por la climatología cambiante en la que hemos disfrutado de hermosos paisajes y hemos podido comprobar los efectos de los incendios, tanto en la destrucción del paisaje como en los efectos erosivos posteriores con numeroso desprendimientos.

El recorrido ha quedado grabado en este track.

Camino de Invierno a Santiago.  1ª Etapa: Ponferrada- Las Médulas

Y los días se echaron a caminar.
Y ellos, los días, nos hicieron.
Y así fuimos nacidos nosotros,
los hijos de los días,
los averiguadores,
los buscadores de la vida.

Galeano, Eduardo. Los hijos de los días. Siglo XXI, 2012

La primera etapa del Camino de Invierno a Santiago transcurre entre la capital berciana, Ponferrada, y el pueblo de Las Médulas, junto al Parque Natural de Las Médulas declarado patrimonio de la Humanidad en 1997.

Comenzamos nuestra ruta en Ponferrada, junto al Albergue de Peregrinos San Nicolás en la Avenida del Castillo. En la primera rotonda nos encontramos un cruceiro y giramos hacia la izquierda para bajar hacia el Puente Mascarón un puente medieval que salva el Río Boeza. Pasado el puente nos encontramos con el primer mojón de este Camino de Invierno. El camino continúa por la margen izquierda del río que a pocos metros vierte sus aguas en el Rio Sil. El camino sigue el curso del río unos metros mientras vamos dejando a la izquierda El Monte Pajariel. Un kilómetro más adelante dejamos la orilla del río en suave ascenso y vamos pasando por algunas poblaciones del Bajo Bierzo (Toral de Merayo, Villalibre de la Jurisdicción, Priaranza del Bierzo) hasta llegar a  Santalla del Bierzo. El camino discurre plácidamente entre cerezos y viñas. Desde un mirador tenemos una buena panorámica del Sil serpenteando en un mar de chopos.


Pasado Santalla llegamos a la ermita de Ntra. Sra. del Carmen. Desde  aquí, parte un sendero con un pronunciado ascenso hacia Villavieja. A la entrada del pueblo hay unas fuentes y una casa muy original con con un caño de piedra del que cae un fino chorro de agua a un diminuto estanque con una concha de vieira adosada. El camino continua hacia la Fortaleza de Cornatel entre sotos de castaños de gran porte hasta salir a la carretera LE-1915 que cruzamos para acercarnos a sus murallas y al banco más bonito del Bierzo.

Regresamos  a la carretera comarcal y caminamos por ella siguiendo los mojones unos km hasta llegar a Campelo (barrio de Borrenes), Borrenes, pasamos junto a una zona con aparatos para ejercitarse.  Hasta llegar a una bifurcación en la que tomaremos el camino de la izquierda, marcado como Camino Real. Unos postes nos indican Carucedo a 2 km y Las Médulas a 4,4.

El camino vuelve a empinarse ligeramente, pasamos el Arroyo Isorga (seco) mientras vamos encontrando postes con las indicaciones a otras rutas por la zona. Un hito grande de piedras fijadas con cemento y otro poste informativo nos indica, entre otras direcciones Las Médulas a 3,7 km distancia que recorremos por un camino bastante desarbolado hasta llegar de nuevo a la carretera LE -191  por la que caminamos por su arcén con  algunas vistas  hacia Las Médulas, en un paisaje de  espectaculares formas y colores.

Las Médulas, son los restos de una gran explotación de oro de los romanos, declaradas hoy Patrimonio Mundial.
Junto al parque natural el pueblo de Las Médulas, destino de nuestra etapa de hoy.

En resumen, ha sido una etapa fácil, a excepción de la subida a Villavieja y al Castillo de Cornatel, con una buena dosis de carretera. En cuanto a las posibilidades de reabastecimiento son prácticamente nulas. A excepción de una cafetería panadería en Toral de Merayo no hay nada más en todo el camino.

El recorrido de esta etapa está grabado en este track.

Para completar la jornada por la tarde hacemos una visita para contemplar los vestigios de la gran explotación minera que los romanos explotaron con el fin de extraer oro. Las cuevas y galerías horadadas para llenarlas de agua y provocar la “ruina montium” han dejado un paisaje de pináculos de tierra rojiza, surgidos del desplome del terreno emergiendo entre frondosos castaños son una estampa inigualable. En este paseo hemos recorrido el pueblo de Las Médulas, el bosque de castaños por el paseo de La Valiña, subido al mirador de Orellan, pasado por la fuente de la Tía Viviana y terminado la ruta en la recoleta Capilla de San Andrés y Judas Tadeo.

La visita cultural de la tarde el GPS la ha dejado registrada en este otro track.