Tentudía: Ruta de los ecosistemas forestales y subida a Tentudia (1112 m)

Nunca he pensado tanto, existido y vivido, ni he sido tan yo mismo, si se me permite la frase, como en los viajes que he hecho a pie.

Rousseau, J.J. Las confesiones

Para completar el fin de semana por tierras extremeñas nos animamos a hacer esta ruta señalizada de la RED DE SENDEROS POR MONTES DE UTILIDAD PÚBLICA DE EXTREMADURA que cuenta con este tríptico informativo. Es una ruta sencilla cuya única dificultad radica en su longitud y que transcurre íntegramente por carriles y pistas forestales. Al final de la misma subiremos nuevamente hasta Tentudía para hacernos la ilusión de un poco de montaña.

Entre los ecosistemas que vamos a encontrar en nuestro recorrido veremos el melojar o rebollar que son masas forestales de roble melojo (Quercus pyrenaica), el pinar de pino piñonero (Pinus pinea) y el pinar de pino negro o resinero(Pinus pinaster), introducidos por repoblación, el castañar, (Castanea sativa) y, finalmente, el alcornocal-encinar (Quercus
suber y Quercus ilex) que veremos disperso durante todo el recorrido.

Comienza la ruta a la entrada del monte de utilidad pública nº 1 y para ello dejamos el coche en el parking junto al desvío hacia Cabeza la Vaca en la carretera BA-109. Desde la cancela caminamos 510 m hasta un poste indicador de inicio de rutas. A la derecha tomamos un camino que baja hacia un alcornocal y ya veremos las primeras balizas de dos de estos senderos de la RED DE SENDEROS extremeña. Seguiremos las balizas de color azul que son las que corresponden a  esta ruta de los ecosistemas forestales. A lo largo de todo el recorrido encontraremos paneles informativos muy detallados.

El camino discurre, básicamente, entre bosques de pinos de repoblación, rodales de robles melojos, el típico paisaje de dehesa con encinas y alcornoques, un bosquete de castaños que daba cobijo a un rebaño de ovejas y algunas manchas de chopos junto al arroyo del Moro y el camino de la Pantaneta. Pero vayamos por partes.

Una vez encaminados veremos que en esta primera parte de la ruta coincide con la ruta de la Pantaneta hasta llegar a un claro (Suerte de la Virgen) en el que veremos nuevas indicaciones. En este punto veremos el primer rodal de roble melojo que en estas fechas aparecen sin hojas y con el suelo completamente cubierto de la hojarasca peculiar de los robles. A la derecha un enorme bosque de pino piñonero con sus características copas redondeadas. Así pasaremos junto al primero de una serie de cortijos. Un poco más adelante llegaremos al área recreativa de la Pantaneta, muy cuidada y completamente desierta en este día de domingo. Un poco más adelante veremos el cruce en el que se separan las rutas de la pantaneta y la de los ecosistemas.

Continuamos un largo rodeo, siempre con los pinos omnipresentes hasta llegar a un claro en el que nos encontraremos un enorme montón de astillas y restos de podas y sacas esperando su turno para ser astilladas. Llegaremos a un segundo cortijo junto al camino tras cruzarnos con algunos recolectores de piñas. En este punto dejaremos la ancha pista forestal y entraremos en un camino algo más angosto que cruza otro bosque de pinos piñoneros y nos dejarán junto al Arroyo del Moro en una nueva confluencia con la ruta de la Pantaneta. A la derecha veremos una mancha de chopos y remontando el arroyo veremos algunas cabañas rurales (Creo que la casa rural es Cabañas de Tentudia)  Continuamos por este camino tortuoso, veremos a un recolector solitario de piñas bajar de un enorme pino sin cuerdas ni arneses y en la era de Las Lomillas iniciaremos una subida que nos dejará en un bosque protegido de castaños. Rebuscando en su hojarasca un gran rebaño de ovejas.

A partir de este lugar enlazamos de nuevo con pista amplia de Cala que nos llevará en un tramo llano hasta el desvío de la subida a Tentudia. Por el cortafuegos acometemos lo más duro de la jornada. Es un poco más de un km en dos tramos separados por la carretera asfaltada que nos dejará en la explanada ante la cruz y la puerta del monasterio. Un descanso en el Balcón de Tentudia para reponer fuerzas y comenzar el regreso.

Bajamos por el cortafuegos de la subida hasta enlazar con la pista de Cala que nos había traído hasta aquí. Desde ese punto son un par de kilómetros hasta llegar a la cancela de entrada al monte público y a nuestro coche.

Con esta ruta culminamos un buen fin de semana por tierras extremeñas en el que hemos disfrutado de sus paisajes sin fin, de sus productos artesanos, de la compañía de los amigos del GVG, de los paseos en soledad, del trato amable de sus gentes y de un tiempo muy agradable para la práctica de estas actividades al aire libre. Con esta última ruta un recuerdo para nuestro amigo José Antonio (convaleciente) que la hubiera disfrutado en toda su extensión. Esperamos poder hacerla de nuevo con él cuando esté recuperado.

Aunque la ruta está perfectamente señalizada, con este track es imposible perderse.

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: