Ruta circular en torno al Embalse de la Viñuela

In every walk with nature one receives far more than he seeks (En cada paseo por la naturaleza, se recibe mucho más de lo que se busca)

Muir, John Cuaderno de montaña. Volcano libros, 2018

Para recomponernos de la difícil ruta del jueves pasado con la subida al Pico del Cielo, esta semana emprendemos este apacible paseo por los alrededores del Embalse de La Viñuela en la Comarca de la Axarquía malagueña. Las lluvias caídas al principio de la semana nos hacían pensar que el embalse iba a estar rebosante y pleno de vida.

Comenzamos a caminar alrededor de las diez de la mañana desde el aparcamiento situado al comienzo de la Vía Verde que ocupa el antiguo trazado del ferrocarril entre entre Vélez Málaga y Ventas de Zafarraya. En esta parte del recorrido tenemos una panorámica completa de los pueblos de alrededor: Canillas de Aceituno, Alcaucín, Castillo de Zalía, Pico del Puerto (Ventas de Zafarraya), Tajo de La Cueva, Periana, Pico de Vilo, Boquete de Zafarraya, Comares y Montes de Málaga. Es un recorrido de unos tres kilómetros en suave subida por una pista amplia y en muy buenas condiciones para caminar. En el tercer kilometro la Vía Verde se superpone con la Carretera A-7204 en dirección a Periana. La carretera no tiene excesivo tráfico y el recorrido por ella es de unos 500 metros hasta llegar a una pista cementada que se dirige hacia Las Mayoralas, una pedanía de Periana en un paraje de gran belleza y riqueza natural con muy buenas vista sobre el Embalse (o lo que queda de él) El núcleo urbano está rodeado de olivares y bosque mediterráneo y con unas vistas espectaculares hacia el pantano de La Viñuela, Sierra Tejeda y el suave y fértil valle de Periana. También tiene un complejo turístico con restaurante que estaba desierto en esta época. Descendemos hacia un Área Recreativa junto a lo que era la cola del embalse (en la actualidad la cola está como a unos tres kilómetros de distancia) En este punto la pista cementada por la que caminábamos confluye con el sendero GR 249 (Gran Senda de Málaga) en dirección hacia Canillas de Aceituno.

Tomamos esta senda que va bordeando el embalse de la Viñuela. El camino es prácticamente llano, a nuestra izquierda un denso pinar nos acompaña y, como el pantano tiene muy poca agua, los paseantes han ido abriendo trochas en los lugares en los que el agua, o más bien su escasez, lo permite. El paseo es bastante plácido, nos encontramos con algunas mascotas acompañadas de sus humanos y, casi sin darnos cuenta, llegamos  junto al embarcadero cercano al Área Recreativa de La Viñuela y la zona de actividades acuáticas. En este punto, tan sólo nos queda subir una corta vereda para llegar al aparcamiento en el que dejamos el coche esta mañana. Una cabra un poco despistada nos recibe con gran alborozo.

Al final nos ha salido un paseo de unos doce kilómetros que hemos realizado en algo menos de tres horas incluyendo las paradas para para fotos y un ligero avituallamiento. Aunque el recorrido no tiene pérdida ninguna, nosotros lo hemos dejado grabado en este track.

Segunda subida al Pico del Cielo (1505 m) Parque Natural de las Sierras de Tejeda, Almijara y Alhama

Por la mañana el hombre camina con todo su cuerpo; por la tarde sólo con las piernas.

R.W. Emerson

En esta ocasión nos desplazamos a la vecina localidad de Nerja para acometer nuestra segunda subida al Pico del Cielo.

La Sierra de la Almijara, perteneciente a la Cordillera Penibética, es el límite natural entre las provincias de Málaga y Granada. El Pico del Cielo (1508 m) no es el más elevado de esas Sierras pero es una excelente muestra de lo que el Parque Natural de las Sierras de Tejeda, Almijara y Alhama nos puede ofrecer.

La ruta es muy exigente: hay que superar un desnivel de 1200 m en poco más de 7 km. Especialmente el último km de subida es demoledor. Pero no nos adelantemos, vamos al principio.

Comienza la ruta tomando un camino de tierra junto a la entrada de la Cueva de Nerja. Se puede ir en coche con precaución por el estado del piso, pero sin problemas. A unos tres km encontramos una bifurcación: a la derecha indican SENDERO PICO DEL CIELO y a la izquierda Área recreativa El Pinarillo. Es el lugar para dejar el coche a la sombra de unos hermosos pinos carrascos.

Al principio, tras pasar una cadena que impide el paso de vehículos, avanzamos por una amplia pista forestal que alterna tierra y cemento. Se puede atrochar en algunos puntos marcados con hitos de madera. (La señalización perfecta en casi todo el camino) Esta pista nos ofrece a los 2 km el primer mirador (Del Tajo de los bueyes) desde el que podemos observar la línea de costa con Maro y Nerja perfectamente visibles, y las cimas de alrededor: la Maroma, El Cielo, La Comatocha, el Almendrillo y el Almendrón. Continuando por la pista pronto veremos nuestro destino: el Pico del Cielo. La pista nos dejará en el del Cortijo de la Civila (o Sibila) una construcción para uso forestal completamente abandonada que podría servir de eventual refugio. La pista se acaba aquí.

Comenzamos a subir por un estrecho y sinuoso sendero, al principio bastante amplio, desaparece el arbolado y la vegetación son romeros, jaras enebros y matorral diverso. Al comienzo del sendero un cartel informativo nos ilustra sobre la Cabra Montesa (Veremos algunos machos en nuestro camino). Continuamos la subida y desde un mirador situado ya a unos 1200 m podremos observar cada vez más puntos de la costa del sol, hasta  Maro y punta de la Mona.

A partir de este punto el sendero se pone un poco más duro, se dirige hacia el N y ya tenemos delante el Pico del Cielo al fondo y el Cerro de la Cabeza del Caballo a nuestra derecha. Rodeamos un pequeño cerrillo, casi llaneando, y el sendero nos llevará hacia la cara occidental del Cielo por donde transcurre la parte más intensa de la subida. El sendero se convierte en un pedregal, nos vamos guiando por las balizas y algunos montículos de piedras que otros montañeros han ido dejando. Los últimos 500 metros de camino son especialmente complicados. Hay un par de zonas en las que hay que trepar un poco y el resto es como una escalera excavada en la piedra. Afortunadamente, ya vemos al alcance de la mano el vértice geodésico y la cruz (que conserva los espejos en la parte trasera) arriba a nuestra derecha. Aún así, seguir subiendo hasta llegar a la meseta en la que se encuentra el vértice geodésico y la cruz se hace duro. El día, aunque despejado, ha estado bastante frío y en la cima el viento es helador. Arriba tenemos amplias panorámicas y horizontes sorprendentes. Dominamos todo el eje montañoso de Tejeda, Almijara y Alhama, con los picos de El Fuerte, Lucero, Albucaz y La Maroma. A nuestros pies, aparece el cerro Cabeza del Caballo (al sureste) o el Tajo el Barco (al oeste) y el barranco de los Colmarejos, donde aún se conservan un magnífico encinar y un espectacular pinar con ejemplares de pino carrasco y negral de más de cien años. Sierra Nevada y el mar Mediterráneo hacen de telón de fondo al noreste y al sur respectivamente. Abajo tenemos toda la costa mediterránea desde Motril, Salobreña, Almuñécar, La Herradura, Maro, Nerja, Algarrobo Costa, Torre del Mar, Rincón de la Victoria, incluso se adivina. Málaga.

El regreso lo hacemos por el mismo sendero (PR-A-477) hasta el punto de partida teniendo mucho cuidado en el descenso de los primero 300 m de desnivel donde el terreno es muy desfavorable y donde abunda la roca suelta, en algunos tramos pedrera y donde especialmente el desnivel es muy elevado. Descendido hasta la cota 1200 m, el desnivel se suaviza mucho más y es algo más cómodo el descenso. No obstante seguiremos extremando la precaución en la bajada hasta alcanzar la pista ya cerca del cortijo de la Sibila. Ya solo queda completar el descenso por la pista de ‘camino de la cuesta del Cielo’.

Todo el recorrido de hoy ha quedado registrado en este track de wikiloc.

Sendero PR-A- 345: Circular de Lanjarón

…caminar nos lleva a un lugar donde los pensamientos son más nítidos. Podemos concebirnos como seres capaces de alejarse andando de un problema para llegar a un lugar donde es posible una solución.

Shane O’Mara. Elogio del caminar. Ed Anagrama, Argumentos pg 127

Nos dirigimos nuevamente hasta el municipio de Lanjarón para hacer el sendero señalizado PR-A 345 que es una ruta muy pintoresca y variada que atraviesa este pueblo alpujarreño por su casco antiguo, pasa entre castaños, fuentes, acequias, varias ermitas y discurre en las cercanías del Tajo Colorado en el que nidifican cernícalos y habita la cabra montés. El sendero pasa por puntos muy emblemáticos y de gran contenido histórico de Lanjarón y su dificultad está marcada por un sinfín de subidas y bajadas por caminos de herradura.

El sendero comienza junto al área recreativa Parque del Salao, junto a los carteles de ubicación e informativos que se encuentran instalados a la entrada del pueblo de Lanjarón. Descendemos por un estrecho carril junto a una acequia y descendemos hasta el Parque del Salado, interesante y cuidada área recreativa. Continuaremos nuestro camino y salimos del parque siguiendo las indicaciones del Sendero al Castillo de Lanjarón. Cruzamos el aparcamiento y visitamos los restos de la fortificación de construcción árabe y, posteriormente, reutilizado por tropas cristianas, quedando restos evidentes de su ulterior recomposición para adaptarlo a nuevas necesidades defensivas. Éste se encuentra asentado sobre un promontorio rocoso aislado, situado por debajo de la actual población de Lanjarón, dominándola por su lado Norte. De planta irregular, adaptada a las desigualdades de la roca sobre la que se eleva, está formado por dos recintos de los que se conservan algunos pequeños paños de la muralla exterior, muy deteriorados, con indicios de una torre; un bastión de planta cuadrada y un aljibe subterráneo.

Continuamos nuestro camino descendiendo hasta el Río Lanjarón, pasando por bancales y zonas de labor aún en uso. Tras cruzar el Río Lanjarón por un puente iniciamos una fuerte subida que nos llevará hasta el Cortijo del “Haza del Olivo”, que atravesaremos hasta llegar a un carril asfaltado de uso vecinal que termina en la carretera principal de la Alpujarra; dejando a la derecha el espectacular Tajo Colorao. Junto a la carretera encontramos el Mirador de El Visillo, un curioso nombre para un sitio privilegiado donde poder disfrutar de las vistas del pueblo de Lanjarón y algunos de los llamados «neveros» de Sierra Nevada. El Mirador ofrece unas magnificas vistas de Lanjarón, la loma del Caballo y los campos colindantes.

Tras cruzar la carretera nos encaminamos, en constante subida, hasta la Ermita del Tajo de la Cruz, punto compartido asimismo con el sendero señalizado GR-142 que conduce a Cáñar. Seguidamente descendemos hasta la pista vecinal de La Chaparra, la tomaremos en sentido ascendente hasta encontrar las balizas de nuestro sendero que nos invitan a descender por un zigzagueante camino de herradura (conocida como Cuestas de la Sierra), con un fuerte desnivel, hasta el Río Lanjarón. Antes de cruzar encontramos la Fuente de la Hoya del Grillo. Aquí  hay un panel informativo para los que quieran aventurarse a subir a la loma del Caballo desde aquí. Tras cruzar el Río Lanjaron encontramos la Era del Río y el Museo del Agua. Un poco más adelante encontramos la Ermita de San Sebastián junto a una gasolinera. Entramos en el pueblo por el Barrio Hondillo, rincón típico de Lanjarón que conserva la arquitectura típica. Pasamos por recoletas plazas, fuentes y algunos «tinaos» típicos. Finalmente , empezaremos a ganar altura, enlazamos con el sendero de las Acequias y vamos transitando por carriles y veredas de uso vecinal, con una interesante red de acequias y cultivos.

Tras cruzar el Barranco del Salado; espectacular por su frundosa vegetación, ascenderemos hasta la cota máxima de esta ruta junto a los cortijos de la Era y de la Luz. Desde aquí descendemos por otro zigzagueante camino de herradura sendero y desembocamos junto a la Ermita de San Isidro Labrador. De aquí al punto inicial de la ruta restan ya pocos cientos de metros por la carretera principal de la Alpujarra; pasamos por el Parque de la Cañona a la entrada, cruzamos la carretera y encontramos la última fuente del recorrido, la de las Adelfas, que se encuentra detrás de la Puerta de la Alpujarra, en una zona conocida como la «Casita de papel». Se trata de un manantial muy utilizado por los viandantes, siendo habitual que siempre haya personas llenando recipientes de agua para llevar. Casi nunca se queda sin agua y tiene tres caños.

En resumen ha sido una bonita y pintoresca ruta, en un día que ha estado bastante desapacible por las rachas de viento, y en el que hemos disfrutado de los innumerables atractivos de este bonito pueblo alpujarreño. Aunque el sendero se encuentra perfectamente balizado y señalizado, éste es el enlace al track que hemos dejado grabado.

Sendero PR-A- 497: Desde las Playas del Negratín a las Catedrales del Geoparque

«Si realmente amas la naturaleza, encontrarás belleza en todas partes»

Van Gogh, Vincent

Comenzamos este año 2025 con una nueva incursión por el Geoparque granadino. En esta ocasión nos desplazamos hasta la localidad de Cuevas del Campo situada en el noroeste de la provincia de Granada rodeada de las Sierras de Castril, Cazorla, Segura y las Villas y la Sierra de Baza. Se trata de un sendero circular, homologado, de unos 14 kilómetros que transita por las orillas del embalse del Negratín y la Rambla de Doblas, catalogado como geo recurso por sus impresionantes formaciones de badlands.

Para hacer esta ruta nos dirigimos hacia la localidad de Cuevas del Campo y una vez allí seguimos las indicaciones para llegar a las playas del Negratín. Está bien señalizado y la carretera, aunque estrecha, está en muy buenas condiciones. Al final de la carretera hay suficiente espacio de aparcamiento junto a “las playas”. El cartel de inicio de ruta se encuentra entre las indicaciones de “Playa naturista” y “Playa”.En nuestro caso hemos hecho el sendero en sentido antihorario, por lo que hemos comenzado a caminar en dirección a la carretera hasta encontrar la primera baliza de señalización que nos desvía hacia la derecha y nos introduce en un bonito pinar de repoblación en el que se mezclan pinos y cipreses. Casi enseguida llegamos a la rambla de Aran donde tomamos contacto con los tarajes o tarayes, árboles caducifolios que crecen en la parte inundable del pantano. Bajamos hacia el pantano y continuamos por la izquierda para entrar en la imponente rambla de Doblas. A partir de este punto se puede optar por continuar nuestro camino en ligera subida a media ladera o bien continuar directamente por la rambla. El sendero va por la ladera y es la zona que tiene más riesgo de caída y resbalones, no apta para personas con vértigo. A nuestra derecha vamos contemplando las Catedrales del Geoparque, imponentes farallones creados por la erosión en las margas de color rosado. En esta zona hay también unas cuerdas a modo de “línea de vida” para ayudar a las personas con vertigo. Con cuidado bajamos de nuevo a la rambla, nos acercamos a una cueva que está en el paso del agua de la rambla, podemos acercarnos a la entrada con mucha precaución. Retrocedemos unos metros y continuamos el sendero por la derecha. El sendero se ha acondicionado con una especie de escalones tallados en la roca, seguimos subiendo hasta llegar a un estrecho mirador desde el que podemos admirar la rambla de Doblas, al fondo el embalse y el omnipresente Monte Jabalcón. En el mirador hay un panel informativo explicando cómo se ha formado esta maravilla.

Continuamos por la vereda bordeando un campo con almendros en suave subida hasta entrar en otro bosque de coníferas que zigzaguea por la Loma de Enmedio. Salimos del pinar y entramos en un camino junto a un campo de almendros. Alcanzamos la máxima altura de la ruta junto a una balsa de riego. Poco más adelante cruzamos la carretera y seguimos de frente hasta llegar a una pista de piedra suelta algo incómoda de caminar. Recorremos la Loma de las Amoladeras hasta llegar a una pequeño mirador desde el que divisamos el pantano enmarcando el monte-isla Jabalcón. Dejamos la pista y entramos en una vereda sinuosa con muchos pinos y cipreses hasta alcanzar la Rambla Cijira, la cruzamos y el sendero continua bordeando la zona inundable del pantano. Estos últimos kilómetros son un constante subir y bajar hasta llegar a la zona de las playas donde se suaviza al llegar al punto en el que iniciamos la caminata esta mañana.

En resumen, ha sido una ruta preciosa, no exenta de cierto riesgo, pero afortunadamente el día estaba bueno y el terreno bastante seco, por lo que todo ha ido de maravilla. Todo el recorrido de hoy lo hemos dejado grabado en este track.

Alcaucín: Ruta botánica por el entorno del Área Recreativa del Cortijo del Alcázar

Dejad los grandes caminos, tomad los senderos

Pitágoras

Para finalizar este año 2024 hacemos esta sencilla ruta por la Sierra de Tejeda partiendo desde la localidad de Alcaucín (topónimo árabe que significa “Los Arcos” aludiendo tal vez a la existencia previa de un acueducto. Otra hipótesis parece hacer referencia a la abundancia de tejos, árbol con cuya madera se fabricaban arcos de caza. El municipio se encuentra al norte de la comarca de La Axarquía, limítrofe con la provincia de Granada. El recorrido consta de un trayecto de ida y vuelta entre Alcaucín y el Área Recreativa del Cortijo del Alcázar y un tramo circular balizado como Senda Botánica que enlaza con el sendero PR-A-352 de subida al Pico de la Maroma para cerrar la circular en el entorno del Área Recreativa.

Dejamos el coche junto al Colegio Público de Alcaucín al inicio de la pista que lleva hasta el Área Recreativa del Cortijo del Alcázar. En los primeros metros el sendero cuenta con una balaustrada de madera en un tramo de fuerte pendiente. Bajo un denso bosque de coníferas nos dirigimos hacia Carrión Alto, un grupo de cinco apartamentos por cuyo camino de entrada accedemos a la pista forestal que lleva al Área Recreativa. A lo largo del camino iremos encontrando diversos paneles con descripciones relativas al recorrido y a la riqueza botánica del Parque Natural de las Sierras de Tejeda, Almijara y Alhama. Un poco más adelante pasaremos por el Mirador Miguel Álvarez con una representación escultórica de una cabra montés representativa de la fauna del parque. En este punto tendremos ya una bonita panorámica del Boquete de Zafarraya con la Sierra de Alhama al fondo y, a nuestra derecha tenemos una vista del valle y el pantano de la Viñuela. Continuamos por el carril hasta el Área Recreativa del Río, donde hay espacio habilitado para acampar y mesas y barbacoas. Junto al carril pasamos junto a la Fuente de Eduardo y un poco más allá un panel con información botánica. Seguimos subiendo por un sendero junto a la pista hasta llegar a la segunda Área Recreativa, la del Cortijo del Alcázar.

Vamos subiendo por el Área Recrativa en dirección noreste buscando el de la senda botánica que sale junto a la cadena que cierra el paso de vehículos hacia La Maroma. Tomamos el sendero y nos adentramos en una zona boscosa más cerrada junto a una acequia. Tras un bonito mirador hacia los Tajos del Alcázar nos adentramos en un bosque con pinos de gran porte. La vereda continúa junto a una fuente sin agua, atravesamos un arroyo y seguimos subiendo por el sendero. Pronto encontramos los restos de los muros de la antigua prisión islámica de El Alcázar. Continuamos la subida y pasamos junto a uno de los grandes tejos que poblaron la zona y , tras un breve repecho, enlazamos con una pista un poco más ancha que se abre a una amplia panorámica. Unos cientos de metros más adelante alcanzamos el punto más alto de la ruta junto a una mancha de alcornoques y su correspondiente panel informativo. Enseguida enlazamos con el sendero señalizado que sube hacia La Maroma. Bajamos por la pista, pasamos junto a unas eras y un panel informativo sobre los Llanos de Panete, seguimos por la pista como 1,5 km y llegamos de nuevo al Área Recreativa del Cortijo del Alcázar.

Tras un breve refrigerio continuamos hasta encontrar el sendero que nos trajo hasta aquí por la mañana. A esta hora el carril tiene mucho más tráfico, especialmente ruidosas motos y quads, y se hace un poco incómodo el caminar. Pasamos de vuelta por el mirador hasta llegar a la entrada de los apartamentos de Carrión Alto. Lejos del carril, recorremos por el sendero el kilómetro largo que nos separa de Alcaucín y terminamos la ruta junto al Colegio y su bonito mural sobre los hombres prehistóricos que habitaron esta zona.

En resumen, ha sido una bonita y sencilla ruta para terminar el año, sin excesiva dificultad pero con unos paisajes espectaculares. En el 2025 volveremos para intentar la subida a La Maroma. Todo el recorrido de hoy lo hemos dejado grabado en este track.

P.N. Sierra de Grazalema: Circular en torno al Río Campobuche o Guadares

Los meses y los días son viajeros de la eternidad. El año que se va y el que viene también son viajeros. Para aquellos que dejan flotar sus vidas a bordo de los barcos o envejecen conduciendo caballos, todos los días son viaje y su casa misma es viaje.

Basho, Matsuo. Sendas de Oku. Ed. Atalanta, 2014. Traducción Octavio Paz

En la primavera de 2023 hicimos la ruta P.N.. Sierra de Grazalema: Río Campobuche, Valle Forcila, Los Álamos y Cañada de las diez pilas y al finalizarla tuvimos la sensación de que se podía haber hecho una ruta más completa con muy poco esfuerzo. Tras alguna investigación en los mapas encontramos esta otra opción con un par de kilómetros más y bastante más completa.

En esta ocasión nos dirigimos nuevamente hacia el municipio de Grazalema para realizar esta otra ruta con muy poco desnivel y apta para todo tipo de senderistas. Recorreremos algo más de 18 km en unas cinco horas. Para iniciar la ruta nos debemos situar en las cercanías de Grazalema, en el Puerto de los Alamillos. Si vamos desde Grazalema, tomamos un carril que sale a la derecha de la carretera A-372, junto al Mesón Los Alamillos y antes de la entrada del Hotel Fuerte Grazalema. En la primera bifurcación cogemos a la izquierda y luego continuamos durante 1’8 km hasta alcanzar una gran llanura en la que podemos aparcar sin problema a ambos lados del carril. En las cercanías se encuentra el Chaparro de las Ánimas, árbol singular de Andalucía, con sus casi 19 m de altura.

Iniciamos la ruta siguiendo el mismo carril por el que hemos llegado hasta las inmediaciones del Chaparro centenario de las Ánimas , el cual nos llevará a los Llanos del Apeo. Se trata de la Cañada de las diez pilas que desemboca en otro camino junto al Arroyo de los Alamos, lo cruzamos y nos acercamos a ver los restos del Dolmen de Patagalana o de Los Lajares que no encontramos en aquella ocasión. Aunque presenta un lamentable estado de deterioro, aún pueden observarse varios ortostatos (cuatro a un lado y dos a otro) y se reconoce su orientación N-S.

Regresamos al camino y tomamos una vereda hacia la izquierda que irá, al principio, paralela al arroyo para luego separarse progresivamente de él. La vereda finaliza en un carril con una cadena que lo cierra. A lo largo de todo el recorrido iremos encontrando numerosas puertas que dejaremos siempre como las hayamos encontrado para que no escape el ganado. Durante esta parte del trayecto iremos subiendo gradualmente encontrando a nuestra derecha un pozo de piedras y mas adelante una zona de Torcal ya que nos encontramos muy cerca del Torcal de Canchabermeja. Tras atravesar una puerta dejaremos la vereda para incorporarnos de nuevo al carril y seguiremos subiendo hasta llegar al Puerto de Forcila donde nuestro camino toma un sentido descendente hasta llegar a un cruce donde hacia la derecha nos llevaría a Montejaque.

Enfrente podemos observar el lecho, seco, del Embalse de Montejaqu, un embalse que tal como se llena se vacía por el terreno kárstico y la innumerables cuevas que crea este tipo de roca. El río Campobuche forma parte del sistema hidráulico Hundidero – Cueva del Gato y a la salida de esta cueva se une al Guadiaro. Continuamos nuestro caminar hacia la izquierda para pasar primero junto a una fuente nacimiento hasta llegar al Cortijo de Los Calabazares donde veremos abundantes cabras Payoyas.
A partir de este punto el camino va paralelo al Rio Campobuche o Guadares. pasamos junto a un gran puente de un solo arco y con fuertes refuerzos de piedra a ambos lados del cauce lo que nos hace pensar en otro fallido intento de represar este rio.
Seguiremos ascendiendo lentamente junto al rio donde observaremos ahora abundantes piedras y charcos para luego pasar a nuestra izquierda junto a un Área Recreativa llamada El Cucadero que posee un nacimiento de agua con su pilón.


Más adelante encontramos una presa pequeña en la que el agua cae poco a poco por encima del muro y forma un gran lago que sigue la forma del cauce del rio de aproximadamente 1 km de longitud que viene a terminar junto a otro puente mucho mas pequeño y de forma plana.
Continuamos junto al cauce del rio, lo cruzamos un par de veces hasta llegar a la explanada en la que dejamos aparcado el coche esta mañana.

En resumen, ha sido una bonita ruta, no demasiado exigente, con una amplia variedad de paisajes en la que hemos pasado por diversas explotaciones ganaderas y disfrutado de un magnífico paseo junto al río Campobuche.

Todo nuestro recorrido ha quedado grabado en este track.

Ruta cirular con subida al Pico de Lopera

Caminar es la declaración más simple pero gloriosa de la independencia humana.

Minshull, Duncan. Sauntering: Writers Walk Europe. Notting Hill Editions, Londres, 2021

El recorrido de hoy ha transcurrido por el Parque Natural Sierras de Tejeda, Almijara y Alhama, concretamente por la Sierra de la Almijara nombre árabe que significa «escurridero» y alude al modo en el que se desparrama el agua por estos barrancos en su viaje desde las montañas al mar. El Pico Lopera (1485 msnm) se acomete desde su cara norte con un ascenso bastante asequible. La cima es un completo mirador natural. El regreso lo hacemos un poco más largo, para aprovechar el viaje y la mañana, y nos adentramos en La Resinera buscando el GR -7 que nos devolverá a Los Prados pasando por la Granja Escuela de Huerto Alegre.

Dejamos el coche junto a la carretera A-4050, conocida como de La Cabra, junto al mesón Los Prados. La mañana se presenta envuelta en una densa niebla que nos hace temer por las vistas. Caminamos unos 700 metros por la carretera dirección a Almuñécar hasta ver a nuestra derecha la señal de inicio del sendero. El camino, bien balizado, está trazado sobre la divisoria de aguas: las de nuestra derecha, según subimos, llegan al Atlántico, vía río Cacín, Genil y Guadalquivir, mientras que las de la izquierda al Mediterráneo en un recorrido mucho más corto, por el río Verde. Como es frecuente, esta divisoria natural ha sido aprovechada como límite entre municipios y también del propio parque natural. Aquí se encuentra el límite entre los términos municipales de Otívar, Lentegí y Las Albuñuelas.

El primer tramo del camino tiene una pendiente relativamente suave. Lo subimos junto a un cortafuego que cruzamos en varias ocasiones. A partir de aquí, la cuesta se hace más empinada,. Continuamos junto al cortafuego, descartando dos caminos que salen a nuestra derecha. Aún quedan unos setecientos metros de subida, un último esfuerzo para salvar la corta distancia que nos separa ya de la cumbre nos llevará a un gran mirador natural con vistas de 360 grados. y al vértice geodésico. Ya en la cima, la niebla comienza a abrirse y sobre el mar de nubes podemos ver las cimas emblemáticas de sierra Almijara, como Navachica, el Lucero o los Tajos de la Chapa. La vertiente sur del Pico de Lopera (completamente cubierta por el mar de nubes) cae abruptamente hacia el fondo del Barranco de la Cueva de Funes y el embalse del mismo nombre.

Abandonamos el Pico Lopera por la pista que hay al Oeste de la cima, comenzamos a descender por la cuesta de las pulgas, hasta llegar a una pista principal en la que encontraremos señalización de GR. Seguiremos a la izquierda para ampliar el recorrido, pasaremos junto a un mirador natural llamado «Pino de las cinco ramas» desde el que tendremos una vista panorámica del cerro Cabañeros, Salto del Caballo y el Lucero. Aunque el pino que da nombre al mirador sucumbió tras una fuerte borrasca en 2017 un club senderista de El Padul plantó otro pino en el mismo lugar. Seguimos la senda, nos adentramos en un denso pinar, vemos una barrera de entrada a La Resinera, donde podemos ver en algunos árboles las marcas realizadas para la extracción de la resina.

Seguimos el camino de la derecha y comenzamos a regresar a los Prados de Lopera por el Cordel del Cortijillo. En este punto tenemos una bonita panorámica de Sierra Nevada cubierta por las nieves caídas estos días. Pasaremos junto al cortijo de Doro y unos 200 m más adelante enlazaremos con la pista. Siguiendo la pista pasaremos junto a un cortijo en ruinas, un abrevadero y el Cortijo de los Prados, junto al que hay otro pino piñonero de cinco ramas. Desde aquí continuamos por un camino bordeado de robles melojos (posiblemente los mas meridionales de la península) y nos dirigiremos al cortijo de Huerto Alegre. El regreso al punto de partido lo realizaremos por un camino forestal que nos deja a las puertas del mesón de los Prados.

En resumen, ha sido un bonito paseo en el que hemos podido disfrutar de bonitas vistas tanto de Sierra Nevada como del Parque Natural Sierras de Tejeda, Almijara y Alhama y, al ser un día laborable con poca gente caminando, tener un encuentro con algunas de las cabras que habitan en la zona. Todo el recorrido de hoy lo hemos dejado registrado en este track.

Aldeire: Barranco del Gallego, Carril del Marquesado, Secuoyas Barranco de los Tejos y Área Recreativa La Rosandrá en otoño

Recorría a diario senderos que eran ideales para despertar y ordenar la mente; sentía que allí podía desplegar sus pensamientos como si de una sábana se tratara.

Ho-yeon, Kim. La asombrosa tienda de la señora Yeom. Duomo ediciones Barcelona 2024

Otra ruta otoñal en la que disfrutar de ese momento en el que los árboles caducifolios y los bosques de ribera se visten de dorado y se preparan para pasar  el frío invierno. En esta ocasión nos dirigimos a la localidad de Aldeire en el Marquesado del Zenete, para realizar una bonita ruta circular en la que hemos unido un camino agrícola junto al Arroyo del Gallego, una vereda tradicional a media ladera de la Loma del Espinar, un tramo del Carril del Marquesado (también llamada Transnevada BTT) un breve paseo por el Barranco de los Tejos para admirar unas bonitas sequoyas y un tramo del sendero señalizado PR-A-333 que baja desde el puerto de La Ragua hasta Aldeire pasando por el Horcajo donde confluyen varios arroyos formando el Río Benéjar y cruzando el Área Recreativa de la Rosandrá para regresar a Aldeire por un camino entre huertas. Una ruta para disfrutar estos días de otoño.

Iniciamos la caminata por el barrio de Triana de Aldeire donde tomamos  un camino agrícola que se dirige hacia el Barranco del Arroyo del Gallego. El camino continúa junto al río y separa el bosque de ribera, que queda a nuestra izquierda, de un área de coníferas de repoblación que queda a nuestra derecha. En esta zona encontramos árboles caducifolios, especialmente castaños de gran porte y álamos. El camino se va perdiendo progresivamente hasta que llegamos a la junta del Arroyo del Gallego con el Barranco de Benabre. En este punto cruzamos el Arroyo y tomamos una vereda tradicional que discurre a media ladera cobrando altura progresivamente. Todo este tramo lo hacemos bajo un bosque de repoblación y muy pendientes del GPS ya que la vereda se pierde de vez en cuando. Pasamos junto a las ruinas de varios cortijos y tras un par de fuertes repechos avistamos el Carril del Marquesado.

Salimos al carril ( también conocido como pista perimetral del Marquesado o Transnevada BTT) es un camino ideal para ciclistas, y en este punto ya tenemos unas vistas impresionantes del valle que hemos dejado abajo donde podemos ver Aldeire, El Castilllo de la Calahorrra y la sierra de Baza al fondo. A nuestra derecha vemos algunos de los «tresmiles » más orientales de Sierra Nevada: El Picón de Jérez, la cuerda de los morrones de Hornillo, Mediodía, San Juan, etc. Avanzando por este camino encontraremos un desvío a la izquierda que nos llevaría a Aldeire por el el Cerro de las Cruces. En esta ocasión continuamos hasta el barranco de los Tejos en el que podemos admirar un grupo de Secuoyas rojas (Sequoia sempervirens) una conífera siempreverde que pueden llegar a superar los 100 metros de altura. Continuamos por el Carril unos 800 metros hasta llegar a un punto en el que vemos las balizas del sendero PR-A-333 Puerto de la Ragua – Aldeire.

Lo seguimos para enlazar con un carril descendente que nos emplazará en las antiguas corraletas de Haza de la Meina o Corrales de la Soleta. Desde aquí se domina una magnífica panorámica del pueblo de Aldeire y su valle, con los Llanos del Marquesado al fondo. Seguimos nuestro descenso caminando por un tomillar, con el Barranco de los Tejos a la izquierda y el Barranco de los Pasillos a la derecha, hasta llegar al Horcajo (unión de los dos arroyos) donde confluyen ambas corrientes de agua formando el río Benéjar. En este fresco paraje ya podemos apreciar una abundante vegetación de ribera entre la que destacan álamos, alisos y sauces. Continuamos el descenso por un sendero junto al río Benéjar y que nos llevará a cruzarlo en un par de ocasiones. La vegetación de ribera se ve ahora salpicada por grandes e impresionantes castaños En un par de kilómetros nos encontraremos ante un bonito puente colgante que nos dejará a la entrada del área recreativa La Rosandrá emplazada entre castaños centenarios de extraordinaria belleza e interesante historia. Desde aquí solo resta continuar por el carril que conduce a Aldeire y llegaremos en unos minutos al Barranco de la Luna y, por la calle Real llegamos a las inmediaciones de la iglesia de Aldeire, punto final de nuestro recorrido.

En resumen, ha sido una preciosa ruta otoñal en la que hemos disfrutado de extraordinarios paisajes presididos por las primeras nieves de Sierra Nevada y acompañados del constante murmullo del agua y de la naturaleza. Sorprende la amplitud de los espacios, maravilla poder sumergirse en tan amplios bosques y muy contentos del bonito día que nos ha acompañado. Todo el recorrido de hoy ha quedado grabaado en este track que pongo a vuestra disposición y que puede resultar muy útil para el tramo de vereda por la Loma del Espinar.

Badlands de Purullena, Cárcavas de Marchal, Beas de Guadix y Mirador del Fin del Mundo

Las palabras surgen con facilidad durante la caminata. El movimiento físico libera la mente, despierta los pensamientos y esto conduce a una o dos ideas brillantes.

Minshull, Duncan. Sauntering: Writers Walk Europe. Notting Hill Editions, Londres, 2021

Ruta circular que transcurre íntegramente en el Geoparque de Granada en la que destaca el contraste entre las frondosas zonas de cultivo del valle del Río Alhama con las «tierras baldías» (badlands) de alrededor. Como veremos durante todo el recorrido esas tierras baldías o no aprovechables para la agricultura tienen otros usos nada desdeñables. Toda la ruta transcurre por caminos agrícolas, forestales, dos tramos de Camino de Santiago Mozárabe y un par de veredas entre olivares y pinares de repoblación.

Iniciamos la caminata en la Avenida de Andalucía a la entrada de la localidad de Purullena, zona en la que hay buenas posibilidades de aparcamiento y varios establecimientos hoteleros en los que podremos tomar algo al finalizar la ruta. Nos dirigimos hacia el barrio de las Viñas y en el Camino del Espinar enlazamos con la señalización del Camino de Santiago Mozárabe desde Almería en su etapa 7ª entre Guadix y La Peza. Seguiremos este camino en dirección al valle del Río Alhama por una zona de olivares y cultivos hortícolas. Al cabo de dos km llegamos a un puente -pasarela sobre el río, cruzamos la carretera GR-4105 y accedemos al pueblo de Marchal junto a un parque dedicado a la memoria de los emigrantes, los trabajadores del campo y los oficios ancestrales. Continuamos cruzando el pueblo y podemos admirar El Palacio de los Gallardo o Casa Rosa, con su aire centro europeo, su bonita torre mirador y sus colores llamativos que contrastan con el paisaje de las Cárcavas junto a las que se encuentra. Es una propiedad privada y no es visitable. Perteneció a una rica familia emparentada con los banqueros Rodríguez-Acosta, grandes propietarios e introductores del cultivo de la remolacha azucarera en la Hoya de Guadix. Este palacio fue construido a finales del siglo XIX como residencia de verano familiar. La ladera situada a espaldas del pueblo de Marchal representa un típico paisaje de cárcavas habitual en el entorno de las cuencas de Guadix y de Baza. Son materiales muy blandos que presentan formaciones acarcavadas de gran belleza, producidas por la acción erosiva del agua, y cuevas artificiales hechas por el hombre desde la Edad Media para construir refugio, viviendas, silos, apriscos, palomares, etc. Continuamos hasta el mirador de las Cruces, pasamos junto a la roca conocida con «el diente de la vieja» y, desde el mirador, tenemos una excelente panorámica de la vertiente más oriental de Sierra Nevada con el Picón de Jérez y otros «tresmiles» como Puntal de los Cuartos o los Tajos negros de Cobatillas. Al otro lado del valle podemos ver las badlands de Purullena y todo el recorrido que haremos a la vuelta.

Salimos de Marchal por un camino rural y, enseguida, tomamos una estrecha vereda entre olivares en dirección a Beas de Guadix. A mitad de camino podemos ver los restos del poblado abandonado de Lares (S. XV-S. XVI), entre Marchal y Beas. Las cámaras, picadas a media altura de paredes verticales de 20 a 40 metros, tienen como única entrada la ventana a la que se accedía por medio de cuerdas o escaleras y fueron utilizadas como graneros. Continuamos hacia Beas de Guadix, pasamos junto a la iglesia de la Anunciación que guarda una joya de carpintería mudéjar. Salimos de Beas por la Calle Rambla en dirección a la carretera GR-4105, pasamos junto una fuente y cruzamos de nuevo el Río Alhama en dirección al Mirador del Fin del Mundo subiendo por una sinuosa pista cementada. Desde el Mirador del Fin del Mundo podemos observar toda la inmensidad de Sierra Nevada, los badlands de Guadix, las alamedas del cauce del Río Fardes, la vega del Río Alhama y la mole calcárea del Cerro Mencal.

Nos tomamos una fruta, descansamos un poco y continuamos nuestro caminar por una pista de tierra que pasa junto a un par de explotaciones ganaderas bastante grandes. Estamos en la zona de Los Llanos hasta llegar a la cuesta de los Leñeros que sube hasta las inmediaciones de una granja cinegética inmensa. La bordeamos entre la valla de la granja y los acantilados de las badladns hasta llegar a una zona de miradores sobre las Cárcavas de Marchal, una torre de vigilancia contra incendios y otro mirador sobre las badlands de Purullena. Finalmente, junto a una torre eléctrica encontramos una estrecha vereda en fuerte descenso por la que descendemos con mucha precaución. Son unos 200 m que pueden estar muy resbaladizos con la humedad. Descendemos a un pinar de repoblación junto a una rambla en la que volvemos a enlazar con el Camino de Santiago. Giramos a la izquierda, en ascenso, para internarnos en un desfiladero, recorrido bello e insólito que discurre entre las paredes verticales de las cárcavas, a nuestra derecha las Cuevas de Monzoque. Tras una breve bajada entramos en Purullena, pasamos frente a la Cueva Museo La Inmaculada (monumento con cierto toque kitsch) y nos incorporamos a la carretera A-4100, calle principal donde se concentra la mayoría de bares y tiendas. Desde este punto sólo nos queda continuar por la calle hasta encontrar nuestro coche.

Ha salido un día esplendido, muy fresco y apto para caminar por estos lugares en el que hemos disfrutado de unos paisajes impresionantes de gran belleza en un recorrido no muy exigente. Nos han salido 16,56 km con un desnivel positivo de 313 m y empleado un tiempo de 5 horas paradas incluidas. Todo el recorrido de este día ha quedado registrado en este track.

Otoño en la Dehesa del Camarate. El bosque encantado

Las montañas parecen responder a una creciente necesidad imaginativa en Occidente. Cada vez más gente las desea y les brinda un poderoso consuelo. En el fondo, las montañas, como todos los espacios naturales, desafían nuestra convicción complaciente (en la que es tan fácil caer) de que el mundo ha sido creado para los humanos por los humanos.

Mcfarlane, Robert. Mountains of the Mind: Adventures in Reaching the Summit. Ed Vintage, 2004

La Dehesa del Camarate está situada en el municipio de Lugros, en la vertiente norte de Sierra Nevada, a los pies del Picón de Jerez (3.088 metros). Es una finca de propiedad pública por la que se extiende uno de los bosques mixtos mejor conservados de Andalucía; un bosque de encinas y robles acompañados de numerosas especies de hoja caduca que, en esta latitud, lo convierten en una hermosa singularidad. Cada otoño, abedules, quejigos, arces, serbales, fresnos, ciruelos y sauces revientan en una explosión de color que hace vibrar la cabecera del río Alhama. Para evitar las aglomeraciones se han establecido durante los fines de semana de los meses de octubre a diciembre unos cupos máximos que requieren autorización previa. La autorización se puede obtener telemáticamente aquí.

La normativa actual del Parque Natural señala que al estar la Dehesa del Camarate catalogada como zona de reserva no está permitido caminar fuera de la pista forestal, por lo que el regreso se ha de hacer por la misma pista forestal del camino de ida.

Los fines de semana hay que dejar los vehículos en el Aparcamiento Parking de la Era, desde donde hay autobuses lanzadera hasta el inicio de la ruta. La lanzadera llega al inicio del sendero por la Cañada Real de los Potros paralela a la Acequia de Guadix y al cauce del Río Alhama. Entramos a la Dehesa del Camarate por una entrada peatonal junto al horcajo en el que confluyen el Río Alhama, el arroyo de Álamos Negros y el arroyo de las Rozas. La abundancia de agua ha permitido la gran biodiversidad de este paraje en el que encontraremos algunos ejemplares de tejos centenarios, reliquias de otros tiempos y otros climas. Nada más entrar encontramos los restos de una ermita inacabada, en un paraje verde y húmedo en el que comienza una pista forestal empedrada. El camino va ascendiendo junto al barranco de las Rozas y donde vamos viendo los colores otoñales que marcan este paisaje. Enseguida pasamos junto a los restos de un embarcadero de ganado testimonio de la actividad ganadera de la finca. El sendero discurre en constante ascenso por la base del Cerro de los Carneros, junto al barranco de Las Rozas hasta un recodo en el que cruzamos sobre el barranco, continuando la subida junto a un número cada vez mayor de robles melojos, mostajos, arces y castaños. Es la zona que se conoce popularmente como el bosque encantado. Por la zona de la umbría nos dirigimos hacia el collado del Cerro del Camarate. Dejamos a la izquierda la entrada al cortijo del Camarate y en unos metros llegamos al Collado. El paisaje se abre sobre la cabecera del río Alhama y, sobre el valle, con algo de nieve divisamos la mole del Picón de Jerez y otros «tresmiles» como el Puntal de los Cuartos. Abajo vemos los prados para el ganado con una punta de vacas pastando mientras un mastín, acostumbrado a la presencia de senderistas, llega husmeando entre las mochilas de los caminantes.

Nuestro sendero continúa por la derecha en un paisaje abierto en el que dominamos ambos barrancos. Siguiendo hacia arriba algo más de un kilómetro alcanzaremos las ruinas de un tentadero, junto a una pilar abrevadero y lugar en el que la mayoría de los visitantes suelen aprovechar para descansar un poco y tomar un refrigerio antes de comenzar el regreso. Nosotros hemos subido un poquito más por la pista, lo que permite disfrutar de magníficas vistas del tentadero y el valle del río Alhama. muy cerca del camino se puede disfrutar de un gran tejo milenario. Siguiendo el camino se enlaza con otros senderos señalizados, como el del Río Alhama (que parte también de Lugros) o el carril cicloturista Transnevada. También se enlaza con el GR 240 Sulayr. En este punto, nos tomamos la fruta que llevamos y comienza una leve llovizna (augurada por un paisano de Lugros cuando tomábamos la lanzadera) y decidimos iniciar el regreso.

En resumen, ha sido una ruta de dificultad media en la que hemos superado un desnivel positivo de 523 m, cubierto 11,31 km en un tiempo total de 3 horas y cuarenta y tres minutos. En esta ruta nos acompañó nuestra amiga África y nos cedió algunas fotos. Todo el recorrido del día ha quedado registrado en este track.