Camino de Santiago Francés. Vigésimo cuarta Etapa: Foncebadón- Ponferrada

Lo importante no es llegar

Lo importante es el camino

Yo no busco la verdad

Si no se que hay un destino

Páez, Fito, Eso que llevas ahí

Magnífica etapa colofón a este segmento del Camino de Santiago francés en la que hemos cubierto la distancia que separa Foncebadón de Ponferrada. En ella hemos terminado de subir a la Cruz de Fierro en el Monte Irago, alcanzado el punto más alto del Camino francés (1.509 m.s..n.n) y, consecuentemente, cruzado los Montes de León, barrera natural entre las comarcas de la Maragatería y El Bierzo. La larga bajada hasta Ponferrada tiene un mayor desnivel y dificultada hasta la llegada a la localidad de El Acebo por la cantidad de piedra suelta, y luego se suaviza hasta la llegada a Ponferrada. La Cruz de Fierro es uno de los hitos con mayor carga simbólica del Camino de Santiago.

Iniciamos nuestro caminar a la puerta de nuestro albergue en la Calle Real de Foncebadón. Aún está muy oscuro, hay una densa niebla salpicada de finas gotas de lluvia con las ráfagas de viento que se va haciendo más intensa a medida que vamos completando la subida. A la izquierda dejamos las ruinas de un antiguo santuario, cruzamos la carretera LE-142 y seguimos por la pista a la izquierda de la carretera ganando altura rápidamente. En una media hora alcanzamos la Cruz de Fierro (o Ferro en algunas guías) La pequeña cruz de hierro que remata un poste de madera sobre un basto pedestal de hormigón no es la original que podría tener su origen muchos siglos antes pues se enclava en un lugar en el que hubo un altar romano dedicado al diós Mercurio. En su base hay un enorme montículo formado por los millones de piedras dejadas por los peregrinos. Era costumbre ancestral traer una piedra desde el lugar de origen y depositarla allí como símbolo de que con la peregrinación se descargaban de todos los pecados. Ahora también hay costumbre de dejar allí algunos exvotos, con lo que el lugar tiene un aspecto bastante desharrapado. En el entorno hay un reloj de sol en el que el peregrino hace de Nomon, una ermita y una zona de área de descanso bastante amplia. Tal y como está la mañana y teniendo en cuenta que nos quedan más de seis horas de caminada esta zona de picnic aparece bastante desierta. Dicen que en los días claros desde la Cruz de Fierro se puede ver Ponferrada. No es nuestro caso. El aguanieve hace su aparición y emprendemos el descenso, que no será el definitivo del día. Aún nos queda por remontar otro collado.

El camino está bastante trillado y al principio se hace relativamente cómoda la bajada. Con cuidado, porque la fina lluvia hace las piedras un poco resbaladizas, al cabo de una hora llegamos al pueblo de Manjarín. Está abandonado y en ruinas si exceptuamos el singular albergue que montó en su día Tomás, el hospitalario templario, que está cerrado desde 2022 y va camino de una ruina similar al resto del pueblo. De momento, el hospitalero sigue viviendo allí, ofreciendo café a los peregrinos que se acercan por allí y sellando las credenciales. Uno de los iconos del lugar es un poste en el que hay cantidad de señales indicando distancias a diferentes lugares del planeta. Las que más interesan son las que marcan 255 km a Santiago, 295 a Fisterra y 70 a Galicia. A partir de Manjarín un sendero en subida constante nos lleva a un collado poblado por antenas algo más alto que la Cruz de Fierro pero sin su potencial ni su misticismo. En este punto encontramos un equipo de televisión entrevistando a una peregrina sueca con la que nos hemos cruzado varias veces. A partir de este punto comienza la verdadera bajada en un tramo bastante duro, con lastras de piedra descarnada bastante resbaladiza y un último tramo hasta entrar en el Bierzo con mucha piedra suelta en la que vamos encontrando algunos peregrinos con problemas. El Acebo es el primer pueblo del Bierzo, con un bonito primer mirador del Bierzo, con el primer bar del Bierzo para tomar un café calentito (nosotros optamos por el segundo bar del Bierzo) tiene muchas casas restauradas, varios albergues y bares y hasta un par de tiendas. Hemos dejado atrás la niebla y la lluvia, el paisaje ha cambiado, la pizarra ha tomado el lugar de la teja, los balcones de madera nos hablan de una zona más boscosa y de clima más riguroso.

Desde El Acebo hasta Riego de Ambros tenemos 45 minutos más de descenso, algunos por carretera otros por senderos que van cortando las curvas de la carretera. Entramos en Riego de Ambros, otro típico pueblo berciano, con bastantes casas restauradas. Salimos del casco urbano por un sendero adornado con frondosos castaños en cuyos troncos se observan frondosas praderas de musgo. Seguimos descendiendo hacia el fondo del Valle. Al llegar a la altura del Río Maruelo entramos en Molinaseca y damos por terminada la gran bajada del día. Molinaseca está considerado uno de los pueblos más bonitos de España desde el 2021, con una población de 872 habitantes (INE 2023) cuenta entre su patrimonio con un puente de piedra de siete ojos, la Iglesia de San Nicolás de Bari de dimensiones catedralicias o el Santuario de las Angustias. Entre la arquitectura civil casonas y palacios blasonados y casas tradicionales. Está muy bien surtido de bares y restaurantes y muchos peregrinos aprovechan para comer o tomar algunos bocadillos. Nosotros continuamos con la esperanza de llegar a Campo o acercarnos a Ponferrada. Salimos de Molinaseca por el camino de las Huertas, que desemboca en la Carretera de Ponferrada, la cruzamos para llegar a una pista agrícola que lleva a Campo. Campo es un minúsculo pueblecito que se puede considerar un arrabal de Ponferrada. Salimos de Campo (no hay bares abiertos) y nos encaminamos hacia Ponferrada.

A 1,4 km de Campo entramos ya en los barrios de Ponferrada. Llegamos al Río Boeza y lo cruzamos por el Puente Mascarón (el mismo que cruzamos para salir de Ponferrada en el Camino de Invierno) El camino pasa bajo la vía férrea y entramos el el casco antiguo junto al Castillo de Ponferrada. En este punto nos despedimos de Jordi (un joven de Barcelona con el que hemos compartido algunos cafés y que continua hasta Santiago) subimos hasta la Plaza de la Virgen de la Encina, tomamos la Calle del Reloj, pasamos bajo éste y entramos en la Plaza del ayuntamiento. En este punto damos por finalizada la etapa y nos dirigimos a un local para comer antes de llegar a nuestro alojamiento.

Por la tarde después de descansar un rato salimos para un paseo por el Casco antiguo y encontrarnos con Rosa y Marije, las dos mujeres bilbaínas con las que nos hemos cruzado muchos días. Tomamos unas bebidas y unas tapas y comentamos lo acontecido estos días. Ellas seguirán un par de etapas más y nosotros lo dejamos, temporalmente, en este punto.

En resumen, esta última etapa de este segmento ha sido, junto a la etapa anterior, de las más bonitas de este tramo. Concretamente esta, ha sido la más larga, nos han salido 27,700 km en un tiempo total de 7 horas 35 minutos. A pesar de tiempo adverso, la hemos disfrutado muchísimo y la llegada a Ponferrada ha sido un colofón perfecto.

Todos los kilómetros recorridos en el día de hoy han quedado registrado en este track.

Camino de Santiago Francés. Vigésimo tercera Etapa: Astorga-Foncebadón

Para algunos, la vida es galopar un camino

empedrado de horas, minutos y segundos.

Y yo más humilde soy, y sólo quiero

que la ola que surge del último suspiro de un segundo

me transporte mecido hasta el siguiente.

Extremoduro, Salir en el CD Canciones Prohibidas

En nuestra vigésimo tercera etapa de este Camino de Santiago francés recorremos la distancia que separa la ciudad de Astorga de Foncebadón, una pedanía de Santa Colomba de Somoza en la comarca leonesa de La Maragatería. Con esta etapa nos despedimos definitivamente de la extensa llanura castellano-leonesa e iniciamos el cruce de los Montes de León para llegar a la comarca de El Bierzo. Aunque el desnivel positivo es de 558 m la subida es bastante progresiva hasta Rabanal del Camino, siendo los cinco últimos kilómetros los más montañeros de la etapa.

Comenzamos a caminar por la calle Manuel Gullon, contigua a nuestro alojamiento, para dirigirnos hacia el Palacio Episcopal, la Catedral y la Iglesia de Santa Marta. Desde ahí, por la Calle Portería y después por Leopoldo Panero (pasamos ante la casa museo de los Panero de grato recuerdo) salimos a la Calle San Pedro. Al final de esta calle cruzamos la carretera nacional y tomamos la “senda peregrina” paralela a la LE-142. Enseguida llegamos al desvío hacia el pueblo de Valdeviejas y nos encontramos con la remozada Ermita del Ecce Homo. Continuamos por la senda hasta la entrada de Murias de Rechivaldo. A la entrada de esta localidad hay una alternativa para seguir hasta Castrillo de los Polvazares que se une al camino oficial pasada la localidad de Santa Catalina de Somoza. Nosotros continuamos por el camino oficial, cruzamos Murias de Rechivaldo y a la salida nos reencontramos con la senda junto a la LE-142. Hacia el km 9 de nuestro recorrido entramos en Santa Catalina de Somoza. La mañana está bastante fría y nos detenemos para tomar algo caliente, sellar la credencial y descansar unos minutos.

Salimos de Santa Catalina de Somoza por una pista junto a la carretera LE-6304, pasamos junto a un área de descanso y tras un breve ascenso entramos en la localidad de El Ganso. Salimos de esta localidad por un camino que nos conduce a la pista junto a la carretera. Caminamos unos 4 km hasta llegar al cruce con la carretera de Rabanal Viejo. Seguimos hacia Rabanal del Camino. Salimos de la carretera por un sendero, ya en franca subida, que cruza un rebollar que comienza a amarillear con los fríos otoñales. El sendero sale de nuevo a la carretera. En la parte izquierda de la carretera encontramos los restos del roble del peregrino, un fabuloso roble centenario que fue fulminado por un rayo en 2013. En 2015 un grupo de 25 mujeres brasileñas estuvieron haciendo labores de repoblación de árboles en la zona y plantaron un nuevo roble junto a los restos del anterior. Una placa recuerda el evento. Un par de bancos completan el conjunto. Poco más adelante pasamos junto a la ermita del Cristo de la Vera Cruz y entramos en Rabanal del Camino. La calle Real concentra casi todas las opciones de hostelería y tiendas y consideramos la posibilidad de comer algo y continuar camino. No encontramos nada que se ajuste a nuestras necesidades así que decidimos tomarnos la fruta y continuar.

A partir de Rabanal del Camino comienza la parte más montañosa del camino. Las rampas no son excesivamente duras pero llevamos ya algo más de veinte kilómetros. La salida se hace por una amplia pista forestal que, en 2019 la Junta de Castilla y León construyó destruyendo más de un km del camino tradicional. Este camino se cruza con la carretera LE-142 a 1,5 km de Rabanal y comienza un estrecho sendero que discurre bajo un espléndido bosque de robles y encinas. Este sendero se cruza de nuevo con la carretera y continua la subida hasta los 1.403 m en una zona completamente desarbolada. Finalmente, el sendero se cruza de nuevo con la carretera y enlaza con la calle Real de Foncebadón en subida continua. Foncebadón es una pedanía de Santa Colomba de Somoza y se da la circunstancia de que estuvo prácticamente abandonada y arruinada hasta comienzos de este siglo. Gracias al Camino se ha recuperado y ahora tiene una buena oferta de albergues y restaurantes. Hacia la mitad de la Calle Real se encuentra nuestro alojamiento y en este punto detenemos la ruta.

En resumen, la de hoy ha sido la etapa más montañera de este camino desde que salimos de Burgos, en un día bastante frío en el que hemos caminado por los Montes de León teniendo siempre a nuestra izquierda la imponente Sierra de Teleno (punto más alto de estos montes) por un camino siempre en subida, especialmente intensa desde Rabanal del Camino y en la que hemos tenido que sacar los chubasqueros a menos de cuatro kilómetros para el final. Por la tarde ha caído sobre Foncebadón una intensa y fría niebla que nos ha hecho regresar al alojamiento a toda prisa.

Todo el recorrido de hoy lo hemos dejado grabado en este track.

Camino de Santiago Francés. Vigésimo segunda Etapa: San Martín del Camino- Astorga

El andar condicionaba la mirada, y esta condicionaba el andar, hasta tal punto que parecía que sólo los pies eran capaces de mirar.

Smithson, Robert. Web oficial

Esta vigésimo segunda etapa del Camino de Santiago francés tiene una primera parte hasta Hospital de Órbigo que sigue la misma pauta de las etapas precedentes. A partir de este punto caminamos por un terreno más ondulado, entre algunos bosques de robles, encinas y pinos. En el final de etapa nos encontramos en Astorga, la Astúrica Augusta romana, en la que podemos admirar la Catedral, el Palacio Episcopal de Antonio Gaudí, el Ayuntamiento barroco y la Iglesia de Santa Marta patrona de la ciudad. Lamentablemente ha tarde ha estado bastante lluviosa por lo que el paseo ha sido un poco incómodo.

Comenzamos a caminar a las puertas del Albergue La Huella, donde hemos pernoctado y desayunado cómodamente, en San Martín del Camino. Caminamos junto a la carretera hasta llegar a la Avenida del Peregrino (lo mismo pero con aceras) hasta salir del pueblo cruzando el Canal del Páramo y tomamos una pista de gravilla junto a la N-120. El camino sigue recto entre campos de cultivo (maíz y remolacha principalmente) mientras vamos cruzando canales y acequias. Pasamos el cruce con la carretera que va hacia Santa Marina del Rey, cruzamos un par de canales más y, hacia el km 4, el camino se separa de la carretera, cruzamos el Canal de Castañón, pasamos bajo la torre del agua y entramos en las calles de Hospital de Órbigo. Pasamos junto a la iglesia parroquial con una bonita espadaña con varios nidos de cigüeñas. Inmediatamente después cruzamos el río Órbigo por el puente de Passo Honroso, uno de los puentes más largos y famosos del camino. Su estructura es medieval pero ha sido reconstruido varias veces. Tiene una longitud de unos 300 metros y veinte ojos de diferentes tipologías. El nombre, Passo honroso, hace referencia al desafío que el leonés Suero de Quiñones lanzó a todo aquel caballero que osara ir a luchar al puente de Órbigo. Nada más cruzar el puente entramos en la localidad en la que destaca la iglesia de San Juan Bautista. Cruzamos el pueblo por la calle principal y a la salida encontramos una bifurcación. Si seguimos recto volvemos a la “senda peregrina” junto a la carretera y si tomamos a la derecha, que es un poco más largo, pasaremos por Villares de Órbigo, Santibañez de Valdeiglesias y crucero de Santo Toribio donde este camino confluye con el otro camino. Tomamos el camino de la derecha.

En principio, el camino avanza por una pista agrícola con infinidad de acequias. Así llegamos a Villares de Órbigo, cruzamos el pueblo y , a la salida, nos detenemos ante la casa de Gumersindo. Es un hombre que acoge peregrinos en la cochera de su casa, tiene las paredes cubiertas de fotos con peregrinos y ofrece algo de fruta, agua, trozos de una tarta de manteca y algunos frutos secos. Charlamos un rato con él y nos cuenta que cuando trabajaba solía ir a Motril y la Alpujarra y que le gustaba mucho la zona. Nos hacemos una foto con él y continuamos el camino. Salimos de Villares por un sendero que pasa junto a un merendero. Subimos una loma desde la que tenemos una buena panorámica del Río Órbigo. Desde la loma bajamos hasta Santibañez de Valdeiglesias. Cruzamos el pueblo por la Calle Camino de Villares, pasamos junto a la iglesia y giramos a la derecha por la calle Carromonte Alto que finaliza en una pista ancha, muy pedregosa junto a varias naves ganaderas. Por esta pista cruzamos varios bosques de robles, encinas pinos y chopos hasta llegar a una zona conocida como Jardín del Alma, una caseta en la que el propietario ofrece comida, bebida, café, frutas y diverso merchandising jacobeo. Nos detenemos a tomar la fruta y continuamos por la misma pista con un firme un poco más amable. Kilómetro y medio después llegamos al Crucero de Santo Toribio, una cruz de piedra desde la que divisamos en la lejanía Astorga, los montes de León y San Justo de la Vega, localidad a la que llegaremos tras otro kilómetro y medio. Cruzamos por la calle Real, pasamos junto a la Iglesia de San Justo y Pastor, una iglesia moderna pegada a la antigua espadaña. Enseguida encontramos el puente de piedra sobre el ríoTuerto, cruzamos el río por una pasarela metálica y continuamos por un camino junto a unas fábricas en desuso. Más adelante cruzamos el puente de la Molinería, puente romano de tres arcos, giramos a la izquierda, salvamos las vías del ferrocarril por una pasarela metálica y llegamos a una rotonda que tiene el nombre romano de Astorga: Asturica Augusta Seguimos de frente y entramos en la Calle del Mesón que nos conduce a la Plaza de España, muy cerca de nuestro alojamiento. Son cerca de las tres de la tarde y dejamos la visita turística para la tarde. Aunque el día ha estado fresco pero muy agradable, por la tarde se pone a llover y tenemos que reducir la visita turística a un rápido paseo por el Palacio Episcopal, la Catedral, la Plaza de España. Afortunadamente, el año pasado visitamos Astorga cuando hicimos el Camino de Invierno.

En resumen, ha sido una etapa mucho más bonita y variada que las precedentes en la que, por fin, nos hemos alejado de la carretera y en la que hemos tenido dos hitos importantes: el paso por Hospital y Puente de Órbigo y la llegada a la siempre interesante ciudad de Astorga. Nos han salido 25,510 km y hemos tardado en hacerlos 6 horas y 53 minutos incluyendo las paradas.

Toda la caminata de hoy ha quedado registrada en este track.

Camino de Santiago Francés. Vigésimo primera Etapa: León- San Martín del Camino

Mi forma de arte es un breve viaje a pie por el paisaje[…]lo único que tenemos que tomar de un paisaje son fotografías. Lo único que tenemos que dejar en él son las huellas de nuestros pasos

Fulton, Hamish. Walking east web de la exposición

El objetivo de nuestra vigésimo primera etapa del Camino de Santiago francés es cubrir la distancia que separa León de la localidad de San Martín del Camino, una pedanía de Santa Marina del Rey a mitad de camino entre la capital de la provincia y Astorga. La etapa sigue la tónica de las precedentes: camino prácticamente llano, por la comarca del Alto Páramo, con una primera parte de recorrido urbano hasta La Virgen del Camino y un recorrido por la “senda peregrina” contigua a la N-120 salvo unos unos escasos 800 metros a la salida que Villadangos del Páramo que son por un bucólico camino entre choperas.

Iniciamos nuestro caminar frente a la portada de la Catedral de León y callejeamos por el casco histórico de León hasta llegar a las inmediaciones del Parque del Cid para pasar ante la Basílica de San Isidoro que rodearemos para pasar ante un lienzo de la antigua muralla y continuar por una larga avenida para desembocar en una rotonda en la que se encuentra el auditorio Ciudad de León y el antiguo Convento de San Marcos reconvertido en Parador Nacional. Cruzamos el Río Bernesga por el puente de San Marcos dejando a la derecha el parque Quevedo y, casi enseguida llegamos a Trobajos del Camino. En esta localidad nos encontramos con Jordi y caminamos con él un buen trecho. Seguimos junto a la antigua carretera nacional, pasamos por el Camino de la Cruz entre grandes naves y casas dispersas. Saliendo de la zona urbana encontramos una zona de las clásicas bodegas excavadas en la tierra para salir junto a la carretera N-120 por la que entramos en La Virgen del Camino. Nos detenemos ante la moderna Iglesia y nos encontramos con varios peregrinos con los que nos hemos cruzado con anterioridad. Así nos reencontramos con Marco, Alberto, Liane (@sempressapravoltar ). Como no puede ser de otra manera, en este camino francés tenemos The French Conection : Prisca, Anne y Bertrand que continuarán por el camino alternativo a Villar de Mazarife y que, puede, que encontremos mañana en Astorga.

Cruzamos a la parte izquierda de la N-120 y bajamos junto  a la Nacional hasta la Fuente del Cañín tras la que vemos otras bodegas. Un poco más adelante tomaremos la “senda peregrina” y la seguiremos de frente para pasar bajo la autovía junto a un moderno depósito de agua y unas antenas. Pasamos junto a un polígono industrial y seguimos hasta Valverde de la Virgen. Continuamos como 1,5 km hasta San Miguel del Camino donde aprovechamos el primer café que vemos para reponer fuerzas ya que la siguiente localidad está a 7,5 km. Volvemos a la senda junto a la carretera y durante un par de horas miramos las grandes extensiones de maíz y nos estremecemos de vez en cuando con el estrépito de los grandes camiones y los coches a gran velocidad. Cruzamos San Miguel del Camino, continuamos junto a la carretera donde vemos al otro lado un inmenso polígono industrial y, tras cinco km de polígono llegamos a una rotonda y seguimos por un camino de servicio en el que se suceden algunos establecimientos hoteleros hasta llegar a la entrada de Villadangos del Páramo donde hay un moderno albergue sólo para peregrinos. Cruzamos Villadangos por la Calle Real, nos detenemos un momento junto a la Casa de la Cultura donde hay un monumento a la Reina de León, Doña Urraca. Seguimos por la derecha junto a un solar en el que hubo un hospital de peregrinos. A partir de este punto tenemos algo menos de un km de camino de tierra que cruza el canal de Villadangos, lejos de la carretera y muy sombreado. Finalmente, este camino nos lleva de nuevo a la nacional, la cruzamos y seguimos por la “senda peregrina” unos cuatro kilómetros que es lo que nos queda hasta San Martín del Camino. En este terreno, prácticamente llano, tenemos una referencia de la distancia en la peculiar torre del depósito de agua. A la entrada de San Martín se encuentra nuestro alojamiento, por lo que en este momento damos por finalizada la ruta.

En resumen, ha sido una etapa en consonancia con las etapas precedentes, por terreno esencialmente llano, con una parte de recorrido urbano y otra por la ya conocida “senda peregrina” junto a la carretera N-120. Al final de la etapa ya hemos podido ver en lontananza la silueta de la Cordillera Cantábrica, paisaje que nos avanza en terreno por el que vamos a transitar los próximos días. Hoy nos han salido 25,090 km que hemos recorrido en 6 horas y 15 minutos incluyendo las paradas.

Todo el recorrido de hoy ha quedado registrado en este track.

Camino de Santiago Francés. Trigésimo Primera Etapa: Palas de Rei-Arzúa

El fin de un viaje es sólo el inicio de otro. Hay que ver lo que no se ha visto, ver otra vez lo que ya se vio, ver en primavera lo que se había visto en verano, ver de día lo que se vio de noche, con el sol lo que antes se vio bajo la lluvia, ver la siembra verdeante, el fruto maduro, la piedra que ha cambiado de lugar, la sombra que aquí no estaba. Hay que volver a los pasos ya dados, para repetirlos y para trazar caminos nuevos a su lado. Hay que comenzar de nuevo el viaje. Siempre. El viajero vuelve al camino.

Saramago, José. Viaje a Portugal. 1981, Fundación José Saramago

Camino de Santiago Francés. Décimo novena Etapa: Bercianos del Real Camino- Mansilla de las Mulas

Un viajero sabio nunca desprecia su propio país.

Goldoni, Carlo. Memorias. Asoc. Directores de escena, 1994

La décimo novena etapa de nuestro Camino de Santiago Francés tiene como objetivo recorrer la distancia que separa Bercianos del Real Camino de Mansilla de las Mulas. Seguimos recorriendo la Comarca del Páramo leonés con la misma tónica de las etapas precedentes: recorrido prácticamente llano, por la “senda peregrina” en la parte izquierda de la carretera, grandes zonas de cultivo cerealista con la inclusión ahora del maíz y la interminable hilera de plátanos de sombra a la izquierda de la senda. En la etapa de hoy cubrimos el segundo tramo más largo del Camino de Santiago sin servicios, así que los peregrinos que hayan venido a meditar tienen 12 km de páramo absoluto. Cuando completemos la etapa de hoy enlazamos con el Camino Lebaniego y Vía Vadiniense que hicimos a comienzos del verano.

Iniciamos la etapa hacia las ocho de la mañana en la calle Mayor, junto al lugar en el que pernoctamos ayer. Salimos del pueblo y volvemos a la “senda peregrina” junto al Cordel de Sahagún a Mansilla de las Mulas. Nada más salir nos encontramos a un lado del camino un enorme pedestal con una cruz de Santiago y al otro lado del camino un banco de piedra. En algún lugar hemos oído llamar a esto un “descansadero” Nos encontraremos más de media docena de estos entre Bercianos y Mansilla de las Mulas. También encontraremos a lo largo de la etapa con otra media docena de áreas de descanso con bancos y mesas manifiestamente mejorables con un mínimo de mantenimiento. A los cinco km de caminata pasamos bajo la Autovía del Camino de Santiago (A-231) y bajo la línea del AVE. Enseguida llegamos a El Burgo Ranero. Hay albergues, un par de bares y tienda. Conviene avituallarse porque a partir de aquí nos esperan 12 km sin servicios.

Salimos del pueblo por la Calle Real y pasamos junto a la Laguna de la Manzana, importante humedal hoy completamente seco. A continuación volvemos a la senda peregrina junto a impresionantes parcelas de cultivos. Pasamos junto a diferentes áreas de descanso y a los siete kilómetros de este tramo encontramos a la izquierda el Aeródromo de Villamarco y unos 500 m después la carretera a Villamarco. El pueblo está a un kilometro del camino y hay anuncios de bar y tienda. Continuamos caminando, pasamos el Canal Bajo y cruzamos las vías del tren por un paso inferior. Pasamos otro área de descanso a la derecha del camino y tras un breve repecho entramos en Reliegos. A la entrada del pueblo vemos unas bodegas tradicionales en ladrillo y adobe excavadas en la tierra y usadas para conservar el vino. Pasamos junto al Bar Elvis (un clásico del Camino), continuamos por la calle principal, pasamos junto al lugar en el que en el año 1947 cayó un meteorito y una placa sobre una reproducción en piedra explica el hecho y destino del “pedrusco” y salimos del pueblo junto a un área de descanso con un monumento al Peregrino y un frontón reglamentario en muy buen estado. A la salida vemos una señal de madera con un grabado en el que se lee: “A Mansilla de las Mulas 1 legua”. Y es que hay un dicho popular que dice: «La legua bien medida, de Reliegos a Mansilla»

Volvemos a la senda con ánimos renovados, aún sabiendo que nos queda una legua,  cruzamos sobre la Autovía A-60 por un paso elevado desde el que ya se divisa Mansilla de las Mulas en lontananza. Poco después pasamos por otro área de descanso con paneles informativos del Camino, cruzamos la N-601 y el Canal del Porma y entramos en las calles de Mansilla. Pasamos junto a un kiosco de Información turística en el que nos sellan las credenciales,  frente al monumento al Peregrino y entramos en la parte antigua de Mansilla por los restos de la antigua Puerta de Santiago. Mansilla es un bonito pueblo amurallado en el que es un placer pasear por sus calles y visitar las iglesias de Santa María y de San Martín, ambas del siglo XIII o visitar el excelente Museo de los Pueblos y costumbres leoneses. Junto a la Plaza del Ayuntamiento damos por finalizada esta etapa para dirigirnos a nuestro alojamiento.

En resumen, una etapa muy parecida a las anteriores, con la particularidad de que hoy la etapa ha transcurrido en su totalidad por la “senda peregrina”. Han sido un total de 27,160 km en un tiempo total de 7 horas y 14 minutos.

Todo el recorrido lo hemos dejado grabado en este track.

Mansilla de las Mulas bien merece un paseo vespertino como el que hicimos al finalizar el Camino Lebaniego y Vía Vadiniense.

Camino de Santiago Francés. Décimo octava Etapa: Ledigos- Bercianos del Real Camino

El caminante tiene el desapego del viajero, pero viaja con sencillez y sin exceso, dependiendo solamente de  su propia fuerza corporal, no de comodidades que pueden ser hechas o compradas, sean caballos, barcos o carruajes. Después de todo, caminar es una actividad cuya esencia no ha mejorado desde el alba de los tiempos.

Rousseau, J.J. Discurso sobre el origen  y los fundamentos de la desigualdad entre los hombres. Cervantes virtual

En esta décimo octava etapa del Camino de Santiago francés cubrimos la distancia entre la localidad palentina de Ledigos y la localidad leonesa de Bercianos del Real Camino. Además del cambio de provincia, también llegamos al ecuador del Camino de Santiago Francés. Junto a la ermita de la Virgen del Puente hay un bonito monumento que lo conmemora. La etapa sigue la tónica de los días anteriores:un camino por pistas de tierra o un andadero junto a la carretera (senda peregrina lo llaman eufemísticamente) prácticamente sin desniveles notables. La localidad de Sahagún bien merece una visita un poco más detenida pero al no ser nuestro final de etapa nos hemos apañado con un callejeo rápido.

Comenzamos a caminar a la salida de nuestro alojamiento que se encontraba al borde de la carretera N-120. Cruzamos la carretera para entrar en la socorrida “senda peregrina “ que avanza paralela a la carretera por su lado izquierdo. Poco más adelante cruzamos de nuevo el río Cueza y, a unos 800 m, encontramos el albergue “Los Templarios” antes de entrar en Terradillos de los Templarios, localidad que toma su nombre de esta orden militar fundada en el siglo XII y que controlaba la zona. Pasamos junto al albergue-bar Jacques de Molay, junto a la Iglesia de San Pedro y salimos del pueblo por una pista de tierra entre cultivos de cereales. La pista finaliza en la carretera a Villada (casi sin tráfico) y la abandonamos por otra pista de tierra que avanza entre hileras de chopos. Pasamos el río Templarios y enseguida llegamos a Moratinos. Es una pequeña localidad (59 habitantes en el censo de 2018) en la que destacan las bodegas excavadas en el suelo y la Iglesia de Santo Tomás de Aquino. Salimos de Moratinos y tras media hora de pista agrícola alcanzamos San Nicolás del Real Camino, pedanía de Moratinos. Pasamos junto a la Iglesia de San Nicolás y salimos de nuevo a una pista agrícola. Este será el ultimo pueblo palentino que crucemos en este Camino de Santiago.

A la salida del pueblo cruzamos el río Sequillo y torcemos a la derecha para seguir el camino oficial, nuestra amiga la “senda peregrina” paralela a la carretera. Un poco más adelante cruzamos el límite provincial y entramos en León, provincia que cruzaremos los próximos días. Seguimos la senda hasta llegar al río Valderaduey que cruzaremos por el puente de la carretera N-120. Tras cruzar el puente giramos a la derecha y seguimos por una pista paralela al río hasta llegar al puente medieval por el que accedemos a una explanada arbolada junto a la Ermita de la Virgen del Puente. De estilo mudéjar, la ermita está en bastante mal estado. En la explanada hay una instalación de sillas y mesas de jardín en acero corten,  muestra del arte contemporáneo. Un poco más adelante se encuentra el monumento al centro geográfico del Camino de Sa
go. Se trata de un conjunto escultórico realizado por el artista Marín de la Red y está ubicado en un punto equidistante entre Roncesvalles y Santiago de Compostela. Representa al rey leonés Alfonso VI (enterrado en Sahagún) y enfrentado a él el abad Bernardo de Seridad, segundo abad del convento de San Benito y gran impulsor de Sahagún. La instalación se completa con una franja de piedra artificial (medio expoliada) a ras de suelo de seis metros de largo por uno de ancho que divide el camino y señala ese punto central con una serie de relieves que aluden a Santiago y Roncesvalles y una rosa de los vientos orientada según los puntos cardinales. Desde aquí quedan unos tres km a Sahagún. Proseguimos por una pista de tierra que entra en la ciudad junto a la estación ferroviaria y al llegar a la plaza de toros pasamos por encima de las vías por un paso elevado.

Sahagún es el primer pueblo leonés del Camino de Santiago y cuenta con un rico patrimonio cultural entre el que destaca la Iglesia de San Tirso, el Arco de San Benito, la Iglesia de San Lorenzo y la Iglesia de la Peregrina. Salimos de Sahagún por un parque contiguo al Puente de Canto (en obras) avanzamos unos metros hasta un puente de madera por el que cruzamos el río Cea (afluente del Esla) y seguimos por un paseo arbolado en dirección a la carretera N-120. Al alcanzar la carretera buscamos a nuestra amiga la senda peregrina y la seguimos hasta el desvío a Calzada del Coto. Seguimos de frente unos cincuenta metros hasta encontrar una pista de tierra con unos paneles informativos que discurre a la izquierda de una carretera, el Cordel de Sahagún a Mansilla. Hay una hilera de plátanos de sombra que pueden venir muy bien en verano. Pasamos bajo las vías del Ave Madrid-Asturias, junto a un área de descanso, llegamos a la Ermita de la Virgen de Perales (siglo XVII) Poco después pasamos bajo un arco metálico (¿ultimo kilómetro?) y enseguida llegamos a Bercianos del Real Camino, final de esta décimo octava etapa.

En el día de hoy la Asociación de Amigos del Camino de Santiago en León han organizado una marcha por el trazado de esta etapa y durante toda la jornada hemos coincidido con muchos de sus miembros. En Bercianos hemos charlado unos minutos con Baudi, uno de los socios más antiguos. Durante el camino nos hemos cruzado con Marco Antonio, un brasileño que nos ha acompañado hasta Bercianos. También hemos vuelto a coincidir con Jordi, un barcelonés al que vamos siguiendo desde Burgos.

En resumen, otra etapa llana, sin dificultades, en la que hemos cambiado de provincia, hemos alcanzado (y superado) el ecuador del Camino y que nos ha dejado a un paso de enlazar con el Camino Lebaniego y la Vía Vadiniense.

Menú con productos locales

Todos nuestros pasos de hoy han quedado registrados en este track.

Camino de Santiago Francés. Décimo séptima Etapa: Carrión de los Condes- Lèdigos

Cada vez que se reduce a un mínimo el lapso de espera entre el deseo y la satisfacción, un dios vengativo exige un precio: el que lo obtiene todo, o lo recibe de inmediato, pierde la dicha de su disfrute.

Kohler, Andrea. El tiempo regalado: un ensayo sobre la espera. Libros del asteroide Barcelona 2018

En nuestra décimo séptima etapa de este Camino de Santiago francés nos desplazamos entre las localidades palentinas de Carrión de los Condes y Ledigos. Es otra etapa llana por rectas interminables que discurre en su mayor parte por pistas de tierra fina. El tramo entre Carrión de los Condes y Calzadilla de la Cueza es el tramo de este Camino Francés más largo sin pueblos intermedios y sin servicios.

Comenzamos a caminar en Carrión de los Condes desde la plaza junto a la Iglesia de Santiago, seguimos por la calle Esteban Collantes, doblamos a la izquierda buscando el Río Carrión y su magnífico puente de piedra. Dejamos a la izquierda el Hotel Monasterio de San Zoilo hasta llegar a una rotonda, cruzamos la N-120 y continuamos por una carretera local que conduce a Villotilla. A unos cinco kilómetros y medio, junto a un área recreativa, tomamos la Vía Aquitana (señalizada con su correspondiente mojón) una calzada romana cubierta de tierra. Es una larguísima recta de 12 kilómetros salpicadas de varias áreas de descanso. En la primera que encontramos, hacia el km siete de nuestro recorrido, hay un café ambulante bastante bien surtido. Nos detenemos para un ligero refrigerio y un breve descanso. Cruzamos la carretera que va a Bustillo del Páramo y hacia el km 12 de nuestro recorrido encontramos una fuente con un pequeño cobertizo de adobe en la que nos detenemos de nuevo para tomar una fruta. En este punto encontramos también los mojones del la Cañada Real Leonesa que tanta importancia ha tenido con la transhumancia. Continuamos camino por una vía que parece no tener fin. Cuando casi comenzábamos a pensar que Calzadilla de la Cueza no existía avistamos la parte alta de una torre de Iglesia en lontananza. Finalmente, y tras un recodo del camino aparece Calzadilla. Como son cerca de las dos de la tarde nos detenemos para comer ya que Ledigos está a casi siete kilómetros.

Salimos de Calzadilla y cruzamos el Río Cueza por la N-120 y proseguimos por un andadero paralelo a esta carretera. Aunque ya no quedan restos del antiguo Hospital de Peregrinos de Santa María de las Tiendas, en su lugar hay una explotación agraria con ese topónimo donde hoy parece que se está realizando una montería. Tras tres kilómetros por este andadero el camino se separa de la carretera tras una loma. A la bajada, el camino se cruza de nuevo con la N-120 a la entrada de Ledigos. Como no pudimos reservar alojamiento en Terradillos de los Templarios hoy detenemos la ruta en Ledigos y nos dirigimos a nuestro alojamiento.

Durante la cena comunitaria en el albergue nos sentamos junto a Mateo y Fari, una pareja de mallorquines amantes del Camino con los hemos coincido en todas estas etapas.

Con Fari y Mateo

En esta etapa hemos recorrido 24,100 km en un tiempo de 7 horas 34 minutos contando las paradas. Ha sido una etapa bastante monótona en un día frío y con amenaza de lluvia constante en la que lo más reseñable ha sido la salida de Carrión de los Condes y el haber salido indemnes de esa larguísima recta de 17 kilómetros.

Todo nuestro recorrido de hoy ha quedado grabado en este track.

Camino de Santiago Francés. Décimo sexta Etapa: Frómista- Carrión de los Condes

Caminar es un proceso continuo de auto renovación, de ganar tiempo al tiempo, de convertirnos nosotros mismos en espacio.

Molina, César Antonio. Todo se arregla caminando. Destino, Barcelona 2016

En nuestra décimo sexta etapa del Camino de Santiago francés recorremos el camino entre Frómista y Carrión de los Condes. Sobre el mapa es una etapa sencilla y sin desniveles considerables por el mismo paisaje de los días anteriores: llanura cerealista y sin arbolado. El camino oficial discurre por un andadero junto a la carretera P-980 muy monótono. Nosotros hemos decidido hacer una variante señalizada que se aleja de la carretera por Villovieco. Esta variante vuelve al camino oficial en la localidad de Villalcázar de Sirga. Es muy recomendable en días de calor ya que, aunque es un poco más larga, se recorren unos siete kilómetros junto al Río Ucieza bajo un agradable bosque galería.

Después de la tormenta que cayó ayer por la tarde en Frómista el día ha amanecido bastante claro pero muy frío. Después de desayunar y dejar nuestro alojamiento el termómetro de la farmacia marca a las ocho y veinte cinco grados. Comenzamos a caminar buscando la carretera P-980 a su paso por Frómista (con acera) hasta cruzar la N-611 por un puente y la A-67 por un paso elevado junto al que hay un monumento al peregrino en acero corten. Seguimos por una senda/andadero paralelo a la carretera P-980 hasta llegar a Población de Campos. A la entrada de esta población encontramos un albergue con una escultura de una mano gigantesca y al otro lado la Capilla de San Miguel del siglo XIII junto a un área recreativa. Cruzamos Población de Campos y, justo antes de cruzar el Río Ucieza, tomamos la variante por Villovieco (bien señalizada) y pasamos junto a la Iglesia de Nuestra Señora del Socorro, de estilo tardorrománico, que estuvo anexa a un hospital de peregrinos. La variante se dirige a Villavieco por un camino rural desde el que vemos al grueso de los peregrinos que caminan junto a la carretera.

El día está muy soleado pero el aire sigue siendo muy frío. Al cabo de 3,4 km llegamos a la entrada de Villavieco en el que otro peregrino en acero corten nos da la bienvenida. Por un puente de piedra salvamos el río Ucieza que baja bastante crecido. La variante transcurre desde este punto por un camino paralelo al río y junto a tierras de cultivo. El bosque galería está repleto de aves que nos amenizan el caminar con su canto. Una solitaria cigüeña busca su alimento en una finca a nuestra izquierda. Esta variante es muy poco transitada y solamente nos encontramos con otra pareja de caminantes en los 6 km que hay hasta el lugar en el que se encuentra la majestuosa Ermita de la Virgen del Río con área de descanso con bancos en el que encontramos otras cinco personas. La iglesia, de una nave con gran cúpula, alberga una talla policromada de la titular del templo y un busto en alabastro de Santiago Peregrino. En este punto salimos a una carretera comarcal que en un kilómetro y medio nos deja en la entrada de Villalcázar de Sirga. En esta localidad sobresale la imponente iglesia gótica de Santa María la Blanca, con dimensiones catedralicias destaca un magnífico pórtico con doble friso tallado con el Pantocrátor rodeado por los evangelistas bajo la forma de los animales que los simbolizan (tetramorfos). Junto al pórtico un enorme rosetón hiperdecorado. En la plaza contigua una escultura de Pablo Payo, mesonero mayor del camino de Santiago, esculpido como peregrino medieval contemplando la iglesia cómodamente sentado mientras toma un refrigerio.

Saliendo esta localidad retomamos el andadero junto a la carretera. En este punto se inicia una suave subida hacia un collado desde el que ya divisaremos Carrión de los Condes. A la entrada de Carrión nos sale al paso la Ermita de la Piedad con una espadaña bastante deteriorada. Al poco encontramos otro peregrino, de bulto redondo, junto a la muralla oriental de Carrión que da paso al casco histórico. Muy cerca el Monasterio de Santa Clara con su bonito patio. Parte del monasterio es ahora albergue de peregrinos. Continuando camino encontramos la Iglesia de Santa María del Camino de estilo románico con friso decorado con una Epifanía con Herodes, la Virgen y el niño. Ya en el centro de la localidad destaca la iglesia de Santiago (hoy museo) con un espectacular friso escultórico con Pantocrátor rodeado por el tetramorfos. Bajo el friso una moldura de ajedrezado jaqués muy típico del arte románico. En este punto llegamos a nuestro alojamiento y dejamos el resto de Carrión para la etapa de mañana.

Una etapa en la que ha predominado el buen tiempo, sin dificultad alguna en la que hemos recorrido 20,800 km en cinco horas y 20 minutos incluyendo las paradas. La parte negativa del día es que Ángeles tiene una rodilla bastante hinchada y dolorida. A ver como evoluciona.

Todo el recorrido del día de hoy ha quedado grabado en este track.

Camino de Santiago Francés. Décimo quinta Etapa: Castrojeriz- Frómista

Caminar es nuestra manera fundamental de estar en el mundo, sumergirnos en nuestra movilidad ancestral en sintonía con los olores, colores, música y cambios atmosféricos. Acción y perfección íntimamente conectadas.

Molina, Antonio César. Todo se arregla caminando. Destino, Barcelona, 2016.

En nuestra décimo quinta etapa de este Camino de Santiago francés nos desplazamos desde la localidad burgalesa de Castrojeriz a la localidad palentina de Frómista. Aunque ha llovido varias veces durante la noche y el pronóstico es de lluvia durante toda la mañana, cuando salimos está muy nublado pero no llueve. En la etapa de hoy vamos a continuar con la tónica paisajística de estos días: etapa casi llana con una única “tachuela” de 927 m, campos de cereal, girasoles y remolachas hasta donde llega la vista y muy escaso arbolado. Algunos bosques de ribera junto a los ríos, un insignificante bosquete de pinos cerca de Boadilla del Camino y un par de ralas hileras de chopos a lo largo del Canal de Castilla. Lo más significativo el cambio de la provincia de Burgos por la de Palencia, un paseo por el camino de sirga junto al Canal de Castilla y la visita a la joya del románico de San Martín de Frómista.

Salimos de la Casa de la Unión en Castrojeriz donde nuestra anfitriona Beatriz nos ha preparado un suculento desayuno y un par de bocadillitos para el almuerzo. Pasamos junto a la Iglesia de San Juan, la fuente de San Juan a la salida de la villa y nos dirigimos hacia el río Odra por una pista que cruza la carretera comarcal. Lo cruzamos por un puente de madera (puente Bárcena) e iniciamos lentamente la subida al Alto de Mostelares (927 m) A lo largo de la subida y en la cima encontraremos algunos memoriales en recuerdo de varios peregrinos. En el alto disfrutamos de una panorámica amplia pero algo limitada por la presencia de negras nubes. Tras un llaneo de un km iniciamos el descenso, pronunciado al principio, pero que se suaviza progresivamente. Pasamos por un desvío señalizado hacia Itero del Castillo, pasamos junto a la Fuente del Piojo con un área recreativa en la que hay una food track instalada con mucho ambiente y, al cabo de unos cuatro km llegamos a la ermita de San Nicolás de Puente Fitero, reconvertida en hospital de Peregrinos. Un poco más adelante el mencionado Puente Fitero sobre el Río Pisuerga y entramos en la provincia de Palencia. Este puente, uno de los más largos del camino de Santiago cuenta con once arcadas de sillería correspondientes a varios reformas que han respetado su estilo románico original.

Pasado el puente nos desviamos por un camino a la derecha junto a una finca con grandes montañas de remolachas esperando ser cargadas. El camino es completamente llano y nos deja a la entrada de Itero de la Vega. Nos detenemos en esta localidad para tomar un café y dar cuenta de los bocadillos de Beatriz. Salimos de Itero por la calle de Santa Ana, junto a la iglesia parroquial, cruzamos una carretera local y comenzamos una suave y larga ascensión hasta un collado en el que encontramos una hilera de escuálidos pinos y desde el que divisamos en lontananza la localidad de Boadilla del Camino. El llaneo se hace eterno, sin puntos de referencia, ni árboles ni nada y, finalmente, llegamos a Boadilla del Camino en el km 19 de nuestra ruta. En esta localidad encontramos detrás de la iglesia y junto al albergue En el Camino, un espectacular rollo jurisdiccional gótico en una columna profusamente decorada donde se ataba a los condenados con cadenas antes de ser juzgados. Estos rollos sólo se erigían en las villas que tenía plena jurisdicción. En este caso el derecho a rollo le fue otorgado a la villa de Boadilla del Camino cuando se independizó de los señores de Melgar y Castrojeriz. A la salida de Boadilla podemos ver un palomar, donde antaño eran criadas aves para el consumo doméstico. Actualmente son un emblema de la comarca de Tierra de Campos en la que nos encontramos. Un camino agrícola nos lleva en kilometro y medio hasta el camino de sirga del Canal de Castilla.

El canal de Castilla fue una importante obra de ingeniería civil del siglo XVIII que se utilizó tanto para el transporte de mercancías hacia el norte como para la distribución del agua de riego. Seguimos por el camino de sirga hasta llegar a una magnífica esclusa cuádruple con la que se salvaba un desnivel de una decena de metros. Junto a la esclusa la casa del Esclusero hoy oficina de turismo. Cruzamos el Canal y nos dirigimos hacia Frómista.

Accedemos a Frómista por una carretera con aceras que pasa bajo las vías del ferrocarril. A la entrada de esta villa, visitamos la joya cultural de la jornada, la Iglesia de San Martín de Tours del siglo XII y una de las mejores muestras de la arquitectura románica en España. La iglesia de San Martín eclipsa completamente a la de San Pedro y la de Santa María del Castillo, muy cercanas. En este punto se encuentra nuestro alojamiento, por lo que aquí mismo cerramos la décimo quinta etapa.

Finalmente, en esta etapa hemos caminado 25,930 km en un tiempo total de 6 horas y 22 minutos incluyendo las paradas. Ha sido una etapa muy bonita, especialmente la última parte junto al Canal de Castilla y la visita al casco histórico de Frómista. Resaltar que lo más duro de la jornada, aparte de los dos pequeños aguaceros, han sido los llaneos interminables por la meseta de los que se suele hablar en los foros del camino.

Todo el caminar de esta etapa ha quedado registrado en este nuevo track.