Camino de Santiago del Norte. Etapa 7: Markina-Xemein-Gernika

Sobre todo, no pierdas las ganas de caminar. Todos los días entro en un estado de bienestar y me alejo de todas las enfermedades. Me he metido en mis mejores pensamientos, y no conozco ningún pensamiento tan agobiante que uno no pueda alejarse de él.

Kierkegaard, Søren. The Laughter Is on My Side: An Imaginative Introduction to Kierkegaard, 1989

Primera etapa íntegramente por tierras vizcaínas. Larga y montañosa, como las anteriores, con continuos desniveles, que transcurre por un sinfín de senderos, veredas, pistas y carreteras locales. El mayor repecho lo hemos subido después de Bolivar, en la subida al monasterio de Zenarruza (Ziortza) donde vive una comunidad de monjes cistercienses. Finalizamos la jornada en la villa de Gernika, sede de la Casa de Juntas y de su famoso árbol.

Comenzamos a caminar en el barrio de Atxondoa en Markina- Xemein hacia las ocho de la mañana. Al igual que ayer, ha llovido casi toda la noche y cuando salimos aún llueve suavemente. Pasamos ante el albergue de Las Carmelitas y cruzamos el río Artibai varias veces. Finalmente dejamos Markina por una senda fluvial tras las naves de un polígono industrial. Por esta zona deja de llover y tendremos una mañana bastante nubosa pero sin lluvia (incluso soleado en algunos momentos) Vamos alternando la senda fluvial con el carril bici hasta llegar al final del polígono industrial, giramos a la derecha por un camino más amplio que nos acerca al pueblo de Iruzubieta donde cruzamos el rio de nuevo. Giramos a la derecha por un camino junto a un bar y comenzamos una primera subida bastante suave que recorre el valle. En un par de km llegamos a la localidad de Bolívar. Junto a la iglesia hay un monumento dedicado al libertador, un poco más adelante hay un museo dedicado a él con otra estatua. Desde la parte alta de Bolivar tomamos unas escaleras que nos conducen a una calzada empedrada de origen romano en fuerte subida que nos lleva al monasterio de Zenarruza (Ziortza) habitado por monjes cistercienses. Entramos a un patio-jardín con una iglesia gótica y un claustro renacentista muy recoleto. Salimos a la explanada trasera y tomamos un sendero bajo un frondoso bosque. Caminamos por la vertiente septentrional de monte Oiz, en suave subida llegamos al collado de Gauntegarai y descendemos por un bosque muy umbrío con varios tramos de escaleras de madera que evitan pisar barro. En este tramo nos alcanzan Friedrick y Ana Laurel, una pareja residente en Suiza que hacen su segundo tramo de este camino. Cruzamos un arroyo por un puentecillo y accedemos a Munitibar por un carril bici que ocupa la parte izquierda del arcén de una carretera local. Nos detenemos en la plaza del ayuntamiento para tomar un café y un corto descanso.

Retomamos la marcha girando ante la iglesia de San Vicente y cruzando un puente sobre el río Lea. Comenzamos una breve subida por una calle que lleva a una pista de cemento y al cabo de un km llegamos al alto de Aldaka. Nos acercamos a la ermita de Santiago (a unos 30 m del camino) y continuamos bajando por un sendero unos dos km y medio. Pasamos junto al caserío albergue Andiketxe, pasamos la ermita de San Pedro y tomamos un sendero que cruza un bosque de robles y avellanos que cruza por el puente de Artzubi de un sólo arco.Entramos en la localidad de Olabe y nos acercamos a la Iglesia de Santo Tomás con su gran pórtico con losas de piedra y estructura de madera. Bajamos por una pista asfaltada, cruzamos un arroyo y en fuerte subida llegamos hasta el núcleo de Marmiz (Sin servicios) Giramos a la derecha y continuamos la subida al Alto de Burgogana. Desde el alto el sendero desciende hacia el barrio de Mendieta donde hay una Herriko Taberna en la que pensábamos comer pero hoy lunes estaba cerrada. Continuamos descendiendo otros 2 km hasta Guernica. Accedemos a la localidad por la Calle de San Bartolomé y al llegar al mercado giramos por la calle San Juan, una calle peatonal para sellar la credencial en la Oficina de Turismo. En este punto, junto a nuestro alojamiento detenemos la ruta y nos sentamos en un bar para comer tomando unos pinchos.

Por la tarde nos acercamos a la Casa de Juntas para ver famoso árbol de Guernica (un roble) visitamos el parque de lo pueblos de Europa con muchos arboles singulares y esculturas de Moore y Chillida entre otros. Completamos la visita con la Iglesia de Santa María la Real y el Ayuntamiento.

En resumen, ha sido una etapa en la tónica de las de los días anteriores, con muchas subidas y bajadas, (algo más suave que las anteriores) y muy bonita en lo paisajístico. Al final nos han salido 26,700 km y cuando llegábamos a Guernica nos cayó un chapetoncillo de poca importancia. Eso sí, por la tarde ha estado lloviendo copiosamente.

Todo el recorrido de esta etapa lo hemos dejado grabado en este track.

Camino de Santiago del Norte. Etapa 6: Arriola (Deba)- Markina-Xemein

Que tus senderos sean retorcidos, sinuosos, solitarios, peligrosos, que lleven a la vista más asombrosa. Que tus montañas se eleven por encima de las nubes

Abbey, Edward The Best of Edward Abbey, 1984

La etapa de hoy, con fama de ser de las más duras de todo el Camino del Norte, apenas cuenta con servicios intermedios y es un duro y bellísimo recorrido que nos regala, de nuevo,  estampas idílicas de los valles rurales vascos, con sus caseríos, prados con animales pastando y densos bosques. A partir de la ermita del Calvario nos alejamos de la costa; no volveremos a ver el mar durante varios días.  La mayor subida de la jornada es el collado de Arno, después de Olatz, con un desnivel de 300 metros en apenas 3 kilómetros y en el que cruzamos el límite provincial entre Guipúzcoa y Vizcaya.

A las siete y media de la mañana estamos listos para comenzar la caminata. Ha estado lloviendo intermitentemente a lo largo de la noche y cuando salimos a la calle cae un suave sirimiri. En el zaguán de la casa nos encontramos con Leo, un joven de Orihuela que está esperando a que haya un poco más de luz. Comenzamos caminar los tres bajando una empinada cuesta en dirección a Deba. La lluvia arrecia y los resbalones son constantes sobre el camino de tierra cubierto de hojarasca. Llegamos a Deba un poco maltrechos pero enteros. Buscamos un sitio para desayunar y nos despedimos de Leo que ya lo había hecho mientras esperaba la luz del día. Durante el desayuno compartimos mesa con Cristina, una joven que hace el camino sola. A la altura de la estación de tren hay un paso para cruzar las vías. Continuamos por un paseo junto al río. Cruzamos un puente peatonal y una vez al otro lado, seguimos unos metros por la carretera hasta encontrar una pista a la izquierda con las marcas blancas y rojas del GR 121 y las flechas amarillas del Camino de Santiago. Pasamos junto a una calera y nuestro camino sale a la izquierda en subida hacia la ermita del Calvario. El camino pasa bajo un bosque de castaños, robles y algunos pinos durante un par de km. Salimos a una pista asfaltada y así llegamos al Alto del Calvario, junto a la ermita y un restaurante que se prepara para alguna celebración. Continuamos el camino flanqueado de cruces en dirección a una carretera local, la cruzamos y tomamos una pista de hormigón que desciende hasta el valle de Olatz. El paisaje es una digna estampa de la Guipúzcoa rural. El descenso termina junto a la Ermita de San Isidro junto a la que hay un bar. A partir de este punto nos quedan unos 16 km sin ningún servicio. Tomamos un café, nos aprovisionamos de agua y continuamos el camino.

Al salir del bar han desaparecido las nubes y asoma un tímido sol que comienza a calentar. Seguimos de frente, en paralelo a un arroyo, iniciando una subida progresiva durante la cual ascenderemos 300 metros de desnivel en apenas 3 km. En subida llegamos al Collado de Arno a 501 metros de altitud. Un poco más adelante nos adentramos en la provincia de Vizcaya. Vamos llaneando por una pista forestal que cruza un denso bosque mientras pasamos junto a varios caseríos. El terreno es un constante sube y baja que va haciendo mella. llegamos al caserío Arnoate, rodeado por un seto, donde hay una fuente en el porche de un antiguo lavadero (un cartel indica que su agua no es potable) Continuamos como un km y, en unas cómodas piedras nos sentamos a tomar unos frutos secos y un plátano. Llegan una pareja de malayos e intercambiamos nueces por cacahuetes. Terminado el festín continuamos la marcha hasta llegar a unas antenas de telecomunicaciones. Entramos en el tramo final de la etapa y comienza a chispear un poco. Cruzamos una pista cementada y continuamos bajando; en la montaña de enfrente vemos unas canteras de mármol. Un poco más adelante nos incorporamos a una pista de hormigón que seguimos a mano izquierda, en fuerte bajada. La lluvia arrecia y ya es un aguacero considerable. Una vez en el valle, a la vista del casco urbano, superamos la torre medieval de Barroeta (enorme vivienda fortificada, construida entre los siglos XIV y XV, de planta cuadrada) y rodeamos la ermita de San Miguel de Arretxinaga. En este punto nos desviamos hacia nuestro alojamiento que se encuentra al otro lado de la carretera nacional. Detenemos la ruta al llegar a la Casa Rural Intxauspe que cuenta con albergue y habitaciones.

En resumen, ha sido otra ruta preciosa y dura en la que hemos tenido un tiempo muy variado y en la que nos hemos ido encontrando nuevos caminantes y viejos conocidos como Valentín, al que nos hemos ido habíamos visto desde la etapa que terminaba en Irún.

Todo el recorrido de esta etapa ha quedado registrado en este track.

Camino de Santiago del Norte. Etapa 5: Zarautz- Arriola (Deba)

Una montaña es la mejor medicina para una mente atribulada. Rara vez el hombre reflexiona sobre su propia insignificancia. Se cree dueño de todo. Cree que el mundo le pertenece sin ataduras. Nada más lejos de la realidad. Solo cuando recorre las montañas en solitario, en comunión con la naturaleza, observando a otras criaturas insignificantes a su alrededor, yendo y viniendo a su antojo, despierta a su propia presencia efímera en la tierra.

Mitchell, Finis «Wind River Trails» pg 97

Preciosa y exigente etapa en la que hemos seguido un trazado alternativo desde Zarautz a Guetaria, el Camino Oficial entre Guetaria y Zumaia, desde Zumaia hemos tomado el camino alternativo hasta Algorri para deleitarnos con el flysch de Algorri y hemos terminado siguiendo nuevamente el camino oficial desde Algorri hasta el Barrio de Arriola en Deba. Hoy hemos afrontado tres ascensos considerables: la cuesta a la salida de Guetaria corta pero muy pronunciada entre viñedos de txacolí ; la salida de Zumaia, una sucesión de subidas y bajadas no muy pronunciadas pero intensas, y por último la subida a Itziar, dura por ser la tercera del día, enlazando con la bajada hasta el barrio alto de Deba (Arriola) donde hemos finalizado la etapa al estar en este barrio nuestro alojamiento. La mañana amaneció con bancos de niebla, se despejó a media mañana y después comenzó un fuerte viento que ha traído leves chubascos a primera hora de la tarde cuando ya estábamos en el alojamiento.

Comenzamos a caminar junto a la carretera nacional poco antes de llegar a la Iglesia de Santa Maria la Real para tomar un andadero junto a la carretera que nos conducirá hasta la vecina localidad de Guetaria. Es un camino prácticamente llano que usan los vecinos de ambas localidades para hacer deporte, pasear al perro o simplemente pasear. Tiene muy buenas vistas tanto hacia Zarautz como hacia Guetaria hay fuentes y un par de miradores con bancos. Entramos a Getaria junto al monumento a Juan Sebastián Elcano, lugarteniente de Magallanes y nacido en esta localidad. Es una estatua sobre uno de los baluartes de la antigua muralla de la ciudad. Hay otras dos estatuas más de Elcano en las calles de la población. Otro getaiarra famoso el Cristobal Balenciaga que cuenta con un bonito museo. Y hablando de famosos es muy famoso el txacolí de Getaria, como atestiguan los numerosos viñedos que rodean la localidad.

Abandonamos Getaria ascendiendo por la calle Herrerieta,
para continuar por la calzada de Askizu. Tras pasar junto varios caseríos de “Akerregi” y una bodega de txakoli, la calzada continúa otros 600m hasta que desemboca en la carretera local GI-3392. Avanzamos por el arcén hasta situarnos a la altura del caserío Azti, donde tomaremos el camino que directamente sube al barrio de Askizu. Pasada la iglesia proseguimos por caminos vecinales con
excepcionales vistas sobre la ensenada de Orroaga, y descendemos hasta la carretera N-634. Una vez cruzada, un paseo nos guiará hasta un puente peatonal sobre el río Urola, pasando junto al museo Zuloaga y la ermita de Santiago. Al pasar por el puerto vemos que es día de regatas (de traineras) y, además, es el día del pulpo (lastima que cuando pasamos están poniendo las ollas para cocerlos y que tenemos plan para llegar a Deba). Nos dirigimos, en un itinerario alternativo hacia la ermita de San Telmo, en lo alto del pueblo, lugar desde el que tenemos unas vistas increíbles y seguimos las marcas de GR 121 por un sendero sobre los acantilados para acercarnos flysch de Alcorri, formaciones geológicas fruto del plegamiento de sucesivas capas de sedimentos modelados por la erosión marina. Todo este litoral presenta estas formaciones pero en lugares como éste son especialmente espectaculares.

Continuamos caminando por una abrupta subida que nos devuelve al camino oficial. Por él llegamos primero al área recreativa de Galarreta donde hay fuente, mesas, aparcamiento y un quiosco de bebidas. Seguimos hasta Elorriaga, pequeño núcleo en torno a la ermita de San Sebastián. Bajamos por un camino vecinal y al pasar junto a la famosa sidrería Uberu cruzamos la carretera local e iniciamos una subida hasta la zona de Mardari por senderos con bosque y pasando un par de cancelas hasta salir de nuevo a la carretera N 634 junto a la venta de Santuarán (cerrada) Seguimos por el arcén derecho e iniciamos una dura subida hasta Itziar, ya en el municipio de Deba. Itziar cuenta con un enorme santuario en el que se conserva una talla románica de la Virgen de Itziar y un retablo plateresco que merece la pena visitar (tienen sello también) Seguimos subiendo hasta el cementerio por una pista asfaltada hasta llegar al barrio de Arriola, barrio alto de Deba en el que detenemos la marcha para comer y pernoctar esta noche.

En resumen, ha sido una etapa durilla en la línea de las etapas anteriores, preciosa en lo paisajístico y en la que el tiempo ha acompañado. Mientras escribimos esto están cayendo algunos chubascos intermitentes y el pronóstico para mañana es de más agua y viento.

Todo el recorrido de hoy lo hemos dejado grabado en este track.

Camino de Santiago del Norte. Etapa 4: San Sebastián/Donostia- Zarautz

Soy pesimista respecto al género humano, porque es demasiado ingenioso para su propio bien. Nuestra aproximación a la naturaleza consiste en derrotarla hasta la sumisión. Tendríamos una mejor oportunidad de sobrevivir si nos acomodáramos a este planeta y lo considerásemos con aprecio en vez de escéptica y dictatorialmente.

White, Elwyn B. Epílogo a Primavera Silenciosa de Rachel Carson

En la cuarta etapa de este camino de Santiago del Norte o por la Costa seguimos por tierras guipuzcoanas y recorremos la distancia que separa la capital, San Sebastián/Donostia de la Villa marinera de Zarautz en un precioso recorrido algo exigente. La etapa tiene bastantes tramos asfaltados, un par de caminos empedrados, senderos campestres y tres subidas interesantes. La primera, nada más salir, para subir al Monte Igeldo con un buen tramo de escalones, una segunda subida entre prados bucólicos con ganado pastando y una tercera subida al salir de Orio entre grandes extensiones de viñedos de txacolí, el popular vino local. La bajada a Zarautz nos regala una bonita panorámica de su playa con el famoso “ratón” de Getaria al fondo.

Iniciamos la caminata a la salida del túnel junto a la Playa de Ondarreta, donde lo dejamos ayer, y nos encaminamos hacia el Paseo de Igeldo para tomar el camino de Marbil y comenzar una fuerte subida con escalones en un tramo compartido con el GR 121 (ruta de las Atalayas) Son algo mas de km y medio bastante duro hasta llegar al aparcamiento del hotel Leku Eder para salir a la antigua carretera de Orio. A partir de este momento caminamos por pistas asfaltadas en la ladera meridional de la Sierra de Mendizorrotz, entre prados, case ríos dispersos y chalets de nueva construcción. Caminamos entre una espesa niebla que, de tanto en tanto, nos deja entrever el Cantábrico y los acantilados. Vamos alternando caminos de tierra bajo densos bosques de castaños, robles y un denso soto bosque de helechos, pasamos por algunas fuentes y arroyos hasta llegar a una carretera local que tomamos a la derecha. En la primera curva encontramos El Txoko del Peregrino, una borda en la que un paisano ofrece bebidas frías o calientes, algún dulce y unas rebanadas de queso con tomate. El hombre departe amablemente con todos los que llegan, ofrece sellar la credencial y acepta cualquier donativo. El camino continua en descenso por una senda empedrada (los ciclistas deben continuar por la carretera), encontramos una fuente y, a media bajada, comenzamos a ver los primeros viñedos. El camino desciende rápidamente hasta llegar a una carretera local que pasa bajo la autovía del Cantábrico y, acto seguido, remontamos una subida hasta la Iglesia de San Martín de Tours, donde hay una fuente, bancos, mesas de picnic y los restos de edificios anteriores. Seguimos descendiendo, pasamos junto al cementerio de Orio, y por la calle Mayor (Nagusia Kalea) con bellas casonas de piedra, llegamos a la Iglesia de San Nicolás y a través de una galería medieval llegamos a la plaza en la que los asadores ya están preparando las brasas para elaborar el pescado característico de esta zona.

Cruzamos la plaza y subimos al puente que cruza la ría. Seguimos a la derecha entre un enjambre de jóvenes que acaban de salir de la escuela. Llegamos a las inmediaciones de la Ermita de San Pablo y avanzamos junto a las ría hasta pasar de nuevo bajo la Autopista. Giramos en subida hacia la izquierda para subir al Alto de Talaimendi, entre grandes extensiones de viñas, algunas en plena cosecha. En el Alto hay un mirador con una mesa de orientación en la que están indicadas las bodegas a las que pertenece cada parcela de viña. Desde el alto tomamos el camino alternativo por la costa que desciende por una ladera hasta la playa de Zarautz. Por el camino vamos teniendo bonitas panorámicas de la playa con el “ratón” de Getaria al fondo. A mitad de camino, nos detenemos a ver las ruinas de un antiguo depósito y cargadero de mineral. El camino termina, cómo no, bajando por unas escaleras a la playa de Zarautz y conduce a un paseo paralelo a la playa por el que llegamos al casco viejo de esta localidad. A pie de playa encontramos el restaurante del televisivo Karlos Arguiñano con bonitas vistas de todo el litoral hasta Getaria.

En resumen, otra etapa bonita y exigente en la que hemos disfrutado de una buena jornada caminera, no excesivamente larga (nos han salido algo más de 22 km) y en la que hemos pasado de una espesa niebla a un día veraniego con temperaturas inusualmente altas para esta época otoñal. Mañana parece que ya cambia el tiempo.

Todo el recorrido de esta etapa ha quedado grabado en este track.

Camino de Santiago del Norte. Etapa 3: Irún- San Sebastián/Donostia

El hombre ha perdido su capacidad de prever y de anticiparse. Acabará por destruir la tierra.

Schweitzer, Albert. Out of My Life and Thought

En la tercera etapa de este Camino del Norte cubrimos la distancia entre la ciudad fronteriza de Irún y la cosmopolita San Sebastián/Donostia. Etapa bellísima y dura, que podemos dividir en dos partes: la primera, el ascenso al santuario de Guadalupe y la larga travesía cresteando por el monte Jaizkibel hasta Pasajes de San Juan, donde reponemos fuerzas con un pintxo antes de cruzar la ría en barca. Al otro lado, en Pasajes de San Pedro arranca un segundo tramo, que atraviesa el monte Ulía y desciende finalmente a San Sebastián–Donostia. El día ha amanecido con algunos bancos de niebla que se han disipado a lo largo de la mañana y hemos podido disfrutar de buenas vistas en la travesía montañera.

Comenzamos la caminata en el Paseo de Colón de Irún (donde dejamos la etapa anterior) un bulevar con con amplias aceras y la continuamos por la Calle Hondarribia por la que llegamos a Amute Costa donde arranca una senda peatonal a orillas de río Jaitzubia, una zona de humedales con numerosas aves acuáticas. Por una pista en ascenso llegamos ante la pequeña ermita de Santiago donde torcemos a la izquierda bajo frondosos castaños. Un poco más adelante comenzamos la subida al Santuario de Guadalupe, primero por una senda asfaltada y después por un camino de tierra en fuerte pendiente. El santuario, a 200 m de altitud guarda la talla policromada de la Virgen de Guadalupe, tiene una mesa en la que se puede sellar la credencial y un magnifico mirador sobre la desembocadura del Bidasoa, la Bahia de Txingudi y las poblaciones de Hendaye, Hondarribia e Irún. A la salida del santuario tomamos un camino forestal y al cabo de unos 500 metros encontramos un cartel indicado con dos posibles itinerario. Uno que discurre a media falda del monte Jaizkibel sin apenas desniveles y otro un poco más exigente que asciende por el cordal de la montaña. Elegimos este segundo recorrido (hace buen tiempo y la diferencia en km es minima) Tomamos el sendero indicado en fuerte subida con tramos muy desgastados que asciende en zigzag hasta una cancela practicable tras la que comienza un tramo muy bonito entre prados, con manadas de caballos muy peludos. Pasamos un monumento de piedra que recuerda un dolmen, las ruinas de varias torres de vigilancia y llegamos a un aparcamiento repleto de furgonetas con un mirador con vistas panorámicas. Desde este punto comienza una segunda subida entre peñas, para desembocar en la cima del monte Allerru, techo del macizo de Jaizkibel con 547 m sobre el nivel del mar. Tras las fotos de rigor y tomar una fruta, iniciamos el descenso por un sendero muy abrupto y estrecho, pasamos por otras dos torres de vigilancia y conectamos con el camino de la ruta alternativa que iba a media montaña. Desde este punto iniciamos un descenso hasta Pasai Donibane por un hayedo precioso hasta confluir por una pista forestal que desemboca en el casco histórico de Pasai y llegamos al embarcadero. Mientras esperamos el barco que nos debe de pasar al otro lado de la ría nos tomamos unos pintxos y nos refrescamos un poco. Pasai Donibane es un pueblo precioso que bien merece una visita para disfrutar de sus balconadas de bellos colores y la amabilidad de sus gentes. Así lo hizo el escritor francés Víctor Hugo en el verano de 1843.

Tras desembarcar continuamos por la orilla de la ría hasta llegar a la embocadura del puerto, pasamos por un astillero-museo del mar y comenzamos una dura subida por unas interminables escaleras (más de 400 escalones y algunas rampas) que suben en zigzag que desembocan en un camino panorámico que nos conduce a un mirador frente a un promontorio en el que se alza el faro-fortaleza de la Plata. Aquí tomamos un sendero a la izquierda (Geo ruta de Ulia) que coincide con el camino de las atalayas en un tramo solitario y bucólico con vista sobre el Cantábrico y sus acantilados. En una parte del sendero nos encontramos con la Fuente de los Ingleses y varios tramos de un antiguo acueducto envuelto por la vegetación. Bordeamos la parte meridional del monte Ulia, pasamos junto al albergue juvenil Ulia y tomamos un camino por el bosque en fuerte descenso. En el trayecto vamos teniendo buenas vistas sobre San Sebastián y su bahía. Finalmente, descendemos por un nuevo tramo de escaleras hasta la playa de la Zurriola, pasamos junto al edifico del Kursaal con sus preparativos del festival de cine, cruzamos sobre el Urumea por el puente de estilo sezesion , recorremos el bulevar, pasamos junto al ayuntamiento y sus jardines y terminamos la caminata al final de la playa de la Contxa.

Nuevamente ha sido una etapa larga y dura pero que hemos completado con la satisfacción de la belleza paisajística, un recorrido muy bucólico y en el que hemos disfrutado de largo baños de bosque. Han sido casi 25 km en los que hemos disfrutado de lo lindo y terminado en una ciudad tan bonita como San Sebastián para disfrutar de una agradable tarde con nuestra amiga Koro.

Todo el recorrido de esta etapa ha quedado registrado en este track.

Camino de Santiago del Norte. Etapa 2: Saint Jean de Luz- Irún

Quien contempla la belleza de la tierra encuentra reservas de fuerza que perdurarán mientras dure la vida.

Carson, Rachel . Primavera silenciosa. Ed Crítica, Barcelona

Poco antes de las ocho de la mañana comenzamos esta segunda etapa caminando por la Nueva Aquitania francesa en una etapa corta y que nos ha llevado hasta  la ciudad de Irún, tradicional ciudad fronteriza y puerta de Euskal Herria. Tras una etapa corta y apacible hemos entrado en Irún cruzando el río Bidasoa por el emblemático puente de Santiago poco después del mediodía.

Comenzamos la caminata junto a la elegante estación de tren de Saint-Jean-de-Luz y nos dirigimos al casco antiguo de la villa, pasamos junto a la Iglesia de San Juan Bautista, patrono de la ciudad y lugar en el tuvo lugar la boda de Luis XIV con María Teresa de Austria, infanta de España, el 9 de junio de 1660. En la misma calle encontramos la casa natal de Maurice Ravel con una hermosa glicinia junto a la fachada y entramos en la plaza mayor en la que se encuentra el Ayuntamiento y
la mansión donde se hospedó el Rey Luis XIV antes de la boda (casa señorial de 1643, claro ejemplo de la arquitectura vasca). Es conocida por haber sido el hogar del rico armador Johannis de Lohobiague y, sobre todo, por haber acogido al joven rey Luis XIV y a su corte de Versalles en 1660, durante más de un mes. Finalmente, nos acercamos hasta el puerto de la ciudad. Este lugar se construyó hace más de mil años y ha sido testigo de la historia y la economía de la región. 
Cruzamos el puente de la carretera D-810 (Pont Charles de Gaulle) sobre el río Nivelle, que nos deja en la vecina villa de Ciboure-Ziburu (en este famoso puente se encuentra una placa con el origen etimológico de Ziburu, “final del puente” en vasco). Tras cruzar el puente seguimos la acera junto al aparcamiento del puerto. En la entrada del canal del puerto hay dos faros impresionantes con una construcción muy particular del arquitecto André Pavlovsky construidos al final de la segunda guerra mundial. En este punto, nos adentramos en el casco viejo de Ciboure. El trazado oficial nos lleva hasta la carretera D 810 por una agradable campiña con ganado pastando en las praderas. Pasamos un tramo bajo una imponente hilera de plátanos de sombra que lleva a la entrada del Chateau d’Urtubie (cerrado a esa hora de la mañana) Caminamos junto al enorme parque del Chateau para entrar en la localidad de Urrugne- Urruña que atravesamos por su calle principal. Pasamos junto a la Iglesia de Saint Vincent, de estilo renacentista y en la que vemos un relieve con dos peregrinos en el tímpano de una puerta lateral. Aprovechamos para tomar un café y nos encontramos con dos peregrinos en tránsito. Más adelante charlaremos con uno de ellos, Valentin, que realiza su segundo camino del Norte.

Salimos de Urrugne y tomamos un camino de tierra que, enseguida nos conduce a la Vieille Route D’Espagne, una pista de asfalto que seguiremos durante un par de km. En ella encontramos una placa que recuerda a un antiguo hospital de peregrinos. Tras un trecho en suave subida bajo un bosque de pinos y robles alcanzamos la máxima elevación de la jornada antes de volver a cruzar la carretera D 810 e internarnos por una estrecha vereda en un tramo muy bonito y coincidente con el GR 10 (sendero transpirenaico francés) hasta llegar a una bifurcación en la que este sendero se aleja hasta la playa de Hendaye. Nosotros seguimos adelante por un camino de tierra en el que encontramos a unos cazadores y a Valentín (el peregrino que nos adelantó en Urrugne) y caminamos con él unos kilómetros hasta la entrada de Hendaye. Atravesamos esta localidad por la Rue de Santiago que desemboca en el Pont de Saint Jacques sobre el río Bidasoa. Lo cruzamos por una de sus aceras laterales y entramos en España. Nada más cruzar el puente ya estamos en Irún. Caminamos por un carril bici junto al rio Bidasoa hasta que san google nos dice que estamos a la altura de nuestro alojamiento. En ese punto detenemos la marcha y la reemprenderemos mañana para ir a San Sebastián- Donostia.

En resumen, nos ha salido algo más de 16 km en una etapa sin grandes desniveles, bastante apacible y por un entorno campestre que nos ha alejado de los ambientes urbanos y periurbanos de la etapa anterior.

Todo el recorrido de esta etapa lo hemos dejado grabado en este track.

Camino de Santiago del Norte. Etapa 1: Bayonne- Saint Jean de Luz

Acudo a la naturaleza para tranquilizarme y curarme, y para que mis sentidos se pongan en orden

Burroughs, John. El arte de ver las cosas. Errata naturae, Madrid 2018

Antes de que den las ocho de la mañana nos dirigimos hacia la Catedral de Bayonne para iniciar nuestro camino del Norte a Santiago. El día amanece bastante nublado y la temperatura es muy buena para caminar.

Iniciamos nuestra caminata desde la Catedral de Sainte-Marie, en pleno casco antiguo; la rodeamos y, desde allí, descendemos por la rue Poissonnerie para pasar junto  Les Halles (mercado cubierto) y llegamos a la orilla del río Nive (Errobi en euskera) y, sin cruzarlo, torcemos a la derecha para caminar en paralelo a su cauce, algo más de un km rodeados de estudiantes que se dirigen a los liceos que hay por la zona. Seguimos de frente junto a un carril bici y, un poco más allá, ante las instalaciones de un club de remo  encontramos el primer poste con flechas e indicaciones del camino. Se trata de un tramo muy agradable en el que confluyen tres rutas jacobeas (La del Baztan, el Camino francés que se dirige hacia Saint Jean Pied de Port y este camino del Norte). Avanzando siempre junto al río, pasamos bajo los viaductos de la av. André Grimard, donde hay un gran letrero STOP GENOCIDIO y, más adelante, bajo el puente del ferrocarril; dejamos a nuestra derecha una zona deportiva con campos de rugby y pistas de atletismo; acto seguido pasamos por debajo de una pasarela peatonal. A unos 450 metros de dicha pasarela debemos estar muy atentos, pues aquí nuestro camino del Norte  se bifurca respecto de los otros dos caminos (hay pequeñas pegatinas sobre un poste eléctrico y una flecha pintada. La señalización del Camino en Francia es muy parca y discreta, por lo que hay que estar muy atento a las señales o ir con un buen track) Giramos a la derecha, ascendiendo una cuesta, cruzamos un paso a nivel y seguimos en franca subida; tras un tramo de escalones, tomamos a la izquierda una callecita y salimos ante unos grandes depósitos de agua. Poco a poco nos vamos acercando al municipio de Anglet. En esta zona hay un poco más deseñalización. Pasamos por un par de polígonos industriales con concesionarios de motos y coches y encontramos un pequeño café en el que tomamos un refrigerio. Continuamos en dirección al municipio de Biarritz. Los vuelos de varias avionetas nos indican que nos encontramos en las proximidades del aeropuerto de Biarritz-Pays Basque y continuamos por una zona periurbana entre urbanizaciones hasta pasar un nuevo paso a nivel  y caminamos por la izquierda de las vías por un tramo acerado de la calle Luis Mariano, y por ésta llegamos a los antiguos Docks (almacenes) de la Gare de Biarritz, reconvertidos en una moderna zona comercial y de restauración; seguimos de frente, pasando a poca distancia de la estación de tren de Biarritz-La Nègresse. Al llegar a una rotonda, giramos a la derecha y cruzamos un puente sobre la vía férrea. Éste es un punto escasamente señalizado, justo tras pasar ante una farmacia debemos girar a la izquierda por la rue des Mouettes y seguir un trecho bajo el viaducto. Así, en paralelo a las vías del tren, llegamos a la orilla del Lago de Mouriscot. Tras un breve tramo de camino de tierra por bosque nos adentramos en el municipio de BidartBidarte. Por la avenida des Italiens, atravesando una zona residencial; seguimos la rue de Tutilenia, desde la que gozaremos de las primeras vistas sobre el Cantábrico y tomamos el Sendero, sin bajar a la playa de Erretegia; bordeamos la Corniche (acantilado) de la Falaise, para descender finalmente a la capilla de la Madeleine, con un magnífico mirador sobre el océano, una buena mesa de orientación y un memorial dedicado a la paz, a los Derechos Humanos y recordando algunos hechos significativos relacionados con el tema.

En este punto decidimos continuar por el camino oficial que transita por el interior, un poco más largo que el alternativo por la costa pero mejor señalizado. Descendemos hasta el centro urbano de Bidart, pasamos junto a la plaza del Ayuntamiento, bajamos hacia una escuela de primaria con unos curiosos y bonitos edificios de madera y caminamos bajo un bonito bosque hasta la entrada de Ahetze. Ya  cerca del mediodía, nos encontramos con una bifurcación que viene del camino litoral. Ante la posibilidad de no encontrar algún lugar en el que comer por este camino tomamos la bifurcación hacia el camino litoral y entrar en el municipio de Gethary- Guetaria que puede estar más animado por ser un enclave vacacional. Este tramo nos alarga el camino en unos dos km y nos deja junto a la playa de Parlementia, donde encontramos un chiringuito en el que nos detenemos para comer algo.

Continuamos por la senda litoral y las indicaciones del Sentier du Littoral nos conducirán a lo largo de unos ocho km en un recorrido muy variado, siempre en paralelo a la costa y con numerosas subidas y bajadas, hasta llegar a Saint-Jean-de-Luz-Donibane Loitzune, punto final de nuestro recorrido.

Finalmente hemos caminado unos 32 km en un recorrido eminentemente urbano y periurbano, con constante subidas y bajadas de escaso desnivel pero muy constantes. A pesar de ser un recorrido urbano, hemos tenidos pocos tramos de carretera al discurrir el sendero por pistas de escaso tráfico o por carriles bici compartidos.

Todo el recorrido de hoy lo hemos dejado registrado en este track.

Comenzamos el Camino del Norte

Las montañas no son estadios donde satisfago mi ambición de logro, son las catedrales donde practico mi religión

Bukreev, Anatoli ; G.W. DeWalt. Everest 1996. Crónica de un rescate imposible. Ediciones Desnivel 2017

El Camino del Norte (o Camino de la Costa) es el Camino de Santiago que, en nuestro caso, empieza en Bayona y transcurre por la costa cantábrica. En este primer tramo vamos a caminar siguiendo la línea litoral (no siempre cerca de la costa) hasta Santander. Vamos a hacer unos 300 km siguiendo uno de los caminos históricos que los peregrinos medievales seguían para visitar el sepulcro del apóstol, aunque los historiadores coinciden en que nunca fue muy frecuentado a causa de la intrincada orografía y al menor número de localidades que ofrecían hospitalidad.

Una de las características más destacadas de este camino Camino del Norte es el hecho de que cruza un territorio con una alta densidad urbana, con no pocas ciudades grandes y medianas, y con numerosas urbanizaciones. Recorreremos el sur del departamento de los Pirineos Atlánticos en la región francesa de Nueva Aquitania (Nouvelle-Aquitaine), Guipúzcoa, Vizcaya y Cantabria, pasando por sus capitales. El camino es montañoso en casi todo el recorrido por el País Vasco, más en la provincia de Guipúzcoa que en la de Vizcaya, y debemos superar hasta 10 sierras de entre 300 y 500 metros de altitud. El paisaje básicamente lo configuran los valles verdes y húmedos, las grandes extensiones boscosas, los numerosos arroyos, los caseríos dedicados a la ganadería, el áspero perfil de la costa, y los pueblos compactos. En Guipúzcoa, pasamos por coquetas villas marineras, como Pasajes de San Juan, por acogedoras poblaciones turísticas, como Zarautz, y, claro está, por una de las ciudades más bonitas del Estado: San Sebastián. En Vizcaya cabe destacar la ciudad de Gernika y, por supuesto, la ciudad de Bilbao, corazón de la área metropolitana en la que vive casi la mitad de la población del País Vasco. El camino por Cantabria avanza en su mayor parte por carreteras y pistas asfaltadas. En varias etapas tenemos como referencia la carretera nacional N-634, por el arcén de la cual deberemos caminar pero que, afortunadamente, no soporta mucho tráfico desde la apertura de la autovía A-8. En algunos tramos hay alternativas señalizadas que evitan el asfalto, pero a costa de incrementar considerablemente el número de kilómetros. Los aspectos más positivos del camino por Cantabria son algunos valles bucólicos, como los de Liendo y Güemes, encantadoras playas, como la de Berria, localidades de gran interés, como Castro Urdiales y la visita a la noble capital, Santander donde finalizaremos este tramo.

El recorrido sobre el mapa es el siguiente:

Desde Bayonne a Laredo

Un primer tramo hasta Laredo, con las siguientes etapas:

  • Etapa 1: Bayona- Saint Jean de Luz
  • Etapa 2: Saint Jean de Luz- Irun
  • Etapa 3: Irún-San Sebastián
  • Etapa 4: San Sebastián -Zarautz
  • Etapa 5: Zarautz-Deba
  • Etapa 6: Deba- Markina-Xemein
  • Etapa 7: Markina-Xemein- Gernika
  • Etapa 8: Gernika- Lezama
  • Etapa 9: Lezama-Bilbao
  • Etapa 10: Bilbao- Portugalete
  • Etapa 11: Portugalete- Castro Urdiales
  • Etapa 12: Castro Urdiales- Laredo
  • Etapa 13: Laredo- Güemes
  • Etapa 14: Güemes- Santander
Desde Laredo a Santander

La elección de Bayonne como punto de partida se debe a su valor histórico y cultural, al ser capital del País Vasco francés y ciudad con un casco antiguo bien conservado. Esta decisión conecta con la tradición de los caminos de peregrinación, ya que la ruta Burdeos–Bayonne tuvo gran importancia desde la Baja Edad Media. Además, permite una visión más amplia y coherente del País Vasco, mostrando su diversidad cultural y paisajística.

Comenzaremos la aventura mañana 16 de septiembre y la finalizaremos a principios de octubre.

Valle de Lecrín: Mondujar, Castillo de Zoraya, Beznar, Pantano de Beznar y Barranco de Chite

Entre cada dos pinos hay una puerta a un mundo nuevo.

Muir, John. Mi primer verano en la sierra. Hermida Editores, 2018

A pesar del calor de estos días, nos animamos en esta ocasión con una bonita ruta por el Valle de Lecrín. Los árabes denominaron wadi alfarah (Valle de la alegría) a este magnífico valle situado entre el corazón de Sierra Nevada, la Meseta de las Albuñuelas y la Sierra de los Guájares, por una parte, y desde el Suspiro del Moro hasta la confluencia de los ríos Ízbor y Guadalfeo, por la otra. Nuestra ruta de hoy se inicia en Talará, la capital del municipio de Lecrín y pasará por tres de las cuatro pedanías que contiene: Béznar, Chite y Mondújar.

Comenzamos a caminar a la entrada de Talará y nos dirigimos hacia la cercana pedanía de Mondujar, lugar en el que se detuvo el rey Boadil tas la entrega de las llaves del reino de Granada a los Reyes Católicos. Pasamos junto a la iglesia Parroquial, de estilo renacentista y dedicada a San Juan Bautista. Cruzamos bajo la autovía por túnel y comenzamos la subida hasta restos del Castillo de Zoraya entre parcelas de olivos y siguiendo el curso de una acequia. El castillo fue propiedad de Muley Hacén, padre de Boabdil y lo había mandado construir como regalo de bodas a la esclava cristiana que llegó a ser reina de Granada con el nombre de Zoraida o Soraya (‘Lucero del alba’), que después de la reconquista tomó el nombre de (Isabel de Solís). Cerca de él, en el antiguo cementerio de Mondújar, se cree que está el cementerio real nazarí. De la fortaleza se conservan un aljibe con salida a una acequia que aseguraba el suministro de agua, una entrada en recodo y parte de las murallas. También se pueden ver restos de muros con espectaculares vistas al valle.

Bajamos en dirección al Barrio del Cerrillo (barrio de Mondújar) con su espiral de callejuelas, miradores y jardines. Continuamos bajando hacia Beznar y pasamos por el Lavadero del Chorreón, perfectamente conservado. y que vale la pena visitar. Desde Beznar, descendemos hacia el pantano, para llegar a la desembocadura del Río Chite y ascendemos por su barranco, un paraíso natural en el que caminamos entre limoneros, naranjos, olivos centenarios mientras meandros de arroyo surgen entre ellos. Junto a las orillas del río un bonito bosque galería con álamos, alisos y demás vegetación riparia que nos cubre con sus sombras. Atravesamos el río por vados, fáciles de atravesar, en suave subida hasta llegar a una pequeña catarata excavada en la piedra nos señala el sendero de subida a Chite. Esta última subida es bastante pronunciada, pero al final se llega a un espléndido mirador sobre el valle que acabamos de cruzar. Finalizamos la caminata por la carretera local hasta llegar a Talará.

En resumen, ha sido una ruta muy bonita y variada con suficiente sombra para que el calor no haya sido sofocante. La subida desde el Pantano de Béznar hasta Chite ha sido un poco exigente por el calor y la cercanía al mediodía.

Todo el trayecto de hoy ha quedado registrado en este track.

Camino de Santiago a Muxía y Fisterra: Sexta Etapa: Lires- Fisterra/Finisterre

Cuando se apague el Sol no te apures
Toma mi mano y vente
Navegaremos juntos
Hacia el abismo de Finisterre

Vetusta Morla, Finisterre

Esta etapa, al igual que la anterior, está señalizada en las dos direcciones. Es una bonita etapa de nivel moderado en la que superamos tres collados de escasa entidad caminando por antiguos caminos, pistas y asfalto entre bosques de pinos, eucaliptos y robles con abundantes helechos, cultivos y prados. Atravesamos pequeñas aldeas (A Canosa, Padris, Castrexe, Suarriba, Buxán, Rial, Hermedesuxo, A Escaselas y San Martiño) con escasos servicios, por lo que conviene llevar algo de fruta, agua y frutos secos. La principal característica de esta etapa es que tenemos vistas al mar. El punto culminante de la etapa es la llegada a Fisterra o Finisterre donde confluyen peregrinos con turistas de variada procedencia. Allí nos hacemos las fotos de rigor en el km 0 y en el faro de Fisterra.

Salimos de Lires en dirección a la Iglesia de Santo Estevo y tomamos un camino a la izquierda con cultivos de huerta y prados. Enseguida comenzamos una subida hasta la aldea de A Canosa y a la salida, volvemos a un camino de tierra entre bosques de pinos, eucaliptos y helechos hasta llegar al Alto de Canosa. Descendemos por el Monte do Couto hasta llegar a la entrada de Cadrís desde donde tenemos una bonita vista de la Praia do Rostro. Seguimos llaneando hasta Castrexe donde ya podemos ver, completa, la Praia do Rostro. De nuevo en subida, llegamos Suarriba, poco después a Buxán con un gran aserradero a la entrada, cruzamos la aldea y, a la salida, hay un kiosco bar bastante rudimentario. Aquí encontramos a Carmen que habíamos visto en Muxia, y hacemos un tramo en su compañía. Continuamos camino hasta San Salvador de Duio (bar) y 500 metros más adelante llaneamos hasta Hermedesuxo por una estrecha carretera local con bastante tráfico. Tras una recta de unos 600 metros giramos a la derecha y ya tenemos a la vista las casas y la Iglesia de San Martín de Duio, nombre que hace referencia a una antigua ciudad romana Dugium, que aparece mencionada en el Códex Calixtinus. Seguimos por la Rúa de San Martiño y bajamos hasta el barrio de San Roque a la entrada de Fisterra. Junto a la Cruz de Baixa, un cruceiro situado sobre un penedo y con un bonito mirador sobre la Ensenada do Sardiñeiro donde nos sentamos en un cómodo banco y nos tomamos la fruta.

A partir de este punto ya es un recorrido urbano por las calles de Fisterra. Seguimos por la Avda de A Coruña, pasamos ante el edificio do Concello y poco después superamos la Plaza de Santa Catalina donde tenemos el Albergue municipal (para conseguir la Fisterrana) la parada de autobuses y el puerto. Siguiendo la Rúa Real llegamos a la Plaza de la Constitución, y salimos de Fisterra junto a la Igrexa de Santa María das Areas. Por un andadero junto a la carretera que va al faro caminamos los dos últimos km de recorrido. Pasamos junto al Monumento al peregrino, desde donde tenemos la primera vista sobre el faro, continuamos hasta un aparcamiento de furgonetas y coches y entramos en la zona de servicio del faro. Gaitero, mojón del km 0, Faro de Fisterra, bajamos hasta la Punta da Insua, fotos de rigor y fin de la etapa.

Con la llegada al faro y a la escultura de bronce de bronce de una bota (algún desaprensivo robó una de las botas y parece que no hay intención de reponerla) llega el momento de contemplar la magnitud de paisaje que nos rodea, hacer balance de los días, semanas o meses de viaje que nos ha traído hasta aquí y para confirmar que volveremos al camino, porque el Camino ya forma parte inseparable de cada uno de nosotros.

Todo el camino recorrido en esta etapa ha quedado registrado en este track. (El track no incluye el camino de vuelta a Fisterra, por lo que habrá que sumarle 2,5 o 3 km dependiendo de a qué parte de Fisterra vayamos)